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Alimentación después de la reducción de estómago


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Publicado en Obesidad

Antes de tratar las pautas de alimentación después de la reducción de estómago que debe seguir el paciente que se haya sometido a una intervención quirúrgica de este tipo, señalaremos qué técnicas existen actualmente en este campo, los candidatos para realizársela, el pre y postoperatorio, los riesgos y qué debe hacer después de la cirugía en temas de comidas y demás.

Técnicas para reducir el estómago

Hay muchas técnicas quirúrgicas para reducir el estómago y hacer que se consuman menos alimentos y así bajar de peso. Todas ellas están enfocadas a personas con graves problemas de peso, es decir, obesos.

Siempre que hablamos de las técnicas para reducir el estómago, nos referimos a intervenciones complejas y con graves riesgos. Por ello, antes de aconsejarla, el médico estudiará pormenorizadamente cada caso. El hecho de que el paciente que se someta a esta cirugía sea tratado por distintos especialistas -endocrino, médico de cabecera, cirujano, psicólogos, etc.- reducirá los riesgos y preparará de forma conveniente a la persona que tiene que enfrentarse a esta cirugía.

Algo que ha mejorado este tipo de procedimientos quirúrgicos es la utilización de laparoscopia -es una pequeña cámara que se introduce mediante una incisión en el cuerpo de la persona que está siendo operada-, pues gracias a ella el cirujano puede operar al mismo tiempo que ve el interior del estómago del paciente. La laparoscopia ayuda a simplificar el postoperatorio y reduce los tiempos de hospitalización sin alterar los resultados de la cirugía.

En lo referente a cirugías de reducción de estómago, podríamos dividir en tres categorías las existentes:

Las restrictivas

Su fin es reducir la capacidad del estómago para que la persona se sacie antes al comer. Dentro de esta categoría se encuentran:

  • Gastroplastia con banda ajustable. Se trata de colocar una anilla o banda hinchable de silicona en la zona superior del estómago para que no entren muchos alimentos.
  • Gastrectomía tubular o Gastrectomía en manga. Esta cirugía reduce el tamaño del estómago dejando solo un tubo gástrico estrecho gracias al cual el paciente se sacia antes comiendo menos cantidad de alimentos.

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Las mixtas

En esta categoría resalta: el bypass gástrico.

Este procedimiento quirúrgico es de los que más se realizan y se practica desde hace más de treinta años. Consiste en la creación de una especie de bolsa estomacal cogiendo una pequeña parte del estómago y uniéndola directamente al intestino delgado para evitar el paso del alimento por una parte del estómago y del duodeno. De esta forma, la bolsa estomacal -al ser pequeña- no puede albergar muchos alimentos y la absorción de la grasa se evita al no pasar la comida por el duodeno.

Malabsortivas

Aquí destacamos: la derivación biliopancreática con cruce duodenal.



Este tipo de cirugía restringe tanto la ingesta como la cantidad de calorías y nutrientes que el cuerpo absorbe. Consiste en dejar sin tocar una parte más grande del estómago que incluye la válvula pilórica -que hace posible la descarga de los contenidos del estómago al intestino delgado-. El duodeno se parte cerca de esta válvula, lo mismo que el intestino delgado. La parte de este que conecta al intestino grueso está unida a la parte duodenal corta más cercana al estómago.

El segmento que queda del duodeno conectado al páncreas y a la vesícula biliar está unido a la extremidad más próxima al intestino grueso. El sitio donde se mezclan los contenidos de estos dos segmentos se conoce como canal común, que llega al intestino grueso.

Preoperatorio de estas cirugías

Antes de poder practicarse este tipo de cirugía, el paciente deberá visitar a su médico, que le puede derivar a otros especialistas para que le realicen todas las pruebas necesarias que aseguren que se puede someter a este procedimiento quirúrgico. Entre los exámenes se le aconsejará hacerse un análisis de sangre, una ecografía de la vesícula, etc. En general, será necesario un examen físico completo de la persona.

El paciente deberá seguir una dieta saludable y equilibrada después de la reducción de estómago

El paciente deberá seguir una dieta saludable y equilibrada después de la reducción de estómago

También el médico tendrá que asegurar que si el paciente tiene otras dolencias añadidas y relacionadas con los kilos de más -como hipertensión, diabetes, problemas de corazón, etc.-, estén controladas para poder operarle.

Será bueno que reciba además consejos nutricionales antes y después de la operación, pues deberá cambiar sus hábitos alimenticios tras la reducción de estómago y realizar ejercicio diario.

El cirujano deberá facilitar toda la información posible sobre la operación para que el paciente esté concienciado y pueda afrontarla mejor. En el caso de personas fumadoras, dejarán el tabaco varias semanas antes de la operación y no lo volverán a probar después de esta, ya que hará que se recuperen de forma más lenta y puede ocasionarles más problemas.

Este tipo de cirugías no se aconsejan en mujeres embarazadas.

El paciente deberá dejar de tomar vitaminas, hierbas y otros suplementos si así lo estima oportuno su médico. También la semana antes de la cirugía puede que se le aconseje que deje de tomar medicinas que dificulten la formación de coágulos de sangre.

Postoperatorios

Cuando termine la cirugía de reducción de estómago, el paciente tendrá que seguir hospitalizado de 1 a 4 días -según la complejidad del procedimiento que se le aplicó-.

Durante su estancia en el hospital, se le pedirá que se siente al borde de la cama e intente andar un poco el mismo día de la operación.
El paciente puede que tenga que llevar durante uno o dos días un catéter -sonda- que pasa a través de la nariz hasta el estómago. Con él drenará los líquidos del intestino.

Otra de las cosas que puede tener que llevar es una sonda vesical para deshacerse de la orina. También puede que le pongan un tubo conectado a la parte mayor del estómago donde se operó para que drene líquidos por un costado.

No podrá comer durante los primeros días -de uno a tres- y más tarde lo que ingerirá serán alimentos blandos o en puré. Más adelante, el paciente tendrá que informarse adecuadamente sobre qué alimentos comer tras la operación de estómago, pues tendrá que seguir una dieta rigurosa.

En las piernas llevará unas medias especiales para prevenir la formación de coágulos de sangre. Y también para evitar esto recibirá inyecciones.

Contra el dolor tomará analgésicos vía oral o se le administrarán por vía intravenosa.

Por tanto, el paciente podrá regresar a su casa cuando:

  • Pueda comer alimentos líquidos o en puré sin vomitar.
  • Pueda moverse sin sentir mucho dolor.
  • No necesite analgésicos porque ya no sienta mucho dolor.
  • Una vez dado de alta, el médico establecerá las pautas que debe seguir en su hogar.

Aunque todo lo anterior pueda parecer tedioso o difícil de superar, el paciente tiene que tener siempre en mente los beneficios de la reducción de estómago y cómo esta cirugía puede mejorar su vida en muchos aspectos.

Candidatos para este tipo de cirugía

Este tipo de procedimientos para adelgazar se recomienda en casos extremos, es decir, cuando existe una obesidad muy grave que no se ha podido tratar con ejercicio físico ni dieta porque no han dado resultado.

Los médicos suelen recomendar esta cirugía para personas -hombres o mujeres- de edades comprendidas entre los 18 y 50 años. No obstante, este parámetro no siempre se respeta, pues cada vez se operan más adolescentes con obesidad mórbida porque su salud peligra si no se hace. Y lo mismo ocurre con pacientes de más de 50 años.

Los médicos recomiendan esta cirugía para personas con un índice de masa corporal igual o superior a 40

Los médicos recomiendan esta cirugía para personas con un índice de masa corporal igual o superior a 40

Lo que los médicos tienen en cuenta para establecer la necesidad de este procedimiento es el Índice de Masa Corporal (IMC) de la persona y sus enfermedades asociadas a este -tales como diabetes de tipo 2, hipertensión arterias y demás- para determinar qué personas pueden beneficiarse de este tipo de cirugía reduciendo su peso.

Serán candidatos idóneos para esta cirugía:

  • Aquellos cuyo IMC es de 40 o más, lo que se traduce en que le sobran 45 kg de su peso ideal.
  • Aquellos cuyo IMC es de 35 o más y tienen una afección grave que puede mejorar con la pérdida de peso gracias a esta cirugía: apnea del sueño, diabetes tipo 2 y cardiopatía.

Riesgos

Cualquier tipo de cirugía conlleva ciertos riesgos y esta no es una excepción. Dentro de los riesgos de la cirugía bariátrica relacionados con el uso de anestesia general están:

  • Problemas respiratorios.
  • Reacciones alérgicas a medicinas.
  • Sangrado.
  • Infección.
  • Coágulos.

Por otro lado, aunque la evolución de las técnicas de reducción de estómago ha sido bastante positiva en las últimas décadas, esta intervención siempre tendrá unos riesgos asociados que, por lo general, suelen ser:

  • Gastritis
  • Úlceras estomacales.
  • Acidez.
  • Lesión en los intestinos, estómago u otros órganos durante la cirugía.
  • Mala nutrición.
  • Falta de proteínas.
  • Caída de cabello en algunos casos, aunque desaparece con tratamiento médico.
  • Filtración de la línea en la que las partes del estómago se unieron con grapas.
  • Vómitos por comer más de lo que se puede.
  • Cicatrización dentro del abdomen que puede generar un bloqueo futuro en los intestinos.

Alimentación después de la reducción de estómago

El paciente bajará de peso de forma rápida en los primeros seis meses, para después estabilizarse

El paciente bajará de peso de forma rápida en los primeros seis meses, para después estabilizarse

El paciente tendrá que alimentarse después de la reducción de estómago mediante líquidos o sólidos en puré durante 2 o 3 semanas. Poco a poco agregará alimentos suaves y luego alimentos comunes.

Al comer de nuevo alimentos sólidos se sentirá saciado antes, ya que la comida irá a una nueva bolsa estomacal que almacenará solo una cucharada de alimento -del tamaño de una nuez- al principio. Pasado un tiempo, esta bolsa se irá agrandando pero no almacenará más de una taza de alimento masticado.

 

El paciente disminuirá muy rápidamente su peso los primeros seis meses. En este tiempo puede que tenga:

  • Dolor en el cuerpo.
  • Se sienta cansado y con frío.
  • Se le reseque la piel.
  • Le cambie el estado anímico.
  • Pierda cabello.

Todos estos síntomas están dentro de la normalidad y desaparecerán cuando la persona coma más proteínas y calorías y el cuerpo se adapte a su nueva situación.

Comer de forma saludable

Es muy importante ser consciente de que la cirugía bariátrica no es una cura para la obesidad mórbida, por lo que el paciente deberá cambiar sus hábitos alimenticios tras la intervención quirúrgica de estómago. Así, se le recomendará comer lentamente, masticando cada bocado y sin tragar nada hasta que esté suave.

Deberá esperar de 20 a 30 minutos para ingerir una comida. En caso de vomitar o experimentar dolor bajo el esternón durante o después de comer, puede significar que esté comiendo muy rápido.

Tras la cirugía de estómago es imprescindible comer de manera sana e ingerir despacio los alimentos

Tras la cirugía de estómago es imprescindible comer de manera sana

Tomará seis comidas pequeñas distribuidas a lo largo del día y no podrá picar nada. Cuando esté saciado, no podrá comer más.

La pasta, pan, verduras crudas y carnes pueden causarle molestias. Para que esto no ocurra, puede echarles una salsa baja en grasa o salsa de carne, que pueden hacer que sean más fáciles de digerir. Los alimentos secos -como las palomitas de maíz y las nueces- o alimentos fibrosos -como el apio y el maíz- también pueden provocarle dolor de estómago.

Deberá beber 8 vasos de agua al día. El modo en que deberá beber será el siguiente:

  • Mediante pequeños sorbos sin tragar todo de una vez.
  • Sin beber nada durante media hora después de ingerir alimentos sólidos y tampoco beberá mientras coma. El líquido lo puede llenar y no dejar que coma suficiente cantidad de alimento saludable. Además, puede facilitar que coma más de lo debido.
  • Se desaconseja utilizar pajitas porque pueden producir aire en el estómago.

El paciente irá al médico y se someterá a análisis de sangre con los que pueda verificar que está tomando suficientes proteínas, vitaminas y minerales mientras está bajando de peso rápidamente. Se le recomendará que consuma frutas, verduras y granos integrales para obtener los nutrientes necesarios.

Después de la cirugía, la persona necesitará proteínas para fortalecer los músculos y otros tejidos corporales y para cicatrizar bien después de la intervención. Las proteínas se pueden encontrar en:

  • Legumbres.
  • Huevos enteros o yemas de huevo.
  • Carne magra de cerdo o ternera.
  • Pescado.
  • Pollo sin piel.
  • Productos lácteos: quesos duros bajos en grasa o sin grasa, requesón, leche y yogur.
Después de la operación, la persona necesitará proteínas para los músculos y tejidos

Después de la operación, la persona necesitará proteínas para los músculos y tejidos

En algunos casos, después de estas cirugías, el cuerpo deja de absorber algunas vitaminas y minerales importantes. Por ello, el paciente deberá tomar estas vitaminas y minerales durante toda su vida: multivitaminas con hierro, Vitamina B12, 1.200 mg de calcio al día y vitamina D. El paciente podrá incluso necesitar otros suplementos.

Deberá llevar un control médico para asegurarse que sigue una adecuada dieta después de la reducción de estómago. Así, durante las visitas a la consulta, podrá plantear a su médico las dudas sobre alimentación y otros problemas que estén relacionados con la cirugía y la recuperación tras la misma.

El médico, por su parte, le aconsejará que no consuma muchas calorías y evite alimentos con grasas, azúcar o carbohidratos, tomar alcohol o bebidas que contengan azúcar o fructosa.

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Además, las raciones de alimentos deberán ser pequeñas.
Por supuesto, y además de estos consejos alimenticios, el paciente tendrá que hacer ejercicio diario.

Conclusión

Este tipo de cirugía busca mejorar la calidad de vida de las personas con una obesidad grave mediante la pérdida suficiente de peso, que debe mantenerse durante un tiempo mínimo y con el que se disminuirán otras afecciones que tenga el paciente. La persona operada no deberá alcanzar un peso ideal para estar sana pero sí tener un peso dentro de lo normal según su estatura y edad.

Actualmente estas cirugías están dando muy buenos resultados y se han disminuido mucho sus complicaciones gracias a las mejoras tecnológicas que día a día aparecen en el ámbito de la medicina.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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