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Técnica del bypass gástrico


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Publicado en Obesidad

El sobrepeso es una enfermedad considerada hoy en día como problema de salud pública, de hecho es la segunda causa de muerte prevenible.

En este sentido, las técnicas laparoscópicas orientadas hacia el control de la obesidad se componen por tratamientos de bandaje gástrico, derivación gástrica o gastroplastia vertical.

En concreto, en este artículo analizaremos la técnica correspondiente a una derivación gástrica indicada para personas obesas cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) es mayor de 40 o personas con obesidad con un IMC comprendido entre 35 y 40 asociado a morbilidad. Para ello, uno de los primeros pasos es la puesta en marcha de una completa valoración del paciente antes de que se produzca su paso por quirófano, de la mano de un equipo de especialistas dedicados a diferentes disciplinas. Además, es imprescindible el conocimiento de la anatomía quirúrgica así como estar familiarizado con el instrumental quirúrgico y el equipo técnico que se va a utilizar.

A niveles generales, el principal objetivo de la técnica del bypass gástrico es la creación de un espacio gástrico de unos 25 mililitros al tiempo de que que ejecuta una gastro yeyuno anastomosis, en Y de Roux, a unos 30 o 50 centímetros de Treitz. Es el punto de partido del cambio radical de la vida de la persona obesa.

También conocida como derivación gástrica el tratamiento de bypass gástrico está considerado como una de las más eficaces que existen en la realidad por su continuidad de pérdida de peso corporal a largo plazo. La técnica no es muy complicada pero tampoco sencilla. En concreto, consiste en la sección y grapado del órgano estomacal hasta lograr crear una bolsa de pequeñas dimensiones de unos 20 o 30 mililitros de capacidad hasta la que deben llegar los alimentos que el paciente consuma. Es, entonces, esta bolsa la parte restrictiva del procedimiento.

Una vez realizado este paso, el grupo de especialistas encargado de practicar esta intervención procederá a conectar esta pequeña bolsa, mediante la realización de una sutura mecánica, al intestino delgado. En concreto, este paso se conoce como anastomosis gastro yeyunal en “Y”. Es así como los alimentos pasan directamente desde esta bolsa hacia una porción más distal o lejana del intestino delgado evitando su paso por el resto del estómago, duodeno y gran parte del yeyuno.

Mediante la colocación de un bypass gástrico en el interior del organismo se consigue una pérdida de peso más rápida que con el resto de procedimientos. Su origen viene de la mano de una restricción de alimentos para consumir (ya que la bolsa gástrica no permite muchas cantidades), una malabsorción por el asa en Y, un síndrome de vaciado gástrico precoz en el que se eliminan los alimentos dulces así como una pérdida del apetito y sensación saciante por la reducción de la grelina.

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Evaluación preoperatoria

Antes de dar paso a la intervención del bypass gástrico en sí, se requiere el cumplimiento de un protocolo de estudio general que incluya análisis de laboratorio y gabinete, así como determinados análisis indispensables para que se ponga en marcha el proceso quirúrgico.

En el marco de esta documentación se estudian diversos factores tales como los índices de cortisol, colesterol o triglicéridos. Igualmente se practicará una endoscopia con la finalidad de descartar la posible existencia de alguna enfermedad ulcerosa gástrica, será imprescindible una visita al fisioterapeuta, psiquiatra, dentista, cardiólogo, endocrinólogo, enfermería y nutricionista.



Una de las pautas a seguir antes de pasar por quirófano requiere la colocación de medias antitrombóticas o, en su defecto, se ubica un vendaje compresivo en ambas piernas. Una vez en la sala el paciente se colocará en posición francesa, es decir, con las piernas extendidas y abiertas. Asimismo, se procederá a proteger las áreas de contacto para evitar las posibles úlceras de presión. El paciente deberá permanecer en ayunas desde la noche anterior a la realización de la cirugía.

Para poner en marcha este tipo de técnicas se requiere un cirujano con experiencia en cirugía general, en la técnica laparoscópica; además debe estar entrenado de forma específica y tener la cualificación necesaria.

Los avances en materia de cirugía bariátrica han sido muy sobresalientes en los últimos años. Y es que, en la actualidad, las técnicas laparoscópicas ofrecen una mayor precisión a la hora de realizar tanto suturas como incisiones y estos, a su vez, suelen ser de pequeñas dimensiones.

Con independencia de la evolución de la técnica en sí no hay que olvidar la importancia tanto del seguimiento del paciente como de que éste mantenga con firmeza su compromiso de adoptar unos hábitos de vida saludables consistentes en el seguimiento de una dieta sana y equilibrada además de la práctica diaria de ejercicio físico. Esta motivación partirá de una paulatina pérdida de peso corporal y de la reeducación alimenticia del paciente. 

Proceso postoperatorio del bypass gástrico

Tras la realización con éxito de la cirugía de colocación del bypass gástrico para facilitar la pérdida del exceso de peso corporal del paciente que sufre de obesidad se le suministrará a éste una serie de analgésicos, antinauseosos, anticoagulantes y que, en la medida de lo posible comience a moverse.

El primer día tras la cirugía el grupo de especialistas requerirá la realización de una radiografía con el objetivo de comprobar el estado del estómago del paciente; en el caso de que los resultados sean los esperados se dará el pistoletazo de salida al inicio de una dieta líquida en cantidades de unos 30 mililitros cada cinco o diez minutos para consumir al menos litro y medio en el transcurso de las 24 primeras horas. Serán estas las horas que pase el paciente en la unidad de cuidados intensivos con la finalidad de potenciar un mayor cuidado, control y tratamiento. Transcurridas este primer día, el paciente pasará a su habitación.

En cuanto al abandono del hospital, este factor suele ser algo más relativo pero suele oscilar entre los dos o tres días. En el caso de que no se aprecien complicaciones de ningún tipo el paciente será dado de alta del hospital con protección gástrica y anticoagulantes preventivos.

Del segundo al sexto día de postoperación las recomendaciones se estipulan en torno al seguimiento de dieta líquida de unos 30 mililitros cada cinco o diez minutos, deambulación unos 30 o 45 minutos al día, analgésicos y, en resumen, intentar volver a la vida normal. LLegado el séptimo día, lo más habitual es que el especialista proceda a retirar los puntos y ofrezca instrucciones para seguir las siguientes tres semanas.

Será la dieta en papillas lo que prime en estas tres semanas para poco a poco ir incorporando alimentos sólidos en pequeñas cantidades ya que lo único tolerable en este tiempo es una dieta semilíquida. A partir del primer mes la persona obesa estará capacitada para iniciarse en el consumo de una alimentación normal pero de forma gradual. En este sentido, la cantidad de proteínas que está recomendad en estos casos oscila en menos de 50 gramos al día. Igualmente, quedan prohibidas las bebidos y alimentos azucarados debido al vaciamiento gástrico acelerado. Es posible que el especialista le prescriba determinados suplementos vitamínicos y oligoelementos como calcio, hierro o vitamina B12.

En concreto, pasado un mes desde que se realizó la cirugía con éxito se ejecuta, por parte del especialista, una valoración del consumo calórico, de la actividad física además de la calidad de vida. Asimismo se realiza una revisión por parte del departamento de imagen con el objetivo de proceder a la realización de un esofagograma. Esta revisión debe realizarse cada mes a lo largo de un año entero y, posteriormente, cada tres meses hasta los cinco años.

Son varios los métodos existentes para valorar los resultados que nos va ofreciendo la colocación en el interior del organismo del bypass gástrico. En general, casi todas las opciones se han orientado hacia la disminución del exceso de peso corporal. Se considera un tratamiento de éxito aquel que ha logrado facilitar la pérdida del 25% o más del exceso del peso corporal a lo largo de cinco años.

Una de las recomendaciones que inciden en la potenciación del éxito de este tratamiento de reducción del exceso de peso corporal consiste en la necesidad de que el paciente apueste por un seguimiento psicológico y endocrinológico. Ambas disciplinas son de vital importancia para que el bypass se ejecute de forma eficaz en el interior del organismo del paciente.

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En este sentido, a nivel psicológico, el paciente debe estar bien informado tanto del procedimiento al que se ha sometido como de lo que puede esperar, y los resultados no se basan únicamente en la pérdida de peso ya que para ello el paciente debe tener una fuerza y voluntad impecable reforzada por el especialista. Y es que es bastante sencillo que el paciente se pueda llegar a sentir abrumado o frustrado por el drástico cambio de dieta y centrarse en los aspectos menos positivos de la técnica del bypass gástico.

Por otro lado, el endocrino será uno de los principales aliados, asimismo, del paciente. Será la persona que realice su seguimiento nutritivo aportando un régimen sano y equilibrado que facilite la mayor pérdida de peso corporal además de potenciar una buena calidad de vida del paciente. Desde el punto de vista médica, es esencial que el paciente se sienta acompañado a lo largo del proceso que comprende el postoperatorio, disponga de unas indicaciones alimentarias claras y definidas y esté prevenido ante la aparición de cualquier tipo de complicación.

Por otro lado, y con independencia de la técnica que se ejecute por parte de los especialistas, cualquier tratamiento que requiera cierta penetración en el organismo humano está expuesto a la aparición de determinados riesgos. Los índices de este tipo de factores no suelen ser muy elevados en el caso del tratamiento de bypass gástrico. Algunos de ellos son riesgo de infección, sangrado, fuga, fístula gástrica, estenosis o agrandamiento de la anastomosis gastroyeyunal.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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