Mastopexia y embarazo


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Publicado en Mamoplastia

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre una transformación muy importante en general que afecta especialmente al pecho. Esto hace que, con relativa frecuencia, las mujeres que han dado a luz recurran a una mastopexia tras el embarazo, para recuperar su firmeza. Como es sabido, es habitual que los senos adquieran un nuevo volumen durante la gestación y después, durante el periodo de lactancia.

Así, en esa etapa el tamaño de las mamas aumenta considerablemente, para disminuir de forma brusca tras terminar la etapa de lactancia. Entonces algunas mujeres sufren un problema de caída de pecho, porque estos se quedan como vacíos.

En los meses que dura el embarazo, la piel de los senos se estira mucho al igual que lo hace el vientre y otras partes del cuerpo de la mujer. Eso se traduce en una caída del escote en general. Dicho estiramiento le acarrea multitud de molestias a la mujer, quien tras dar a luz sufrirá lo que se denomina como el síndrome del pecho vacío.

El embarazo genera cambios en el cuerpo de la mujer, especialmente en el pecho.

El embarazo genera cambios en el cuerpo de la mujer, especialmente en el pecho.

Este síndrome, que suele ir acompañado del descolgamiento de mamas, puede solucionarse gracias a una cirugía denominada mastopexia, a través de la cual se consigue elevar y dar firmeza al pecho.

¿Mastopexia antes o después del embarazo?

En general, los cirujanos siempre aconsejan la mastopexia después del embarazo, dado que, como se ha dicho al inicio de este artículo, la gestación hace que la mujer gane peso corporal y volumen en los senos. De ahí que se aconseje a las mujeres que desean ser madres, a que esperen a dar a luz al último hijo para después recurrir a esta intervención. Puesto que un nuevo embarazo puede hacer que las mamas se vuelvan a caer.

No obstante, no hay edad límite para una mastopexia, es decir, cualquier mujer mayor de 18 años puede recurrir a esta intervención. En el caso de que una mujer se hubiera hecho una mastopexia y después se quedase embarazada, deberá saber que su pecho puede volver a caer de nuevo y perder la forma conseguida con la cirugía.

¿Cuánto tiempo debe pasar después del parto para someterse a mastopexia?

El momento idóneo para poner someterse a una mastopexia después del embarazo, depende del tiempo que se vaya a dar de mamar al bebé. En este sentido, si la madre no tiene pensado dar el pecho, se puede hacer una elevación de senos pasados entre 3 y 6 meses después del parto; por contra, si se da el pecho, habrá que esperar entre 3 y 6 meses después de finalizar la lactancia, para realizar la intervención.

Por otra parte, cabe señalar que el tipo de mastopexia realizada dependerá del grado de caída del pecho que tenga la mujer tras el embarazo o el periodo de lactancia. Además, en la mayoría de los casos, junto a la caída de los senos se produce una pérdida de volumen de los mismos, por lo que se recomendará la elevación de mamas con prótesis, técnica que permitirá mejorar el resultado de la intervención.

Tipos de mastopexia

La mastopexia tras el embarazo permite corregir la caída de los pechos.

La mastopexia tras el embarazo y la lactancia permite corregir la caída de los pechos.

La mastopexia puede ir con o sin prótesis mamarias. En ambos casos, se remodela y eleva el pecho, pero cada procedimiento dependerá del estado previo de los senos de la paciente.

  • Cuando las mamas están poco caídas y conservan un buen volumen, bastará con hacer una mastopexia sin prótesis. Esta intervención consiste únicamente en eliminar la piel sobrante y en eliminar, después, la mama y la areola para dar simetría y proporción a los pechos.
  • Por otro lado, en caso de que la mastopexia se haga con prótesis, además de retirar la piel que sobre, el cirujano colocará los implantes (redondos o anatómicos) para aumentar el tamaño del pecho. Como sucede en la mamoplastia de aumento, dichas prótesis se pueden colocar delante o detrás del músculo, mediante la técnica que se haya acordado con la paciente. Así se reconstruyen los senos, al tiempo que se les da un mayor volumen y firmeza.

¿Cómo evitar que el pecho se estropee durante el embarazo?

El que exista una solución para casos de senos caídos por el embarazo, no debe predisponer a la mujer a no tomar medidas que eviten que su pecho se estropee después de dar a luz. Por ello, desde el primer momento, deberá cuidar sus pechos para que no se rompa esa elasticidad que los sostienen.

Para ello, una de las recomendaciones más frecuentes es tomar duchas de agua fría, aplicar cremas antiestrías y realizar ejercicios que tonifiquen la zona pectoral y que no afecten de forma negativa al feto.



Otro aspecto importante es llevar sujetadores adecuados durante el embarazo para prevenir la caída del pecho, y que al mismo tiempo la espalda pueda descansar favoreciendo que la mujer duerma mejor durante esta etapa de su vida, y tras la lactancia y el parto.

En el caso de las mujeres que se quedaron embarazadas después de una mastopexia con prótesis mamarias, no tienen por qué sufrir muchas complicaciones, aunque sí se eleva la probabilidad de sufrir una contractura capsular, sobre todo, durante la lactancia. No obstante, esto sucede en un porcentaje muy pequeño (entre el 10 y 15% de las mujeres).

De cualquier forma, hay que insistir en la idea de que es recomendable esperar al último embarazo para realizar cualquier mejora en el pecho. Así se evitará tener que volver a pasar por el quirófano en busca de nuevos retoques que corrijan los desperfectos causados por la gestación. En algunos casos, estos retoques pasarán solo por rellenar las mamas (algo que a veces puede hacerse utilizando grasa de la propia paciente); pero en otros casos, se tendrá que volver a elevar el busto.

Se aconseja esperar al último embarazo para someterse a la mastopexia.

Se aconseja esperar al último embarazo para someterse a la mastopexia.

En casos de caída leve, algunos especialistas aconsejan poner botox en determinados puntos para elevar el pecho pequeño o medio y con una caída moderada, o utilizar una crema voluminizadora de seno, aunque hay que decir que sobre este último producto no hay garantías de que funcione.

Cambios de los senos durante el embarazo

Cuando hay un embarazo, el cuerpo entero de la mujer se transforma. Para empezar, el pecho aumenta de tamaño porque se tiene que preparar para la lactancia. Esto es así gracias a la mayor acumulación de hormonas femeninas durante la gestación, que favorecen la acumulación de grasa y de las glándulas mamarias en los senos.

De esta forma, conforme van creciendo los pechos y estirándose la piel, la mujer experimenta cierta tensión en las mamas, además de picores. En algunos casos, aparecen estrías.

Además, durante el embarazo se incrementa el suministro de sangre en las mamas y aparecen venas de color azul debajo de la piel. Por otro lado, los pezones se oscurecen, al igual que las areolas que también crecen y se vuelven irregulares, segregando una sustancia denominada calostro cuya función principal es evitar que los pezones se resequen y se agrieten.

En resumen, durante el embarazo la mujer tendrá:

  • El pecho de mayor tamaño y con un cambio de forma notable. Puesto que crecerán, sobre todo, durante las primeras ocho semanas, a un ritmo constante, llegando a aumentar entre un 25 y 50% su tamaño normal. Esto podrá provocar cierta sensación de malestar y tensión mamaria.
  • Pezones de mayor tamaño que se volverán más móviles y cuya areola estará más oscura, debido a una mayor pigmentación.
  • Venas azuladas debajo de la piel del pecho.
  • Estrías en los pechos por el aumento de mamas, sobre todo, durante el tercer trimestre del embarazo.
  • Secreción de líquidos por las mamas a partir del segundo trimestre.

Todos estos cambios son eventuales, por lo que cuando la mujer dé a luz volverá poco a poco a su estado anterior al embarazo. Además, si durante estos nueve meses la mujer se ha cuidado bien, el pecho sufrirá menos las secuelas del embarazo y la mastopexia que pueda necesitar será de menor calado.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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