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Cuidados en casa para los enfermos de Alzheimer


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Publicado en Enfermedades

Con el objetivo de facilitar consejos acerca de los cuidados en casa para los enfermos de Alzheimer, existen numerosas organizaciones que prestan apoyo a familiares y cuidadores. Y es que no es nada fácil para una familia asumir la evolución de esta patología en uno de sus miembros. El Alzheimer es una de las afecciones más dolorosas a las que se enfrentan las sociedades actuales. Afecta a unos 47 millones de personas en todo el mundo, mayores casi todas ellas y que acaban viviendo en una situación de dependencia parcial o total.

Es cierto que es una enfermedad para la que, hoy en día, no existe cura y cuyos efectos son irreversibles. No obstante, algunas pautas y otras medidas de prevención pueden contribuir a paliar -en la medida de lo posible- el deterioro del cerebro. El objetivo es que la persona pueda mantener cierta autonomía el mayor tiempo posible y no acabe en una completa dependencia.

Cuidados en casa para los enfermos de Alzheimer

En casa, una de las cosas que se aconsejan para no contribuir a la desorientación del paciente, es organizar el espacio de un modo sencillo y, fundamentalmente, seguro. El entorno debe estar pensado para favorecer su autonomía y que no necesite ayuda al moverse o coger cosas. Se recomienda ir modificando la distribución de las distintas habitaciones de la vivienda poco a poco. Es decir, se evitarán cambios radicales en un corto espacio de tiempo que acrecienten el sentimiento de inseguridad del enfermo.

Un tratamiento del Alzheimer a tiempo ralentizará sus síntomas.

Un tratamiento del Alzheimer a tiempo ralentizará sus síntomas.

La seguridad es un punto imprescindible. No solo hay que conseguir que el paciente se sienta seguro con el entorno en el que vive, sino también que este efectivamente lo sea. Para ello, lo que se aconseja es eliminar cualquier enser que pueda provocar caídas:

  • Quitar obstáculos que puedan dificultar el tránsito en lugares estrechos o pasillos.
  • Deshacerse de muebles con cristales o esquinas sobresalientes con los que puedan lastimarse o, en su caso, acolchar los picos.
  • Fijar al suelo las alfombras, especialmente en el cuarto de baño. O poner baldosas antideslizantes.
  • En el aseo, habrá que cambiar la bañera por un plato de ducha y colocar asideros para dar estabilidad al enfermo.
  • Si hay escaleras, se recomienda poner una barrera en cada extremo para impedir el paso.
  • Sustituir las sillas inestables y aquellas en las que resulte complicado sentarse o levantarse.
  • Los radiadores y estufas tienen que tener una rejilla protectora.

Además de esto, también puede ser de utilidad tener en cuenta otras recomendaciones que prevendrán posibles accidentes. Entre ellas, se recomienda guardar en un lugar seguro:

  • Los electrodomésticos peligrosos -batidora o picadora-.
  • Los encendedores y cerillas.
  • Los cuchillos o agujas.
  • Los productos tóxicos -lejía, medicinas, etc.-.
  • Las llaves.

También se aconseja iluminar la casa de una forma adecuada durante el día, y equipar las habitaciones con alguna lámpara encendida durante la noche -especialmente en el baño y en su dormitorio-. Estos aspectos servirán para que el enfermo de Alzheimer no sufra accidentes si se levanta de madrugada. También conviene estimar la posibilidad de instalar en el calentador algún dispositivo que regule la temperatura del agua para prevenir quemaduras durante el baño.

Además, es muy importante quitar todos los cerrojos interiores de la casa, como el que pueda haber en el baño. Así se impedirá que la persona pueda encerrarse en algún cuarto. En cambio, es imprescindible que las puertas de entrada a la vivienda estén siempre cerradas con llave. Con esta medida, se evita que el paciente salga a la calle sin que su cuidador pueda darse cuenta.

En estos casos, resulta muy aconsejable instalar algún dispositivo de alarma que avise si alguien intenta abandonar la casa. O un mecanismo de seguridad que imposibilite abrir la puerta sin ayuda.

Si, a pesar de esto, el familiar enfermo de Alzheimer abandona la casa solo, para localizarlo suele ser de ayuda que lleve puesta una pulsera o una medalla con:

  • Nombre.
  • Dirección.
  • Teléfono de contacto.

En el mismo sentido, acerca de los cuidados en casa para los enfermos de Alzheimer y cómo tratarlos, puede resultar un gran refuerzo prevenir a los vecinos del estado de nuestro familiar.

Organización de la ropa

Una cosa muy conveniente es identificar cada habitación con un símbolo reconocible para que la persona que tiene Alzheimer reconozca cada estancia de la casa.

Lo mismo puede hacerse con:

  • Los armarios de la cocina.
  • El baño.
  • El dormitorio.

La finalidad es ayudarles a mantener su independencia al prepararse algunas comidas o elegir ropa para vestirse solos.

Para facilitarles esta última tarea de arreglarse cada día, se pueden seguir una serie de indicaciones. Entre ellas, la de ordenar su armario para que únicamente contenga la ropa indispensable, correspondiente a la estación del año, puesto que una persona con Alzheimer olvida con frecuencia la época del año en que está -pudiendo llegar a confundir incluso entre verano e invierno- y suele no ser capaz de distinguir entre si tiene que ponerse un abrigo o una manga corta.

Asimismo, habrá que procurar que la ropa sea fácil de poner y de quitar para que pueda hacerlo solo:

  • Se deben sustituir las cremalleras y los botones por cierres de velcro.
  • Comprar zapatos sin cordones.
  • También calcetines y medias sin talón.

Es igualmente importante escoger ropa que no haga falta planchar y que sea fácil de lavar, para que en la medida de lo posible el propio enfermo pueda seguir encargándose de su limpieza, ya que es muy importante que la persona sienta que es útil y que aún puede hacer cosas por sí misma.

Por ello, también es aconsejable permitirle que sea él quien escoja la indumentaria que se pondrá, dentro de lo que haya organizado en su armario su familiar cuidador, quien podrá ayudarle en la elección. En cualquier caso, si se percibe que es muy complicado para el enfermo elegir o que esta tarea le lleva a un estado de frustración, se evitará que tenga que escoger.



Evitar ruidos y objetos que creen confusión

Cuando una persona tiene Alzheimer, se vuelve miedosa y puede agitarse con cualquier ruido o movimiento inesperado, aunque este entre en la normalidad de la cotidianidad de la casa. Para que el enfermo esté lo más tranquilo posible, habrá que evitar los ruidos que le creen confusión o que le distraigan de la tarea que está realizando.

Por ejemplo, si encuentra complicado comer, lo aconsejable es apagar la televisión para que pueda concentrarse en cómo alimentarse:

  • Usar los cubiertos.
  • Masticar.
  • Tragar.
  • etc.

También habrá que intentar evitar poner música con un volumen elevado.

Algo en lo que no se suelen detener muchas personas es en la necesidad de quitar o cubrir los espejos, pero es algo a tener en cuenta, sobre todo cuando la enfermedad va avanzando, ya que puede que al verse no reconozca su imagen, algo que seguro le producirá angustia y temor.

Para ayudarle a sentirse más seguro, se puede:

  • Utilizar una pizarra para escribir las tareas que tiene que realizar y que pueda consultarlas si las olvida.
  • Colocar un calendario en un lugar visible, donde el cuidador irá señalando qué día es o las fechas importantes.
  • Señalizar algunos recorridos, como el que le llevará desde su habitación hasta el baño.

Cualquier cosa que sirva para ayudar al enfermo a ralentizar los efectos y síntomas del Alzheimer y a estimular su cerebro con ejercicios para que este contrarreste el deterioro neuronal es aconsejable. Esto no significa que los familiares que se ocupen de su cuidado puedan dejar de supervisar las actividades que realiza.

Habrá que guiarle en todo momento y prestarle apoyo y cariño, que no se sienta solo ni culpable por no ser capaz de desempeñar tareas sencillas. Lo fundamental en relación a cómo tratar a los enfermos de Alzheimer es hacer todo lo posible para que estos puedan mantenerse independientes el mayor tiempo posible.

La familia en los enfermos de Alzheimer

La familia sigue siendo hoy día en España el pilar fundamental de ayuda y apoyo para los mayores o para los enfermos. Cuidar a una persona precisa dedicación y esfuerzo, renuncias en muchos casos y cambios en los hábitos de vida, pero también acaba siendo una fuente de satisfacción para el cuidador. Cuando el Alzheimer empieza a manifestarse, la familia se enfrenta a una tarea difícil para la que deben estar preparados, por lo que aquí le ofrecemos una serie de consejos para familiares de enfermos de Alzheimer.

Los médicos recuerdan que es importante querer cuidar, pero que también lo es saber cuidar. Ambas cosas combinadas pueden permitir a la persona que padece esta enfermedad neurodegenerativa permanecer en su hogar, con los suyos, conforme se desarrollan los síntomas.

En la alocución de “querer cuidar, saber hacerlo” es muy importante prestar atención a la segunda parte, porque no cabe duda de que los familiares cuidan con abnegación y dignidad a sus seres queridos durante meses e incluso años, en muchas ocasiones hasta el final, pero la tarea cuidadora es compleja.

Diversas instituciones, organizaciones y asociaciones han publicado guías con consejos para familiares de enfermos de Alzheimer que resultan de utilidad a la persona cuidadora. Atender a estas recomendaciones puede ayudar a mejorar considerablemente la vida tanto del enfermo como del propio cuidador.

Lo primero que hay que hacer cuando nos enfrentamos a un caso de Alzheimer en un familiar es empaparse lo máximo posible acerca de en qué consiste esta enfermedad, para lo que es imprescindible acudir a la consulta de un buen médico especialista. Las evidencias palpables son que el Alzheimer conduce a un deterioro progresivo de las células cerebrales y que la edad o los antecedentes familiares son los principales factores de riesgo.

Aún son muchas las cuestiones que se desconocen acerca del Alzheimer, pero los investigadores han conseguido establecer como un nexo entre la presencia de ovillos neurofriliares y de placas neuríticas o seniles en distintas partes del cerebro, y la aparición de los síntomas de Alzheimer, lo que puede dar una idea de sus posibles causas.

Hay ciertas recomendaciones para los cuidados en casa de los enfermos de Alzheimer.

Hay ciertas recomendaciones para los cuidados en casa de los enfermos de Alzheimer.

Todo ello, afecta a funciones superiores como:

  • El razonamiento.
  • El conocimiento.
  • La memoria.

Por este motivo, las personas que tienen esta patología comienzan a tener síntomas del Alzheimer relacionados con la pérdida de memoria progresiva.

La explicación científica subyacente a esto es que esos ovillos neurofibriliares, producidos por una conjunción anormal de proteínas dentro de las neuronas, provocan un deterioro en el cerebro que conlleva la merma neuronal y la privación de neurotransmisores en regiones diversas, entre las que destaca la corteza prefrontal. Otros estudios apuntan a ciertos genes, capaces de provocar alteraciones cromosomáticas que implican un desgaste de las neuronas.

Después de esto hay tener siempre presente que en la actualidad no existe curación para el Alzheimer y que no hay tampoco ningún tratamiento que garantice que la enfermedad no avanzará una vez aparecidos los primeros síntomas.

También es conveniente insistir en que no debe tratarse como tabú la posibilidad de que el familiar enfermo de Alzheimer sea cada vez más dependiente. El objetivo de cualquier receta, así como de los consejos para la prevención, es retrasar en la medida de lo posible la evolución de la patología e intentar que la persona no acabe en una dependencia total.

La estimulación cognitiva y física de la persona ayudará a que esta siga haciendo actividades diarias como:

  • Tareas del hogar.
  • Manejo del teléfono y de otros aparatos eléctricos.
  • Uso del dinero.
  • Vestirse.
  • Comer.
  • Asearse solo.

En todo esto es muy importante ejercitar la llamada memoria procedimental, esa que permite automatizar movimientos y realizar tareas de forma inconsciente. Así, la repetición de tareas rutinarias ayudará a que el paciente tarde más en olvidarlas y se mantenga autónomo durante más tiempo.

Sobre esta base acerca de los principales consejos para familiares de enfermos de Alzheimer, los cuidados en casa tendrán que centrarse en diversos aspectos, entre los que están:

  • La nutrición.
  • La higiene personal.
  • El entorno.
  • La comunicación.
  • Los cambios de comportamiento.

Pautas a seguir con la alimentación

Una buena dieta con un aporte de nutrientes adecuado es muy importante para la prevención y el tratamiento del Alzheimer. A menudo, en el paciente la alimentación se ve alterada, lo que puede llevar a una pérdida de peso en las primeras fases y pudiendo desembocar en una malnutrición si no se actúa debidamente. Para contrarrestar esto, hay varias cosas sencillas que los familiares pueden hacer, siempre teniendo presente que hay que vigilar el peso del paciente y ajustar las necesidades energéticas, ya que estas aumentan conforme progresa la enfermedad.

  • En los primeros estadios de la enfermedad, es recomendable que ayude a realizar la compra y también a elaborar la comida, con esto mantendrá la actividad física y estimulará la memoria.
  • Es importante mantener un horario de comidas y disponer de un lugar fijo para comer.
  • Hay que intentar que la disposición y los objetos sobre la mesa sean sencillos. Si en algún momento no recuerda cómo se manejan los cubiertos, habrá que ir dándoselos de uno en uno para que no se confunda al usarlos. En una etapa más avanzada es posible que haya que dejarlo comer algunos alimentos con las manos.
  • El ambiente en el que se desarrolle la comida debe ser tranquilo, sin ruidos externos que lo puedan distraer. Se aconseja apagar la televisión.
  • Hay que evitar en todo momento obligarle a comer por la fuerza. Usar un tono suave siempre.
  • El familiar puede ponerse enfrente para que la persona con Alzheimer imite sus movimientos al comer.
  • Si en algún momento el paciente no es capaz de masticar o tiene dificultades para ello, lo más indicado es triturar la comida.

El cuidado de la higiene personal

En cuanto a la higiene, el cuidador debe animar a su familiar a vigilar su higiene y a no perder sus hábitos diarios, ya que un buen aspecto ayudará a mantener la autoestima de la persona y a sentirse mejor consigo misma. Además, este es un aspecto imprescindible para prevenir la aparición de heridas, infecciones, úlceras o irritaciones en la piel.

Es importante que siempre que sea posible el cuidador deje al enfermo lavarse, peinarse o afeitarse solo, proporcionándole la ayuda que necesite y dándole todo el tiempo del que precise para ello, sin atosigarle. Además de esto, hay otras indicaciones que pueden resultar de utilidad:

  • A la hora del baño, hay que tener especial cuidado con la temperatura del agua.
  • Explicar los pasos a seguir en el aseo personal -lavado de dientes, peinado, afeitado, etc.- guiándole en los movimientos si es preciso.
  • El lavado del cabello se aconseja realizarlo lo último para evitar que se altere.

Entorno

El entorno en el que habite y se mueva el familiar enfermo debe ser seguro, sencillo y pensado para facilitar su autonomía. Las adaptaciones a las distintas dependencias y objetos de la casa deberán hacerse de forma gradual para que el enfermo no se sienta perdido. Algo muy útil es señalizar cada habitación con un dibujo reconocible. Esto mismo se puede hacer para indicar el contenido de los muebles de la cocina o en los armarios de la ropa, lo que les ayudará a vestirse y arreglarse solos, y también a prepararse algunas comidas.

El baño también es un lugar peligroso para un familiar con Alzheimer. Aquí se suele aconsejar cambiar la bañera por un plato de ducha, y colocar asideros y un suelo antideslizante para evitar caídas. También es muy recomendable quitar los pestillos y las cerraduras de las puertas, salvo en la puerta de salida de la vivienda, donde el cuidador deberá asegurarse siempre de que esté bien cerrada.

Comunicación con personas con Alzheimer

Por último, el cuidador deberá intentar mantener activa la comunicación con su familiar, siendo consciente de que esta irá deteriorándose conforme avance el Alzheimer. Es muy importante utilizar un lenguaje sencillo y claro. Puede que al paciente le cueste expresarse o pronunciar las palabras, por lo que normalmente las conversaciones serán cada vez más cortas.

También es posible que llegue el día en que no consiga seguir una conversación o que no comprenda lo que se le dice, y entonces habrá que recurrir a la comunicación no verbal -gestos, imitación, sonrisas, caricias, etc.-.

Lo imprescindible respecto a los consejos para familiares de enfermos de Alzheimer es que el cuidador ni ninguna de las personas que convivan con el paciente pierdan la calma, todos deben colaborar en la atención al enfermo con Alzheimer y, por supuesto, no censurarlo jamás por sus errores.

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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