Cómo detectar el Alzheimer precoz


Comentar
Publicado en Enfermedades

¿Qué es el Alzheimer precoz?

Un temprano diagnóstico es fundamental para combatir el Alzheimer precoz y, en general, cualquier enfermedad. Determinados estudios científicos aseguran que los primeros signos de esta demencia pueden identificarse entre 6 y 10 años antes de que el deterioro neuronal propio se manifieste. Asimismo, insisten en la importancia de la detección del Alzheimer a ciertas edades, antes de que los efectos de la demencia avanzasen, pues permitiría un tratamiento más efectivo.

Además, se conseguiría mejorar considerablemente la calidad de vida de:

Detectar a tiempo el Alzheimer precoz resulta esencial en la efectividad del posterior tratamiento.

Detectar a tiempo el Alzheimer precoz resulta esencial en la efectividad del posterior tratamiento.

Entre estos primeros síntomas que pueden significar una señal de alerta, estarían:

  • Los episodios depresivos.
  • Los pequeños despistes o problemas de memoria.
  • Las complicaciones para desempeñar algunas tareas: utilizar el transporte público, manejar el dinero, etc.

Si se detecta que alguno de estos signos se manifiesta en alguien con más frecuencia de lo habitual en alguien, se recomienda acudir a un médico. Este evaluará su caso y podrá dilucidar si se trata de síntomas propios de la vejez o si hay riesgos de desarrollar Alzheimer. En definitiva, se trata de no subestimar ni restarle importancia a estos síntomas, sobre todo cuando la persona se aproxima a la edad de 60 años. Es en dicho momento cuando este mal se inicia con mayor frecuencia.

¿Qué diferencias presenta el Alzheimer precoz?

Hasta aquí estaríamos en los casos más frecuentes de Alzheimer. Es decir, aquellos que se inician después de los 65 años y cuyo principal factor de riesgo sería la edad. Las estadísticas indican que es a partir de ese momento cuando se registra un crecimiento exponencial. De hecho, se eleva a más de un 30 % de la población de entre 80 y 90 años. Pero hay que tener en cuenta también otro tipo de Alzheimer, aquel que se manifiesta en algunas personas de una forma temprana. Y es que el Alzheimer precoz es de carácter hereditario y genético.

En un 3 % de enfermos, el factor hereditario juega un papel clave y los síntomas del Alzheimer se hacen perceptibles antes de los 60 años.

Pese a que los datos estadísticos no son muy alarmantes, el hecho de que, en sucesivas generaciones, el Alzheimer pueda llegar a afectar a varios miembros de una misma familia, hace que estos casos sean especialmente duros.

Asimismo, hay que recordar que las investigaciones afirman que las posibilidades que tiene el familiar cercano de un enfermo de Alzheimer de sufrir en el futuro la enfermedad, son entre dos y siete veces superiores a las que tiene cualquier otra persona.

¿Cuáles son sus causas?

La aparición en distintas partes del cerebro de los denominados ovillos neurofibrilares y de las placas neuríticas son los principales causantes del Alzheimer.

El examen y la comparativa entre cerebros enfermos de Alzheimer y otros sanos ha permitido a los investigadores establecer un nexo entre:

  • El deterioro progresivo de capacidades como la memoria, el razonamiento y el conocimiento.
  • La acumulación de proteínas en el interior de las neuronas -origen de los ovillos neurofibrilares- y de las agrupaciones de beta amiloide en los vasos sanguíneos que llegan al cerebro formando las placas neuríticas.
Ciertos factores genéticos pueden ser el origen de la temprana aparición de esta enfermedad.

Ciertos factores genéticos pueden ser el origen de la temprana aparición de esta enfermedad.

Pues bien, respecto a la detección del Alzheimer precoz, se han extraído conclusiones que señalan a diversas mutaciones genéticas como las causantes de una acumulación anormal de la proteína beta amiloide. Es precisamente esta acumulación la que da lugar a esas placas seniles. Para arrojar luz sobre esta afirmación, los científicos han logrado ir identificando genes cuya existencia podría desencadenar el Alzheimer. Algunos de estos genes, denominados marcadores genéticos, garantizan que esa persona padecerá inevitablemente la enfermedad en el futuro.

De todos ellos, las mutaciones más peligrosas son las acaecidas en el cromosoma 14. Tras ellas, se esconden siete de cada diez casos de Alzheimer de inicio temprano. Es aquí, en el cromosoma número 14, donde está el gen responsable de la codificación de la presenilina I. Esta proteína, de sufrir una mutación, acaba dando lugar a una cantidad desmesurada de beta amiloide.

Un análisis de sangre ayuda a detectar el Alzheimer precoz

Para llegar al diagnóstico de la enfermedad, el neurólogo tendrá que disponer de suficiente información acerca del paciente.

Con tal fin, no ha de centrarse en un punto de vista exclusivamente clínico, sino que también necesitará conocer detalles sobre:

  • Hábitos.
  • Profesión.
  • Conocimientos diversos.
  • Edad.
  • Dominio de idiomas.

Disponer de cierta información ayudará a diseñar un tratamiento certero y personalizado que ponga freno a la patología, como pueden ser determinados ejercicios.

Los neurólogos coinciden en que detectar a tiempo el Alzheimer precoz, facilita enormemente la lucha contra la enfermedad. Y es que, de este modo, se podría empezar a actuar para prevenir o retrasar sus síntomas antes de que estos se hayan manifestado en el individuo. Por ejemplo, practicando ejercicio o siguiendo una dieta mediterránea se conseguiría preservar la calidad de vida de la persona por más tiempo. De este modo, se impide que acabe en un estado dependendiente siendo relativamente joven.

Por eso, es importante informar sobre la posibilidad que tienen los familiares, fundamentalmente de los enfermos en los que los síntomas –existen diferencias entre demencia senil y Alzheimer– se hayan desarrollado a una edad temprana -antes de los 65 años aproximadamente-, de acceder a un ensayo clínico en el que aparecerían las mutaciones genéticas fuente de la patología.



Un análisis de sangre les permitirá calcular las probabilidades de padecer Alzheimer en un futuro. De este modo, ante un resultado positivo, la predisposición genética se considera elevada. Hay que subrayar que dicho ensayo está recomendado especialmente para los hijos y hermanos de los enfermos, es decir, las personas con una consanguineidad de primer grado.

Con la neuropsicología y la neuroimagen se logra detectar el Alzheimer precoz.

Con la neuropsicología y la neuroimagen se logra detectar el Alzheimer precoz.

Neuropsicología y neuroimagen para detectar el Alzheimer

Por otro lado, resulta interesante explicar los métodos que actualmente utilizan los facultativos para hacer un diagnóstico. Las principales herramientas son la neuropsicología y la neuroimagen.

Neuropsicología

En la neuropsicología se aglutinan técnicas de:

  • Entrevistas.
  • Pruebas específicas.
  • Batería de preguntas.
  • Breves tests.

Con las técnicas de neuropsicología, los médicos evalúan el menoscabo que el Alzheimer precoz causa en el cerebro, centrándose en el estado de habilidades mentales como:

  • Atención.
  • Orientación.
  • Visión.
  • Funciones ejecutivas y lingüísticas.

En su mayoría, son tests con los que el neuropsicólogo intenta detectar los cambios provocados en la estructura cerebral. Ha de lograrlo antes de que se presenten los primeros síntomas clínicos.

La neuropsicología y la neuroimagen son los procedimientos más empleados por los especialistas para detectar el Alzheimer precoz.

Neuroimagen

Por su parte, la neuroimagen tiene como finalidad observar qué sucede dentro del cuerpo humano. Para ello, se vale de una serie de técnicas de imagen que permiten obtener información sobre cada una de las áreas del cerebro. Así, se puede examinar el funcionamiento de los neurotransmisores y el efecto de los fármacos utilizados para tratar la enfermedad.

Resulta interesante detenerse un momento para hacer una breve referencia a algunas de las técnicas empleadas. Por ejemplo, la conocida como “prueba de los siete minutos”. Con ella, se examinan las capacidades neuronales de los pacientes para evaluar en qué fase de la enfermedad se encuentran. De esta manera, quienes tienen algún síntoma sospechoso de que pueda sufrir Alzheimer precoz, también se someten a tests de:

  • Memoria.
  • Orientación.
  • Percepción visual.
  • Lenguaje.
La calidad de vida de los pacientes puede verse mejorada gracias a distintos procedimientos.

La calidad de vida de los pacientes puede verse mejorada gracias a distintos procedimientos.

Para evaluar su memoria, normalmente se utiliza el conocido como test de Buschke. En él, el paciente debe señalar en una lámina con varios dibujos el animal por el que se le pregunte. También se le dirá que identifique objetos que pueda recordar. En cuanto a la orientación, se pide al paciente que diga en qué día, mes y año está. Una respuesta equivocada del mes o el año, supondrá que está en una etapa más avanzada de la enfermedad.

Respecto a la percepción visual, se le pedirá que dibuje un reloj con las manecillas en una hora determinada. Para examinar su capacidades relacionadas con el lenguaje, tendrá que enumerar en un minuto una lista de objetos que recuerde.

Conclusión

En resumen, el diagnóstico del Alzheimer precoz puede resultar fundamental en relación al tratamiento a emplear para combatir esta patología.

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *