Tras una intervención quirúrgica que tenga por objeto el aumento de las mamas, es normal que se produzca una frontal tira capsular, es decir, una cicatriz que se genera alrededor del implante. Este efecto es beneficioso, si bien a veces es más grueso de lo deseable e incluso puede contraerse y comprimir el implante, lo cual puede ocasionar dolores e incluso, en casos muy extremos, deformar y desplazar el implante.
Para evitar estos efectos se recomienda el uso de masajes. No obstante, en determinados supuestos de postoperatorios especiales, se hacen necesario el uso de técnicas de masajes individualizadas o incluso puede llegar a estar contraindicados.








