No existe una edad mínima para someterse a una cirugía de aumento de pecho pero es muy importante que las mamas estén totalmente desarrolladas, por lo que se recomienda realizarla después de los 18 años, edad a la que normalmente se ha terminado el proceso de desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.
La edad no es un factor determinante siempre y cuando el pequeño tamaño del pecho lleve así algún tiempo. Porque se puede dar la posibilidad de un desarrollo mamario tardío y, para evitar esa posibilidad, no se recomienda que se realice la intervención antes de los 18 años de edad. Además, con esa edad la mujer ya tiene una mayor estabilidad emocional que le permite tomar las decisiones con mayor seguridad.
Antes puede probar otros métodos más naturales y no tan agresivos como pueden ser una adecuada alimentación, ejercicios, masajes, etc.
Este tipo de intervención mejora el aspecto y aumenta la autoestima en la mujer pero no puede corresponder a expectativas ideales y excesivas ni mejorar las relaciones con otras personas.
Realmente no existe una edad mínima que establezca que una persona puede o no someterse a la cirugía, porque cualquier persona menor de edad y que cuente con la autorización de los padres puede someterse a una cirugía de este tipo. Sin embargo, es muy raro encontrar un cirujano honesto que realice este tipo de intervención de aumento de mamas si todavía no se han desarrollado completamente. Por lo tanto, se puede decir que normalmente la edad mínima sería entre los 17 y 18 -según el desarrollo de cada mujer- para poder someterse a esta intervención.
No obstante, antes de realizar la cirugía, la paciente debe comentar todo el proceso con el cirujano para que a este no le queden dudas acerca de sus expectativas, de si están acordes con la realidad y de que no espere algo que no se puede conseguir. En muchas ocasiones se idealiza el aumento de pecho como la solución a todos los problemas y lógicamente no suele ser la solución adecuada.
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De este modo, la paciente debe conocer con exactitud los posibles inconvenientes que esta intervención lleva implícitos, como podrían ser su elevado precio, sus riesgos propios y los de la anestesia, la recuperación posterior, el dolor postoperatorio, la aparición de cicatrices, etc.
El cirujano debe evaluar con los padres, si la paciente es menor de edad, la razón del por qué se necesita realizar el aumento de pechos y si se puede lograr el resultado esperado.
Si después de una serie de consultas con el cirujano la paciente y/o los padres tienen claras las expectativas, no existen impedimentos para practicar la cirugía. Ese tipo de cirugía se realiza con el mismo procedimiento independientemente de la edad de la paciente porque no existe ninguna necesidad especial siempre que las glándulas mamarias estén desarrolladas completamente.
En pocas palabras, no existe edad mínima para hacer esta cirugía más allá del desarrollo completo de las mamas pero se debe reflexionar muy bien sobre las razones que plantean esa necesidad. En muchas ocasiones en las que existe rechazo amoroso o social, las pacientes pueden llegara a pensar que con unos pechos más atractivos pueden ponerle fin a esa situación o arreglar los problemas, pero lo único que logran es engañarse a ellas mismas.
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