Demencia vascular


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Publicado en Enfermedades

La demencia vascular es una enfermedad degenerativa que se asocia a la oclusión de los vasos sanguíneos, lo que deriva en una paulatina pérdida tanto de la memoria como de la función cognitiva. Se trata del tercer trastorno cerebral más habitual y suele incidir en personas de más de 60 años, abarcando entre un 1 y un 4 % de la población mundial. Diversos estudios afirman que es el tipo de demencia más frecuente en Europa y en Estados Unidos.

Factores de riesgo de la demencia vascular

Son distintas las razones que provocan este tipo de demencia senil. Entre ellas, resalta la obturación o coágulo de los vasos sanguíneos de las arterias que abastecen al cerebro.

En relación a los factores de riesgo relacionados con esta enfermedad, destacarían:

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
    La tensión arterial elevada es uno de los principales factores de riesgo de la demencia vascular.

    La tensión arterial elevada es uno de los principales factores de riesgo de la demencia vascular.

  • Colesterol alto.
  • Trastornos en la frecuencia cardíaca.
  • Aterosclerosis.
  • Sedentarismo.
  • Abuso del alcohol.
  • Antecedentes familiares asociados.
  • Carencia de vitaminas.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Consumo de tabaco.

¿Cuáles son sus síntomas?

La evolución de la demencia vascular difiere en cada paciente, aunque se manifiesta de un modo semejante a la enfermedad de Alzheimer.

Síntomas físicos

  • Pérdida de memoria.
  • Vértigo.
  • Dificultad de comunicación, habla o concentración.
  • Debilidad o inmovilidad física.
  • Nerviosismo.
  • Falta de control vesicular o intestinal.

Los síntomas de este trastorno degenerativo pueden manifestarse tanto físicamente como a nivel de comportamiento.

Síntomas conductuales

  • Problemas de respuesta ante órdenes.
  • Aislamiento.
  • Cambios de humor.
  • Depresión mayor.
  • Ataques de epilepsia.
  • Distorsión de la realidad.

¿Qué tipos de demencia vascular existen?

Atendiendo a los síntomas anteriormente enumerados, se han logrado establecer tres categorías distintas de demencia vascular:

  • Cabe la posibilidad de que este trastorno se presente junto a la enfermedad de Alzheimer.

    Cabe la posibilidad de que este trastorno se presente junto a la enfermedad de Alzheimer.


    Apopléjica.
  • Por lesión de los vasos sanguíneos.
  • Mixta: combinación de la enfermedad de Alzheimer y un accidente cerebrovascular o lesión de los vasos sanguíneos.

Este último tipo es el que se presenta con mayor asiduidad, encontrando su origen en:

  • Pequeños accidentes cerebrovasculares que dañan el área de la corteza cerebral, relacionada con el aprendizaje, el habla y la memoria.
  • Ataques isquémicos transitorios que obstruyen parcialmente el riego sanguíneo y afectan a las funciones cognitivas.

¿Cómo puede diagnosticarse esta enfermedad?

La detección de una demencia senil de estas características, parte de un pormenorizado estudio de:

  • Los signos físicos y conductuales ya comentados.
  • Un examen físico.
  • Ciertas pruebas de imagen.
  • Otras pruebas de laboratorio.

Pruebas de imagen como resonancias magnéticas o TACs son determinantes para diagnosticar bloqueos de vasos sanguíneos en el cerebro que puedan causar demencia vascular. Asimismo, resultan de gran efectividad el electroencefalograma, un método de detección basado en registrar la actividad cerebral a través de señales eléctricas.

El diagnóstico de la demencia vascular puede emplear varias herramientas, entre las cuales destacan las pruebas de imagen.

De otro lado, al paciente se le pueden realizar exámenes neurológicos y psicológicos que faciliten tanto la evaluación de su memoria como su capacidad de:

  • Concentración.
  • Comunicación.
  • Más funciones cognitivas.

¿En qué consiste su tratamiento?

Ante la asociación entre demencia vascular y accidentes cerebrovasculares, la aparición de estos puede reducirse con una serie de medidas que controlen:

  • La tensión arterial.
  • La diabetes mellitus.
  • Los índices de colesterol.
  • La recurrencia de patologías cardíacas.
El tratamiento de la demencia vascular puede realizarse con determinados fármacos.

El tratamiento de la demencia vascular puede realizarse con determinados fármacos.

Medicamentos recomendados

Si bien no se dispone de fármacos aprobados por la FDA (Food and Drug Administration) para tratar exclusivamente esta enfermedad mental, sí se aconsejan distintas clases de medicamentos para aliviar las manifestaciones de la demencia vascular:

  • Warfarina y otros anticoagulantes.
  • Fármacos para controlar la hipertensión, el derrame cerebral y un elevado nivel de colesterol.
  • Antidepresivos y ansiolíticos.
  • Antipsicóticos.
  • Tranquilizantes.

Otros tratamientos no farmacológicos

Con el objetivo de que los pacientes con esta alteración mental asuman sus problemas de lenguaje y comunicación, la terapia del habla es de gran efectividad.

En otras situaciones que revistan mayor gravedad, como es el caso de que sea la arteria carótida la que entorpezca el transporte sanguíneo hacia el cerebro, cabe la posibilidad de optar por la extirpación por medio de cirugía.

Actualmente, distintas investigaciones afirman que el Gingko biloba y otras hierbas disminuyen las pérdidas de memoria y función cognitiva severas. No obstante, se ha de prestar especial atención al consumo de productos elaborados con estas hierbas para tratar estas alteraciones degenerativas. En este sentido, debería contarse con la aprobación de un especialista antes de comenzar un tratamiento de estas características.

¿Cuál es el pronóstico de la demencia vascular?

Desafortunadamente, la demencia vascular es un trastorno irreversible, aunque puede ralentizarse con fármacos y otros hábitos de vida.



Es posible retrasar la evolución de la enfermedad con medicamentos y rutinas más saludables.

Así, los niveles de estrés y depresión pueden disminuir con la ayuda de:

  • Ambientes distendidos.
  • La escucha de música relajante.
  • Meditación.
  • Práctica de ejercicio físico.

Riesgos y complicaciones

Entre los riesgos de esta enfermedad mental que es la demencia senil, aparecen patologías autoinmunes, como por ejemplo:

  • Esclerosis múltiple.
  • Enfermedad de Huntington.
Son varias las complicaciones que pueden derivarse de esta alteración mental.

Son varias las complicaciones que pueden derivarse de esta alteración mental.

Además, la demencia vascular asociada a la obstrucción de pequeños vasos sanguíneos puede causar:

  • Inmovilidad.
  • Parálisis permanente.

En las situaciones más severas, puede puede producirse el fallecimiento del paciente con motivo de la rigidez de su cuerpo.

La demencia vascular, ¿puede prevenirse?

Existen una serie de medidas que podrían prevenir la aparición de la demencia vascular:

  • Moderar el consumo de grasas y seguir una alimentación con bajo contenido en sal.
  • Reducir la ingesta de bebidas alcohólicas.
  • Controlar frecuentemente los índices de tensión arterial y de colesterol en sangre.
  • Practicar alguna actividad física de forma regular.
  • No fumar.
 
  • Artículo escrito por:
  • Doctor Luis Mérida Rodrigo

  • Especialista en Medicina Interna, enfermedad tromboembólica y riego vascular. Ecografía clínica. Valoración daño corporal.
  • Miembro del Comité científico de la Sociedad Andaluza de Medicina Interna.
  • Hospital Costa del Sol. Hospital Quirón Málaga. Hospital Alta Resolución Benalmádena. Hospitén.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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