Parálisis de la laringe, espasmos y trastornos de la sensibilidad
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Parálisis de la laringe, espasmos y trastornos de la sensibilidad
Los otorrinos de Sevilla prestan especial atención a las alteraciones de la movilidad en la laringe por cuyo defecto surgen las paresias y parálisis y por su exceso, los espasmos. Por otro lado, las alteraciones de la sensibilidad provocan por exceso las neuralgias y por defecto las hipo o Anestesias. Analizaremos a continuación estas patologías:
Parálisis
1.- De grupos musculares aislados: Son aquellas que se producen a nivel de un sólo músculo (aunque generalmente de forma bilateral). Son relativamente frecuentes y suelen acompañar a alteraciones de tipo inflamatorio localizadas a nivel de laringe (ya hemos citado que en todas las laringitis crónicas hay un cierto grado de paresia). Entre los músculos afectados tenemos:
- Músculos Cricotiroideos: Inervado por el nervio laríngeo superior, sus lesiones más frecuentes on de tipo local debido a traumatismos, neuritis, procesos inflamatorios diversos, etc... Como es músculo tensor de las cuerdas vocales su parálisis da lugar a disfonía. La exploración laringocópica en fonación da un aspecto característico de las cuerdas vocales en "S" itálica.
- Músculos Tiroaritenoideos: Es un grupo de los músculos principales de la fonación, por lo que durante la misma a la cuerda vocal le falta dureza adoptando la glotis un aspecto oval característico. Se asocia con relativa frecuencia a nódulos laríngeos y sujetos que hacen un mal uso de la voz.
- Músculos Interaritenoideos: Su función es aproximar los aritenoides por lo que en su parálisis se observa una apertura triangular inferior.
- Músculos Cricotiroideos: Debido a su frecuencia los estudiamos aparte con el título de parálisis recurrenciales.
2.- De grupos musculares conjuntos:
- Músculos dilatadores: Imposibilita el abrir las cuerdas vocales durante la respiración. Su origen es muy poco comprendido: algunos autores piensan que en el nervio recurrente las fibras destinadas a los músculos dilatadores irían en la periferia del nervio mientras que las de los constrictores estarían en el centro; una lesión del nervio (compresiones, polineuritis...) afectaría primero a estas fibras más superficiales, lo que explicaría la mucha mayor frecuencia de la parálisis de dilatadores frente a la de constrictores. No está realmente demostrada. Otros otorrinos en Sevilla se inclinan por el origen central, según la cual sería una lesión a nivel de los centros superiores la que determinaría la dilatación. Desde el punto de vista filogenético los dilatadores tienen distinto origen que los constrictores. Básicamente se conocen dos enfermedades que originan parálisis de los dilatadores: lúes (lesiones vasculares bulbares) y la sirigobulbia (lesiones degenerativas bulbares). Cuando el otorrino no encuentra ninguna causa central ni periférica a la que achacar el cuadro hablamos de Síndrome de Gerhardt. El cuadro puede debutar de forma brusca pero normalmente es progresivo, instaurándose una disnea que va en aumento pero sin acompañarse de disfonía. Puede llegar un momento en que origine la asfixia del sujeto.
- Músculos Constrictores: Mucho más raras que las anteriores, se trata en la mayoría de los casos de una parálisis de tipo funcional histérico: son mujeres que han perdido de pronto el habla pero en las que si observamos sus cuerdas vocales mientras les pedimos que tosan o jadeen apreciamos que se separan y aproximan perfectamente. El tratamiento es de tipo psiquiátrico.
3.- Parálisis Recurrenciales: Se deben a lesiones de todo el tronco del nervio recurrente. Es importante recordar para ello el trayecto de estos nervios: recordemos aquí sucintamente que el nervio recurrente izquierdo tiene un recorrido mediastínico mucho más largo que el derecho, que ambos suben posteriormente en el ángulo diedro traqueoesofágico y que van a pasar por detrás de la glándula tiroides. Entre las causas que pueden originarlas tenemos:

Cuerdas vocales
Cuerdas vocales
- Medianísticas:
- Procesos pleurales.
- Procesos tumorales: cáncer de pulmón (la parálisis recurrencial es muchas veces el primer síntoma que detectan los otorrinos de Sevilla de los mismos sobre todo si es de localización apical), linfomas, etc...
- Aneurisma de aorta.
- Adenopatías (vg, por procesos infecciosos bronco-pulmonares.
- Traqueoesofágicas: Tumores (generalmente esofágicos pues por la dureza de los cartílagos traqueales sólo muy tardíamente son rebasados por el tumor), divertículos esofágicos, etc...
- Tiroides: Bocios, tumores y sobre todo intervenciones quirúrgicas.
- Cuello: Traumatismos abiertos, cerrados o intervenciones quirúrgicas (que los pueden lesionar directamente o bien por fibrosis perineural posterior).
El enfermo va a referir que bruscamente le ha aparecido cierta disfonía (ictus laríngeo, típico de las neuritis), o bien de forma progresiva de manera que el paciente muchas veces ni la ha advertido pues suele ocurrir que la cuerda vocal sana cruce la línea media en busca de la paralizada y compense la deficiencia. La cuerda vocal aparece, durante la inspección, inmóvil en la posición que esté fijada (abducción, media, abducción). Durante la fonación persiste una abertura mayor o menor entre ambas cuerdas vocales, o bien, como hemos dicho, la sana cruza la línea media para contactar con la inmóvil. Ante esta situación lo primero que tiene que hacer el otorrino en Sevilla es el diagnóstico de la causa etiológica para tratarla. Posteriormente, y si la parálisis no se ha resuelto, el otorrino se planteará la conducta a seguir: si la parálisis es unilateral el problema no es grave pues, después de todo, sólo existe una alteración funcional que, si no está compensada por la otra cuerda vocal, podemos recurrir a inyectar una solución de teflón en la cuerda paralizada de manera que aumente de volumen y se reduzca en parte la separación durante la fonación.
Los problemas comienzan cuando la parálisis es bilateral. Hay dos situaciones clínicas distintas:
- Síndrome de Riegel, cuando la parálisis es en abducción; existen problemas de tipo respiratorio, pero además las cuerdas están atróficas y existe disfonía (lo que lo diferencia de la parálisis de los dilatadores).
- Síndrome de Ziemssen, en el que la parálisis es en abducción con lo que el paciente puede respirar pero no hablar, el problema mayor son los trastornos funcionales pues al no poder cerrar las cuerdas vocales desaparece la función protectora de la laringe (pueden pasar alimentos a las vías respiratorias), no es posible hacer esfuerzos (pues no se puede fijar la laringe), no existe capacidad tusígena, etc...
Espasmos
Tiene especial interés una entidad clínica: el laringoespasmo del recién nacido o larigismo estriduloso, que origina espasmos episódicos de la laringe con disnea brusca y estridor. Por lo demás pueden darse espasmos de laringe secundarios a la existencia de cuerpos extraños, laringitis, etc...
Alteraciones de la sensibilidad
Las hipo-anestesias suelen ocurrir a nivel del nervio laríngeo superior y el principal problema que trae es la pérdida de reflejos defensivos. También se afecta con cierta frecuencia el nervio cricotiroideo. La neuralgia más frecuente es la del IX par y el dolor se exacerba al tocar su entrada en laringe a nivel de la membrana cricotiroidea y con la deglución y fonación.
Nuestros expertos otorrinos de Sevilla le asesorarán sobre estos u potros asuntos relacionados con la nariz, oídos y garganta