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Residencias de ancianos en Vizcaya

Residencias de ancianos en Bilbao, Vizcaya

Las personas mayores pueden optar a partir de los 55 años a una plaza en alguna residencia de ancianos en Bilbao, Vizcaya para ser independientes al tiempo que reciben los cuidados que necesitan contando con el apoyo de servicios e instalaciones especialmente diseñadas para atender sus necesidades. Estas necesidades se determinan a través de una valoración geriátrica integralHay muchas residencias de ancianos en Vizcaya (y Bilbao en particular) que ofrecen habitaciones que incluyen los principales servicios y cuidados para que los residentes mayores vivan sin preocupaciones en esa etapa de su vida.

Al contrario que los centros de día, tienen implantados diversos protocolos de funcionamiento que rigen la vida de la residencia como son la valoración del uso de sujeciones físicas, de hospitalización, de casos de defunción, etc.

Sin embargo, hay que preguntarse ¿qué es ser viejo? Y es que la respuesta, suena fácil, pero no lo es. El envejecimiento no responde a una definición tan sencilla en términos biológicos y tampoco desde el aspecto psicológico y del social, menos.

Todos en algún momento de nuestras vidas llegaremos a ser viejos si es que todavía no lo somos. Pero, a veces, las personas no aceptan esta realidad que casi siempre se reconoce cuando se experimenta o se ve.

Hay varios problemas cuando se pretende determinar la definición de los aspectos del envejecimiento a través de parámetros que, a veces, no resultan convincentes, pues la vejez se ha abordado desde diferentes perspectivas como el paso del tiempo, el deterioro físico derivado de padecer, por ejemplo, artrosis -sea de cadera, de columna, etc-, la pérdida de capacidad funcional (como puede ser la derivada de un ictus) o como una etapa más del ciclo de la vida. Ninguna definición por separado explica de manera definitiva y por completo esa etapa a la que llamamos vejez.

Anciana caminando con dificultad

Anciana caminando con dificultad

Desde hace años, la definición de vejez se aborda como un fenómeno fisiológico y psicosocial natural, y en algunos casos, hasta deseable. Los aspectos relacionados con los mayores se han visto limitados durante mucho tiempo y no han sido valorados e interpretados desde el ámbito de la geriatría que se define como la rama de la medicina encargada del estudio terapéutico, clínico y preventivo de la salud y las enfermedades de los ancianos. La atención a los mayores en las residencias de ancianos de Bilbao engloba todos estos aspectos.

Desde finales del siglo pasado, los aspectos sociales de la vejez han tomado mayor relevancia, tanto en la definición del proceso como en la aceptación y abordaje de las circunstancias y problemas que se derivan del mismo. De este mayor estudio ha resurgido la gerontología o geriatría como una ciencia multidisciplinar que tiene como finalidad tratar de acercase y explicar la vejez, a través de la unión de diferentes especialidades que participan en la determinación de un fenómeno que afecta a aspectos biológicos, psicológicos y sociales de las personas.

Sin embargo, en muchos casos se han realizado unos análisis excesivamente diversos al desarrollarse mediante enfoques diferentes y en ocasiones hasta contrarios. Y es que cuando se trata de definir el envejecimiento desde las distintas disciplinas que han pretendido un acercamiento, lo primero que se reconoce es la parcialidad de las diferentes formas de identificación y de su análisis.

Hasta ahora los enfermeros, biólogos, antropólogos, médicos, psicólogos y los sociólogos sólo han podido analizar una de las facetas del envejecimiento, sin abordar o conocer lo que hacen los otros especialistas al respecto, por lo que a menudo ignoran una parte muy significativa de la dimensión global del fenómeno.

Durante mucho tiempo los profesionales vincularon el envejecimiento de forma casi exclusiva a las situaciones de enfermedad y dependencia y, sin embargo, la mayoría de las personas mayores ni están enfermas ni están limitadas tal y como se puede comprobar en muchas residencias de ancianos de Bilbao y el resto de Vizcaya.

El envejecimiento, desde la perspectiva del ciclo vital, no tiene por qué definirse como un proceso patológico que resulte como un impedimento para realizar los roles sociales productivos y que necesariamente deba asociarse con la enfermedad. Al contrario, constituye una etapa vital como fue la niñez, la madurez o la adolescencia, con las enfermedades características y también con sus propias oportunidades.

Según varios autores el envejecimiento es una etapa cronológica de la vida y se define como la suma de todos los cambios que se dan en un organismo con el paso del tiempo. También se define el envejecimiento como un proceso de deterioro biológico con la aparición de daño celular y molecular y cambios en las membranas, citoplasma y/o en el núcleo de las células, que deterioran los órganos y sistemas.

También se define el envejecimiento en primario y secundario siendo el envejecimeinto primario el resultado de procesos biológicos hereditarios que dependen del tiempo y el envejecimiento secundario viene provocado por el declive de las funciones, a causa de las patologías crónicas.

Pero hay que preguntar cuándo puede considerarse vieja a una persona y es que la frontera de la edad entre la madurez y la vejez es evidente, transciende más allá de cumplir determinada edad. En la actualidad, a partir de los 65 años ya se define desde el punto de vista sociodemográfico, el límite entre personas adultas y ancianas. Esta edad se relaciona con la vejez "cronológica" del organismo, que es determinada por el transcurso del tiempo y además es la edad establecida generalmente para jubilarse. Esta situación de jubilación tiene su primer precedente en las medidas sociales desarrolladas por el canciller Bismarck en el siglo XIX.

El "envejecimiento cronológico" es una definición muy incompleta porque al clasificar al individuo que alcanza los 65 años de edad o más como viejo, anciano o “de la tercera edad” se acaba con la supuesta objetividad de la edad biológica. Y es una evidencia que el paso del tiempo tiene un impacto diferente en cada persona.

Hoy por hoy se admite que la genética de cada individuo, las condiciones ambientales, las enfermedades que padecen, el estilo de vida que han llevado, o las condiciones laborales determinan de manera inevitable la forma de envejecer.

Definida o no la vejez, lo cierto es que las personas mayores, si lo necesitan, tienen derecho a vivir en una residencia donde se les presten todas las atenciones que necesiten. Las residencias de ancianos en Vizcaya son centros sociales para las personas mayores donde se les ofrece una atención integral y servicios de carácter personal, social y sanitario en función de las necesidades específicas de cada individuo, brindándole apoyo físico y emocional.

Las residencias son establecimientos que facilitan espacios de convivencia y dan lugar a que se desarrolle las relaciones personales, garantizando sus derechos y el respeto a sus valores individuales. Estos centros tienen como fin garantizar la atención básica para el desarrollo de las actividades de la vida diaria que garanticen el mantenimiento de la autonomía de la persona mayor.

Sin embargo, si el deterioro de sus capacidades llega a ser grave será necesario atender al residente las máximas garantías de respeto, dignidad y cuidado de su salud, fomentando su comunicación con los demás.

Todas las residencias de ancianos tienen perfectamente delimitadas sus líneas de actuación ante cualquier circunstancia que pudiese surgir a lo largo de la estancia, y es por ello que establecen una serie de protocolos de ingreso, de adaptación, de estimulación en planta, de psicogeriatría, de casos de conductas agresivas, etc.

Muchas de las residencias de ancianos de Bilbao y Vizcaya cuentan con una ubicación, un diseño arquitectónico, un equipamiento, los recursos humanos y los programas de intervención que garantizan las condiciones necesarias de seguridad -por ejemplo con la prevención de salidas involuntarias- y comodidad de los residentes. De esa manera contribuyen a desarrollar aún más su autonomía física y el bienestar personal, respetando, ante todo, la intimidad individual para que prevalezcan las relaciones sociales y la labor de los profesionales en cuanto al desarrollo de sus funciones. Muchas de esas residencias se caracterizan por ser establecimientos abiertos con todas las comodidades y con la garantía de contar, en algunos casos, con servicio de estancia diurna y unidades especiales para personas con distintas patologías.

En los últimos años y como consecuencia de los cambios demográficos y sociales se está generando una alta demanda de servicios para atender a los mayores que se encuentran en situación de dependencia o están afectados por enfermedades crónicas (demencia senil en cualquier grado, alzhéimer, etc.) que requieren de cuidados personalizados, lo que obliga a los mayores a establecerse en una residencia se debe casi siempre a la falta de condiciones y de la ayuda necesaria para que puedan permanecer en su vivienda.

Los familiares del residente pueden estar tranquilos respecto a la cualificación de los profesionales del centro ante el tratamiento de posibles complicaciones de salud que puedan aparecer, pues cuentan con una serie de protocolos para ello: de alteraciones de nutrición, de actuación ante úlceras por presión -y también de prevención de las mismas-, de rehabilitación-fisioterapia, etc.

Para aquellas personas de la tercera edad que requieran de una atención integral algunas residencias de ancianos de Bilbao y Vizcaya han formado a su personal con los más altos estándares de calidad para acompañar y atender adecuadamente al residente durante todo el tiempo que decida o lo necesite.

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Los derechos de las personas de la tercera edad

Aunque las personas de la tercera edad es el sector de la población que más crece a nivel mundial, debido al incremento de la expectativa de vida, a pesar de eso no se ha hecho un reconocimiento justo de valor de estas personas y todavía existen muchos prejuicios en relación a ello. Se ha descubierto que el derecho que menos se respeta es el derecho a domicilio. Ser un adulto mayor no significa que tiene la capacidad para elegir donde vivirá, en muchas ocasiones, los familiares por hacer un bien, deciden mudar a los adultos mayores a casas más grandes, o quieren cambiar los muebles, cuando ese lugar y esos muebles son un tesoro para esa persona. El hecho de vivir en una residencia para ancianos es algo que la persona debe decidir, así como el tiempo que permanecerá ahí, los servicios que desea y las actividades en las que participará.

También  el derecho a una sexualidad plena es uno de los derechos que han perdido, mientras la persona desee y pueda hacerlo, está en plena libertad de gozar de dicho derecho y las demás personas deben respetarlo y no interferir.

Alimentación en fases tardías de la demencia senil

En las fases tardías de la demencia, la persona puede tener problemas para tragar o masticar, por eso se recomienda que se hable con el médico sobre una dieta apropiada, en algún momento puede ser que la persona necesita de una dieta que consista solo en líquido o en alimentos blandos para evitar ahogamiento.

Es preciso que se reduzcan las distracciones del área donde se toman los alimentos, también se debe tener la precaución de no darle alimentos que estén muy calientes o muy fríos, tampoco muy sofisticados o elaborados, porque las personas de la tercera edad en general se incomodan y prefieren no comer. Si la persona tiene problemas con el uso de utensilios como cucharas, tenedor y cuchillo, es preferible que se preparen alimentos fáciles de comer con la mano, lo importante es probar con una variedad de alimentos, porque las personas que presentan demencia senil tienen una disminución en los sentidos del olfato y del gusto y eso afecta en el apetito. Asimismo, se debe tener cuidado con los alimentos y bebidas que deben ser excluidas de la alimentación de las personas con demencia senil como las bebidas estimulantes.

Recomendaciones para la actividad física en el adulto mayor

Las personas de la tercera edad que tienen una movilidad reducida pueden realizar algún tipo de actividad física para que mejoren su equilibrio y así prevenir caídas, estas actividades las pueden hacer por lo menos tres días a la semana. También pueden hacer actividades que fortalezcan los principales grupos de músculos dos o más días a la semana. Aun cuando las personas de la tercera edad no puedan hacer actividad física recomendada debido a su estado de salud, se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado.

Existen muchos ejercicios físicos que son recomendados para los adultos mayores sanos de que tienen más de 65 años, pero también hay otros que son para las personas de esas edades y que padecen alguna enfermedad no transmisible crónica. Las personas que tienen problemas específicos de salud, como diabetes o enfermedades cardiovasculares, pueden tener que tomar más precauciones y consultar al médico antes de que intenten alcanzar los niveles recomendados de actividad física para los adultos mayores. Las personas de la tercera edad pueden acumular el total de 150 minutos semanales de diferentes maneras para que se ejerciten sanamente.

Aumentar el apetito en las personas mayores de 65 años

Al llegar a los 65 años muchas personas van perdiendo el apetito, pero lo recomendable es revisar que tipo de medicamentos está ingiriendo, porque muchas veces, como las personas mayores toman muchos tipos de fármacos para controlar enfermedades como diabetes o hipertensión. Los antiinflamatorios, la digoxina, los antidepresivos, los anticonvulsivos y los medicamentos psicotrópicos son algunos de los medicamentos que pueden hacer que el apetito disminuya. También se tiene que hablar con el médico para que se él quien informe si alguno de los fármacos que se están ingiriendo son los que disminuyen el apetito y si es así, solicitarle si puede cambiárselos.

También es importante que la persona de la tercera edad haga ejercicio, porque al ejercitarse se incrementa la fuerza muscular y la movilidad en los adultos mayores. El ejercicio también puede contribuir a incrementar el apetito pero eso depende de cada persona. Es importante comprender que cada cuerpo es diferente y que cada quien percibirá una sensación diferente sobre el apetito. Por eso no se debe desesperar y seguir intentando hasta que el adulto mayor adquiera nuevamente su apetito normal y se alimente regularmente de manera sana.

¿Cómo preparar la casa para un adulto mayor?

Se debe reconocer que la persona de la tercera edad es dependiente de alguien cuando no puede hacer actividades como alimentarse, bañarse o vestirse. Es por eso que se debe de tomar la decisión de que vivan con algún familiar o con alguien que se responsabilice de ellos y de sus cuidados. Es importante recordar que la habitación debe estar en un lugar que sea de fácil acceso para estas personas, y que además se encuentre cerca de algún otro cuarto en el que habite alguien más de la casa. Por otra parte, la cama tiene que estar a un nivel en el que se pueda sentarse con las piernas en ángulo recto.

En relación al baño, sea prefiere que sea propio y que esté al ras del suelo para que no tenga que levantar las piernas. Se puede acondicionar una silla plástica para que tenga más seguridad y se eviten caídas. En la habitación también se puede colocar un timbre para llamar se presenta la necesidad. No se tiene que olvidar colocar pasamanos e iluminar correctamente toda la casa y que los interruptores estén al alcance para que los pueda utilizar.

Hable con su madre o padre

La etapa de la tercera edad es difícil de sobre llevar, pues las personas van comprendiendo que, tarde o temprano, su autonomía se perderá, pero mientras eso llega deben seguir con ánimos viviendo su vida y realizando por sí mismos sus actividades.

Para hacer más llevadero esta etapa y para que tengan una mejor calidad de vida, los familiares son una parte fundamental en este proceso. Entre las primeras cosas para cuidar a su progenitor es hablar sobre su situación. En la mayoría de los casos,  los padres optan por vivir independientemente en su casa sin importar los problemas que llegan con la edad, como de la salud. Conversar sobre sus capacidades para realizar sus actividades cotidianas, sobre su salud y de las finanzas puede llegar a ser un tanto incómodo para padres e hijos; pero es fundamental abordar estos temas antes de que se presenten dificultades o sucedan crisis. Existen formas de romper el hielo, para comenzar a hablar de estos temas de una forma un poco más amena y no tan formal.

Entre una de las cosas es emplear un tono informal que evite que se sienta como amenaza la autonomía de sus padres.

 

Actividad física en adulto mayor

En la actualidad es bastante frecuente que se motive a las personas de la tercera edad a realizar actividad física frecuentemente, no solamente a las personas que se encuentren sanas a esa edad, sino también aquellas que padecen de enfermedades no transmisibles crónicas. Las personas que tienen problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares y diabetes, que pueden tener más precauciones y consultar al doctor antes de intentar alcanzar los niveles recomendados de actividad física para los adultos mayores. 

Las personas mayores de 65 años pueden acumular el total de 150 minutos a la semana de diferentes formas. El concepto de acumulación significa que se totalice 150 minutos de actividad de base de intervalos de por lo menos 10 minutos cada uno a lo largo de la semana, así se puede hacer actividad de intensidad moderada cinco veces a la semana.

Así las personas de esas edades que tienen movilidad reducida pueden hacer actividad física para mejorar el equilibrio y prevenir las caídas. Cuando las personas de la tercera edad no pueden hacer la actividad física por el estado de salud, se pueden mantener activos en la medida en que se lo permita su salud actual.

Determine el nivel de independencia de su progenitor

En algunas clínicas se brinda el servicio de evaluación geriátrica en la que un equipo médico estudia todos los aspectos de la vida de la persona de la tercera edad, como la condición de la salud en general, la seguridad que presenta, la condición económica, la forma de reaccionar ante diferentes escenarios y cualquier interés personal. Este tipo de evaluaciones profesionales se hacen desde tres horas y pueden tardar hasta  varios días en completar. Entonces, según sean los  resultados que se obtienen, los médicos, la persona de la tercera edad y su familia dialogan sobre el nivel de independencia que se puede esperar que mantenga el adulto mayor de manera razonable y segura desde ese momento y por todo el progreso del envejecimiento. También se brinda asistencia práctica, que incluye ciertas referencias a servicios locales y posibles opciones de residencias para ancianos.

Así mismo, en muchas ocasiones no es necesario ir donde un médico para determinar el grado de independencia que tiene la persona de la tercera edad, puesto que se puede hacer por medio de una propia evaluación entrevistando al adulto mayor y analizando los factores que evaluaría un equipo médico.

Administración de medicamentos en adultos mayores

En muchas ocasiones se dan muchos errores en la toma de medicamentos, se considera que alrededor de 1.5 millones solamente en Norte América y eso puede producir la muerte. Se ha descubierto que el 90% de las personas mayores de 65 toman medicamentos diariamente, y es así como casi la mitad de ellos consumen hasta más de cinco medicamentos, por eso no es de sorprender que las personas de la tercera edad presenten mayor susceptibilidad a complicaciones por exceso de medicinas, interacciones medicamentosas graves e impedimentos cognitivos que afectan las actividades cotidianas.

También el aumento del uso de medicamentos al envejecer afectan directamente la manera en que se metabolizan o absorben los medicamentos. La mayoría del personal médico no recibe las instrucciones apropiadas en geriatría para comprender de lleno las complejas necesidades de salud de las personas de la tercera edad. Sin embargo, los fármacos nuevos se someten pocas pruebas en personas de 60 o más años, es por eso que pueden funcionar de manera diferente a la esperada. Con todo eso, la dificultad en administrar los medicamentos es la razón por la que muchas personas de la tercera edad les cuestan su independencia.

Cómo convencer a un adulto mayor que se bañe

Muchas veces las personas de la tercera edad, no tienen los ánimos necesarios para bañarse, pero existen algunos productos o maneras que permiten que esa actividad sea realizada de manera más fácil, sobre todo para que a ellos les sea más fácil tomar una ducha. Por ejemplo, pueden aplicar alguna loción para adulto mayor, con dicho producto es más fácil porque al aplicar crema o lociones se puede llegar a las zonas de más difícil acceso. También es ideal para que las personas de la tercera edad que tienen poca movilidad puedan decidir tomar un baño. También se pueden optar por almohadillas con mango ergonómico y confortable que brinden soporte a la hora de la ducha pero deben ser lavables para tener mayor higiene.

Otro de los aparatos que brindan mucha ayuda a la hora de que un adulto mayor tome un baño es la tina inflable para enjuagar cabello. Es ideal para las personas mayores, que tienen poca movilidad o que están en rehabilitación, porque son fáciles de usar, cómodas y rápidas de usar por los adultos mayores a quienes se les dificulta levantarse de la cama o movilizarse libremente.

Alimentos beneficiosos para la tercera edad

Cuando llega la tercera edad se recomienda que la alimentación sea en base a 1600 calorías que se tienen que dividir en porciones de cada uno de los grupos que incluye la pirámide de nutrición.

  • Frutas: dos porciones

  • Proteína: dos porciones

  • Leche y sus derivados: dos porciones

  • Vegetales: tres porciones

  • Pan y cereales: seis porciones

  • Grasas: Usar con moderación

Las personas de la tercera edad necesitan incluir en su alimentación dos porciones de proteína diariamente en su dieta, también la pueden calcular en base a 90 gramos. Algunas de las opciones para cumplir ese estándar son pescado, pollo, carne y si se dificulta la masticación pueden optar por frijoles o huevos. También a medida se va envejeciendo, se incrementa la necesidad de calcio, para mantener la masa ósea y reducir el riesgo de osteoporosis, de esa manera se recomienda que la ingesta de calcio se incremente a un 20%. Se ha descubierto que las personas mayores de 50 años deben consumir por lo menos 1200mg de calcio al día. La leche y sus derivados se consideran las mejores fuentes de calcio, así como los vegetales y las sardinas.

Cursos de cocina para la tercera edad

Cuando llega la tercera edad, las personas tienen más libertad para practicar actividades que no se podían realizar porque no había tiempo debido al trabajo o porque los hijos estaban pequeños, pero tener ese momento para uno mismo no significa que se quedará aburrido en casa, al contrario, el tiempo de que se continúe con el aprendizaje y conserve los sentimientos de productividad, solamente es necesario que haga una pequeñas búsqueda, puesto que cerca de usted ha de haber un club de la tercera edad, en la que podrá aprender a fortalecer su capacidad de decisión, independencia, desarrollo personal y mejorará su autoestima.

Dentro de estos clubes para adultos mayores, puede aprender sobre historia, viajes, aprenderá artes, literatura, costura y en muchas ocasiones podrá estudiar algunos cursos de música, bordado o cocina, este último es un curso bastante importante, creará un sentimiento de sentirse útil y aprenderá diferentes formas de cocinar, eso le permitirá alimentarse mejor y de una forma más creativa, también es útil para las personas que por razones médicas deben limitar el consumo a ciertos alimentos, al saber cocinar no le aburrirán la dieta porque sabrá hacerla de diferentes maneras.

Espiritualidad en la tercera edad

La espiritualidad se puede observar en las personas de la tercera edad como un principio de transformación personal que hace que adquiera una actitud que lo fortalece. Hablar de espiritualidad es un gran desafío, porque las experiencias de espiritualidad se conciben como un acontecimiento bastante individual que en muchas veces contribuye al bienestar sentimental de las personas, se relaciona con el sentido que le dan a la vida y la trascendencia que tiene. Es bastante común que se observe que al llegar la tercera edad, las personas se acercan bastante a su carácter espiritual, no es casualidad que se incremente el interés por integrarse a comunidades religiosas que en cierta medida cubren las necesidades de integración y de vinculación con el mundo circundante, a partir de la búsqueda de algo divino.

La espiritualidad en la tercera edad, se relaciona con un bienestar psicológico de la propia persona en relación a los demás, con el propio crecimiento personal y el propósito que le da a la vida. La tercera edad crea cambios en los ritmos de vida, se pueden practicar nuevas rutinas y disminuir la ansiedad que creaban las obligaciones, favoreciendo el desarrollo de la espiritualidad.

Beneficios del té verde en la tercera edad

Muchas personas de la tercera edad siempre andan en la búsqueda de bebidas u alimentos que les proporcionen más nutrientes para tener una mejor calidad de vida.

Como ya sabemos las personas adulto mayor son menos propensas a las capacidades funcionales al entrar en el envejecimiento, por lo que el té verde contiene antioxidantes que podrían prevenir el daño celular. Sin embargo, es necesario que no lo tomé no tan seguidamente en caso de tener prescritos algunos medicamentos, ya que también lleva cafeína y vitamina K, que puede interferir con algunos fármacos para la sangre. Lo más conveniente es que consulte con su médico.

Cada día son más los argumentos de los científicos que argumentan aspectos positivos del té verde.

Y es que en personas mayores se ha comprobado que puede servir contra trastornos genéticos y tumores, como también mejora la salud de las encías; y puede ser válido contra las verrugas genitales y anales que se pueden presentar.

Por otro lado, según un estudio de Japón, afirma que las personas de la tercera edad que lo consumen de manera regular el té verde pueden estar más ágiles y ser más independientes que el resto con el pasar del tiempo.

Relaciones con el cónyuge en la tercera edad

Es necesario que al llegar la tercera edad siempre se conserve la capacidad de amar y ser amados, porque son dos condiciones básicas para mantener una calidad de vida. Según datos estadísticos la mujer enviuda con más frecuencia que los hombres, eso implica que más mujeres de la tercera edad se quedan viudas, sin el amor de su esposo. En muchas casos se vuelven a casar rápidamente, porque parece que toleran menos la condición de viudas, también tienen una mayor oferta para obtener una nueva pareja. Existen clubs para personas de la tercera edad para que ahí conozcan nuevamente a una pareja que las haga feliz.

Por tanto, en el amor de las personas mayores pueden darse situaciones muy diferentes, porque hay una discrepancia radical entre un adulto mayor y otro, si está casado, viudo, divorciado o separado. El amor entre las personas de la tercera edad, comprende tantas variables posibles como en la juventud, pero lo que si se debe reconocer es que es tan importante como en cualquier etapa de la vida, porque el amor hace que se sientan de un mejor humor y que disfruten plenamente de la vida.

Preparación psicológica para la jubilación

Muchas personas de la tercera edad comienzan a tener la idea estéril de que realmente no hay vida que valga la pena cuando ya dejan de trabajar y esta es una idea que ha sido refutada muchas veces. Cada vez más, las investigaciones sobre los años de jubilación revelan una diversidad de vidas futuras. No todas las personas jubiladas permanecen retiradas, muchos continúan activos en áreas relacionadas con inclinaciones que han tenido toda su vida, otros cultivan nuevas aficiones o vuelven a algunas que antes no pudieron realizar por falta de tiempo.

Es muy probable que valores como el aprendizaje, ayudar a otras personas y el descubrimiento de sí mismos sean considerados con tanto respeto, en el futuro, como trabajar y producir. Ya hay pruebas de que usar el tiempo para recreo y satisfacción personal está menos acompañada del sentimiento de culpa que en el pasado. Eso significa que la persona de edad madura que se encuentra dentro de su fase productiva no tendrá todos los valores que son verdaderamente importantes y valiosos. Las actividades no laborales no serán consideradas como simples indicadores de un período para las personas demasiado jóvenes y los demasiado viejos.

El celular y la tercera edad

En la actualidad es bastante complicado encontrar celulares para las personas de la tercera edad porque muchos de los nuevos celulares del mercado no se han diseñado para las personas mayores, es por eso que se necesita de hacer una lista de las características que requiere y del precio que está dispuesto a pagar. Muchos de los teléfonos que son destinados para las personas de la tercera edad tienen el tamaño de un teléfono de casa, pero es que muchas de las compañías que los diseñan lo hacen destinados para personas mayores o no de 65 años. De esa manera el celular puede tener grandes botones y una pantalla con un alto contraste. Además, debe ser fácil de usar por personas de la tercera edad. También, en muchas ocasiones es necesario que ese celular cuente con un botón de llamadas de emergencia porque no se sabe cuando vaya a ser necesario, la carcasa debe ser de calidad para que resista ante cualquier caída, y debe tener un sistema que permita hacer llamadas fácilmente, que se pueda ver todo con claridad y el sonido de las llamadas entrantes debe ser fuerte para que lo escuche.

Conducir en la tercera edad

Los conductores en la tercera edad deben tener conciencia de la condición en la que se encuentran, porque a medida van pasando los años, así se van perdiendo algunas habilidades y por seguridad propia y de la de los demás, ellos deben considerar si necesitan seguir manejando o cederle ese puesto a alguien más. El envejecimiento no convierte a una persona en mala conductora pero si los cambios de los años pueden afectar la habilidad para conducir.

Al envejecer, las articulaciones comienzan a perder flexibilidad y los músculos se pueden llegar a debilitar, eso hace que sea más difícil girar la cabeza para ver hacia atrás, frenar de manera segura o girar el volante de manera rápida.

En estos casos, si la persona de la tercera edad desea continuar manejando, primero tiene que consultar al médico si el dolor o la rigidez de las articulaciones interfieren en su habilidad para conducir. En muchas ocasiones lo que se recomienda es que maneje un carro de transmisión automática con dirección hidráulica, con espejos laterales grandes y frenos con asistencia electrónica. Otro consejo es que permanezca físicamente activo o haga ejercicio para mejorar la fuerza y la flexibilidad.

Carnaval y tercera edad

Cuando se llega a la tercera edad, comienzan aparecer una serie de cambios que deterioran las capacidades y disminuyen la resistencia al estrés y a las enfermedades. Por esa razón, para conserva todo lo posible el buen funcionamiento del cuerpo y de la mente se le anima a estas a personas a participar en actividades que les reanimen. Por ejemplo, si van de visita a un carnaval logran divertirse con la participación de todas las demás personas, más aún si se motivan a disfrazarse y bailar, eso representa una actividad física y por ende les ayuda a mantener la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones y músculos, así como la coordinación.

Muchas veces en las residencias de ancianos se programan carnavales, porque no solo se enfocan en mantener su salud física, sino que también se agenda actividades lúdicas para que puedan pasar tiempo al aire libre, compartir nuevas ideas y así se puedan relacionar con los demás, disfrazándose, cantando y bailando. Las ventajas de participar en carnavales es que se mueven más allá de las limitantes físicas, porque eso les brinda emocionalmente un bienestar. AL hacer actividades de diversión, estas personas obtienen independencia y autonomía.

El uso de la computadora en la tercera edad

Las personas de la tercera edad también tienen la necesidad de ser usuarios de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC),  esto significa, que necesitan de una tecnología que sea útil, fácil de manejar, funcional y significativa. El acceso a ésta por parte de los adultos mayores tiene las mismas reglas que en los otros sectores de la sociedad, como capacidad de utilización y poder adquisitivo. La mayoría de los usuarios de computadoras y sobre todo de internet se encuentre en un rango de edad entre los 6 y 20 años de edad, es decir que nacieron en la era de las telecomunicaciones; al contrario de los usuarios que son mayores de 60 años y que son minoría; sin embargo, este grupo de la población está demostrando su capacidad para continuar aprendiendo y adaptarse al envejecimiento. Asimismo, el porcentaje de usuarios hombres de esta edad es mayor que el de mujeres.

Las personas de la tercera edad, tienen características diferentes a las personas más jóvenes, porque han aprendido sus empleos de manera autodidacta y tienen más funcionalidad en las actividades de la vida diaria y un mayor nivel educativo.

Beneficios de los ejercicios de respiración en ancianos

Los beneficios para los ancianos de hacer ejercicios de respiración son múltiples, puesto que se presenta un incremento de la cantidad de sangre, ya que se da mayor oxigenación en los pulmones, eso permite que se eliminen las toxinas del sistema. También se mejora el estado del sistema nervioso, eso incluye el cerebro, los centros nerviosos, la columna y los nervios. Esto es gracias a la mayor oxigenación, y también a la alimentación del sistema nervioso que funciona para generar una salud en todo el cuerpo, porque conecta con todas las partes de los órganos.

Una buena respiración mejora la capacidad que tiene el cuerpo para asimilar y digerir los alimentos. Los órganos que conforman el aparato digestivo como el estómago, recibe más cantidad de oxígeno, y es por eso que funciona de una manera más eficaz. Los mismos alimentos son más oxigenados y por eso hay mejor digestión.

Además, se rejuvenecen las glándulas, más las pituitarias y las pineales. El cerebro se ve beneficiado por el oxígeno y necesita tres veces más que el resto del cuerpo. Eso tiene un impacto muy importante en el bienestar. También la piel se rejuvenece.

Beneficios del ciclismo en la tercera edad

Lograr estar en forma y saludable es un reto, sobre todo cuando se llega a la tercera edad, conservar la salud es algo por lo que debe preocuparse la propia persona. Si la persona, no cuida de sí mismo, nadie más lo podrá hacer. Generalmente se recomienda que camine, puesto que es el ejercicio más común y el que casi todos puede hacer, pero que sucede con las personas que no disfrutan de caminar, siempre existen otras formas de hacer ejercicio que le traen muchos beneficios para la salud, entre esos destaca andar en bicicleta. Por lo tanto, es importante conocer los beneficios del ciclismo en la tercera edad.

El ciclismo ha demostrado que es uno de los ejercicios más eficaces para quemar grasa. Aún si solamente se dedica poco tiempo a hacer ese ejercicios, se aumenta en gran medida el metabolismo. Además, le ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio. Otra de las grandes ventajas del ciclismo es que ayuda a la construcción de la resistencia, que le permite hacer las actividades diarias de una forma más eficiente. Andar en bicicleta, incrementa la densidad ósea, y la fuerza de los huesos.

Beneficios de actividades recreativas en los adultos mayores

Las actividades recreativas ayudan a que el adulto mayor sociabilice con las demás personas de su edad y que respondan a los mismos intereses. Una de las actividades recreativas son las famosas acampadas de abuelos con recursos propios. Esas acampadas se pueden realizar en lugares fuera de la residencia como dentro de la residencia con el propósito principal de que los adultos mayores compartan con personas también de la tercera edad.

En las acampadas se pueden ejecutar actividades como: elaboración de platos criollos, competencias de canto, desfiles de disfraces, competencias de dominó, competencias de baile, entre otras actividades recreativas. Por las características de esta actividad, puede ocurrir una máxima sociabilización de los adultos mayores.

Otra de las actividades recreativas que se pueden realizar son conversatorios con personalidades de la comunidad, como ejemplo deportistas, científicos, artistas, militares o cualquier otra persona que ha sido destacada en su profesión.

Esos conversatorios se deben ejecutar de manera amena y abierta de forma que las personas de la tercera edad cuenten sus vivencias y anécdotas, de manera que se cumpla el objetivo de conseguir el intercambio con la persona invitada y evitando que los adultos mayores se sientan olvidados.

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