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Residencias de ancianos en Valladolid

Residencias de ancianos de Valladolid

En los últimos años, múltiples estudios han demostrado que ciertos programas de rehabilitación que tienen como eje fundamental la fisioterapia han arrojado resultados satisfactorios para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Siguiendo esta línea la fisioterapia en las residencias de ancianos de Valladolid ha adquirido cada vez más importancia.

Pero ¿en qué consiste este tipo de terapia? Se puede describir como un tratamiento natural que tiene como fin la prevención, tratamiento y recuperación de enfermedades y lesiones mediante la implementación de distintas técnicas manuales como el masaje, la manipulación o la recolocación. Con la fisioterapia se pretende recuperar, mantener y aumentar el nivel de salud del paciente y con ello mejorar su calidad de vida.

Para que un tratamiento de fisioterapia funcione debe ser el adecuado al estado de salud particular de cada persona. Antes de empezar, se debe realizar una completa valoración de cada paciente para poder emitir un diagnóstico correcto y establecer los pasos a seguir para una pronta recuperación. Se podrá analizar si ésta se puede realizar exclusivamente a través de fisioterapia o si requiere de la intervención otros profesionales de la medicina.

En las residencias de ancianos en Valladolid el papel de un fisioterapeuta es muy importante y es que no podemos hablar de sanidad sin tratar la dimensión rehabilitadora que ésta tiene. Las directrices a seguir con cada residente las establecen los fisioterapeutas con la ayuda de los terapeutas ocupacionales. Cabe señalar que es importante una buena conjugación de ambas disciplinas intentando ofrecer la mejor atención al residente.

Anciana caminando con un bastón

Anciana caminando con un bastón

¿Qué es la fisioterapia? Se define como el arte y la ciencia del tratamiento físico. En otras palabras, es el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que a través de la aplicación de medios físicos curan, previenen las enfermedades, promueven la salud y asimismo recuperan, rehabilitan y readaptan a las personas afectas de disfunciones somáticas o a las que desean mantener un buen estado de salud. Resulta fundamental para aquellas personas que padezcan, por ejemplo, artrosis, ya sea de cadera, de columna, etc.

En muchas residencias de ancianos en Valladolid existen manuales de buenas prácticas dedicado a la fisioterapia que tienen como fin principal conseguir que los residentes piensen o mediten sobre lo que hacen diariamente, cómo lo hacen e intentar mediante esta reflexión recuperen actitudes, hábitos, y comportamientos más saludables que muchas veces se olvidan.

La fisioterapia siempre se rige por principios fundamentales como el respeto a la persona, la protección de sus derechos, la prudencia en la aplicación de instrumentos, el sentido de la responsabilidad, la honestidad, la sinceridad con los usuarios, así como las técnicas, competencia profesional y solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales.

La fisioterapia se podría considerar como una profesión de ayuda que implica exigencias técnicas, pero además requiere de un compromiso ético superior al de otros campos de esta misma profesión, y es que trabaja con la vulnerabilidad y la fragilidad del ser humano y obliga a los profesionales a aumentar sus cuidados. En las residencias de ancianos en Valladolid el fisioterapeuta siempre deberá respetar el derecho de los pacientes a su intimidad y mantendrá el secreto de toda la información que reciba por su actividad profesional y sólo la podrá utilizar con finalidad docente o estadística.

En el momento de informar al residente sobre su estado, la intervención y su posible curación o mejora, se debe evitar la divagación, las explicaciones o posibles soluciones sin fundamentos, y por supuesto tratamientos inadecuados o curaciones imposibles; es decir, no crear falsas expectativas que después no puedan realizarse. Ese estado de salud del mayor se debe determinar a través de la valoración geriátrica integral. Siempre se debe ofrecer la información verdadera, jamás se le debe negar. Si se decide comunicar la información a la familia del residente sabiendo que el paciente tiene todas sus facultades cognitivas y mentales en perfecto estado (no es el caso de padecer demencia senil o alzhéimer), es recomendable que no se le excluya del acto de la comunicación.

Las sesiones de fisioterapia en las residencias de ancianos en Valladolid se incluyen diariamente en un registro para intentar ser lo más objetivos posibles, recopilando datos que pudieran olvidarse si escriben posteriormente. Estas sesiones deberán ser acordadas con el residente, siempre y cuando sea posible, pero en el caso que la persona padeciera de demencia, se comunicará y consensuará con la familia. Es preferible hacerlo mediante una entrevista personal y se seguirá informando al residente en función del estado cognitivo en el que se encuentre.

En el caso que el paciente no desee recibir tratamiento, los fisioterapeutas deberán respetar la decisión, quedando constancia del ofrecimiento de la misma y de la negativa a recibirla que de alguna manera quedará plasmada de forma verbal con testigos o escrita con o sin testigos. El objetivo final es que sea respetado el principio de autonomía y promover y respetar las decisiones y opiniones de los residentes.

Las sesiones de fisioterapia estarán destinadas a la prevención de alteraciones físicas en el residente y si ya existen el objetivo sería la rehabilitación de las capacidades físicas perdidas (derivadas de, por ejemplo, haber sufrido algún ictus). En caso de ser incurables el profesional se centraría en el cuidado de las capacidades que aún se conservan.

Es imprescindible que el profesional tenga presente en su labor diaria que para atender con excelencia se necesita humanidad y una atención amable. Siempre es recomendable que el fisioterapeuta siga un proceso de formación continua, para alcanzar una mejor formación, para aprender de técnicas nuevas o de mejora de otras ya conocidas, teniendo en cuenta que debería ser una formación que no trate únicamente hechos, sino que recoja también valores como el respeto a la autonomía de la persona mayor y el derecho a una asistencia cordial y amable.

Para realizar las sesiones con el paciente en las residencias de ancianos en Valladolid, hay que conocer de antemano si está permitido acceder a su intimidad para así poder preservarla y no es que hayan renunciado a ella, sino de una u otra forma confían en los profesionales y esperan que sean sensibles y se les respete.

El fisioterapeuta debe aconsejar sobre la prenda que debe usar el paciente en el momento de recibir su tratamiento y se debe desvestir sólo si es necesario, siempre hay que evitar descubrir partes innecesarias. Si es para tratar una rodilla, en una mujer los expertos aconsejan que lleven una falda o un pantalón ancho que evite el tener que quitárselo totalmente y en el caso de un hombre se podrán poner un pantalón corto por la misma razón. Hay una serie de pautas que debe seguir el especialista a la hora de realizar las terapias:

Cama para tratamientos de fisioterapia

Cama para tratamientos de fisioterapia

  • Cuando se realice tratamiento en algún miembro superior, en las mujeres hay que cubrir con una sábana los senos si fuese necesario desvestir toda la zona. Si se realiza tratamiento de miembros inferiores tanto en hombres como en las féminas si es necesario desvestir toda la zona, hay que cubrir con una sabanilla la zona de los genitales.
  • La temperatura de la habitación hay que mantenerla en escala adecuada, entre unos 20 a 25 grados en invierno y en 20 grados en meses más cálidos, así mismo será importante mantener una buena iluminación.
  • Para que el paciente no presente indicios de inseguridad será importante informarle de cómo serán las sesiones y si es posible explicarle lo que va a sentir.
  • Hay que calentarse las manos antes de entrar en contacto con la piel del residente para que la sensación sea lo más agradable posible.
  • Hay evitar el uso de guantes de látex o similares para tratar al residente, reservándolos exclusivamente cuando se aplique algún tipo de pomada antiinflamatoria, analgésica u otras, para evitar de esta manera, que la piel la absorba y presente alguna patología.
  • Los profesionales de las residencias de ancianos de Valladolid deben procurar al paciente la máxima comodidad mediante el uso de almohadas, sabanillas, sábanas, u otro objeto confortable.

Todas las residencias de ancianos tienen perfectamente delimitadas sus líneas de actuación ante cualquier circunstancia que pudiese surgir a lo largo de la estancia, y es por ello que establecen una serie de protocolos de ingreso, de adaptación, de estimulación en planta, de psicogeriatría, de casos de conductas agresivas, etc.

El ingreso en una residencia consta de tres fases:

1. Preingreso: En esta fase se experimenta el primer contacto que van a tener los familiares y el futuro residente con la residencia. Es la llamada fase de preingreso, la cual es muy importante porque marca la futura relación que tendrán los familiares con el centro.

Normalmente los empleados de la residencia se dirigirán al futuro residente para que tome el protagonismo y sea él quien haga su propia presentación y la de sus familiares. También podrá explicar los motivos de su ingreso y todo lo relacionado con la decisión de querer vivir en la residencia.

Los empleados del centro deberán de mantener una postura de escucha activa, realizando preguntas abiertas para que el futuro residente se exprese sin timidez y proporcione toda la información que necesita conocer el equipo multidisciplinar de especialistas que atienden la residencia.

La familia deberá participar de la presentación pero no deben ser los protagonistas de la conversación porque eso puede ocasionar malos entendidos por la diferencia de opiniones que pueden existir entre cada miembro de la familia.

Es importante que se genere un ambiente agradable, ya que es un factor clave para crear un espacio de intimidad para que la comunicación entre el futuro residente y el personal de la institución sea lo más fluida y completa posible. Sin embargo, en los casos en que las personas de la tercera edad que van a ingresar a una residencia de ancianos en Valladolid tienen un cierto grado de deterioro cognitivo, lógicamente el preingreso se hace de forma diferente y toda la información necesaria será proporcionada por los familiares.

En esta primera entrevista el futuro residente o sus familiares proporcionan toda la información de acerca de sus necesidades. Esta información es sumamente importante porque de ello depende que el equipo de la residencia conozca esas necesidades y ofrezca la respuesta adecuada a cada una de ellas.

Algunas veces en esa primera entrevista el futuro residente no está presente, aunque la decisión de que el residente esté o no presente estará determinada por el estado de su salud mental y de sus capacidades cognitivas.

En la entrevista los familiares deben proporcionar la información con los detalles sobre las condiciones en las que se encuentra el familiar que se instalará en la residencia.

Para el resto de proceso, el futuro residente sí deberá estar presente para que aborde los temas que a él le incumben y por lo tanto no pueda negársele la oportunidad de opinar sobre los servicios que se le otorgarán y los cuidados que recibirá en la residencia. La opinión del futuro residente sobre estos temas resulta esencial.

2. Ingreso: La segunda fase es la de ingreso. Toda persona que ingrese en una residencia de ancianos de Valladolid deberá hacerlo voluntariamente siendo éste un requisito indispensable. En el primer día se debe verificar la legalidad del ingreso, una función que realiza la administración de la institución con el apoyo del equipo de profesionales.

El proceso de admisión debe hacerse con mucho rigor porque de ello depende el derecho fundamental a la independencia y la libertad del residente.

Tras su la admisión se presta al residente una atención muy especial. La familia deberá ser plenamente consciente de que el residente se ha trasladado a un nuevo domicilio y la labor y el deber del equipo de profesionales es verificar que su estancia sea lo más placentera posible. La persona encargada de realizar el ingreso normalmente suele recibirlo en su despacho para conocer el estado de ánimo del nuevo residente y preguntarle sobre la situación de los días anteriores a su ingreso en el centro. Saber cómo se siente y lo que espera en la residencia.

Para los casos en los que el residente tiene cierto grado de deterioro mental, se debe evaluar el grado de atención y capacidad de comprensión que presenta para de esa forma verificar el tipo de comunicación que se puede establecer con él.

En general, a los residentes siempre se les suele tratar por su nombre o de usted tanto al residente nuevo como aquellos que ya llevan algún tiempo alojados en la residencia. El equipo de profesionales deberá utilizar frases cortas y claras, hablar con voz suave y mantener contacto visual siempre con los residentes.

El equipo de profesionales siempre advierte acerca de la importancia de las visitas de los familiares y amigos y se suele mantener un régimen de salidas abierto para los residentes, siempre que tengan la capacidad física y psíquica para poder salir a pasear. Asimismo, también se fomentan las llamadas telefónicas a diario para que el residente sienta a su familia cerca y unida a él y evite sentirse abandonado. La residencia es la encargada de facilitar toda esta dinámica para que se siga manteniendo el contacto entre todos ellos.

3. Adaptación:La tercera fase es la de adaptación del nuevo residente a la residencia de ancianos en Valladolid y para ello hay ciertas reglas generales que se deben seguir en el proceso de adaptación. Al contrario que los centros de día, tienen implantados diversos protocolos de funcionamiento que rigen la vida de la residencia como son la valoración del uso de sujeciones físicas, de hospitalización, de casos de defunción, etc.

El equipo de profesionales de cada centro suele crear un programa para la adaptación a la residencia, el cual deberá de contener, al menos, los siguientes elementos:

Deberá existir un trabajo en equipo. Las actividades deben ser específicas para cada uno de los profesionales. Cada uno deberá desempeñar su rol, pero interrelacionarlo con los roles de los demás para completar la atención a todas las necesidades del residente.

El ingreso se convierte en un proceso temporal largo, debido a que la fase de adaptación del residente nunca finaliza completamente porque los cambios en su situación personal y el contexto le exigen una readaptación continua en todas las áreas. Debe haber un protocolo de prevención de salidas involuntarias.

Todos los actores involucrados deben integrarse y adaptarse a la nueva situación comenzando por su familia, amigos y el equipo de profesionales del centro.

La flexibilidad es muy importante. La adaptación no se hace de manera general sino de forma individual con cada residente y para ello se crea un programa de adaptación a la residencia de manera individual para que permita realizar actuaciones personalizadas y sensibles a los cambios.

Las primeras semanas de ingreso son las más importantes. En ellas el residente deberá sentirse escuchado, querido y acompañado no sólo por el personal y los nuevos compañeros de la residencia sino también por sus familiares y amigos.

Es muy importante que el equipo de profesionales informe al nuevo residente de todas las actividades que se desarrollan en el centro para motivarlo a participar en ellas.

Tras el ingreso del residente, los familiares mantendrán una reunión con el equipo de profesionales en la que se les informará sobre su estado general tanto físico como psicológico de su familiar. Con esta reunión se podrá conocer cómo viven ellos la situación, sus problemas y sus inquietudes, porque su satisfacción con el centro también afecta al residente y de esa manera se pueden mantener más fuertes las relaciones entre ellos.

Protocolo de acogida y adaptación en las residencias de ancianos

Las pautas que se establecen para la acogida y adaptación de los nuevos residentes en los centro de ancianos buscan que evitar en lo máximo de lo posible la tristeza y recelo que esto suele originar tanto a quien ingresa como a sus familiares.

La decisión de que una persona vaya a vivir a una residencia de ancianos no es nada fácil y supone para ella un gran cambio vital.

El hecho de tenerlo todo programado, tanto por parte de la familia como del centro, facilitará todo el procedimiento en sí. Además esto hará que el ingreso se realice de la mejor forma posible. A pesar de ello, la familia puede sentirse culpable por no poder ocuparse de su persona mayor por causas como compaginar la vida laboral con la familiar.

El centro, que tiene experiencia en esto, realizará propuestas en las que se tengan en cuenta la participación de la familia para que la adaptación sea posible para todos. En la etapa de recepción, se le realizarán una serie de preguntas a la familia para conocer qué responsabilidades tiene la misma en el aspecto de atención.

Por su parte, el centro también esclarecerá las siguientes cuestiones a los familiares:

  1. Las características de la atención que se le brindará al mayor, que será individualizada y personalizada. Al convertirse la residencia en el nuevo domicilio de esta persona todos los profesionales del centro la atenderán con el mayor cariño y respeto posible.
  2. La familia participará en todo proceso por lo que la residencia implicará a esta en lo posible en todo lo referente a atenciones, decisiones, horarios de visitas, etc.
  3. El centro hará lo posible por respetar los espacios privados del residente.
  4. El centro tampoco evitará ni pondrá trabas a las salidas al exterior que quiera realizar el nuevo residente.

Los familiares del residente pueden estar tranquilos respecto a la cualificación de los profesionales del centro ante el tratamiento de posibles complicaciones de salud que puedan aparecer, pues cuentan con una serie de protocolos para ello: de alteraciones de nutrición, de actuación ante úlceras por presión -y también de prevención de las mismas-, de rehabilitación-fisioterapia, etc.

En conclusión, los principales objetivos de dicho programa serán:

  • Adaptación del residente al centro mediante la colaboración institución-familia.
  • Delimitar la autonomía del anciano negociándola con él
  • Valorar a su familia como pilar fundamental en el proceso de atención e integración.

Por su parte, todos los profesionales de la residencia harán lo posible por ofrecer la máxima calidad de y satisfacer las necesidades de los ancianos, máxime en los  primeros días de adaptación.

De forma más detallada, las tareas de cada área de personal son:

  1. Equipo sanitario y de rutina diaria. Estos recogen los datos médicos y ayudan al residente en todo lo referente a orientación, compañía, etc.
  2. Educador social, trabajador social, terapeuta ocupacional y animador sociocultural. Realizan un análisis de la participación del mayor en actividades y reúnen la información más relevante sobre su intervención terapéutica y sociocultural.
  3. Personal de limpieza, conserjería y personal de cocina. Deberá presentarse en caso de conocer a algún residente y comentarle de forma concisa y breve cuáles son las funciones que realiza en la residencia.

Cuando la persona ingresa por primera vez en la residencia necesita, sobre todo, que le ayuden a orientarse y a adaptarse a todos los cambios que experimenta en su día a día: nuevos compañeros, presentaciones, etc. De ahí, que todos estos nuevos aspectos se hagan de forma tranquila para que el residente los pueda asimilar y no se desoriente aún más. De forma paulatina adquirirá conceptos y ganará confianza en sí mismo al solicitar más información.

Terminada esta primera fase de acogida, será necesario analizar la adaptación del residente y comprobar cuál es su estado de ánimo. Por ello, se emplearán protocolos de acogida al usuario y a la familia, de adaptación y de estado de ánimo.

Protocolo de psicogeriatría en las residencias de ancianos

Objetivos del programa de enfermería de la unidad de psicogeriatría

  • Cuidar y mejorar la atención del residente
  • Prevenir posibles riesgos y mantener la seguridad del entorno
  • Administrar medicamentos

El personal de enfermería administrará la medicación al residente de forma individualizada para garantizar que se realiza de forma correcta. En el desayuno, por lo general, el enfermero de planta se encargará de hacer eso. Algunas veces en las que no se pueda dar la medicación de forma sólida, en pastillas, se realizará en polvos o en soluciones. Es importante tener la medicación controlada y en un lugar seguro en el que los residentes no puedan acceder a la misma.

  • Supervisión en sala

Los cuidadores estarán pendientes de los residente en todo momento sabiendo dónde se encuentran durante su estancia en el comedor ( desayuno, merienda, etc.). Siempre habrá dos auxiliares en planta para garantizar la seguridad y poder actuar ante cualquier anomalía que pudiese surgir.

  • Supervisión nocturna

Durante toda la noche habrá siempre en planta una representación del equipo de enfermería.

  • Materiales varios

El personal de enfermería se ocupará de revisar el material sanitario y el que se use para dar los alimentos. Se utilizará un material que no sea peligroso, por ello, los cuchillos estarán prohibidos y los vasos serán irrompibles y los platos no estarán en la mesa hasta que no se hayan servido. Todo este material se retirará de la mesa en cuanto el residente termine.

  • Traslado a las actividades

El cuidador irá con el residente en todos sus traslados. Habrá ancianos a los que se tenga que cuidar o vigilar más porque tengan tendencias a las fugas, con ellos se bajarán los últimos y se volverán los primeros al finalizar las actividades.

  • Estructura física

La planta se dejará lo más limpia y libre de objetos posible con el fin de aumentar la seguridad de los residentes y evitar que estos tropiecen con objetos que les pudieran ocasionar traumatismos o caídas. Por otra parte, aquellas puertas que den al exterior deberán disponer de unos cierres especiales de seguridad y mantenerse siempre cerradas.

Integración y mantenimiento de las actividades de la residencia

  • Asistencia a actividades

Todos los residentes asistirán a las actividades de mañana y tarde organizadas por el centro. Lo harán de acuerdo a un horario y turnos predeterminados por el personal de la residencia. El no asistir será analizado todos los días por el equipo médico.

  • Mantenimiento de rutinas

Una de las cuestiones que se mantendrá serán las rutinas de actividades de los residentes como por ejemplo salir con su familia, visitar a residentes de otras plantas, ir a la cafetería, etc. Por ello, siempre que se pueda se procurará que el residente realice dichas rutinas.

  • Integración en la residencia

El personal del centro intentará que sobre todo se integren aquellos residentes que sean de la unidad de psicogeriatría con el resto de compañeros de la residencia.

  • Actividades extraordinarias

Las actividades extraordinarias como ir al teatro, excursiones y demás se intentarán que acudan a ella los residentes siempre que no supongan riesgo alguno para ellos y vayan acompañados del equipo que las organiza.

Estimulación de centros de interés y animación

  • Actividades en planta

Hay actividades que se realizan en planta como pueden ser: leer revistas y cuentos, actividades de orientación o ejercicios de memoria que pueden resultar motivadoras tanto física como emocionalmente para el residente. Por esta razón se animará a los residentes a que participen en ellas.

  • Mantener la autonomía en las actividades habituales

Las actividades habituales que realizan los residentes son importantes. El personal del centro procurarán en este sentido que las hagan de la forma más independiente posible pues esto también les da seguridad. Por ello, les ayudarán con herramientas básicas para que puedan hacer cosas como alimentarse o asearse por ellos mismos. Algo que parece fácil pero que cuando se alcanza cierta edad y problemas de salud puede resultar muy complicado.

Mantenimiento y mejora de la salud

  • Prevención de úlceras por presión

Durante la noche, el personal de enfermería se encargará de que aquellos ancianos que estén encamados sean cambiados de postura, al menos, cada 3 horas aproximadamente. Además se estará atentos a su higiene e hidratación diaria y a los puntos de presión. Si se produjera cualquier anomalía se avisará al enfermero encargado.

  • Prevención del estreñimiento

El que el residente tenga un buen funcionamiento intestinal es vital para su salud, por ello, se realizará un control de este aspecto de forma regular. En caso de que se detecte cualquier anomalía en este aspecto, se informará al enfermero pertinente que pondrá en marcha un protocolo establecido para estas situaciones.

  • Estimulación de la ingesta de alimentos

Todos los miembros del equipo estarán pendientes de la alimentación que realice el residente, por lo que vigilarán que ingiera la cantidad necesaria de alimentos y agua. Anotando aquellas situaciones en las que esto no se realice para optar por la inclusión de algún suplemento nutricional.

Atención a las familias

  • Comunicación de incidencias

El equipo de enfermería informará de los grandes cambios que se puedan producir en el estado de salud de los residentes a sus familiares.

Por otra parte, también se les informará de si se le alimenta por sonda nasogástrica en consultas externas, etc.

  • Fomentar el acompañamiento al residente

Se intentará que cuando algún familiar visite al residente exista libertad para salir de la planta y del centro, avisando siempre ante al enfermero y auxiliares.

  • Grupos de autoayuda

Los familiares pueden asistir a unos grupos de autoayuda, supervisados y coordinados por un psicólogo, para que se compartan experiencias y opiniones sobre cómo están viviendo la situación de su familiar residente en el centro.

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Principios a favor de las personas de la tercera edad aprobados por la ONU

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó un listado de principios que son a favor de los adultos mayores, entre esos destacan tener acceso a alimentación, agua, vivienda, salud y vestuario. Tener acceso a programas educativos, contar con la protección de la familia  y de la sociedad en general, tener la oportunidad de trabajar o tener ingresos, permanecer activamente integrados a la sociedad para participar en las políticas que afecten su bienestar, tener la posibilidad de vivir en un ambiente seguro, de ser posible residir en su propio domicilio, tiene derecho a formar asociaciones o grupos, acceso a servicios jurídicos, tener acceso a los medios de atención institucional que le brinde protección, puede prestar servicio comunitario o voluntariado según sus capacidades e intereses y tener oportunidades para desarrollar su potencial 

También tienen derecho a disfrutar de sus derechos y libertades como ser humano cuando resida en los hogares para ancianos y tiene derecho a vivir con dignidad, seguridad, tener recursos educativos, espirituales, culturales y recreativos, verse libre de explotaciones o de algún maltrato físico y recibir un trato digno independientemente de su edad o discapacidad.

¿Cómo combatir el estrés en la tercera edad?

Para combatir el estrés las personas de la tercera edad deben hacer algo que disfruten para que alivien los efectos negativos. Puede ser algo bastante simple como escuchar música, salir a cenar con un familiar o un amigo, leer un buen libro, o dar un paseo. También pueden tener un nuevo pasatiempo o inscribirse a una clase. Es decir debe hacer una cosa al día que le agrade y que sea solo para él o ella. Puede conectarse con sus seres queridos, no debe dejar que el estrés se interponga entre ellos y la vida social. Pasar tiempo con la familia y con los amigos puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y olvidar completamente el estrés.

Se debe aprender a tener nuevas maneras para tratar el estrés porque las técnicas de relajación son una manera para lidiar con el estrés del día a día. Esas técnicas ayudan a disminuir el ritmo cardíaco y disminuye la presión sanguínea. Pueden realizar ejercicios de respiración y meditación o practicar taichí o yoga. Es importante que las personas duerman lo suficiente para que tengan más energía y que puedan pensar y actuar con claridad.

Consejos para hablar con una persona de la tercera edad

Si una persona de la tercera edad acepta que tiene problemas para comunicarse y necesita ayuda, se puede pedir consejos a un terapista de lenguaje o de un audiólogo. Esos son las personas que se especializan en problemas de comunicación y pueden ayudar de manera integral. Ellos se enfocan en que exista una comunicación clara y que también la persona pueda escuchar y que pueda comprender lo que se les está diciendo.

Se debe tomar en consideración las tradiciones y la cultura del interlocutor, porque en algunas sociedades se considera una falta de respeto que las personas de edades más jóvenes establezcan contacto visual con las personas de la tercera edad. En esos casos la persona más joven puede sentarse a su lado y mirar en la misma dirección que lo hace la persona de la tercera edad, en esos casos se debe seguir el ejemplo de la persona mayor.

Otro punto importante, es recordar tener un contacto físico, porque al tomar la mano y sentir la calidez física se puede comunicar más que con palabras. Lo importante es hacer sentir bien a la otra persona porque necesitan sentir comprensión.

Deficiencias nutricionales por la pérdida de apetito en la tercera edad

Las personas de la tercera edad que tienen bajo peso tienen un riesgo de tener deficiencias nutricionales, además de disminución de inmunidad y un alto riesgo de muerte. El ganar peso les puede contribuir en que tengan más resistencia y funcionalidad, también les permite tener una mejor curación y un mejor proceso postoperatorio después que se someten algún tipo de cirugía, comer sanamente les ayuda a tener fortaleza y a prevenir caídas. El bajo peso y la desnutrición pueden hacer que las personas de la tercera edad debido a la pérdida natural de masa muscular y también por problemas dentales lleguen a padecerlos. Sin importar cual sea la causa, las personas de la tercera edad que tienen bajo peso, deben ganarlo para que mejores su salud física y mental.

Lo que se recomienda siempre es que el adulto mayor tenga una buena alimentación para que tenga energias y fuerzas, todo eso le ayudará a mantenerse saludable y con buenos ánimos, para incrementar el apetito puede realizar alguna actividad física de bajo impacto y eso contribuirá a su salud física, mejorará el apetito, su autoestima y sus relaciones personales también.

Casas para personas de la tercera edad

En la actualidad existen empresas que se dedican al diseño y construcción de viviendas que son habilitadas para personas de la tercera edad. Se debe saber que en estas casas todo tiene que calibrarse para que el espacio sea ideal para la persona de la tercera edad, por eso se promueve su independencia, el bienestar y desarrollo. Lo importante es que se puedan parar y sentar sin necesidad de ayuda, sólo con los medios que le entrega la casa. Por eso es necesario colocar barandales y pasamanos, que brinden un soporte y seguridad, estos se pueden instalar en las escaleras y pasillos. 

Lo importante es que estén adheridos para que no se desprendan. La casa debe estar iluminada, lo que se recomienda es instalar iluminación debajo de los muebles superiores para que no se haya sombras en las superficies. En las instalaciones se deben sustituir las perillas por picaportes, que son parecidos a las manivelas de palanca, pero que dan más comodidad para las personas que padecen artritis. Las losetas antiderrapantes son las más usadas, estas cerámicas previenen que las personas tengan accidentes por resbalamiento y son un medio de seguridad bastante efectivo.

Converse con su padre o madre sobre la independencia y la salud

Cuando la tercera edad llega a la vida de la persona, es bastante complicado comenzar a hablar de algunos temas  con el progenitor: como los problemas de salud que llegan con la edad y las dificultades para ser independiente al momento de hacer sus actividades cotidianas.

Del mismo modo, hablar de finanzas también es algo incómodo para ambas partes; pero es importante hablar sobre su situación antes que lleguen dificultades. Hay maneras de romper el hielo, para iniciar una conversación sobre estos temas:

Por un lado, se debe usar un tono informal que no que no amenace la independencia de los padres. No olvide que las personas desean continuar siendo independientes y dueños de sus propias vidas hasta que eso se les haga imposible de hacer. Que los hijos lo cuiden no quiere decir que lo tengan que controlar. No trate de invertir los papeles: usted y sus padres deben estar en posiciones similares.

Indague sobre las necesidades actuales, las inquietudes y preocupaciones que tienen sus padres y las de un futuro cercano. También hablen sobre las metas de ellos. No dé por hecho que conoce sobre las necesidades y preocupaciones de sus progenitores.

 

Recomendaciones de actividad física para la salud de 65 años en adelante

Para las personas que son mayores de 60 años, la actividad física consiste en que tengan actividades recreativas o de ocio, pueden dar paseos caminando o en bicicleta, o pueden ser actividades ocupacionales, tareas domésticas, deportes, ejercicios programados  o juegos en el contexto de las actividades que se hacen cotidianamente con la familia y en la comunidad. La actividad física tiene muchos beneficios en las mejoras de las funciones cardiorrespiratorias y musculares y en la salud ósea y funcional, así como ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, depresión y deterioro cognitivo. Es así como se recomienda que las personas de la tercera edad dediquen 150 minutos a la semana a hacer actividades físicas moderadas, o algún tipo de actividad física aeróbica d vigorosa por 75 minutos, o una combinación de ambas. Esas actividades se tienen que practicar en sesiones de 10 minutos como mínimo.

Para obtener mejores beneficios para la salud, las personas de la tercera edad pueden dedicar hasta 300 minutos a la semana, a la práctica de actividad física moderada aeróbica, o 150 minutos semanales de actividad física aeróbica con más vigor.

Independencia para conducir en las personas de la tercera edad

En mucha ocasiones la capacidad para conducir de manera segura se ve afectada por efectos secundarios de las medicinas, por falta de flexibilidad o fortaleza y porque los reflejos ya no son los mismo. Es importante observar los posibles cambios de aptitud que tienen al conducir un vehículo. Es de prestar atención a la manera de conducir de los adultos mayores en diferentes ocasiones. Esas observaciones se deben anotar junto con las fechas y buscar si existe algún patrón o continuidad de señales de advertencia como si demora en reaccionar, si hay problemas para dar giros, va demasiado lento o rápido, invade carriles contiguos, no hace parada en los altos o si al iniciar o detener la marcha lo hace muy brusco.

Asimismo, se tiene que evaluar si  ha tenido algún accidente, cometido alguna infracción o recibido algún aviso de advertencia recientemente, e pierde cuando conduce por los alrededores, se le complica juzgar las distancias entre los vehículos, tiene dificultad en ver las señales de tránsito, en el pavimento o en las calles, es decir todas aquellas indicaciones que confirmen que es el momento cederle el timón a alguien más.

¿Cómo administrar medicamentos a personas de la tercera edad?

A pesar de los riesgos inherentes, que conlleva tomar medicamentos, siempre se le puede ayudar a la persona de la tercera edad a que esté al tanto de los medicamentos de una manera segura y efectiva por medio de la utilización de ciertas técnicas, por ejemplo se puede hacer una lista de medicamentos personal, en la que escriba todos los fármacos que el adulto mayor consume que incluya la dosis, a qué hora la tomará, la forma ya sea píldora, tableta, inyección, gotas o crema, razón de su uso, y fechas de inicio y término de cada uno. Se debe anotar cualquier alergia o efecto secundario que presente al medicamento.

También se debe mantener una copia de esta lista para referencia, y darle una a la persona de la tercera edad  para que la lleve consigo en todo momento, y otra debe estar en el expediente o cuaderno donde guarda la información de salud. Se debe actualizar esta copia cuando haya algún cambio, o cualquier posible interacción de medicamentos. De ser posible, se deben hacer los ajustes para que pueda tomar las medicinas en el mismo horario, así resulta más fácil. 

Cómo convencer al adulto mayor que se bañe

La higiene es un factor de mucha importancia para la salud de una persona, por eso se tienen que persuadir para que tomen la decisión de bañarse. Eso a veces representa un problema, porque pueden tener alguna enfermedad que interfiera con el juicio. Algunas recomendaciones para convencer a los adultos mayores a tomar un baño son los siguientes:

  • Preguntarle primeramente cuál es el problema con el baño. Entre las razones más comunes que expresan, se encuentran: han tenido malas experiencias con agua muy caliente o muy fría, porque deben batallar para entrar y salir de la ducha o la bañera, tienen miedo de caerse, por enfermedad, pierden la noción del tiempo o tienen problemas de memoria.

  • Explicar todo el proceso de baño que se realizará. Es importante que los adultos mayores se mantengan informados de las actividades que se van a realizar en el baño, más para las personas de la tercera edad que tienen poca movilidad, eso se hace para minimizar la ansiedad que padecen. Si la persona tiene suficiente autonomía, puede ser la misma persona de tercera la edad quien realice las actividades mientras el cuidador le asiste.

Listado de residencias de ancianos en la provincia de Valladolid

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