Digestivos en Valencia

Los mejores especialistas médicos

Estenosis y Obstruccíon Intestinal:

Estenosis y Obstruccíon Intestinal:

La estenosis, o reducción del calibre de un segmento intestinal, suele ser el preludio de la obstrucción mecánica, pero conviene conocerla, para identificarla y evitar que progrese.

Estenosis Intestinal. Su origen pueden residir en la pared, tumores, cicatrices, o fuera de ella, bridas o tumores que actúan comprimiendo. La presencia de un obstáculo tiene las siguientes consecuencias descritas por los digestivos de Valencia: obliga a la pared del segmento situado inmediatamente por delante a hipertrofiar su capa muscular y aumentar su peristaltismo, con el fin de tratar de vencerle y el contenido intestinal se estanca por delante, dando origen a una dilatación preestenótica; el material acumulado irrita a la mucosa y la obliga a segregar y, por otra parte, da pie a que se multipliquen las bacterias, que producen gases también irritantes (además estas bacterias consumen vitamina Bi2 y actuando sobre las sales biliares las incapacitan para cumplir su misión de contribuir a la absorción de las grasas).

Los síntomas principales en los pacientes de los digestivos de Valencia son las crisis suboclusivas, que se desarrollan con dolores cólicos, es decir, con exacerbaciones y remisiones, abombamiento localizado, ondulaciones de la pared abdominal que progresan siempre en el mismo sentido y coinciden con los momentos en los que el dolor es más intenso y, al cabo de cierto tiempo, se resuelven con ruidos hidroaéreos y, eventualmente, expulsión de gases y una deposición. Ni que decir tiene que los dolores cólicos y las ondulaciones visibles traducen el hiperperistaltismo, el abombamiento la dilatación preestenótica y los ruidos hidroaéreos el paso tumultuoso por la zona estenosada del líquido y los gases estancados. Por otra parte la pululación bacteriana priva al organismo de la vitamina Bi2 e interfiere la absorción de las grasas.

Obtrucción Intestinal: ES la interrupción del tránsito intestinal, pero esta denominación sólo conviene a los casos en los que la causa es un obstáculo mecánico, que cierra la luz, y es posible que actúen otros mecanismos, por lo que se ha extendido otra denominación, íleo. En principio las causas pueden ser orgánicas, obstáculos mecánicos y funcionales.

El íleo orgánico o mecánico puede ser por obstrucción simple o por estrangulación, es decir, cuando, además de cerrarse la luz, se pone en compromiso la irrigación del segmento intestinal afectado: En la obstrucción la causa puede residir dentro de la luz, en la pared o fuera. Causas intraluminares observadas por los digestivos de Valencia pueden ser cuerpos extraños, masas de heces endurecidas. Las causas parientales más frecuentes son los tumores y las cicatrices retráctiles; y las causas extraparietales suelen ser los tumores, bridas, etc., que actúan comprimiendo.

En la estrangulación las más frecuentes son las hernias, los vólvulos y las invaginaciones. Una hernia intestinal es la salida de un segmento por un orificio, natural como el inguinal, o adquirido como, por ejemplo, un desgarro del diafragma, y se "estrangula" cuando el orificio de salida, por el motivo que fuere, se estrecha bruscamente. El vólvulo se establece cuando un sector intestinal, de los dotados de movilidad por tener un mesenterio largo, sigmoides, ciego, delgado, gira alrededor del eje longitudinal del meso; y la invaginación es la introducción de un segmento en la luz del que le sigue.

El íleo funcional o dinámico puede ser paralítico, si el motivo es la pérdida del tono y de la capacidad contráctil de la pared intestinal, y espástico, cuando se produce una contractura de tal intensidad que anula la luz. El Paralítico puede ser reflejo como peritonitis, cólico nefrítico, etc., tóxico, como el que se observa en las infecciones graves, metabólico, hipopotasemia, porfirias, por isquemia, en las embolias y trombosis de las arterias mesentéricas, etc.El espástico es excepcional para los digestivos de Valencia, por ser un espasmo persistente. La patología de la Obstrucción simple se caracteriza por la detención del tránsito por un obstáculo tiene repercusión por encima, por debajo y general.

Repercusión por encima: al comienzo, los segmentos situados por encima tratan de forzar el obstáculo, mediante un hiperperistaltismo de lucha y, una vez que se agotan, se dejan distender por los líquidos y gases acumulados; los líquidos son el contenido intestinal normal, más los jugos digestivos que van siendo segregados, más la secreción anormal de la pared, pues ésta, además de no absorber, exuda; los gases son los deglutidos y los producidos por las fermentaciones y putrefacciones, que tampoco son absorbidos. La distensión progresiva de la pared perturba su riego sanguíneo y la desvitaliza, haciéndola anormalmente permeable y, a la larga, la necrosa. El contenido intestinal, al no poder progresar, a la larga es expulsado por la boca mediante vómitos. Repercusión por debajo: se detiene la expulsión de heces y gases.

Repercusión general: tiene lugar sobre la composición del medio interno, sobre el aparato circulatorio y sobre la función renal. Sobre el medio interno conlleva la eliminación de líquidos y electrolitos a la luz intestinal, lo mismo si son vertidos al exterior con los vómitos que si no son expulsados, se traduce en deshidratación, con hipopotasemia y alcalosis o aeidosis, según que las secreciones eliminadas sean las del tracto digestivo superior o inferior, respectivamente.Sobre aparato circulatorio conlleva trastornos del medio interno, fundamentalmente la deshidratación y probablemente otros factores, como los tóxicos, mal caracterizados, ingresados a través de la pared anormalmente permeable, que deprimen la función circulatoria, ponen en marcha un cuadro de "shock"; y sobre riñon ya que el fracaso circulatorio da origen a una azotemia extrarrenal.

Interesa destacar las peculiaridades del íleo por estrangulación y del paralítico. En el íleo por estrangulación las consecuencias son más rápidas y graves, y la razón es que al obstruirse los vasos, primero las venas y después, también, las arterias, la pared del segmento intestinal afectado sufre desde el comienzo y se gangrena rápidamente. También es precoz la irritación peritoneal por la necrosis de la pared intestinal subyacente. La alteración del medio interno es más intensa, pues, además de lo expuesto para la obstrucción simple, los digestivos de Valencia observan que se pierde plasma y sangre en el espesor de la pared dañada, en la luz intestinal y en el peritoneo y la toxemia es también más grave, pues la permeabilidad de la pared es mayor y se absorben los productos derivados de la necrosis parietal.

En el íleo paralítico no hay peristaltismo de lucha y la dilatación intestinal es difusa. Los síntomas que aparecen son diversos. En la Obstrucción simple la repercusión por encima se concreta en dolor, que al principio es de tipo cólico, es decir, intermitente, pues su origen es el hiperperistaltismo de lucha y más adelante continuo, por ser expresión de la distensión parietal. El hiperperistaltismo puede ser visible, en forma de ondulaciones de la pared abdominal que avanzan siempre de la misma forma, eventualmente asociadas a ruidos hidroaéreos, producidos por el "batido" de los líquidos y gases estancados;

la distensión se traduce al exterior en un abombamiento del abdomen, periumbilical si la obstrucción es del delgado y en la periferia si es del grueso, y meteorismo en la zona abombada por los gases acumulados delante del obstáculo; el abombamiento es más evidente en las obstrucciones bajas. Los vómitos son muy característicos, pues como se va expulsando el contenido gastrointestinal, comenzando, como es lógico, por el de las regiones superiores, al principio son alimenticios y biliosos, después porráceos y, por fin, fecaloideos; al contrario que el abombamiento, los vómitos surgen antes en las obstrucciones altas. Cesa la expulsión de gases y heces.Y como repercusión general aparecen los síntomas y signos correspondientes a la deshidratación y al shock, y los datos analíticos de hipopotasemia, alcalosis o acidosis y azotemia.

En el íleo por estrangulación el dolor es continuo y muy intenso, pues su causa es la isquemia de la pared y la irritación peritoneal. Los vómitos aparecen inmediatamente, pues son reflejos de la lesión de la pared intestinal y de la irritación del peritoneo. La repercusión general es rápida y grave. Es específica la contractura de la pared abdominal y el aumento del dolor a la presión, índices ambos para los digestivos de Valencia de la reacción peritoneal.

En el íleo paralítico el dolor es, desde el comienzo, continuo y tensivo, pues al faltar el peristaltismo están ausentes todas las manifestaciones derivadas del mismo, entre ellas el dolor cólico. El abombamiento abdominal y el meteorismo son intensos y difusos.

Especialistas relacionados: digestivos en Valencia

(Los centros y/o especialistas que aparecen a continuación no trabajan con Bonomédico. Se muestran solo a título informativo.)

NombreDirecciónTeléfono

Uso de cookies
Esta página web utiliza cookies propias con fines técnicos, analíticos y publicitarios así como cookies de terceros con fines técnicos, analíticos y de publicidad comportamental. Para obtener más información sobre el uso de cada una de las cookies, consulta nuestra Política de Uso de Cookies. La navegación por el Portal supone la aceptación de nuestra política de cookies.