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Residencias de ancianos en Santa Cruz de Tenerife

Contenidos [ocultar]

  1. 1 Residencias de ancianos: la comunicación con el usuario y viceversa
    1. 1.1 1. Dificultad de los profesionales para comprender las peticiones y demandas de las personas residentes.
    2. 1.2 2. Dificultad de los profesionales que cuidan a los usuarios para aceptar las decisiones de las personas usuarias a partir de que disponen de información.
    3. 1.3 3. Dificultad de adaptar y personalizar lenguajes a cada usuario, máxime las que presentan mayor heteronomía.
    4. 1.4 Evaluar el proceso de empoderamiento de la persona
    5. 1.5 Desarrollar instrumentos de apoyo que refuercen el reconocimiento de sus derechos
    6. 1.6 Cuando el profesional tiene miedo de las decisiones que toman los residentes:
    7. 1.7 Falta de conocimiento de carácter jurídico o de derechos de los residentes.
    8. 1.8 Cuando el problema es la ausencia de cultura institucional sobre los derechos, deberes y posibilidades de tomar decisiones por parte de los usuarios.
    9. 1.9 Otro problema que puede surgir es la  dificultad para ofrecer ayudas de forma personalizada y que empoderen a los usuarios.
    10. 1.10 Mejoras esperadas con el desarrollo de la autonomía
  2. 2 Protocolo de acogida y adaptación en las residencias de ancianos
  3. 3 Programa de estimulación en planta en las residencias de ancianos
    1. 3.1 Estimulación verbal
    2. 3.2 Estimulación afectiva
    3. 3.3 Estimulación audiovisual
    4. 3.4 Estímulo en las necesidades básicas
    5. 3.5 Otras estimulaciones
  4. 4 Protocolos para casos de conductas agresivas en las residencias de ancianos
    1. 4.1 Fase de aumento de la agresividad
    2. 4.2 Fase de normalización

Residencias de ancianos: la comunicación con el usuario y viceversa

Al contrario que los centros de día, tienen implantados diversos protocolos de funcionamiento que rigen la vida de la residencia como son la valoración del uso de sujeciones físicas, de hospitalización, de casos de defunción, etc.

En las residencias de ancianos, en algunas ocasiones, el equipo profesional no comprende las demandas que los usuarios solicitan. Ante esta situación se deben buscar alternativas, propuestas por los equipos técnicos y psicólogos que han desarrollado las estrategias para la comunicación, para atender a los siguientes posibles problemas:

1. Dificultad de los profesionales para comprender las peticiones y demandas de las personas residentes.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Desarrollar acciones formativas y de sensibilización sobre habilidades de comunicación, estrategias de escucha activa y relación de ayuda dirigidas a los profesionales de atención directa, para que puedan comprender lo que el residente les desea transmitir.
  • Realizar un registro de las necesidades de información expresadas por la persona usuaria: información relacionada con aspectos genéricos o de funcionamiento general de la residencia de ancianos en Santa Cruz de Tenerife y aspectos de su persona: intereses, relaciones familiares, relaciones con otros residentes (por ejemplo, porque se haya creado una nueva pareja), deseos (como el de tener un animal de compañía) y derechos. Éstas necesidades pueden recogerse en la valoración integral.
  • Incorporar las demandas de información en el Plan Personalizado de Atención (PPA) que se le registra al inicio de ingresar a la residencia.

2. Dificultad de los profesionales que cuidan a los usuarios para aceptar las decisiones de las personas usuarias a partir de que disponen de información.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Implementar acciones formativas y de sensibilización sobre derechos de la persona (marco ético-legal), empatía e identificación con el usuario, por ejemplo: ¿te gustaría si tú fueras ella que…?.
  • Incorporar las demandas expresadas por las personas para hacer elecciones en su PPA.

3. Dificultad de adaptar y personalizar lenguajes a cada usuario, máxime las que presentan mayor heteronomía.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Evaluar las capacidades de las personas para recibir y comprender la información, ya sea por dificultades psíquicas -derivadas de sufrir un ictus, padecer alzhéimer o demencia senil en sus diversos grados- o por disminución de las capacidades físicas -dificultades de audición o algún tipo de artrosis (de cadera, de columna, etc.), por ejemplo-. Los familiares del residente pueden estar tranquilos respecto a la cualificación de los profesionales del centro ante el tratamiento de posibles complicaciones de salud que puedan aparecer, pues cuentan con una serie de protocolos para ello: de alteraciones de nutrición, de actuación ante úlceras por presión -y también de prevención de las mismas-, de rehabilitación-fisioterapia, etc.
  • Autonomía y toma de decisiones por parte del residente.
  • Ampliar las oportunidades y diversificar los cauces disponibles para que los residentes puedan hacer uso de sus derechos y libertades en nuestros recursos.
  • Promocionar autonomía a las personas para las que se trabaja, lo cual obliga al equipo de profesionales multidisciplinario a revisar la forma de actuar de modo que ésta sea compatible con el empoderamiento de las personas usuarias.

Esta estrategia lo que busca es incrementar el interés y compromiso en relación a los derechos de las personas en situación de dependencia y/o heteronomía.  Asimismo, dicha estrategia lo que busca es cómo diseñar oportunidades para que cada persona pueda, en la medida de sus capacidades y deseos:

a)  Elegir entre diferentes alternativas, opciones o propuestas;

b)  Planificar y realizar alguna actividad individual;

c)  Participar en actividades de participación grupal (más o menos formales) aportando su punto de vista, ya sea, por ejemplo, en actividades de terapia ocupacional, de acceso a nuevas tecnologías, viajes, estancias en balnearios, actividades de voluntariado, etc.

Independientemente del grado de apoyo que requiera  su situación de dependencia y/o heteronomía, es imprescindible reconocer y hacer posible el ejercicio de derechos de todos los residentes de las residencias. Todo eso, supone darles oportunidades de desarrollo personal y de empoderamiento (basándose siempre de sus características -dimensiones de capacidad cognitiva–, deseos y aptitudes) y definiendo las ayudas que necesiten para ello (como la adaptación de sus estancias).

Es necesario hacer consciente a la persona de sus decisiones y capacidades. Siempre es conveniente demostrar a la persona que tiene poder de decisión, es decir, contribuir a que sea consciente de su capacidad para poder elegir.

La residencia deberá mantener informada a la persona usuaria sobre los aspectos fundamentales del centro residencial y de los que le afecten especialmente, con el fin de que pueda utilizar esta información sí así lo desea.

Evaluar el proceso de empoderamiento de la persona

Dentro del PPA, y como parte del proceso de seguimiento y evaluación es recomendable analizar, si es factible con el nuevo usuario que va ingresar, su proceso de empoderamiento; haciendo visibles y conscientes dificultades y errores, reforzando aciertos y promoviendo mejoras para avanzar en este proceso.

Desarrollar instrumentos de apoyo que refuercen el reconocimiento de sus derechos

Instrumentos que destacan por su valor son: los Diez Mandamientos, la Historia de valores 2 y los Consentimientos informados; este último se debe emplear en los momentos de la vida y decisiones importantes de la persona en el recurso:

  • Consentimiento de su ingreso y permanencia en la residencia.
  • Consentimiento referido a su Plan Personalizado de Atención (PPA).
  • Consentimiento referido a la participación de la familia en su Plan Personalizado de Atención.
  • Consentimiento referido a las visitas y actividades con otras personas en la residencia.
  • Consentimiento referido al acceso a su información personal por parte del equipo de profesionales.
  • Consentimiento referido a la aplicación de contenciones físicas y prevención de salidas involuntarias.

Cuando el profesional tiene miedo de las decisiones que toman los residentes:

En algunas ocasiones, el profesional tiene miedo al empoderamiento real de las personas usuarias y a las situaciones que ello implicaría.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Capacitación específica y desarrollo de empatía (colocarse en el lugar de la otra persona).
  • “Aprender haciendo”, trabajando y compartiendo en equipo estas vivencias y experiencias.
  • Empezar a desarrollar estos procesos con los casos menos complejos y que pueden beneficiarse con resultados más visibles.
  • Evidenciar y compartir avances y logros.

Falta de conocimiento de carácter jurídico o de derechos de los residentes.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Desarrollar acciones que mejoren la sensibilidad, que logren la publicación, visibilidad de los aspectos jurídicos y normativos, así como también evidenciar su importancia para el beneficio de las personas usuarias.
  • Analizar las praxis cotidianas vinculándolas a los derechos de las personas, ya que los derechos de las personas residentes son fundamentales para su calidad de vida integral. Es necesario nunca sobrepasar sobre ellos.

Cuando el problema es la ausencia de cultura institucional sobre los derechos, deberes y posibilidades de tomar decisiones por parte de los usuarios.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Se deberán revisar aspectos normativos (reglamentos y normas del centro residencial) y las maneras de trabajar en relación a su capacidad para ser estrategias de empoderamiento de los residentes.
  • Desarrollar repertorios, es decir, criterios de realización más empoderados.

Otro problema que puede surgir es la  dificultad para ofrecer ayudas de forma personalizada y que empoderen a los usuarios.

Respuestas y alternativas propuestas:

  • Diseñar un Plan Personalizado de Atención  (PPA) que incluyan la promoción de la autonomía y la prevención de la heteronomía como objetivos fundamentales.
  • Incluir este objetivo en la agenda y en las reuniones del equipo profesional multidisciplinario, ya que forma parte de los objetivos primordiales de la institución.

Mejoras esperadas con el desarrollo de la autonomía

Con el desarrollo de una estrategia enfocada a fomentar la autonomía y toma de decisiones de los residentes, se consigue avanzar en distintas dimensiones de calidad de vida de la persona y de su entorno. Con esta estrategia se desarrolla la autonomía,

  • Porque permite ofrecer oportunidades reales para que cada persona pueda decidir y actuar de forma lo más autónoma posible, independientemente de la necesidad de ayuda que necesite. Es su derecho al poder de decisión.
  • Porque permite a la persona asumir ciertos niveles de riesgo calculado, lo que le ayuda a creer que tiene autonomía porque su decisión puede tener consecuencias.
  • Porque permite que la persona mejore aspectos cotidianos de su vida diaria que le resulten importantes como: plantearse objetivos, qué quiere hacer, con quién sentarse, relacionarse, –incluida su familia–, la gestión de sus enseres y espacios personales, flexibilizar algo los horarios, etc., y con eso se evita que la persona viva solo el día a día, sino que se plantee metas.

Se mejora el bienestar emocional,

  • Contribuyendo a fortalecer la expresión de ideas, necesidades, deseos, y manteniendo la vivencia de control personal.
  • Porque reconoce el derecho del otro a ser uno mismo y humaniza la atención, lo que significa que minimiza los efectos de que vive en la institución.

Se fortalecen las relaciones interpersonales,

  • Porque desde la libertad, al no obligar al residente a compartir o a convivir con quien no se desea, por ejemplo, es más sencillo fomentar vínculos afectivos de mayor calidad e intensidad.
  • Porque si a uno le reconocen, es más sencilla la participación en entornos grupales y la cooperación entre personas usuarias y trabajadores, lo cual es sumamente beneficioso para el usuario.

Se fomenta el desarrollo personal,

  • Porque la persona comprueba que es tomada en cuenta, que su opinión cuenta y es considerada en la toma de decisiones.

Se protegen derechos 

  • Porque favorece que las personas ejerzan sus derechos en procesos estables y coherentes de empoderamiento individual y grupal. Es algo que la institución siempre trata de emplear.
  • Porque promueve, dentro del marco organizativo y limitaciones imprescindibles de la residencia, el ejercicio de la libertad individual, privacidad, intimidad y la dignidad de las personas.
  • Porque siempre se busca mejorar la calidad asistencial basándola más en favorecer que las personas logren sus propios objetivos (planificación centrada en la persona) que en lograr metas institucionales que le den reconocimiento hacia afuera. Ya que la opinión de los familiares de mencionar que la residencia cumple con los estándares de cuidados es más que suficiente para lograr las metas como institución.

Todo lo expuesto son cuestiones importantes que deben contribuir a poder elegir la mejor residencia en Santa Cruz de Tenerife.

Protocolo de acogida y adaptación en las residencias de ancianos

Todas las residencias de ancianos tienen perfectamente delimitadas sus líneas de actuación ante cualquier circunstancia que pudiese surgir a lo largo de la estancia, y es por ello que establecen una serie de protocolos de ingreso, de adaptación, de estimulación en planta, de psicogeriatría, de casos de conductas agresivas, etc.

El anciano que ingresa por primera vez en una residencia de anciano debe ser acogido con mucho tacto y cariño, pues ya que se trata de un cambio muy radical para él y su familia.

Para que se encuentre bien, el planificar su nuevo día incluyendo a su familia será muy positivo. Así el ingreso se preparará bien y sus familiares podrán establecer la opción más adecuada.

Los familiares en estos casos suelen arrastrar sentimiento de culpa al ingresar al mayor en la residencia. Por ello, en los protocolos se establecen propuesta de participación en la vida del nuevo residente para sus familiares.

Por su parte, el centro informará de cuestiones sobre la residencia tales como:

  • Tipo de atención que recibirá el mayor, que será individualizada y personalizada y donde impere el respeto y cariño de los trabajadores del centro por el residente.
  • Involucrar a la familia en todo el proceso dándole a conocer: horarios, espacios habilitados, etc.
  • Respetará los espacios privados del nuevo residente.
  • No se impedirán las salidas al exterior del mayor.

Resumiendo, con estas pautas se pretenden cumplir los siguientes objetivos:

  1. Que el residente se adapte al centro.
  2. Establecer los límites de la autonomía del anciano procurando acordarlos con él.
  3. Valorar e incluir a la familia como otro punto importante para la atención e integración.

Por su parte, los profesionales de la residencia tendrán como objetivo ofrecer la máxima calidad de vida posible y satisfacer las necesidades de los ancianos fundamentalmente durante sus primeros días en el centro.

Los sectores de personal con los que cuentan la residencia son:

  • Departamento sanitario y de rutina. Su función es recabar información médica y ayudar al residente en cuestiones como su orientación, etc.
  • Animador sociocultural, trabajador social, terapeuta ocupacional y educador social.
  • Conserjería, personal de cocina y limpieza.

Cuando la persona ingresa por primera vez en la residencia de ancianos es fundamental orientarle y facilitarle su adaptación ya que en poco tiempo está experimentando muchos cambios: nuevos compañeros, personal, etc.

Por ello, todas estas cosas nuevas se irán introduciendo en la vida del nuevo residente de forma paulatina para que no se desoriente aún más. Éste así poco a poco irá ganando confianza, aclarando conceptos y solicitando más información.

Terminada esta primera etapa de acogida, se evaluará la adaptación del residente y se verá cómo se encuentra de animo. Para ello, se usarán los protocolos de acogida al usuario y a la familia, de adaptación y de estado de ánimo.

Programa de estimulación en planta en las residencias de ancianos

Estimulación verbal

Este tipo de estimulación la ponen en funcionamiento todo el personal de la residencia. Dicho protocolo cuenta con unas normas generales como hablar de forma tranquila y clara, con un tono de voz suave, frases sencillas y directas. Al mismo tiempo, se acercaran al residente de forma pausada sin discutir con él y llamándole por su nombre y presentándonos. Nuestra actitud sera de respeto y firmeza si fuera preciso.

En cuanto a la orientación espacial, se le informará en qué lugar, planta se encuentra, la ubicación de la localidad en que reside, provincia, país, etc.

Sobre la orientación temporal, se le darán una serie de informaciones al residente para que cuando se levante sepa el día de la semana en el que se encuentra, mes, año y tiempo que hace fuera. Además la hora que es por si quiere conocer si es mañana o tarde.

Para que esté más al tanto de todo, se le ofrecerá conocer las noticias de actualidad y conversar sobre ellas.

En cuanto a la alimentación, se le ofrecerán indicaciones sencillas y comprensibles y se le comentará qué comida le están sirviendo y cómo se utilizan los distintos instrumentos.

Se estudiará de forma regular los datos relativos al pulso, cambios de peso, nivel de azúcar o tensión arterial para controlar el estado del nuevo residente.

Estimulación afectiva

Este tipo de estimulación es muy importante para estas personas, pues cuanto mayores nos hacemos nos volvemos también más inseguros y solitarios. Por ello, la estimulación afectiva les puede hacer sentir muy bien a los mayores. De ahí que por norma general el personal de la residencia de ancianos intentará brindar un trato agradable y cuidado. Ello se conseguirá con un contacto físico en el que se transmita cariño y cercanía como tocar la frente, estrechar la mano o abrazar. La ayuda de los compañeros de habitación, mesa y planta también es importante y la escucha efectiva hace que la persona se sienta importante, querida y considerada.

Estimulación audiovisual

El estar entretenidos hará a los residentes mayores sentirse mejor. La estimulación visual ayudará a ello. El leer u ojear diarios y revistas les dará argumentos con los que luego conversar. Escuchar música agradable les proporcionará paz y equilibrio.

Hacer uso de anuncios y dibujos como elementos indicativos les facilitará su orientación.

Ver la televisión y escuchar la radio les proporcionará estar en contacto con la realidad del mundo y olvidarse, con los programas de entretenimiento, de sus propias preocupaciones e incluso de su situación.

Por último, repasar álbumes de fotografías antiguas servirá para ejercitar su memoria y retomar cuestiones del pasado que le proporcionaron alegría y felicidad y que quizás ya habían olvidado.

Estímulo en las necesidades básicas

El residente deberá ir bien aseado y vestido. Por ello, en la residencia tendrá libertad para elegir la ropa que prefiera.

Por otro lado, si sufre incontinencia urinaria, el personal del centro le ayudará a ir al baño cuando lo requiera con total tranquilidad.

Respecto a la nutrición y alimentación si el residente tiene problemas para poder comer por sus propios medios, este hecho se tendrá en cuenta por parte del personal que estará atento para ayudarle durante sus comidas y proporcionará líquidos suficiente.

Para mantener un buen nivel de higiene, el residente contará con enjuagues bucales, sesiones de peluquería, podología y todo lo que necesite para estar bien aseado.

En otro orden de cosas, el personal especializado del centro se encargará de cambiar de postura al residente y emplearán colchones y cojines de agua con el objetivo de evitar las escaras.

Además de todo esto se promoverá la autonomía del anciano y se prevendrán las caídas.

Otras estimulaciones

El personal del centro deberá estar atento a si el residente presenta anomalías físicas y emocionales.

Como estímulo muy importante para estas personas serán las visitas de sus familiares por lo que se fomentarán éstas.

Se le controlará la ingesta de medicamentos.

Y se estará pendiente de que asiste a todas las actividades previstas para que se mantenga activo y bien.

Algunos de los profesionales de estas residencias serán un estímulo para los mayores porque pasearán y charlarán con ellos lo que les hará sentir mucho mejor.

Por último, será también muy positivo fomentar la relación del residente que ha sido acogido con el resto de los compañeros.

Protocolos para casos de conductas agresivas en las residencias de ancianos

Las personas de avanzada edad a veces sufren problemas mentales que les llevan a volverse agresivos. Por ello, las residencias prevén cómo actuar ante esta situación con una serie de pautas establecidas para cada fase.

Fase de aumento de la agresividad

Durante esta fase es importante no perder la calma ni el autocontrol y no intentar que el residente utilice la lógica.

Si el personal actúa de forma racional impedirá incrementar el enfado del residente. Por ello, es bueno saber que esta agresividad es fruto de su enfermedad y transmitir una sensación de que la situación está controlada. No se le deberá pedir al enfermo calma y tranquilidad.

Así la ira disminuirá al desahogarse y se podrá analizar mejor su estado.

Otro de los consejos establecidos para estos casos, es observar y no hablar. También es bueno no tocar al paciente de forma repentina y evitar movimientos bruscos y acercamientos que le puedan sorprender. No se le responderá con amenazas, bromas e intentando ridiculizarle.

No propiciar situaciones de desigualdad y no emplear limitaciones de tipo físico con las que se sientan indefensos.

Intentar hacerle ver que le entendemos y utilizar palabras adecuadas con tono de voz suave y un lenguaje corporal relajado.

Informarle de qué vamos a hacer en cada momento y dirigirnos a él por su nombre de forma tranquila.

Evitar guardar las manos en los bolsillos y mirarlo a los ojos sin transmitir temor.

Todas estas pautas buscan que aquellos ancianos con alguna deficiencia cognitiva, a pesar de poseer dificultades de comprensión, perciban un trato de cariño y comprensión.

Fase de normalización

Si a pesar de todo no se logra normalizar la situación, se procederá de la siguiente forma:

Evitando riesgos. Para ello, se quitarán de su vista objetos peligrosos que puedan dañarlo o dañar a alguien.

Se controlará la situación. Mediante la ayuda de una persona. Si el residente continúa muy violento se le sujetarán los brazos y se le dirá que se le soltará cuando esté tranquilo. Esto se hace con fines únicamente terapéuticos.

El apoyo del resto de la unidad profesional será preciso para poder ayudarnos a controlarnos mentalmente a la hora de dominar los momentos en los que el residente presente mayor agresividad.

Si se normaliza la situación se le pedirá que confiese qué le produce esa ira. Y se le intentará que vea que puede remediar esa situación. Si no quiere hablar no se le obligará a ello. Y se mostrará interés por su perspectiva de las cosas.

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Síntomas del estrés en las personas de la tercera edad

El estrés es dañino cuando afecta la capacidad de vivir una vida normal por un tiempo prolongado. Es fundamental que se conozca si la causa de estrés de transitoria, porque los efectos físicos normalmente son de corta duración. No obstante, entre más tiempo la mente está en un estado de estrés, más tiempo el sistema de reacciones física se mantiene activado y por eso puede producir más problemas de salud.

Algunos de los síntomas de estrés que pueden tener las personas de la tercera edad son: cansancio, malestar estomacal, músculos contraídos, frecuencia cardiaca alta, respiración rápida, dolor de cabeza, sudoración, temblores, problemas de sueño, mareo, dificultad para concentrarse o ansiedad.

También es muy importante que se tome en cuenta que el estrés envejece a una persona más rápido de lo normal, porque las reacciones al estrés a largo plazo pueden alterar en gran medida al sistema inmunológico del cuerpo en formas que se asocian con otro tipo de condiciones de envejecimiento como enfermedades coronarias, osteoporosis, descenso en funcionalidad, artritis inflamatoria, algunos tipos de cáncer o diabetes. Es por eso que las personas deben aprender a disminuir los niveles de estrés.

La importancia de hablar en la tercera edad

La comunicación es una expresión compleja de las relaciones sociales entre las personas, por medio de esta se genera un intercambio de actividades, ideas, representaciones, actitudes y vivencias, de esa manera se constituye un medio esencial en la formación de la personalidad. También está ligado a la actividad y se ve condicionado por el lugar que ocupan las personas que en ella intervienen en las relaciones sociales. La comunicación es importante para las personas de la tercera edad porque por medio de ella pueden expresar sus ideas y sus sentimientos, esto contribuye a su salud mental porque no se sienten aislados de la sociedad y pueden percibir el afecto de sus familiares o de las demás personas con las que se comunican.

La comunicación interpersonal es un proceso de interacción informativa entre las personas en el cual se forman y manifiestan las relaciones interpersonales. La plática entre dos personas de la tercera edad que alternativamente manifiestan sus ideas y afectos es el dialogo, que es un elemento esencial para los grupos sociales porque les permite conocerse y aportar ideas y posturas nuevas. El dialogo permite la mutua comprensión entre los adultos mayores.

Ayudar al personal médico con el familiar de la tercera edad

Al personal médico que se encarga de cuidar personas de la tercera edad no siempre gustan de aconsejar a este tipo de pacientes, porque en muchas ocasiones sienten que no les hace bien porque los adultos mayores no siguen sus recomendaciones. También se tiene que verificar que el cuidador no esté usando términos médicos para brindar la información, que el familiar no pueda entender. La comunicación y una buena relación toma su tiempo, pero siempre se requiere de que ambas partes pongan de su voluntad.

En muchas ocasiones, la sociedad en general tiene actitudes bastantes negativas hacia las personas de la tercera edad, esa discriminación, es exhibida por algunos profesionales de la salud. Es bastante frecuente que se espere que las personas de la tercera edad sean necesitadas, frágiles, deprimidas o que se encuentren confundidas, por eso es que se les ignora o trata de manera autoritaria. En muchos casos también los cuidadores o médicos de los adultos mayores no han recibido instrucciones ni orientaciones relativas a la población geriátrica, o simplemente no entienden a este grupo poblacional y es por eso que ignoran las necesidades que ellos tienen.

Ancianos trabajan por necesidad

Las personas de la tercera edad que trabajan pueden categorizarse en dos tipos, uno son los que disfrutan de su empleo, que se mantienen felices con las tareas que realizan y tienen buena salud, si a ellos se les niega la posibilidad de trabajar es como eliminarles una parte de su vida. El otro grupo son los que se ven obligados a trabajar por pura necesidad económica, los que tienen que obtener ingresos sin importar la condición de salud que tengan. Las personas de la tercera edad que son trabajadores se exponen a peligros eventuales de salud como riesgos pulmonares, cardiovasculares y cerebrales, así como padecer hipertensión arterial y úlceras. Como consecuencia de esto, se les acorta la esperanza de vida y la calidad de la misma.

La Organización Panamericana de Salud ha establecido que los 60 años son la edad ideal para la jubilación, pero en muchos países han determinado edades superiores debido a los buenos índices de salud que representan muchas personas a esa edad, pero lo recomendable es evaluar los factores individuales de cada persona, porque todos tiene un historial médico y de vida diferente, y así se puede determinar el trabajo ideal.

¿Cómo motivar al adulto mayor?

A continuación mencionamos algunos consejos que puede seguir para motivar a la persona de la tercera edad.

  1. Saber escuchar: La persona de la tercera edad necesita ser escuchada, eso la hace sentir apreciada y valorada. Es necesario entender sus pensamientos y entrar en empatía con ellos.

  2. Regalar un presente: Para el adulto mayor el regalo debe ser una forma de expresión de energía positiva. La persona que lo entrega debe incluir un mensaje para que el obsequio tenga aún más significado para la persona de la tercera edad.

  3. Trate de hacerlo reír: Cuéntele anécdotas divertidas, un chiste, ya que la risa además de ser contagiosa, reduce el estrés y hace que la persona de la tercera edad desee vivir mucho más tiempo.

  4. Hágalo sentir querido y apreciado: La mayoría de ocasiones el adulto mayor desea sentirse querido y apreciado por quienes le rodean. Es fundamental que lo ayude a perseguir sus sueños, sobre todo si nadie más lo apoya. Siempre busque una forma de decirle cuanto significa él o ella para usted. No olvide siempre tratarlo con cariño y bondad. En caso de que este tomando una mala decisión en la vida, debe conversarlo con esa persona de una manera gentil.

El taichí y la tercera edad

Noticia número 5

Las emociones son las herramientas por medio de las que se percibe el entorno, pero cuando están en desequilibrio pueden crear un caos en la salud física y mental. La práctica del Taichí puede ayudar a lograr una armonía en las emociones.

El Taichí es un arte marcial que tuvo origen en China, su objetivo principal es mejorar la salud, por medio de ejercicios de relajación, respiración y atención mental. Cuando no se equilibran las emociones se comienzan a dañar los órganos internos.

Al dejar de lado las creencias tradicionales chinas que se relacionan con la energía, se debe considerar que por ser un arte marcial, el taichí tiene muchos beneficios en el plano físico, a corto y a largo plazo. Algunos, son:

  • Minimiza en gran medida los niveles de ansiedad y estrés, porque controla la respiración para la realización de los ejercicios.
  • Se estimula el sistema cardiovascular y como se hace con movimientos suaves y con ejercicios que son casi todos anaeróbicos, también se controla la presión arterial.
  • Se mejora la flexibilidad y eso es bastante eficaz cuando se desea prevenir o combatir la artritis y los dolores musculares.

¿De qué se trata la meditación?

La meditación es un ejercicio de armonización que se practica concentrándose principalmente en la respiración, mediante la cual se logran niveles de concentración. Cuando se entra en un estado de concentración profundo, el sistema nervioso central cambia las ondas que maneja el cerebro de beta a alfa, que son las que se manifiestan cuando se está dormido.

Cabe aclarar que, durante la meditación, la frecuencia alfa es mucho mayor, significa que el cuerpo descansa más que al dormir.

Cuando la persona se toma el tiempo para meditar, comienza a alimentar el cuerpo por medio de una respiración adecuada, pausada y consciente, ya que optimiza la ingesta de oxígeno. Al mismo tiempo la circulación es más eficiente y contribuye a que los nutrientes de las células sean mejor absorbidos; caso contrario sucede  cuando la persona se encuentra acelerada, el cuerpo se agota rápidamente y la cantidad de oxígeno que aspira es menos efectiva.

A nivel glandular

Con la meditación, una respiración adecuada se busca activar centros energéticos relacionados a glándulas y funciones específicas del cuerpo, por medio de los denominados chakras. El primer chaka está relacionado con los genitales, que es donde existen mayores reservas de energía, vitalidad y fuerza.

Dónde correr

No siempre se tiene disponible o accesible una pista de atletismo, pero sí un parque o una calle adecuada por donde correr. Para las personas de la tercera edad que no se entrenan para competir, sino para mantenerse en un buen estado de salud, lo más recomendable es que lo hagan en caminos de tierra, porque son menos agresivos para las articulaciones, aunque tiene algún peligro cuando están resbaladizos.Otra cosa a tener en cuenta, es que el recorrido elegido tenga cuestas, porque en las subidas se adquiere potencia y en las bajadas se aumenta la frecuencia de las zancadas. Las montañas ofrecen el valor añadido de que mejoran la coordinación y el equilibrio, porque el terreno es irregular y tiene más obstáculos. Sin embargo, siempre está la opción de ir gimnasio para correr sobre una la cinta de correr, con la ventaja de que siempre será un buen tiempo y no hay peligro de que llueva o que haya excesivo calor.

No obstante, el parque, o los senderos de las montaña ofrecen, la ventaja de un aire no contaminado, pues hay que considerar que al correr se hiperventila y se debe mantener un buen ritmo de respiración.

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