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    Residencias de ancianos en Málaga

    Las residencias de ancianos en Málaga seleccionadas por BonoMédico son complejos socio sanitarios que ofrecen diversas opciones para el residente: centros de día, alojamiento y atención para residentes válidos y para dependientes, tanto en habitaciones dobles como individuales.

    Las estancias pueden programarse según las necesidades de cada residente con duración personalizada: estancias temporales, permanentes, fines de semana, verano o cualquier otro tipo de apoyo a los familiares. Todas cuentan con la posibilidad de admitir ingresos inmediatos y urgentes. Todas están acreditadas por la Junta de Andalucía y muchas de ellas cuentan con plazas concertadas.

    BonoMédico es plenamente consciente de las dificultades actuales para atender debidamente a los seres queridos, por lo que ha seleccionado aquellas residencias que, además de ofrecer una excelente relación calidad-precio, garantizan la tranquilidad a los familiares de que sus seres queridos son atendidos de una manera integral que incluye tanto sus necesidades básicas de higiene y alimentación como sus necesidades sanitarias, terapéuticas, sociales e incluso espirituales. Son centros seleccionados por nuestro equipo médico para vivir con una magnífica atención integral y con el cariño que necesitan los mayores. La satisfacción de los residentes es el principal criterio para su elección. Y esta satisfacción se logra gracias a que son edificios muy cálidos y confortables, adaptados a las necesidades del residente donde trabajan equipos de profesionales con muchos años de experiencia en la atención sanitaria y humana de los mayores. Ofrecen una calidad asistencial garantizada y un alto grado de satisfacción de los residentes y sus familiares.

    Todos los centros seleccionados por BonoMédico tienen establecido un protocolo de admisión de nuevos residentes donde un equipo asistencial examina el estado de salud y elabora un plan de atención específico donde se incluye su dieta, necesidades sanitarias, la atención psicológica y las actividades en las que podrá participar. En ellos se extrema el cuidado con el mayor atendiendo siempre a su individualidad.

    Bonomedico vela en todo momento para que estos centros cumplan con varios principios básicos en la atención a los mayores: el respeto de su intimidad y de su independencia, favorecer e impulsar la autonomía del residente en todos los ámbitos y la plena integración con los demás residentes, debiendo existir una buena comunicación entre todos. La atención siempre es de máxima calidad y para ello se ofrecen numerosos servicios que ofrecen comodidad y calidad de vida. Estos servicios, que pueden variar de un centro a otro, son los siguientes:

    • Reconocimiento médico inicial y valoración geriátrica integral
    • Servicio médico continuado
    • Equipo de enfermería
    • Programas de terapia ocupacional y animación
    • Equipos de fisioterapia y rehabilitación
    • Lavandería y limpieza
    • Dietas y menús de elaboración propia, atendiendo a las necesidades y preferencias de cada residente
    • Servicio religioso
    • Recepción para atender familiares y visitas
    • Equipo de psicólogos con programas de atención a problemas de memoria y atención cognitiva
    • Peluquería
    • Podología

    También se garantiza que los centros atiendan adecuadamente a los familiares del residente, informándoles en todo momento de sus necesidades y cómo se atienden. Las familias son una parte muy importante del proceso de adaptación del residente, por lo que una adecuada comunicación de las actuaciones socio-sanitarias que se programan con su familiar es una prioridad absoluta. BonoMédico ha comprobado que los centros ofrecen una formación específica para las familias, unos horarios de visitas muy amplios y que incluso cuentan con espacios individualizados para celebraciones familiares. Algunos incluyen una zona infantil para disfrutar de los nietos.

    En estos centros se programan periódicamente encuentros y visitas de colegios para una hermosa convivencia entre los mayores y los niños en las que realizan muchas actividades conjuntas como juegos, talleres de cocina, manualidades y teatros. El equipo humano de estos centros está formado por especialistas expertos en todos los ámbitos de atención al mayor y sus familiares: médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, recepcionistas, etc. Solo con un equipo de buenos profesionales que además prestan una magnífica atención humana se puede lograr la mejor atención de los seres queridos. La clave del buen funcionamiento de estos centros se debe sin duda a los magníficos profesionales que trabajan cada día por mejorar los cuidados a los residentes.

    Fisioterapia y rehabilitación en las residencias de ancianos de Málaga

    En la tercera edad, dentro del ámbito de la salud, adquiere especial relevancia la rehabilitación de las habilidades motoras del anciano. Esta rehabilitación se lleva a cabo en las residencias de ancianos de Málaga tanto con sesiones de fisioterapia como con terapias ocupacionales dirigidas por profesionales. Es muy importante que se realice una buena combinación de ambas disciplinas para una mayor calidad de vida de los residentes.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la rehabilitación como “el conjunto coordinado de medidas médicas, sociales, educativas y profesionales destinado a favorecer la recuperación funcional del paciente y a reintegrarlo a sus actividades de vida diaria con la mayor capacidad e independencia posibles”. El envejecimiento es un proceso natural que conlleva en la mayoría de los casos una disminución de la capacidad cognitiva y de las capacidades físicas alterando la calidad de vida de los mayores.

    En todas las residencias existen programas de rehabilitación especializados en ancianos que incluyen todas las actividades necesarias para disminuir el efecto de las lesiones y traumatismos que conllevan situaciones de dependencia e incapacidad. Además estos programas también mejoran las capacidades y habilidades de los residentes para que logren una mejor calidad de vida al frenar el proceso de deterioro funcional.

    Los principales objetivos de los programas de rehabilitación y fisioterapia son de dos tipos:

    • Combatir las situaciones temporales de incapacidad o dependencia de terceros
    • Desarrollar o mantener la máxima movilidad posible e intentar el retraso del deterioro, evitar la dependencia futura y preservar en todo momento la dignidad del residente.

    La fisioterapia se define como el arte o la ciencia del tratamiento físico, con un conjunto de métodos y técnicas que por medio de la aplicación de los medios físicos pueden curar al paciente o prevenir enfermedades, promoviendo la salud y en la medida de lo posible recuperando, rehabilitando y readaptando a la persona afectada de ciertas disfunciones.

    La fisioterapia en el campo de la geriatría es una profesión dedicada a ayudar y que conlleva muchas exigencias técnicas, pero que además debe tener un mayor compromiso ético que en otras áreas ya que sus pacientes son muy vulnerables y frágiles. Es una profesión que obliga a los especialistas a no conformarse con no ser negligentes y tienen siempre la obligación moral de ser especialmente diligentes y servir con excelencia.

    Los fisioterapeutas de los centros geriátricos de Málaga son plenamente conscientes de que deben facilitar toda la información sanitaria a residentes, lo que en muchos casos le supone un esfuerzo importante con los pacientes con problemas de audición y los que no tienen la capacidad de procesar la información de manera rápida. En estos casos se facilita la información a la familia del residente.

    La programación de las sesiones de fisioterapia siempre respeta la intimidad de los pacientes y mantienen la protección y secreto de toda la información que esté relacionada con la actividad profesional. Todas las sesiones quedan registradas y debidamente descritas y detalladas en la historia clínica del paciente.

    La programación de las sesiones de fisioterapia suelen ser consensuadas con el paciente siempre que sea posible. Cuando el residente no tiene la capacidad intelectual suficiente, esa información se facilita a la familia en una entrevista personal. Durante el desarrollo de las sesiones se continua informando al residente, o a su familia, para aumentar el nivel de adhesión y compromiso con las sesiones. En los casos en los que el residente no desea recibir tratamiento siempre se respeta la decisión.

    La intervención en el campo de la fisioterapia siempre estará encaminada específicamente a prevenir las limitaciones físicas del residente, rehabilitando las capacidades físicas perdidas y en las situaciones que es incurable se debe centrar en el cuidado en evitar o detener un mayor deterioro físico. Los profesionales nunca olvidan que con las personas de la tercera edad la competencia laboral no es suficiente, siempre se necesita más atención humana que técnica especializada. Es muy importante la amabilidad, la cordialidad y escuchar siempre al residente.

    Los fisioterapeutas siguen un proceso de formación continua para conseguir una formación lo más completa posible tanto en el conocimiento de las nuevas técnicas y de los nuevos aparatos como en la mejora de la atención personal al paciente.

    Reglas básicas en la atención al residente:

    • Cuando se inicia una sesión con un residente se deben tomar todas las medidas necesarias para preservar en todo momento su intimidad.
    • Siempre se les realiza las sesiones en una sala que permita la intimidad necesaria.
    • Al desvestir al paciente solo será lo mínimo e imprescindible y si se va a tratar una zona amplia se coloca una toalla o sábana que lo cubra evitando poner al descubierto partes innecesarias.
    • Para tratar rodillas siempre se aconseja a las mujeres que lleven falda o pantalón ancho que pueda subir hasta la rodilla. Así se evita tener que desnudarse.
    • Siempre se programa una temperatura adecuada en todas las habitaciones y con una iluminación suficiente y agradable. Las ventanas siempre estarán cubiertas para evitar miradas indiscretas desde el exterior.
    • Siempre se informa al paciente acerca de las sesiones que se le van a realizar, para que tenga una mayor seguridad y en la medida de lo posible se le explica qué es lo que va a sentir.

    Elegir la residencia adecuada

    Cuando tratamos el tema de los centros residenciales de ancianos -también denominados de otras muchas formas, como residencias de ancianos, residencias para mayores, residencias de la tercera edad e incluso residencias geriátricas-, es bastante normal que nos encontremos con la clasificación que los separa entre residencias de válidos, residencias de asistidos y residencias mixtas, siguiendo el criterio de la mayor o menor autonomía de los residentes. Sin embargo, dicha separación es más propia de un nivel puramente teórico que de la propia realidad, en la que se mezclan y se diluyen las fronteras entre estas clasificaciones. De hecho, en España son muy escasas las residencias o los centros exclusivamente para personas válidas o exclusivamente para asistidas, siendo lo más común, con muchísima diferencia, la presencia de residencias mixtas. Esto se debe mayormente a que en España se ha producido un aumento considerable de personas en la tercera edad, lo que ha generado una demanda de asistencia cada vez mayor y ha provocado que la mayoría de las residencias para mayores se hayan convertido en mixtas. En todo caso, es un factor a tener en cuenta a la hora de elegir la mejor residencia para el mayor.

    Pareja de personas mayores

    Pareja de personas mayores

    Por lo expuesto, podemos concluir que en la actualidad las residencias para ancianos son instituciones o centros en los que personas mayores de sesenta o sesenta y cinco años son recibidas en condiciones de alojamiento y manutención y en donde reciben todos los cuidados asistenciales que precisan (que no sean cuidados hospitalarios, los que no les corresponde a la residencia). No son, por lo tanto, ni hoteles ni hospitales: son instituciones con unas características propias y con unas funciones específicas y bien delimitadas.

    Revisando la historia de los centros residenciales para ancianos, podemos observar que estos no son algo nuevo. Sin embargo, en su trayectoria a través del tiempo no solo han cambiado de denominación sino que también han ido adaptándose en sus funciones y competencias hasta llegar a lo que son ahora. Así, durante el siglo XIX ya encontramos instituciones especializadas en hospedar ancianos. Llegado el siglo pasado, el XX, surgieron los conocidos como asilos, que eran unas instituciones con bastante reconocimiento social y que estuvieron vigentes durante aproximadamente los tres primeros cuartos del citado siglo XX. Sin embargo, ya en el último cuarto, el concepto y la idea de asilo comenzó a cambiar y se empezó a hablar de residencia de ancianos, con funciones y objetivos diversos.

    Diferencias entre asilo y residencia de ancianos

    Como acabamos de referir, los asilos que existieron hasta los últimos años del siglo XX eran bastante básicos y sus servicios y prestaciones bastante escasas; normalmente se cernían a proporcionar alimento, cobijo e higiene a los residentes que allí se encontraban.

    Anciano en silla de ruedas

    Anciano en silla de ruedas

    Evidentemente, esto suponía un importante avance respecto a lo existente en tiempos anteriores, pero aún no se concebía -o bien las circunstancias socioeconómicas de la época no lo permitían- la necesidad de darle a los mayores la mejor calidad de vida posible, permitiéndoles y facilitando su autonomía e independencia, dentro de las circunstancias individuales de cada persona.

    Sin embargo, con la llegada de esa nueva mentalidad, se produjo un cambio importante en el concepto de estas instituciones: las residencias de ancianos no solo -que también- comenzaron a ofrecer esos tres servicios de los que antes habíamos hablado -habitación, alimento e higiene-, sino que comenzaron a ofrecer servicios integrales a los mayores, procurándoles un envejecimiento activo. Estos servicios y prestaciones están atendidos por nuevos profesionales especializados en diversos campos dentro de la geriatría y se ocupan de un abanico de necesidades mucho mayor de lo que antes se hacía, abarcando la salud, las relaciones sociales del mayor con los otros residentes -incluso relaciones de pareja- y con las personas de fuera -como las visitas familiares o las actividades con los nietos-, los aspectos psicológicos del envejecimiento, las terapias ocupacionales y un largo etcétera.

    ¿Qué es un mayor válido?

    Podemos decir que un mayor es válido cuando este, independientemente de la edad que tenga, es aún capaz de valerse por sí mismo, tiene autonomía suficiente para ello y la independencia necesaria para desarrollar la gran mayoría de actividades diarias, dentro y fuera de la residencia. Como se podrá deducir de esta exposición, la ayuda que estos mayores válidos necesitan es realmente mínima.

    Para estos casos, los servicios que las residencias de mayores en Málaga ofrecen pueden concentrarse en los siguientes puntos:

    • Alojamiento.
    • Alimentación con dietas adaptadas a las necesidades y circunstancias de cada individuo.
    • Limpieza de la habitación y áreas comunes.
    • Lavandería.
    • Actividades y animación sociocultural, una prestación de gran importancia para estimular y mejorar la calidad de vida del mayor, ya que permite la sociabilidad de la persona, mantenerse activos tanto física como psíquicamente, realizar actividades en grupo (incluso con la posibilidad de rehacer su vida), vivir nuevas experiencias, acceso a nuevas tecnologías, viajes, estancias en balnearios, terapias con animales de compañía, etc.
    • Gimnasio para el ejercicio físico de los residentes. Este ejercicio debe estar supervisado por personal médico especializado para evitar que la persona realice actividades no acordes con su estado de salud.
    • Peluquería.
    • Servicios religiosos para aquellas personas que así lo deseen.

    ¿Qué es un mayor asistido?

    Son mayores asistidos, o personas con discapacidad sea física o psíquica, aquéllos que necesitan la asistencia de un profesional capacitado para llevar realizar las actividades cotidianas, por ejemplo, levantarse, acostarse, aseo personal, caminar, comer, recordar tomar sus medicinas, entre otras. Evidentemente, estamos hablando en un plano teórico, ya que existen tantos casos como personas y la realidad no nos muestra una separación nítida entre uno y otro estado, sino que nos encontramos una multitud de circunstancias y casos distintos en las que dichas actividades se pueden realizar en diversos grados por los mayores. Así, las prestaciones deberán adaptarse a cada situación en concreto, ya que no son las mismas necesidades las de una persona que haya sufrido un ictus que las de una con problemas auditivos, con un grado avanzado de artrosis -sea de caderade columna-, con alzhéimer o con demencia senil en cualquiera de sus clases.

    Servicios que ofrecen las residencias al mayor asistido.

    Por las características que ya mencionamos antes sobre este tipo de residentes, es de señalar que, además de los servicios que se ofrecen para los válidos, las residencias se ocupan específicamente de las necesidades que precisan los mayores asistidos. Por lo tanto, es importante que la residencia tenga servicio de enfermería, y preferentemente que esté integrado por un equipo

    Hija lleva a su madre a residencia

    Hija lleva a su madre a residencia

    de auxiliares de enfermería en geriatría, y que cuenten, por lo menos, con un Diplomado Universitario en Enfermería, para garantizar los cuidados integrales que necesitan los residentes según su grado de dependencia, como acostarse, levantarse, higiene personal, hacerle cambios posturales -por ejemplo, en la prevención y tratamiento de úlceras por presión-, curas, aplicarle tratamientos, pedidos de medicamentos, preparación de la medicación, y darle de comer. Debe existir, además, un protocolo de prevención de salidas involuntarias.

    También es importante contar con un médico de planta en la residencia para que esté al servicio de los residentes, aunque lo más idóneo es que ejerza como tal el facultativo que corresponda a cada residente según los servicios sanitarios que brinda el centro de salud. Se debe tener presente que las residencias son centros de servicios sociales y sanitarios especializados, lo cual significa que la atención sanitaria como citas médicas, pruebas de laboratorio, intervenciones quirúrgicas, recetas, ingresos hospitalarios, entre otros, deben ser atendidas desde los servicios correspondientes, es decir, desde los centros de salud y hospitales.

    También las residencias de mayor asistido tienen que contar con otra oferta de servicios adicionales como los de fisioterapia, atención psicológica, tratamiento de conductas agresivasactividades de voluntariado y las terapias ocupacionales, que proporcionan una asistencia más integral a las personas que viven en la residencia.

    También la residencia de mayor asistido debe contar con los recursos técnicos especializados siguientes:

    • Aparatos de rehabilitación y fisioterapia.
    • Camas articuladas con colchones antiescaras.
    • Sillas de ruedas.
    • Grúas de movilización.
    • Equipo de oxigenoterapia
    • Andaderas para adultos mayores.
    • Elementos de sujeción para residentes que se caen del sillón.

    También, por las características de los residentes, muchas de esas personas que tienen limitaciones de movilidad; en consecuencia, es un requisito imprescindible la ausencia de barreras arquitectónicas que limiten la movilidad y accesibilidad de los mayores al centro asistencial. De igual forma, las puertas y pasillos tienen que ser lo suficientemente anchos para permitir la movilidad de los residentes. Además la residencia tiene que contar con cuartos de baño amplios, adaptados y sin ningún tipo de obstáculo, ni tampoco bañeras. Algo que sí deben de tener son rampas o ascensores como alternativas a las escaleras, pasamanos en los pasillos y barandas donde se puedan sostener.

    Cuidados especializados

    En las residencias de mayor asistido no solo se hospeda a personas de la tercera edad con limitaciones de movilidad, sino también a personas mayores con demencia, que reciben especial importancia y asistencia. Debido a ello, se necesita garantizar la seguridad de los residentes afectados por las demencias, sobre todo las degenerativas. Estos ancianos, aunque a veces es

    Una comida variada es lo más saludable para los ancianos

    Una comida variada es lo más saludable para los ancianos

    posible que estén muy bien físicamente y puedan moverse por sí mismos y realizar la mayoría de actividades cotidianas, pueden presentar importantes problemas mentales que los lleven a poner en riesgo su propia vida o la de los demás residentes, como por ejemplo, salir a la calle y no saber volver, tomar alimentos en mal estado, incluso beber detergentes, lejías, prender fuego, etc., sin ser conscientes del peligro que cualquiera de estas acciones significa para ellos y para los demás.

    La residencia debe considerar todo ese tipo de riesgos de modo que brinde al asistido la seguridad y protección que demande. La residencia debe tener un sistema adecuado de registro de datos, de forma que haya un control de toda la situación diaria de cada residente desde su ingreso; de esa manera se puede conocer su evolución durante todo el tiempo que está en el centro. Algunos de esos instrumentos son la historia clínica, la historia psicosocial y la historia administrativa.

    Protocolo de acogida de residentes

    Con el protocolo de acogida en las residencias de ancianos se intenta conseguir la total integración del residente en cada centro, así como la implicación de su familia para conseguir el mejor estado anímico del residente y además lograr un entorno casi familiar en el que el residente y su familia estén muy cómodos.

    Siempre se diferencian dos tipos de acogida distintas según el factor cognitivo de cada persona residente, y por tanto se diferencian dos tipos:

    1. Residente que no tiene deterioro cognitivo alguno o deterioro cognitivo leve.
    2. Residente que sí tiene un deterioro cognitivo importante.

    Este protocolo está pensado y va dirigido a los residentes y a sus familiares.

    1- RESIDENTES SIN DETERIORO COGNITIVO O CON UN DETERIORO LEVE

    Fase pre-ingreso o primera entrevista

    Se diferencian dos fases en la primera entrevista:

    Primera fase: Lo principal es obtener la máxima información del futuro residente y de su familia. Hay que dirigirse al nuevo residente para que efectúe su presentación -y además también nos presente a su familia-, nos comente los motivos de su ingreso en una residencia de ancianos y todas las circunstancias de la decisión de ingresar en la residencia. El personal del centro siempre tendrá una posición de escucha activa intentando realizar preguntas muy abiertas con las que el residente informe de todo lo que se quiera saber. Hay que intentar que la familia participe, pero nunca el futuro residente puede pasar a un segundo plano para evitar malos entendidos debido a las diferentes opiniones que puedan existir entre los familiares.

    Es muy fundamental observar la comunicación verbal y la no verbal del residente mediante una actitud de observación permanente.

    Hay que conseguir crear un ambiente agradable en esa primera entrevista, que no se interrumpa con llamadas u otras visitas, logrando un espacio de intimidad que permita la mejor comunicación posible entre el residente y la persona del centro que lo atiende en ese primer día y realiza el ingreso.

    Debe explicarse a su familia que normalmente es necesario un periodo de adaptación de al menos 15 o 30 días. Debe insistirse en que el trato que se ofrece al residente siempre será cordial y familiar. Siempre se llamará de usted al nuevo residente salvo que él mismo pida lo contrario.

    Segunda fase: es muy importante explicar todo el funcionamiento de la residencia de ancianos y en especial detalles como:

    • Horario de visita de la familia.
    • Horarios de las comidas.
    • Dietas disponibles.
    • Detalle de todos los servicios que se ofrecen: lavandería, podología, peluquería y otros servicios adicionales.
    • Horarios de visita del médico.
    • Todas las actividades lúdicas previstas.
    • Ubicación del buzón de sugerencias y reclamaciones a disposición de residentes y familiares.
    • Organización de la higiene del residente.
    • Precio de la mensualidad.

    La hoja de pre-ingreso debe reflejar la siguiente información:

    • Informes médicos acerca del historial sanitario del residente, la medicación que toma, fotocopia del DNI, fotocopia de la cartilla de la Seguridad Social.
    • Detalle de todos sus enseres y su ropa marcada.
    • Datos personales del residente.
    • Datos personales del familiar que será su responsable.
    • Teléfonos de contacto de los familiares.

    Es importante advertir de la importancia de los objetos personales como las fotos. Siempre debe insistirse en que pueden pedir ayuda al personal del centro siempre que lo necesiten. La persona que realiza la entrevista enseñará todas las instalaciones del centro tanto al residente como a su familia. Tras cada visita se resolverán todas las dudas que puedan haber aparecido. Una vez resueltas, se fija una fecha para el ingreso.

    Este primer contacto con el residente y su familia es fundamental para dar una buena imagen de la residencia y mejorar la relación futura del residente con el personal del centro.

    Fase de ingreso

    Llegado el día del ingreso debe darse una atención especial y muy personal al recién llegado. La familia debe ser muy consciente de que el residente se ha mudado a un nuevo domicilio y que la labor de su personal será conseguir que la estancia sea lo más agradable posible.

    Debe insistirse en la enorme importancia que tiene para el residente recibir visitas de sus familiares y amigos, que normalmente pueden ir a comer al centro si avisan con tiempo.

    La persona responsable del centro que les atienda durante el ingreso les recibe primero en su despacho, donde preguntará por el estado anímico del nuevo residente en los días anteriores al ingreso. Siempre se le asignará una persona encargada de tutelar su ingreso.

    En este primer momento del ingreso siempre se revisa que aporta todo lo que se le ha pedido y de que esté todo correcto. Si está todo bien, se firmará el contrato y se facilita a los familiares el reglamento de régimen interior además de una copia del contrato para su revisión con tranquilidad. Los familiares podrán preguntar cualquier duda que les surja sobre el contrato.

    Se deben respetar todos los sentimientos y los recuerdos que puedan aparecer por la ansiedad que provoca esta nueva situación.

    Una vez firmado el contrato, se les vuelve a mostrar las instalaciones, se presentará a los demás residentes y a todos los trabajadores del centro encargados de su cuidado.

    Una vez hechas todas las presentaciones se acompañará al nuevo residente y su familia a la habitación que se le haya asignado y, si es compartida, se le presentará primero a su compañero/a de habitación. Una vez presentados, se les dejará solos en la habitación para que puedan ordenar todos sus objetos personales.

    2- RESIDENTES CON DETERIORO COGNITIVO

    Si existe deterioro cognitivo, cambia totalmente el trabajo a realizar en el centro, ya que toda la información necesaria será aportada solamente por la familia, que será la única que puede tomar cualquier decisión sobre el cuidado del residente.

    • Fase preingreso: debido a sus limitaciones, el residente no podrá estar presente en la primera entrevista y su familia deberá proporcionar toda la información sobre su situación. Toda la fase del pre-ingreso se llevará a cabo igual que con una persona sin deterioro cognitivo pero hablando solo con la familia en lugar de con el residente.
    • Fase de ingreso: En el momento del ingreso siempre se presentará el personal al residente y, si fuera posible, se le pedirá que nos presente a toda su familia. Esta pequeña prueba nos dará información acerca del nivel cognitivo que esa persona tiene. También nos dará una orientación acerca de qué tipo de comunicación verbal podremos utilizar con él.

    Las conversaciones deben utilizar frases muy cortas y claras y siempre con un tono de voz muy suave. Como a todos los demás residentes se le tratará siempre de usted y por su nombre.

    El resto del proceso de acogida en la residencia de ancianos de Málaga será idéntico al de un residente sin deterioro cognitivo.

    Tras el ingreso siempre se realiza una exploración física para evaluar su estado general y se concertará una cita con el médico en un plazo máximo de 24 horas.

    En el momento del ingreso, el centro debe tomar los siguientes datos:

    • Datos personales.
    • Datos médicos y sanitarios como las enfermedades que padece y haya padecido, las alergias, la medicación que toma, las posibles necesidades de atención en la enfermería y si tiene alguna limitación en su dieta diaria.
    • Se valorará su independencia o dependencia funcional.

    En las primeras semanas siempre se realiza la valoración inicial que debe incluir:

    • La valoración acerca de su dependencia o independencia en su desarrollo de las actividades de la vida diaria.
    • Su valoración cognitiva.
    • Su evaluación psicomotora.
    • Análisis de la existencia del riesgo de úlceras.
    • Una ficha con todos sus datos de necesidades de enfermería.
    • Una ficha con sus datos funcionales físicos.
    • Una ficha con la valoración de su capacidad para relacionarse.
    • Análisis de su actitud y su motivación para participar las actividades de la residencia.

    Los primeros días en el centro son siempre los más importantes para el nuevo residente. En esos días siempre debe sentirse escuchado, bien acompañado y muy querido. Cada día se debe mantener una pequeña conversación para detectar sus inquietudes, necesidades, posibles quejas o simplemente sentirse atendido. En estas pequeñas charlas se le pregunta por sus aficiones, qué le gusta hacer y se le debe informar de todas las actividades programadas en el centro, animándolo a participar en ellas.

    Antes de que transcurran los dos primeros meses siempre se realiza un plan de atención personalizado de cada residente que comprenda todas las disciplinas, fijando objetivos claros y creando una planificación de todas las actuaciones con el residente.

    Se debe insistir a la familia de la necesidad de mantener un contacto por teléfono lo más frecuente posible para que sienta muy cerca a su familia. Ese contacto siempre se facilita en todo lo posible y también se facilitará mantener el contacto con todos sus amigos y vecinos, que siempre podrán acudir verle al centro y a disfrutar de un buen rato con ellos, incluso comer juntos y salir a pasear fuera del centro.

    Se planificará un régimen de visitas de los responsables del centro con los familiares para mantenerles informados del estado general del residente. También es muy importante conocer cómo están viviendo los familiares esta situación y por lo tanto es muy importante escucharlos e intentar entender todos sus problemas que tengan que ver con el residente, ya que conocerlos permitirá mejorar la relación y un mejor cuidado de su familiar.

    Siempre debe mantenerse informados a los familiares de todas las actividades que se realicen como fiestas y actividades extras a las que serán invitados.

    Es importante conocer la opinión de los residentes y de los familiares mediante la realización de encuestas con los residentes sin deterioro cognitivo o deterioro cognitivo leve y con los familiares si se trata de residentes con deterioro cognitivo grave.

    Pasado el primer año debe realizarse la evaluación de todos los objetivos planificados y también debe hacerse un nuevo estudio cognitivo, emocional y funcional para analizar la evolución del residente y, en función de los datos analizados, fijar nuevos objetivos con todas las actuaciones necesarias.

    Todos los centros y residencias de ancianos seleccionados por BonoMédico garantizan a sus residentes un servicio de la mayor calidad al mejor precio. Seguridad y tranquilidad garantizadas tanto para el residentes como para sus familiares. Se esfuerzan a diario en mejorar numerosos aspectos de su funcionamiento.

    Las residencias seleccionadas cumplen y en muchos casos exceden con las normativa vigente en las siguientes materias:

    SIN BARRERAS ARQUITECTONICAS: Adaptación de las barreras arquitectónicas a las limitaciones físicas de sus residentes, con amplios espacios en pasillos, escaleras, ascensores, baños y habitaciones. Con esta adaptación se garantiza la máxima accesibilidad.

    CONFORT CLIMÁTICO: Climatización de todas las habitaciones y zonas comunes.

    SEGURIDAD: Máxima seguridad con elementos de protección en baños y camas, pasamanos en pasillos y ascensores, timbres de aviso y llamada, suelos antideslizantes en baños y pasillos.

    SEÑALIZACIÓN: Adecuada señalización en todo el centro con carteles y avisos en todas las zonas comunes que ayuden a la correcta orientación de los residentes que lo necesiten.

    AUTONOMÍA: Promoción y mantenimiento de la total autonomía física de los residentes.

    ATENCIÓN SANITARIA: Control y seguimiento de las necesidades médicas y sanitarias de los residentes.

    ATENCIÓN EMOCIONAL: Control y seguimiento de las necesidades afectivas de los residentes.

    TERAPIA OCUPACIONAL: Desarrollo de programas de desarrollo personal con especial dedicación a programas de terapia ocupacional.

    SERVICIOS BÁSICOS: Servicios básicos del centro:

    • Alojamiento en habitación individual o doble
    • Asistencia personalizada en las tareas de aseo, higiene y cuidado personal 
    • Dietas personalizadas adaptadas a las necesidades de cada residente 
    • Servicio de limpieza y lavandería

    SERVICIOS MÉDICOS: Servicios médicos y sanitarios del centro:

    • Valoración médica integral y personalizada 
    • Servicio continuado de enfermería 
    • Servicio de atención médica
    • Servicio de farmacología
    • Seguimiento de los tratamientos farmacológicos de los residentes 
    • Servicios de fisioterapia y rehabilitación con salas de rehabilitación y gimnasio

    ATENCIÓN INTEGRAL: Atención integral a los residentes:

    • Servicios religiosos
    • Ayuda en la tramitación de documentación y obtención de ayudas
    • Programas de ayuda psicológica
    • Programas individualizados de estimulación cognitiva, lenguaje y memoria
    • Programas de terapia ocupacional
    • Numerosas actividades de ocio
    • Servicio de peluquería
    • Servicio de podología
    • Cafetería (no disponible en todos los centros)
    • Excursiones programadas y adaptadas a las necesidades de los residentes
    • Actividades en periodo navideño (villancicos, belenes, comidas especiales)

    Principios básicos que rigen la actividad de las residencias de ancianos seleccionadas por BonoMédico:

    • Se esfuerzan cada día en mejorar la satisfacción de sus residentes y sus familiares.
    • Planifican a corto y medio plazo la atención prestada a cada residente revisándola a medida que vaya envejeciendo o a medida que se vaya produciendo su deterioro físico o mental.
    • Todos los profesionales de las residencias de ancianos intentan ofrecer la máxima calidad en los servicios que presta cada uno: dirección, personal de administración y recepción, vigilancia nocturna, el personal sanitario, los cuidadores, personal de cocina, personal de limpieza, etc.
    • Tienen implantados diversos protocolos de funcionamiento que rigen la vida de la residencia como son el protocolo de acogida, de atención a enfermos, de salidas del centro, de excursiones, etc.
    • Aumentar los servicios prestados al residente: intentan añadir servicios en la medida de sus posibilidades como ampliar horarios de visitas, aumentar las excursiones, etc.
    • Valoración y respeto de la individualidad de cada residente con detalles como la personalización de la decoración de las habitaciones, adaptación del menú, libertad de horarios de entrada y salida para los residentes válidos, etc.
    • Formación continua de todos los empleados, siempre orientada a un mejor servicio y atención de los residentes.

    ENCUESTAS DE SATISFACCIÓN A LOS RESIDENTES: Se presta especial atención a los aspectos que suelen ser los mejor valorados en las encuestas de satisfacción de residentes como los siguientes:

    • Horario de entrada y salida de residentes sin limitaciones
    • Que el centro permita optar entre habitación individual o doble.
    • Libertad para recibir visitas de los familiares en la habitación.
    • Autorización a los residentes para personalizar su habitación con objetos personales como cuadros, fotos, espejos.
    • Posibilidad de elegir el menú de las comidas.
    • Un amplio catálogo de actividades: excursiones, pintura, ejercicio físico, taller de baile.
    • Libertad para salir de la residencia con carácter temporal para visitar a la familia o realizar un viaje.

    FUNCIONES DE LOS DISTINTOS DEPARTAMENTOS:

    Departamento de trabajo social

    En las residencias de ancianos en Málaga, los trabajadores de este departamento -cuando tienen conocimiento de que un nuevo residente va a ingresar- serán los encargados de las siguientes tareas:

    • Contactar con el residente.
    • Contactar con sus familiares y con cualquier otra persona que sea responsable de la atención del anciano.
    • Si lo consideran necesario, deberán realizar una visita al anciano en su domicilio.
    • Solicitar y custodiar todos los informes médicos así como la historia clínica del residente.
    • Siempre recomendará al residente que traiga consigo recuerdos personales que le ayuden a personalizar su habitación (fotografías, cuadros, pequeños muebles, etc.).

    Con todos los datos que haya obtenido sobre el residente siempre se aconseja realizar un informe lo más completo posible con los siguientes aspectos:

    • Circunstancias personales, familiares y sociales del residente: nombre de sus familiares, vida laboral, lugares de residencia, aficiones y todo aquello que sea relevante para incluirlo en una pequeña biografía. Son imprescindibles datos como la situación física y mental, los datos personales, si procede de algún otro centro y el motivo concreto del ingreso.
    • Resumen del estado físico y mental del residente en el que conste una valoración inicial de su capacidad para realizar las funciones vitales básicas y de las tareas cotidianas.
    • Programación del día y momento del ingreso.
    • Este departamento deberá comunicar a los demás departamentos el futuro ingreso del residente entregando copia del informe realizado con los datos sobre su estado físico y psíquico actual.
    • Preparar y confeccionar las pegatinas o marcas que se van a coser en la ropa del nuevo residente para su identificación.

    Cuando llegue el momento del ingreso, este departamento será el encargado de recibir al residente y sus familiares en la entrada del centro. Llevará a cabo todos los trámites y cumplimentará todos los documentos que sean necesarios en el proceso de admisión. En este momento deberá reclamar copia de todo el historial médico del residente.

    Se obtienen datos básicos como copia del documento nacional de identidad y de la cartilla de la Seguridad Social.

    Algunos centros entregan una tarjeta de bienvenida al nuevo residente.

    Una vez cumplimentado todo el proceso de admisión, llamarán al enfermero para que acompañe al residente a su habitación.

    Departamento de enfermería

    Los trabajadores de este departamento son los responsables de las siguientes tareas:

    • Verificar que la habitación está completamente preparada para recibir a un nuevo residente con la cama hecha, las toallas limpias y colocadas, jabón, mantas y demás elementos en perfecto estado.
    • Deberán avisar e informar al residente que viva en esa habitación de la llegada de un compañero de habitación.
    • El personal de enfermería deberá presentar al nuevo residente a todo el personal del centro que tendrá trato con él como auxiliares, personal de limpieza, médico, enfermeros, siempre por su nombre de pila y comentando sus funciones en el centro y el lugar o despacho donde lo realizan habitualmente.  
    • Vigilará la adaptación del nuevo residente a la dinámica del centro y para ello se suele pedir a un residente de mayor antigüedad que se ocupe de presentarlo a todos los compañeros. Se suele asignar a un residente voluntario para que le acompañe en estos primeros días de adaptación.
    • A cada nuevo residente se le asignará un auxiliar que se ocupe de su cuidado en estos primeros contactos con el centro.
    • Una vez que se le han enseñado las instalaciones del centro y sus habitaciones, alguno de los auxiliares o sus familiares ordenarán su ropa en el armario. Si el auxiliar detecta carencias importantes en el vestuario del residente, deberá advertirlo a sus familiares.
    • El auxiliar deberá colocar la etiqueta o el adhesivo con el nombre del residente en toda su ropa justo en el momento del ingreso en la habitación.
    • El personal de enfermería siempre acompañará al residente en la primera visita al médico del centro para realizar un diagnóstico de su estado de salud.

    El enfermero de cada planta será el responsable del cuidado y de la atención de las necesidades de cada residente en función de su grado de dependencia. Estos cuidados prestarán especial atención al aseo personal, donde se incluirá una programación de baños o duchas, y al control del nivel de incontinencia del residente con vigilancia de la adecuada administración de pañales, colectores o sondas.

    Llevará a cabo la supervisión de posibles problemas de sueño así como la necesidad de posibles curas, aplicación de sondas, sondas nasogástricas, inyectables, etc.

    Siempre se deberá valorar la necesidad de colocar barandillas en cada cama si se considera que existe riesgo de posibles caídas.

    Será el responsable de las revisiones podológicas realizando las curas o atenciones que sean necesarias.

    Cumplimentará su ficha personal donde se anotará toda su historia clínica en el centro. En esta ficha se anotará el peso que tenga el residente el día de su entrada así como sus constantes vitales (tensión arterial, pulsaciones, temperatura corporal, etc.).

    Departamento de atención médica

    El médico responsable de la unidad de atención médica en la primera reunión con los familiares del residente deberá solicitar, junto al enfermero, la siguiente información:

    • Historial y antecedentes médicos.
    • Enfermedades que padezca en ese momento.
    • Posibles alergias, con especial detalle de las alergias alimentarias y a algunos medicamentos.
    • Si necesita alguna dieta especial.
    • Problemas de movilidad.
    • Problemas de incontinencia.
    • Si el centro dispone de los medios, se realizan las siguientes pruebas en el momento del ingreso: electrocardiograma, analítica de sangre y orina, test de glucemia y exploración física de las constantes vitales.

    Si el médico detecta algún problema de salud -o estima la necesidad de realizar un seguimiento de determinados aspectos- lo notifica por escrito al departamento de enfermería y de fisioterapia y rehabilitación, indicando los controles y tratamientos que debe administrarse al residente.

    El médico que atiende en esta primera revisión siempre elabora una completa historia clínica del residente para comentarla con los compañeros del departamento médico.

    Protocolo de ingreso en las residencias de ancianos

    Antes del ingreso

    Departamento de asistencia social

    El profesional que comenzará toda la tramitación será el asistente social que una vez conozca el hecho de que va a entrar un nuevo residente contactará con la persona y su familia o responsables e incluso lo visitará en su propio hogar, para recabar toda la información relativa a su historial médico. Además le animará a que se lleve al centro todas sus pertenencias personales.

    Después de recabar toda la información elaborará un documento en el que conste: antecedentes personales, sociales y familiares y biografía del nuevo residente; sus datos personales y estado actual, lugar del que viene y el motivo para ingresar en este centro.

    Establecerá la hora y fecha del ingreso con el residente y sus familiares, dejando 72 horas como mínimo para que todos los departamentos puedan estar preparados para acogerle convenientemente.

    El asistente social también marcará la ropa del mayor que ingresará en la residencia.

    Los distintos departamentos del centro

    Los distintos departamentos del centro leerán el informe elaborado por el asistente social para conocer todo sobre la persona que entra y poder estar preparados para recibirla bien.

    El enfermero o enfermera de la Unidad de Enfermería informará a los demás profesionales de planta del ingreso de la persona mayor así como de toda aquella información que pueda hacer más cálida su acogida.

    Enfermero de la unidad

    Este profesional comprobará que la habitación reúne las condiciones adecuadas y comunicará al residente que viva en ésta que tendrá a partir de una fecha determinada un nuevo compañero.

    También le buscará un guía para que le informe al principio cómo funciona el centro. Dicha persona puede ser su compañero de habitación u otro residente.

    Para terminar, elegirá al ayudante que se encargará del nuevo residente en la primera toma de contacto con su nueva situación.

    Momento del ingreso

    Departamento de asistencia social

    Este área será la responsable de recibir al nuevo residente y su acompañante.

    Ya en la residencia pasarán al despacho del asistente social para rellenar todo los datos que precise y entregar informes médicos así como para conversar con él.

    El asistente social completará la ficha social con los datos del nuevo residente y fotocopiará su Cartilla de la Seguridad Social y el D.N.I. y las dejará en planta.

    Posteriormente se le entregará al residente y a sus acompañantes una tarjeta de bienvenida.

    El asistente social le presentará al enfermero o enfermera que lo acompañará a su planta.

    Introducción en planta

    Cuando ya estén en la planta, el enfermero le presentará a los demás profesionales que trabajan allí (médicos, auxiliares, limpiadoras) y les dirá qué funciones desempeñan así como el lugar donde los pueden encontrar.

    Posteriormente, el nuevo residente conocerá a sus compañeros de habitación, de mesa y de planta.

    Llegados a la habitación del residente, éste o un familiar colocarán su ropa en el armario y si tiene poca el asistente social le facilitará la necesaria.

    El enfermero habrá indicado en la entrada de la habitación el nombre del nuevo residente.

    Para terminar, el enfermero y el médico se reunirán para hablar sobre el estado de salud del anciano.

    Unidad de medicina

    El médico y el enfermero elaborarán un nuevo historial con: alergias, alimentación, continencia, enfermedad actual, deambulación y otras pruebas (electrocardiograma, análisis de sangre y orina, constantes vitales, exploraciones, etc.).

    Después notificarán por escrito y de forma rápida a Enfermería y Rehabilitación qué tratamientos debe seguir.

    Este historial clínico lo presentará el medico en la reunión de la unidad médica.

    Unidad de psicogeriatría

    Esta unidad realizará la valoración psicogeriátrica y la entrevista personal.

    Toda esta información formará parte de la terapia de grupo y se le asignará terapia individual si lo necesitase.

    Unidad de enfermería

    Esta unidad se encargará de atender todo lo relativo a higiene personal, programación de duchas, sueños, curas y demás. Después completará el historial de enfermería.

    Allí se le pesará el día de entrada y se le tomarán durante tres días consecutivos sus constantes vitales para ver cómo evolucionan su presión arterial, su frecuencia cardíaca, su temperatura y su nivel de azúcar.

    Los vasos y carpetas de medicación llevarán adhesivos con su nombre.

    En la primera reunión de planta se analizará el caso y se comprobará si el protocolo se cumple.

    Unidad de terapia ocupacional y fisioterapia

    Uno de los terapeutas presentará al recién llegado a la unidad de terapia ocupacional

    La persona mayor será analizada(articulaciones, músculos, actividades, etc.) y se le establecerá un tipo de tratamiento.

    La valoración de esta persona será presentada en la primera reunión de Actividades de la Vida Diaria.

    Se le recomendará que participe y asista a las tareas.

    Unidad de animación

    Se le informará al nuevo residente sobre las actividades de ocio con las que cuenta el centro-fiestas, coro, periódico, etc.-.

    Después se le recomendarán una serie de actividades para que participe en ellas y para que se integre y adapte a lo que se hace y organiza en planta.

    Servicio religioso

    El capellán mantendrá un encuentro con el nuevo residente donde le informará de todo lo que realizan y sus horarios. Además le presentará a las personas que colaboran con él.

    Introducción en la residencia

    Unidad de enfermería

    El enfermero responsable dispondrá de un auxiliar u otra persona, que puede ser un residente, para que acompañe al recién llegado a conocer el centro que tiene: cafetería, solarium, etc.

    También se le facilitará información sobre horarios y diversas actividades así como sobre la persona a la que tiene que avisar en caso de una urgencia médica.

    Unidad de animación

    El nuevo residente será presentado en la primera fiesta que se celebre tras su ingreso de forma cálida y agradable.

    Servicio religioso

    El responsable del servicio religioso se reunirá con el nuevo residente para conocerlo y ofrecerle el mejor servicio posible informándole de todo lo que realizan allí: horarios de misa y demás.

    El psicoterapeuta, el médico y el enfermero de planta le darán instrucciones a los voluntarios sobre cómo deben tratar al nuevo residente.

    Protocolo de rehabilitación-fisioterapia en las residencias de ancianos

    Rehabilitación en geriatría

    El fisioterapeuta es un profesional cada vez más necesario en las residencias de ancianos ya que puede ayudar a los mayores para las siguientes cuestiones:

    • Dificultades para respirar
    • Dificultades de carácter neurológico
    • Dificultades del corazón
    • Dificultades del aparato locomotor
    • Pautas de prevención

    Recomendaciones y finalidad del tratamiento

    El fisioterapeuta analizará las carencias del anciano para determinar un tratamiento adecuado al mismo. Su fin es facilitar la autonomía de la persona mayor lo más que pueda por lo que colaborará con las distintas áreas del centro para:

    1. Mejorar la calidad de vida
    2. Cuidar las capacidades residuales
    3. Favorecer la reintegración del anciano
    4. Aumentar su autoestima
    5. Controlar la enfermedad y lo que ha generado esta
    6. Prevenir las enfermedades y todo lo que tenga que ver con éstas
    7. Convertirlos en más funcionales
    8. Ayudar a sus actividades habituales adaptando la capacidad residual y su entorno

    El fisioterapeuta hará conjuntamente con los ancianos ejercicios de prevención cuyo objetivo es que la persona mayor sea menos sedentaria, para lo cual generalizarán actividades concretas de respiración, coordinación, etc.

    También se harán ejercicios terapéuticos, actividades de juego y ocio y actividades deportivas.

    Hay que tener en cuenta que en las personas mayores cualquier proceso de rehabilitación es más lento que en pacientes jóvenes.

    Fisioterapia en traumatología

    La fisioterapia se aplicará en muchos de estos casos en traumatología pues los huesos de los mayores suelen estar bastante dañados por la edad, por eso es normal que aparezcan fracturas en distintas zonas de su cuerpo como:

    Fractura de fémur

    La fractura de fémur es de muy complicada y habitual entre los ancianos pues un tercio de estos las sufren llegando a producirles hasta la muerte.

    Pero actualmente con los avances de la ciencia esto ha cambiado y el anciano con fractura de fémur tan sólo tiene que ser unos días hospitalizado tras la operación. Es en ese tiempo en el que debe prevenir y evitar posibles tromboembolismos. Por ello, se le mantendrá sentado cuando se pueda.

    Fracturas de húmero

    Esta fractura es otra de las más habituales entre los mayores que conlleva la pérdida de su funcionalidad.

    Si la fractura es estable se realiza un tratamiento conservador. Si no es así, se recurrirá a la cirugía. En ambos casos se busca impedir la rigidez de la articulación.

    Los masajes son una gran ayuda a la hora de evitar las contracturas además de relajar al paciente. Después de esta fase se realizan ejercicios con cargas, imitando movimientos comunes que se realizan diariamente.

    Fracturas de muñeca

    Es una de las fracturas más habituales en urgencias. Se realizará un tratamiento conservador o se recurrirá a la cirugías según la estabilidad que presenta la fractura de muñeca. En personas mayores habrá que aumentar la precaución respecto a la movilización de dedos, codo y hombro (articulaciones periféricas).

    Fracturas de pelvis

    Se trata de una fractura difícil de localizar con una sencilla radiografía y a la que no se le confiere gran importancia.

    No obstante, el anciano sufre por ella cierto dolor en esa zona al apoyar, lo que le limita sus actividades. Por lo general, no reviste muchas complicaciones.

    Síndrome post-caída y síndrome del desequilibrio posterior

    Este síndrome se caracteriza por la inercia natural e involuntaria al desplazamiento del centro de gravedad. Suele darse con más frecuencia tras pasar la persona un periodo de tiempo inmovilizado o en cama. Dicho síndrome suele provocar caídas con las consecuentes fracturas asociadas a éstas.

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    Derechos de la tercera edad aprobados por la ONU

    La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó un listado de principios que están a favor de las personas de la tercera edad, estos principios son:

    Independencia

    Los adultos mayores deben tener acceso a agua, alimentos, vestuario, vivienda y salud. Tener un trabajo digno u oportunidades de tener ingresos. Tener programas de capacitación o educación adecuados. Participar en la decisión de que actividades laborales desempeñaran o qué medida lo dejarán. Tener acceso a una vivienda en un entorno seguro y adaptable a s sus preferencias personales.

    Participación

    Los adultos mayores deben permanecer integrados a una sociedad y poder participar de manera activa en la elaboración y ejecución de políticas que influyen directamente en su bienestar, de esa manera pueden compartir sus conocimientos con las generaciones que son más jóvenes, tienen derecho a formar asociaciones o grupos y tener oportunidades para prestar servicio a la comunidad o de trabajar como voluntario en un lugar apropiado según sus intereses y sus capacidades.

    Existen muchos derechos que deben ser respetados en la vida de las personas de la tercera edad y que deben ser reconocidos por la sociedad completa para cumplirlos.

    Afectaciones de la demencia senil

    La demencia senil es un síndrome en el que la persona va perdiendo sus capacidades cognitivas, es un conjunto de síntomas que se genera por diferentes causas y todas esas se relacionan con los cambios en el funcionamiento del sistema nervioso. El deterioro de las funciones cognitivas es producto del envejecimiento de la  células cerebrales, que generan dificultad en la toma de decisiones, confusión mental, dificultad para comunicarse, desorientación espacial, pérdida de memoria y deterioro intelectual. Con el pasar de los años, es normal que la persona que lo padece tenga dificultades para reconocer a otra persona o para expresarse. Otro síntoma bastante frecuente es el deambular errático que crea la desorientación espacial. El 50% de las personas mayores de 85 años presentan síntomas de demencia senil.

    Además, se da un incremento de conductas agresivas, de desinhibición extrema, negatividad y alteración del estado de ánimo. El cambio de personalidad de la persona mayor puede ser una de las actividades más complicadas para el cuidador. Pero se debe tener paciencia y poner atención en los detalles para cuidar a la persona, que se alimente bien y que este saludable para que conserve su calidad de vida.

    Actividad física en el adulto mayor independiente

    La esperanza de vida ha incrementado de manera pronunciada desde la última mitad del siglo XX y se considera que seguirá creciendo en todas las poblaciones del mundo. Se ha estimado que el porcentaje de personas de 60 años o más en todo el mundo pasará de ser el 10% a un 22% para el año 2050, es decir que podría igualar a la cantidad de niños, y eso constituirá un precedente en la historia de la humanidad, porque por primera vez los jóvenes y los adultos mayores representaran la misma proporción demográfica.

    Es por eso que en la actualidad se está buscando la manera en que se pueden ayudar a las personas de la tercera edad a mantener su estilo de vida, aun estando en esa etapa de la vida, porque muchas personas cuando pasa de los 65 años, comienza a sentirse deprimida, los invade la soledad, pierden el apetito y poco a poco van perdiendo las funciones motrices, y ahí radica la importancia de realizar actividad física en la vejez, porque eso permite que el cuerpo continúe funcionando de la manera adecuada y que no se pierda la calidad de vida.

    El apetito en la tercera edad

    Una forma de incrementar el apetito en las personas mayores de 65 años es que coman en cantidades pequeñas pero varias veces al día, además esas cantidades pequeñas deben  ser comidas enriquecidas. Al momento de llegar a la tercera edad las personas pueden sentirse satisfechos antes de que cumplan con la cantidad de calidad de calorías que son requeridas en una sola comida. Si la persona come más seguido eso le ayudará a tener una mejor nutrición y también tener un mayor apetito.

    Otro factor importante es que la persona de la tercera edad acompañe a realizar las compras de comida deliciosa y nutritiva. Porque a medida van pasando los años, las personas van perdiendo el sentido del olfato y gusto y eso hace que la comida sea menos apetitosa. También, los alimentos que ellos pueden ingerir deben limitar su contenido de sal y azúcar. Asimismo, se puede usar algunas especias para que le den sabor a la comida y sin tener que usar sal ni azúcar.

    En otras ocasiones el problema está en que el adulto mayor tiene problemas dentales o dificultades para tragar y para eso debe buscar alimentos de fácil ingesta.

    Vivir con una persona de la tercera edad exige adaptar la casa a sus necesidades

    Ya se sabe que vivir con una persona de la tercera edad en la casa no es fácil, por eso se deben seguir algunos consejos para hacer del hogar un lugar seguro en el que pueden estar tranquilos. Los adultos de la tercera edad, igual que los niños, necesitan vivir en un entorno que sea completamente seguro, un lugar en el que los peligros de algunas actividades se vean minimizados y se eviten accidentes que pueden tener consecuencias indeseadas.

    Por esa razón, si se vive con una persona mayor, es importante que se mantengan bien iluminadas las habitaciones del hogar, porque con el paso del tiempo se pierde la visión, lo que les impide ver con claridad todo lo que pueda obstaculizarle el caminar, como escalones u objetos olvidados que puedan provocar una caída. Por eso se sugiere que en las habitaciones en que las personas de la tercera edad suelen pasar más tiempo, haya una buena iluminación natural durante el día y artificial por la noche. Es necesario considerar todas las necesidades que un adulto mayor tiene para adecuar la casa a su comodidad.

    Hable con su padre o madre sobre la enfermedad grave que están padeciendo

    Nadie quiere que la etapa de la tercera edad llegue a los padres. La mayoría de hijos se rehúsan a ser ellos quienes tengan que tomar el cuido y protección de los progenitores, sin embargo, la situación obliga a intercambiar los roles del núcleo familiar.

    En el caso de específicas enfermedades con trastornos cognitivos, como Parkinson, Alzheimer y determinadas patologías tumorales, las conductas que presentan los enfermos son involuntarias, es decir, la misma enfermedad los hace comportarse de esa manera. La actitud negativa, la pasividad, la pérdida de memoria, los trastornos de comportamiento son propios síntomas de la enfermedad que se desarrolla. Evite tomarlo como algo personal.

    Es importante que hable con su papá o mamá sobre la enfermedad, antes que se grave y ya no lo reconozca. Pregúntele cómo se siente, qué siente, e incluso, qué decisiones le gustaría que el hijo tomará cuando ya la persona no tenga autonomía para poder decidir.

    Cuando ya su padre o madre estén con la enfermedad avanzada converse con ellos, aunque no lo reconozca como su hijo o hija, traté de que lo considere su amigo de confianza para que pueda hablar con él o ella.

    Listado de residencias de ancianos en la provincia de Málaga

    912 30 48 47
    616 46 44 53
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