Ginecólogos en Madrid

Los mejores especialistas médicos

La obstetricia

La obstetricia es la rama de la medicina encargada de la gestación, el parto y el puerperio (el puerperio es el período que va desde que la mujer da a luz hasta que vuelve a su estado antes del embarazo). La obstetricia no sólo trata los aspectos puramente físicos de la mujer y del bebé en este período, sino que también abarca las consecuencias psicológicas y sociales del embarazo. Dicho de otro modo, el ginecólogo se ocuparía del cuidado de los órganos reproductores femeninos cuando no existe un embarazo y el obstetra cuando sí existe la gestación. En la actualidad, ginecología y obstetricia van prácticamente y unidas y casi todos los ginecólogos son obstetras.

Todo ginecólogo en Madrid recomienda, al menos, una revisión anual en la consulta ginecológica, con la finalidad de detectar lo antes posible cualquier anomalía y evitar así futuras complicaciones. El especialista le aconsejará, en cada revisión ginecológica, cuándo es conveniente la realización de una prueba como citología, ecografía, mamografía, densitometría, etc. Estas pruebas facilitan la detección, en sus primeras fases, de muchas patologías que, encontradas a tiempo, tienen muchos mayores perspectivas de curación y un tratamiento más fácil. Acuda con BonoMédico al facultativo de su elección cuando necesite consejos sobre los anticonceptivos más adecuados para Vd., trastornos relacionados con la menopausia, incontinencia urinaria o cualquier patología relacionada con el sistema reproductor femenino. Sólo le costará 39 €.

Nuestros obstetras y ginecólogos en Madrid le ayudarán y aconsejarán en todos aquellos aspectos que usted requiera: dudas sobre infertilidad y posibles tratamientos y soluciones, recomendaciones y hábitos saludables antes de quedarse embarazada, patologías propias de este período como la diabetes gestacional o la preeclampsia, control del embarazo, preparación al parto, el puerperio y, en resumen, en todas las facetas relacionadas con la gestación y el parto... Asimismo le aconsejarán sobre la realización de ecografías y otras técnicas de diagnóstico prenatal.

Inflamaciones de la vagina

Las inflamaciones de la vagina son una de las principales preocupaciones de las pacientes de los ginecólogos en Madrid por las molestias que suponen para la mujer así como la preocupación por la posible procedencia o causa de dicha inflamación, que en determinadas ocasiones se deben a la existencia de enfermedades denominadas de origen sexual.

La vagina de la mujer, además de canal de paso del feto durante el parto y del pene durante el coito, posee otra función extraordinariamente importante, como es la autodepuración, impidiendo el paso de gérmenes al aparato genital. El aparato genital pone en comunicación el peritoneo con el exterior, por tanto, ha de tener una serie de mecanismos de defensa antiinfecciosos, como son la coaptación de los labios de la vulva, la autodepuración de la vagina, el moco cervical o la menstruación.

La cavidad virtual vaginal está normalmente bañada por una cierta cantidad de líquido, que en condiciones normales es entre 0,5 y 0,8 ml, lo que le da cierto grado de humedad. Este líquido es una emulsión formada por el trasudado plasmático procedente de la zona existente bajo la mucosa vaginal. A este trasudado se le unen células de descamación epitelial, moco cervical (sólo durante la ovulación) y residuos de la sangre menstrual. Además en esta zona, durante la fase de excitación de la respuesta sexual femenina, se produce una vasocongestión con aumento de trasudado, responsable de la lubricación. Cuando la cantidad de líquido o flujo vaginal aumenta, observándose macroscópicamente, bañando de humedad la vulva y las prendas íntimas de la mujer, se dice que existe leucorrea (flujo blanco). Esta denominación no es correcta (flujo blanco), pues según algunos ginecólogos, leucorrea es todo flujo que no sea sangre, pues en ocasiones el flujo es verdoso, achocolatado, amarillento, etc.

Además los estrógenos determinan una proliferación del epitelio vaginal, apareciendo células del estrato medio y superficial, que contienen glucógeno. También hacen que estas células se descamen, sobre todo las del estrato superficial. Por otra parte, en la vagina existen unos lactobacilos, que son unos "bastones" positivos, inmóviles y que existen en la vagina precozmente, pero su número no aumenta hasta que comienza la pubertad.

En las recién nacidas existen diversas posibilidades en cuanto a la procedencia de los bacilos como son el propio intestino (alcanzando la vagina a través del ano) o por contaminación a través del canal del parto materno. Pues bien, estos lactobacilos tienen una capacidad citolítica sobre las células descamadas cargadas de glucógeno. Destruyen a dichas células dejando el glucógeno en libertad. Una vez el glucógeno libre, se descompone enzimáticamente en maltosa y dextrosa, merced a unos enzimas existentes en la pared vaginal. Sobre estos azúcares más sencillos actúan los lactobacilos desdoblándolos en ácido láctico y agua. Este ácido láctico disminuye el PH de la vagina, siendo éste en condiciones normales alrededor de 4. Esta acidez vaginal impide el crecimiento de gérmenes patógenos, a la vez que la habitabilidad a los bacilos de Doderlein. Se establece así una competitividad con otros gérmenes como el estafilococo y el estreptococo, que mueren en medio ácido. Este es uno de los principales mecanismos de mantenimiento de la pureza bacteriológica vaginal. Pero todo este mecanismo es insuficiente cuando los ovarios no funcionan, traduciéndose en una mayor frecuencia de infecciones detectadas en las consultas de los ginecólogos de Madrid:

  • En la niña, al no existir estrógenos, el epitelio vaginal es más fino, siendo la susceptibilidad a las infecciones mayor. Además "no funciona" el mecanismo de de autodepuración vaginal.
  • Con la madurez sexual, ya se producen estrógenos, desarrollándose los fenómenos antes mencionados, determinando una mayor resistencia antibacteriana. Las infecciones que se dan en esta época son más específicas.
  • En la menopausia dejan de producirse estrógenos, alterándose el mecanismo de autodepuración al tiempo que disminuye de grosor el epitelio vagina, siendo entonces las infecciones más frecuentes.
  • Tanto en la menopausia como en la niñez, las infecciones que aparecen son más inespecíficas.

LEUCORREA: Es una queja frecuente en la consulta de los ginecólogos de Madrid. Como síntoma lo presentan el 60-70% de las mujeres que acuden al ginecólogo. Como enfermedad lo padecen el 10%. Se distinguen las variedades cervical y vaginal.

La Leucorrea Cervical puede ser debida a causas infecciosas o no infecciosas (traumáticas, hiperestrionismo o ectopía cervical).

La Leucorrea Vaginal se produce por múltiples mecanismos, como son:

  • Hipoestronismo: Cuando los ovarios son insuficientes (niña, menopausia, patología) la acidez vaginal es menor (el PH aumente) y la capacidad defensiva de la vagina es menor, siendo las infecciones más frecuentes, produciendo éstas la leucorrea.
  • Por destrucción de la flora de bacilos de Doderlein.
  • Por aumento de la secreción cervical de moco: Un proceso inflamatorio o irritativo a nivel cervical determinará un aumento de PH de la vagina por aumento del flujo cervical alcalino vertido a ésta.
  • Por aumento de la trasudación vaginal: Como consecuencia de la congestión vascular del plexo subepitelial, que determina el fenómeno de dilución del flujo vaginal. La congestión vascular tiene un origen psiconeurovegetativo, emocional o sexual.
  • Por agresiones diversas: el medio vaginal puede alterarse a veces por lavados, desodorantes, antisépticos, espermicidas, cuerpos extraños.
  • Por impurificación vaginal repetida:
    1. Casos de vulva entreabierta por multiparidad, desgarros sin suturar o mal suturados, etc... Esto da lugar a que se contamine la vagina por gérmenes de procedencia fecal.
    2. Mala higiene sexual.

Las leucorreas pueden ser:

  • INESPECÍFICAS: Son la mayoría. En ellas se altera el mecanismo de defensa. Se toleran relativamente bien.
  • ESPECÍFICAS: En ellas intervienen ya gérmenes específicos, dando lugar a una determinada colpitis o vaginitis, con afectación de la pared. Los gérmenes causales más importantes son: Trichomona vaginalis, candida albicans, escheriscia coli, estafilococo aureus, haemofilius vaginalis, mycoplasma hominis cepa MT, herpes virus hominis tipo II y gonococia.

La gonococia antaño era muy frecuente, pero después disminuyó su frecuencia. En la actualidad los ginecólogos de Madrid advierten de que está aumentando otra vez. Loa gonococia no afecta a la pared vaginal. Tengamos en cuenta que una de las características principales del gonococo es su extensibilidad en superficie (es planimétrico) y no profundiza. Por eso tampoco afecta al endometrio, pues parte de él se desprende con cada menstruación. Sólo se da la Vulvovaginitis gonococica en la infancia y en la vejez, épocas en donde faltan los estrógenos y hay por lo tanto un epitelio delgado.

Clínicamente los ginecólogos de Madrid hablan de 4 grados de pureza vaginal:

  • Grado I: Normal. Sólamente se ven células de descamación y bacilos de Doderlein.
  • Grado II: Casi normal: A lo anterior se suman gérmenes específicos.
  • Grado III: Vagina impura. Aparecen leucocitos y diversos gérmenes.
  • Grado IV: Muy impura. Hay muchos leucocitos y gérmenes. Han desaparecido los bacilos de Doderlein

Especialistas relacionados: ginecólogos en Madrid

(Los centros y/o especialistas que aparecen a continuación no trabajan con Bonomédico. Se muestran solo a título informativo.)

NombreDirecciónPoblaciónTeléfono
Primera página Página anterior Página siguiente Última página