Endodoncia en Madrid

Dentistas en Madrid

Síntomas de una endodoncia

Una endodoncia en Madrid es una técnica empleada por los endodoncistas para salvar un diente. El paciente puede experimentar síntomas como:

  • Dolor al morder o masticar.
  • Mucha sensibilidad al tomar bebidas calientes o frías.
  • Hinchazón en el rostro.
  • Haber sufrido un golpe en el diente que le causa dolor.
Son diversos los signos que una endodoncia puede manifestar.

Son diversos los signos que una endodoncia puede manifestar.

En estos casos, debe acudir a un odontólogo para que le aconseje, si en su caso procede o no, un tratamiento con endodoncia. Pues todas estas sensaciones son síntomas de infección o daño en la pulpa del diente, aunque cada persona experimentará el síntoma de distinta forma y será mejor acudir cuanto antes al dentista, para que los dolores no se conviertan en insoportables. Además, el ir pronto ayudará a salvar el diente.

El profesional que se encarga de la endodoncia en Madrid es el odontólogo con conocimientos para realizar cualquier tratamiento que se englobe dentro de la endodoncia y que pueden ir desde los casos más fáciles hasta los más complejos.

¿Cuándo hay que realizar una endodoncia?

El objetivo del tratamiento de endodoncia es salvar el diente. Por tanto, se hará una endodoncia cuando la zona principal del mismo, como es la pulpa, se encuentre con caries profundas, golpes o cualquier lesión endoperiodontal.

Si esto ocurre, el diente puede hacer que sintamos sensibilidad al tomar algo frío o muy caliente e incluso al masticar.

Este dolor puede ser constante. Además el diente puede hacer que se sufra un flemón o fístula.

La endodoncia se puede hacer para piezas que necesiten ajustarse y colocarles después coronas dentales o puentes dentales.

La endodoncia en Madrid también se puede utilizar en los niños, por ejemplo, cuando hay apicoformación, que es el tratamiento de un diente definitivo que tiene las raíces mal formadas y cuenta con necrosis del tejido pulpar. En este caso, el odontólogo intentará que la raíz termine de formarse y que alcance un tamaño que le permita después realizar la endodoncia al diente.

Cuando el diente está necrosado se decolora, oscurece o el paciente siente dolor ante estímulos fríos y calientes. En esos casos, puede haber también caries.

Un diente necrosado se puede haber producido por un golpe sobre el diente o porque después de restaurarlo no se ha recuperado del todo. Hay veces que no duele y los riesgos de las caries han llegado de forma irreversible a la pulpa. Entonces el endodoncista tendrá que realizar alguno de estos tratamientos:

  • Pulpotomía.
  • Pulpectomía.

En el primer caso, pulpotomía, se quita el nervio vivo inflamado, que está en la corona del diente, y se aplican unos medicamentos (formocresol o hidróxido de calcio) para fijar el nervio que hay en la raíz.

Esta técnica se aplica cuando existe mucha destrucción coronaria pero la pulpa o nervio tiene poca inflamación y se puede curar.

Por ello, solo se aplicará pulpotomía cuando no existan síntomas clínicos, como dolor o hinchazón, ya que en esos casos se deberá recurrir a la pulpectomía o extraer el diente.

En el segundo caso, el de pulpectomía, el tratamiento pasará por acabar con todo el nervio del diente, tanto el de la corona como el de la raíz y rellenar el interior con un material especial (compuesto por hidróxido cálcico u óxido de zinc-eugenol).

El propósito de realizar una endodoncia en Madrid es salvar un diente dañado.

El propósito de realizar una endodoncia en Madrid es salvar un diente dañado.

En general, la pulpectomía se realizará cuando haya casos de pulpitis, que no tengan solución, o cuando existan necrosis pulpares.

En caso de no hacerse la pulpectomía se realizará una exodoncia, esto es, se sacará el diente o la parte de este que haya alojada en el alvéolo con anestesia local.

¿Cómo se realiza?

Una endodoncia en Madrid se realiza de la siguiente forma:

Lo primero que se hace es preparar el conducto radicular. Para ello, el odontólogo aplicará anestesia local al paciente y continuará realizando un orificio en el diente hasta alcanzar la cámara pulpar. También eliminará toda la caries que haya en el diente. Después utilizará unos pequeños instrumentos, denominado limas, para limpiar los conductos de forma cuidadosa y acabar con la pulpa muerta y las bacterias. Además de las limas se emplearán productos antibacterianos potentes para completar el proceso con la limpieza química. Se continúa moldeando cada conducto para que pueda ser obturado con el material correspondiente. El dentista se ayudará de las radiografías para asegurarse que los instrumentos llegan a la punta de la raíz y no la sobrepasan.

Preparar los conductos se hace con varias visitas, sobre todo, si estos son curvados o estrechos pues suponen mayor dificultad.

Una vez obturado los conductos, ya no llegarán a ellos los fluidos de los tejidos circundantes evitando la formación de zonas tóxicas que puedan salir de la raíz y provoque inflamación en los huesos.

Estos conductos se obturan con unos aparatos llamados puntas de gutapercha. Dicha herramienta se introduce en el conducto instrumentado, porque tiene el mismo tamaño que la lima empleada al principio para preparar la parte final del conducto.

La punta gutapercha se moja con un cemento líquido especial y se inserta hasta alcanzar la punta de raíz. A continuación se compacta esta punta de forma que por completo la parte final del conducto, para que ningún fluido pueda filtrarse al interior del conducto. De esta forma, se van compactando puntas de gutapercha en cada conducto rellenándolo hasta alcanzar la cámara pulpar.

Finalmente se rellena el diente con un cemento protector, de forma provisional.

Cuando el paciente vuelva a ir al dentista, este le quitará el cemento temporal y reconstruirá el diente con un material de obturación definitivo.

¿Cuánto se tarda en hacer una endodoncia?

La endodoncia en Madrid se suele hacer en una única sesión. Pero esto dependerá de cómo se encuentre el diente que hay que arreglar, la dificultad técnica que entrañe la reparación y la experiencia del profesional, que hará que sean necesarias dos o más sesiones si así lo indica el endodoncista.

¿Qué es la pulpa dental?

La pulpa dental es la parte interna del diente que está compuesta un tejido lleno en vasos y nervios, que no tienen mucho espacio para expandirse. Esto hace que una lesión en ella dé lugar a la necrosis de la misma.

¿Puede lesionarse la pulpa dental?

La pulpa dental puede enfermar por dolencias que afecten al nervio del diente como patologías infecciosas o por otros motivos como:

  • Sufrir un golpe.
  • Cambios bruscos de temperatura en el diente.
  • Radioterapia que afecte a la cavidad bucal.
  • Cambios de presión (como durante un vuelo).
  • Diabetes.
  • Un mal sellado y filtración del empaste de composite.

¿Para qué sirve una endodoncia en Madrid?

Como hemos podido comprobar a lo largo de estas líneas, la endodoncia se hace para mejorar un diente en mal estado (por traumatismo, caries, etc.) y que se desea salvar.

Muchas personas acuden al dentista para salvar sus dientes gracias a los tratamientos de endodoncia.

Con esta técnica se consigue tratar el diente desde el interior y mantener la dentición natural, el hueso así como la encía que la rodea y su funcionalidad.

Con la endodoncia en Madrid se consigue mantener una sonrisa natural y que el paciente coma de forma correcta.

El diente tratado con endodoncia puede durar tanto como el que está sano.

Gracias a este tratamiento, los pacientes podrán recuperar su sonrisa.

Gracias a este tratamiento, los pacientes podrán recuperar su sonrisa.

¿Funciona para siempre?

Como bien hemos dicho antes, lo normal es que el diente bien tratado con endodoncia no vuelva a presentar problemas y dure tanto como uno natural.

Pues si el paciente ha recibido un buen tratamiento y la restauración de la pieza ha sido definitiva, el diente se comportará igual que el resto, que está sano y no ha sido tratado. Por tanto, su duración será la misma que la de cualquier otro diente por lo que requerirá de los mismos cuidados de higiene, revisiones y demás. En casos en los que exista lesión previa en los tejidos que rodean el diente, habrá que curar dichas lesiones antes.

En general, más allá de los riesgos de la endodoncia, si esta está bien hecha, dura en el caso de que no ocurra algo que vuelva a dañar el diente.

No obstante, hay que señalar que la endodoncia en Madrid puede fracasar por algunos motivos. Uno de ellos es la imposibilidad de acabar con los microorganismos presentes cuando se realiza el tratamiento o por la reintroducción de bacterias en los conductos radiculares después de terminar el tratamiento de endodoncia inicial.

Hay veces en los que se finaliza un tratamiento y las bacterias vuelven a invadir el conducto obturado como ocurre en los casos de microfiltraciones coronales.

Otras veces una inadecuada limpieza o modelado de los conductos, obturaciones insuficiente o calcificaciones de los conductos radiculares hacen que el tratamiento no sea efectivo.

Beneficios de la endodoncia

El principal beneficio de un tratamiento de endodoncia radica en que se recupera el diente dañado con una intervención que es indolora, pues se realiza con anestesia local.

Por tanto, la endodoncia se recomienda tanto para recuperar la funcionalidad del diente perdido como para mostrar un diente estéticamente mejor y con un coste económico bajo.

¿Qué solución hay cuando fracasa una endodoncia?

Cuando fracasa una endodoncia en Madrid, el paciente deberá ir, de nuevo al odontólogo, para que le busque una solución a su problema. Puede que en su caso le recomiende una reendodoncia, que es el tratamiento que se aplica cuando la endodoncia inicial no funciona como cabía de esperar.

¿Qué es una reendodoncia?

La reendodoncia es otro tratamiento con el que se intenta salvar un diente tratado previamente con endodoncia.

¿Es dolorosa la endodoncia?

No, puesto que se realiza con anestesia local

¿Cuál es su tasa de éxito?

La respuesta pasa por comprender qué se entiende por éxito. Si la respuesta a esta pregunta pasa por la curación del diente tratado la tasa del éxito es del 50 % puesto que no todos los dientes sometidos a endodoncia pueden curarse. Esto es lo que ocurre cuando el odontólogo no consigue encontrar, limpiar y llenar los canales de la raíz dentro.

Pero, el especialista logra salvaguardar la supervivencia y funcionalidad del diente tratado con este método el éxito está garantizado sin considerar la curación por sí sola. Pues un diente restaurado de manera adecuada, después de la endodoncia, con una restauración buena del conducto radicular significa una tasa de éxito del 97%. De hecho, hay estudios que recogen que el 97% de los pacientes tratados con endodoncia conservaron sus dientes durante 8 años por lo menos.

¿Endodoncia o implante?

La endodoncia tiene como objetivo conservar el diente. Por ello, es un tratamiento que se aconseja cuando hay algo que salvar de este. Los odontólogos se decantan por realizar la endodoncia cuando se pueda salvar el diente porque este cuente con un soporte de hueso aceptable.

En ciertas ocasiones, una endodoncia en Madrid precisa de una reendodoncia posterior.

En ciertas ocasiones, una endodoncia en Madrid precisa de una reendodoncia posterior.

Los odontólogos siempre preferirán conservar la pieza a realizar un implante dental, pues nuestro diente al estar unido al hueso por el ligamento periodontal nos proporcionan una información muy precisa del estado de nuestra boca.

Lo bueno de la endodoncia en Madrid es que se puede realizar a cualquier edad siempre que la pieza dental se encuentre en buenas condiciones. Pero para colocar cualquier tipo de implante dental lo mejor es esperar a que haya finalizado el crecimiento óseo, por lo que no se aconseja hacerlo a un niño ni joven adolescente.

Antes de costear el precio de los implantes dentales y poder colocarlos, tienen que darse una serie de circunstancias como:

  • No poder restaurar el diente después de hacer la endodoncia.
  • No tener un buen pronóstico si se hace la endodoncia.
  • Que el soporte óseo del diente esté en mal estado.

¿Por qué acudir a un endodoncista?

Cualquier persona que quiera mantener su diente deberá acudir a un endodoncista porque es el profesional que cuenta con los conocimientos y medios técnicos necesarios para poder realizar cualquier tratamiento dentro del campo de la endodoncia. Esto engloba desde los casos más sencillos hasta los más complejos que pueden incluir cirugía endodóntica.

¿Por qué a veces hay que realizar una reendodoncia?

Hay varios motivos por los que la endodoncia fracasa en un diente. El más habitual es porque no se consiguen eliminar los microorganismos que existían al comenzar el tratamiento o se vuelven a colar bacterias en los conductos radiculares, al terminar el tratamiento de endodoncia. Estas bacterias penetran por las microfiltraciones coronales.

También puede ser necesario un segundo tratamiento porque la limpieza y modelado de los conductos no se hizo bien, así como la obturación ni las calcificaciones de los conductos radiculares.

El diente que debe someterse a una reendodoncia tiene las siguientes características:

  • El mismo dolor que al comenzar el primer tratamiento. Se trata de un dolor que surgiría de forma espontánea, pero que suele aparecer al masticar o morder con fuerza.
  • Hinchazón en la cara.
  • Sensibilidad al tocar la zona exterior del diente.
  • Conducto sinusal que supura, aspecto de coronas defectuosas o perdidas o caries activas.

El odontólogo realizará una radiografía para comprobar si los conductos se han tratado bien, están mal obturados, vuelven a presentar caries que habían pasado desapercibidas o no se han obturado con la profundidad adecuada. También puede que el diente tuviera una lesión apical que no existía al comenzar el tratamiento de endodoncia en Madrid.

Pero antes de realizar una reendodoncia, el odontólogo comprobará que el diente puede volver a someterse a una segunda reconstrucción porque esté sano y se pueda acceder a los conductos radiculares sin necesidad de cirugía. Por su parte, el paciente deberá llevar a cabo unos hábitos de higiene oral adecuados e involucrarse en el cuidado dental.

¿Por qué me duele el diente si ya no tengo nervio?

Hay algunos motivos por los que un diente puede doler aunque se haya sometido a una endodoncia y se haya matado el nervio. Normalmente, esto no es lo habitual si se ha hecho bien el tratamiento. Pero cuando surgen ciertas complicaciones, la zona que rodea el diente tratado es la que duele por los siguientes motivos:

  • Había una lesión anterior al tratamiento del conducto y existía una infección antes de realizar la endodoncia en Madrid. Este foco infecciosos no desaparece totalmente.
  • La pieza dental tiene una anatomía peculiar y más complicada de lo normal (esto ocurre con algunas muelas que tienen conductos complejos difíciles de acceder a todos ellos)
  • Porque el tratamiento del conducto es defectuoso ya que se han utilizado materiales que no están indicados o el procedimiento no se ha realizado bien.

En definitiva, lo normal es que después de un tratamiento de endodoncia la pieza dental no duela, aunque si pueda haber ciertas molestias e inflamación durante un tiempo. Pero si después de más de una semana, estas molestias continúan habrá que volver a ir al dentista para que compruebe si existe sobrecarga oclusal o esto se debe a un exceso de altura del diente y se puede solucionar con un pequeño ajuste, tratando un poco la zona con sobrecarga.

Una higiene bucodental adecuada es básica para evitar complicaciones.

Una higiene bucodental adecuada es básica para evitar complicaciones.

Prevención antes y después de la endodoncia en Madrid

Siempre se intentará llevar a cabo una correcta higiene dental para evitar en la medida de lo posible tener que someternos a una endodoncia en Madrid. Pero en caso de que no se pueda evitar realizarnos este tratamiento, habrá que tener cuidado después con los dientes para que sigan estando sanos durante más tiempo.

El paciente seguirá las normas más elementales para el cuidado de la boca y acudirá de forma regular al dentista para el control de sus dientes.

El odontólogo ofrecerá al paciente las pautas de cepillado para que consiga una correcta higiene oral y elimine la placa bacteriana sin perjudicar dientes ni encías.

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