Balón intragástrico en Madrid

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Balón intragástrico en Madrid
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Te traemos una solución definitiva para los problemas de obesidad

Bonomédico te trae la solución definitiva para los problemas de la obesidad: balón intragástrico en Madrid.

La técnica del balón intragástrico sirve para facilitar la pérdida de peso en pacientes con obesidad. Consiste en la introducción bajo control endoscópico de un balón de silicona en el estómago del paciente, el cual, al estar parcialmente lleno, hace que disminuya la sensación de hambre y se propicie la pérdida de peso. Según el tipo de balón empleado y las necesidades del paciente, el tratamiento durará 6 o 12 meses. Con un balón intragástrico se pueden perder entre 14 y 30 Kg de peso, aunque hay que recordar que esta técnica debe complementarse con un cambio en los estilos de vida: no es una manera de adelgazar rápidamente y sin sacrificio.

Si te interesa conocer cuándo estará disponible esta oferta, contacta con nosotros y te avisaremos.

Balón intragástrico en Madrid: más información

¿Cuándo es aconsejable el balón intragástrico en Madrid?

En la sociedad actual, uno de los más graves problemas de salud es, sin lugar a dudas, la obesidad y dentro de ella, la obesidad infantil. Muchas personas se enfrentan a diario contra este mal utilizando para ello todos los medios posibles a su alcance sin obtener grandes resultados. Por este motivo aparecen soluciones alternativas como el balón intragástrico en Madrid.

Junto al problema estético, está el riesgo que supone tener sobrepeso y por ello llegar a padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, tensión alta y otras patologías que provocan que las expectativas de vida sean más cortas para las personas que lo padecen.

Recientes estudios médicos han demostrado que reduciendo un 10% de peso se pueden mejorar las expectativas de vida en pacientes obesos. Pero es difícil perder kilos y en muchos casos no basta con hacer una dieta equilibrada y realizar ejercicio a diario para conseguir el objetivo de mantener un peso adecuado a nuestra altura.

Es por ello que los profesionales médicos han encontrado en el balón intragástrico una herramienta eficaz contra la obesidad y actualmente es una de las más utilizadas por sus grandes ventajas.

Definición de balón gástrico y su colocación

Es un aparato, de las características de un balón o globo de silicona suave y expansible, que se introduce en el paciente a través de la boca, mediante endoscopia, con lo cual no necesita cirugía aunque sí sedación profunda.

Gracias a la técnica del balón gástrico en Madrid, el paciente puede evitar numerosas complicaciones de salud.

Gracias a la técnica del balón gástrico en Madrid, el paciente puede evitar numerosas complicaciones de salud.

Este tipo de sedación no requiere de anestesia general aunque pueda realizarla un anestesista. Consiste en hacer dormir profundamente al paciente con la finalidad de que no sienta nada durante el procedimiento.

Pero antes de la intervención de balón gástrico en Madrid es necesaria una preparación; el médico realiza un estudio del estómago del paciente mediante el gastroscopio y, si no existen contraindicaciones, podrá colocarlo. La técnica es la siguiente: una vez dentro del estómago, se procede a rellenar el balón con una solución salina estéril, de tal manera que su volumen será demasiado grande para pasar al intestino y quedará flotando libremente dentro del estómago. Esta solución suele ser de color azul, con la idea de que si el paciente empieza a orinar de dicho color, se pueda detectar y se le retire el balón.

Hay otro tipo de balones intragástricos que se inflan con aire, lo que puede dar lugar a que si se desinflan no se detecten a tiempo y por consiguiente no se extraigan del paciente, con el riesgo que puede conllevar.

¿Cuánto tiempo precisa esta cirugía?

Se suele tardar entre 20 y 30 minutos en su colocación. El procedimiento es ambulatorio, por lo que el paciente estará en el hospital solamente de 2 a 3 horas. Una vez que el médico controle que el dispositivo está correctamente colocado, y transcurridas esas horas, podrá regresar a su casa.

El paciente deberá llevar el balón entre 6 y 8 meses en el estómago. Después de este tiempo, le será retirado del mismo modo en el que fue introducido, mediante una endoscopia y bajo sedación. En esos meses de recuperación, la persona que lo lleve deberá seguir una dieta supervisada médicamente y un programa de modificación del comportamiento alimentario.

El balón intragástrico ocupa aproximadamente dos tercios del estómago de la persona que lo lleva, lo que hace que tenga menos hambre y con ello se reduzca la ingestión de alimentos -al sentirse saciada mucho antes-. De esta forma, se ayuda a perder peso.

Tipos de balón gástrico en Madrid

Esta técnica del balón intragástrico en Madrid se utiliza desde hace más de treinta años. Surge en los años ochenta y ha evolucionado y mejorado considerablemente. Es en la Conferencia de Tarpon Spring en 1987 cuando se establecen una serie de criterios técnicos para el diseño óptimo de un balón gástrico. La Organización Internacional de Investigación, Inamed, en el año 1991 crea el denominado Bioenterics Intragastric Balloon (BIB), cuyo uso se extendió ampliamente por el mundo occidental, excepto en Estados Unidos. Allí es la US Food and Drug Administration (FDA) la que aprueba, el 28 de julio de 2015, el uso del Sistema Integrado de remodelar Dual Globo (Reshape Dual Globo) consistente en dos balones gástricos que ocupan espacio en el estómago.

¿Qué ventajas y desventajas se han encontrado?

Durante estos años, los expertos han podido detectar los riesgos e inconvenientes del balón intragástrico, que son:

  • Los primeros días puede producir un grado variable de molestias en forma de náuseas, vómitos o dolor epigástrico.
  • Hay un porcentaje, entre el 0 y el 8 %, de riesgo a que se desinfle, pudiendo producir obstrucción intestinal.
  • Tiene un efecto temporal, ya que a partir del tercer mes va disminuyendo de tamaño. Suele durar unos seis meses y, como es una técnica temporal, puede haber una recuperación del peso si el paciente no mantiene unas conductas y hábitos nutricionales correctos.
  • El precio del balón intragástrico, en algunos casos, puede ser alto, ya que incluye dos balones y dos endoscopias. Y raras veces la Seguridad Social cubre la aplicación de esta técnica.
  • En algunos pacientes, el balón intragástrico puede producir vómitos, y en caso de ser prolongados por intolerancia, ha de ser retirado.
  • Puede provocar gastritis o incluso úlceras de estómago y lesiones de la mucosa gástrica provocadas por el balón.

A lo largo de todos estos años, tal y como se señala en un artículo de Aula Médica Ediciones de 2016, han surgido muchos modelos que gracias a la investigación científica se han podido mejorar reduciendo todos estos inconvenientes.

En principio, siempre se debe procurar bajar de peso mediante ejercicio y una alimentación equilibrada.

En principio, siempre se debe procurar bajar de peso mediante ejercicio y una alimentación equilibrada.

¿Para qué se utiliza cada balón?

Cada dispositivo sirve para atajar uno de los problemas que producía el modelo original. Por ejemplo, el balón intragástrico de nitrógeno Obalon, a diferencia del balón gástrico habitual, no se coloca por endoscopia sino que se introduce en el paciente ingiriéndolo, y una vez dentro del estómago, se llena de nitrógeno, con una capacidad de 250 ml, y permanece dentro del paciente durante tres meses. Esta técnica comenzó a comercializarse en Europa en 2012. Y el paciente se ahorra con ella uno o dos procedimientos endoscópicos.

Los balones de aire o los balones anclados o semianclados disminuyen las molestias tras la inserción.

Para que no se produzcan desplazamientos y puntuales obstrucciones intestinales nacen los balones anclados o semianclados. Con otros tipos de balón intragástrico también se puede regular el volumen del mismo.

El balón intragástrico ingerible

Denominado también como balón Obalon, es una buena herramienta para perder peso y otra de las técnicas disponibles para la intervención de balón intragástrico en Madrid. Es un dispositivo que no ocupa mucho espacio en el estómago del paciente y le ayuda a sentirse más lleno y a ingerir menos calorías al disminuir la cantidad de comida que toma por la sensación de saciedad que le produce llevar este aparato. Durante el tratamiento, la persona que lo lleva puede llegar a ingerir hasta tres balones. Estos dispositivos están preparados para estar en el estómago hasta tres meses.

Colocación del balón intragástrico ingerible

El balón se introduce mediante la toma de una cápsula de gelatina animal, que es absorbida gracias a los jugos gástricos del estómago. Dicha cápsula va unida a un tubo de dimensiones muy finas. Una vez que el paciente se toma la cápsula y, cotejado que el balón ha entrado y se encuentra bien colocado en su estómago, se inicia su inflado y se quita cuidadosamente el tubo, quedando solo el balón.

¿Qué alimentos puede tomar a partir de entonces el paciente?

El primer día portando este tipo de balón el paciente solo podrá tomar líquidos. Posteriormente, el segundo día, podrá ingerir alimentos blandos y paulatinamente podrá realizar una dieta normal.

El balón no es el que realiza la acción de adelgazar, esto es, no actúa por sí mismo sino que ayuda a no tomar más cantidad de alimentos de los que se debe gracias a que provoca sensación de saciedad. Es pues el paciente el que deberá de reducir la cantidad y calorías que quiera ingerir. Es importante destacar que para que el balón sea efectivo se deberá llevar un control en las comidas.

Técnica para retirar el balón intragástrico ingerible

Al igual que el balón gástrico convencional, el ingerible, una vez finalizado el tratamiento, se debe retirar usando un sencillo proceso conocido como endoscopia. Este proceso no requiere de anestesia pero sí de sedación para evitar cualquier molestia durante el proceso.

Riesgos de llevar el balón intragástrico

Como cualquier procedimiento médico, la intervención de balón intragástrico en Madrid conlleva una serie de riesgos. Aunque en este caso son mínimos y solo se dan en casos aislados. A veces estos riesgos desaparecen simplemente cambiando de lugar el dispositivo. Estos problemas también suelen aparecer cuando el paciente no respeta las indicaciones del especialista. En otros casos, surgen por la incorrecta implantación o retirada del balón gástrico en sí, lo que daría lugar a que se dañe el esófago o estómago, úlceras, náuseas y vómitos.

Existe una pequeña probabilidad de que el balón pueda desinflarse en el interior del estómago, generando una serie de problemas de salud graves. Los síntomas serían:

  • Aparición de orina de color azul.
  • Dolor de vientre.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
Tras la colocación del balón gástrico en Madrid, pueden sentirse algunas molestias, aunque irán desapareciendo.

Tras la colocación del balón gástrico en Madrid, pueden sentirse algunas molestias, aunque irán desapareciendo.

Esto se produciría si el balón intragástrico pasara al intestino ocluyéndolo. En ese caso habría que operar para extraerlo.

¿Cuándo se desaconseja?

Hay algunos casos en los que está contraindicada su colocación:

  • Durante el embarazo o lactancia.
  • En personas con enfermedades inflamatorias o hemorrágicas del estómago.
  • A quienes se les haya practicado una cirugía gástrica anterior.
  • En personas con trastornos psiquiátricos, alcoholismo o drogodependencia.
  • En aquellos que toman medicinas anticoagulantes o aspirinas.
  • Enfermedades gastroduodenales activas.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal, neoplasias.
  • Alteraciones de la coagulación.
  • Enfermedades cardíacas o renales susceptibles de descompensarse en los primeros días por vómitos y deshidratación. Es decir, por contraindicaciones médicas a la cirugía bariátrica.
  • Falta de garantía de poder retirar el BIB en 48 horas en caso de que se desinfle.
  • Edad del paciente, que debe ser de entre 18 y 65 años -nunca antes-.

En todos estos casos, deberá ofrecerse al paciente una alternativa diferente a su problema de obesidad.

Pacientes indicados para llevar este dispositivo

En cuanto al posible candidato a esta intervención hay que señalar que el objetivo del balón intragástrico en Madrid es ayudar a perder peso a aquellas personas que tengan un sobrepeso de 20 a 25 kilos, lo que supone que estén por encima de su peso ideal por lo menos en un 40 %. Por ello, puede ser útil como tratamiento adyuvante de la obesidad, siempre de la mano de programas de modificación de hábitos dietéticos y ejercicio físico.

Puesto que es un método invasivo -aunque no demasiado- también tiene algunos riesgos, por lo que debe de reservarse para los casos de fracaso previo con los métodos tradicionales aplicados por médicos. De cualquier forma, antes de considerar el fracaso del tratamiento médico convencional, se debe analizar pormenorizadamente la adecuación de la intervención terapéutica realizada.

Se observará y analizará de forma exhaustiva al paciente, incluyendo posibles factores etiológicos de su obesidad y sus consecuencias clínicas, según las reglas y protocolos establecidos para personas obesas.

Antes de decidirse por este método, el paciente debe recibir información completa y veraz sobre expectativas y riesgos del tratamiento, y tendrá que firmar su consentimiento informado en este sentido. Es por esta razón que el médico deberá ofrecer otras alternativas terapéuticas o quirúrgicas al paciente como en otros casos se suele hacer.

Este sistema está también recomendado para pacientes muy obesos o con altos riesgos para ser intervenidos con cirugías agresivas. En este caso, el uso del balón posibilita que estas personas alcancen un peso que le reduzca los riesgos asociados a dichas intervenciones quirúrgicas.

Resultados posibles del balón intragástrico en Madrid

Los médicos consultados estiman que con el balón intragástrico en Madrid se debe perder alrededor de 1 kg a la semana, aunque esto también dependerá de la observación estricta de la dieta.

Aunque es posible que el paciente pierda poco o ningún peso mientras lleva el balón, también puede ocurrir que pierda peso de forma excesiva e incluso dañina para su salud.

Todo dependerá de la disciplina y hábitos adquiridos durante el tiempo que haya tenido colocado el balón, pues si una vez que le hayan extraído el mismo mantiene esa rutina no volverá a coger peso.

El hecho de que el paciente cuente con el respaldo de un equipo médico multidisciplinar experimentado en este tipo de cirugía asegurará o garantizará el éxito de esta intervención.

Además resulta especialmente importante el informe psicológico o psiquiátrico previo, que informe sobre la ausencia de alteraciones del comportamiento alimentario, que pueden empeorar con el procedimiento. Es muy importante valorar con especial cuidado la idoneidad de la técnica y del momento de su aplicación en caso de existir problemas psicológicos asociados.

Después de esta cirugía para combatir la obesidad, los pacientes han de mantener unos hábitos de vida saludables.

Después de esta cirugía para combatir la obesidad, los pacientes han de mantener unos hábitos de vida saludables.

Este equipo de trabajo monitorizará dietas hipocalóricas, pero sobre todo modificará hábitos dietéticos para evitar recaídas.

El objetivo del balón gástrico no pasa únicamente por lograr una pérdida equilibrada y lo más alta posible en el momento de su retirada, sino también por propiciar pérdidas progresivas más allá del momento de su retirada y, a ser posible, que estas sean definitivas. Es fundamental que no existan recaídas, pues serían fracasos de la técnica independientemente del peso que al principio se haya perdido.

Recomendaciones

La obesidad es vista por los médicos en la actualidad como una enfermedad de difícil tratamiento. De hecho, está afectando cada vez más a segmentos de la población más sensibles como es el caso de los niños.

Con estos datos y frente al alto índice de fracasos de los métodos tradicionales, como dietas y demás, y por otra parte, la inevitable morbimortalidad -muerte causada por enfermedad- y consecuencias asociadas a la cirugía, surge el balón gástrico como solución poco invasiva al tratamiento de esta enfermedad.

Es su descubrimiento y difusión mediática en los últimos años lo que hace que se recomiende por los especialistas, se considere más eficaz que el tratamiento conservador y conlleve menos riesgos que la cirugía convencional.

Pero como toda herramienta, requiere de una técnica adecuada y requisitos materiales y humanos, así como de un equipo médico multidisciplinar que se encargue realizar un control y seguimiento adecuados.

¿Qué sucede después de la colocación?

Cuando termine el tratamiento, debe ayudarse al paciente para que continúe en la misma línea de nutrición y ejercicio físico a largo plazo para mantener el peso obtenido gracias a este dispositivo.

A pesar de que no existan contraindicaciones conocidas a la utilización de balones sucesivos, no hay hechos contrastados respecto a su eficacia si esta no va acompañada con un cambio de hábitos en la ingesta de comida.

El balón intragástrico en Madrid es, pues, una herramienta útil para tratar la obesidad, sobre todo leve -aunque hemos señalado que también puede ayudar a pacientes con más sobrepeso antes de una reducción de estómago, por ejemplo-, en personas que son reacias a realizar dietas y su sobrepeso no es aún muy grande.

No hay que olvidar que la ayuda que brinda esta herramienta, poco agresiva para el paciente, debe llevar de la mano un cambio de vida y hábitos para poder perpetuarse en el tiempo. De no ser así, el peso se volvería a recuperar con los años.

Es una opción buena, útil y asequible para quien desea tener un aspecto saludable y una vida mejor.

El balón gástrico en Madrid

El balón intragástrico en Madrid es un aparato diseñado para que la persona pierda peso. Está indicado para pacientes con mucha obesidad y su aspecto es el de una esfera de silicona.

Este dispositivo se introduce por la boca utilizando endoscopia y se lleva hasta el estómago. Una vez en este órgano, se rellena con 600 cc de agua y se deja flotando libremente allí.

Este procedimiento suele durar unos 20 minutos y no requiere de incisiones ni cicatrices externas. La persona puede volver a casa el mismo día de la operación.

Con la colocación de este dispositivo se consigue que el estómago esté más lleno y entre menos comida. Así el paciente tendrá menos apetito y se saciará antes con los alimentos que ingiera.

El balón intragástrico hace posible que la persona lleve una dieta adecuada y que cambie sus hábitos alimenticios consiguiendo una pérdida de peso que puede mantener sin grandes problemas.

Preoperatorio del balón gástrico

El paciente que se quiera colocar un balón intragástrico deberá reunirse con su médico y un equipo compuesto por otros especialistas para que evalúen su estado físico y psicológico antes de ponerse este aparato.

Además deberá seguir una dieta líquida durante los 3 ó 4 días previos a la implantación del balón. Esto se hace así para que el estómago y el intestino estén libres de cualquier residuo alimenticio en el momento de la colocación.

Esta dieta líquida se puede basar en leche, zumos de frutas o sopas. Lo importante es no tomar bebidas estimulantes como el té, café u otras ni, por supuesto alcohol, ya que pueden provocar irritación de la mucosa gástrica y esto hará que el paciente se adapte peor al dispositivo.

El paciente tendrá que informarse de todo lo que concierne al balón intragástrico en Madrid (funcionamiento, qué dieta deberá seguir después de ponérselo, etc.) Además será sometido a un control por parte de un nutricionista y psicólogo, pues después de la operación deberá llevar una dieta determinada.

Al ser bastante segura, apenas se presentan complicaciones en la colocación de un balón intragástrico en Madrid.

Al ser bastante segura, apenas se presentan complicaciones en la colocación de un balón intragástrico en Madrid.

Las posibles complicaciones después de colocarse el balón gástrico están asociadas a un mal uso del mismo por no seguir las indicaciones médicas.

El conseguir los objetivos dependerán en gran parte de la conducta posterior del paciente, una vez puesto este dispositivo en su estómago.

La operación

Realmente el paciente no se opera, el proceso consiste en colocarle el balón de forma ambulatoria sin el uso de anestesia, mediante una sedación leve controlado por el anestesista y médico, junto con un control endoscópico muy meticuloso. La técnica consiste en primeramente introducir el balón y el endoscopio por la boca, prescindiendo de cirugía. Una vez situado en el estómago, el dispositivo se rellena con 600 cc de agua y se deposita allí. El proceso en sí tiene una duración de 20 minutos. Al cabo de 30 o 40 minutos, el paciente puede regresar a casa.

Postoperatorio del balón intragástrico

Después de la intervención para colocar el balón intragástrico en Madrid, el paciente deberá someterse a controles semanales que luego serán mensuales. Dichos controles se realizarán por un equipo multidisciplicinar compuesto por endocrinos, nutricionistas, psicólogos y otros especialistas. Esto es así porque el paciente deberá adaptarse a este aparato de manera gradual y llevar una alimentación muy especial. En este sentido, es fundamental un fuerte compromiso por parte del paciente para seguir todas las indicaciones médicas.

Pese a que el procedimiento quirúrgico es sencillo, el estómago puede rechazar al balón intragástrico porque es un elemento extraño al mismo e intentar expulsarlo. Esto se traduce en un malestar por parte del paciente que puede durar un par de días, así como naúseas y vómitos. Pero esto suele desaparecer sin necesidad de tratamiento alguno.

El médico podrá prescribir una inyección subcutánea de heparina diaria durante las dos o tres primeras semanas, teniendo en cuenta el peso del paciente.

Lo más importante durante el proceso postoperatorio es que el paciente lleve una dieta líquida que se irá mejorando a medida que el paciente la vaya tolerando. Una vez que esto ocurre, se irá introduciendo alimentos más sólidos como purés o alimentos semisólidos preparados como puedan ser potitos.

¿Qué alimentación seguirá el paciente?

Después del primer mes se introducirán alimentos sólidos. Con esto se busca la tolerancia gradual del estómago a los alimentos. Aunque puede que durante este tiempo el paciente vomite. Con el tiempo todo mejorará y empezará a tolerar bien la comida, pero no podrá olvidar que deberá seguir una dieta baja en calorías, con pocas bebidas carbonatadas y sin apenas azúcares, dulces, etc.

El primer mes de la colocación del balón gástrico en Madrid, el médico podrá aconsejar concentrados proteicos, suplementos de hierro y vitaminas para compensar la dieta tan restrictiva que el paciente deberá llevar. Después se le realizará análisis de sangre para ver si requiere completar la dieta con suplementos más específicos como puedan ser el calcio o la vitamina D.

El tratamiento del balón intragástrico durará entre seis y ocho meses. Después de este tiempo se le quitará el dispositivo del estómago al paciente. A partir de ahí, deberá seguir educándose y siguiendo una alimentación nutricional correcta para mantener el peso alcanzado. Normalmente además de la dieta, la persona introducirá en su vida ejercicio físico moderado.

Riesgos del balón intragástrico en Madrid

Los riesgos que conllevan la colocación de un balón gástrico son mínimos pues es uno de los procedimientos para perder peso más seguros que existen en la actualidad.

Como riesgo podemos mencionar el padecer ciertos síntomas más asociados con la falta de cuidados por parte del paciente que otra cosa.

Son múltiples los beneficios que supone para la salud del paciente la colocación de este dispositivo contra la obesidad.

Son múltiples los beneficios que supone para la salud del paciente la colocación de este dispositivo contra la obesidad.

Entre dichos síntomas estarían: úlceras, problemas gastrointestinales y vómitos frecuentes.

En caso de que estas molestias no desaparezcan o se produzcan tras la ingestión de alimentos sólidos (una vez pasado el tiempo en el que ya se puede comer normal), se deberá consultar de inmediato con el médico para que resuelva los problemas que se generen.

Otro riesgo que puede suceder es realizar una orina de color azul. Esto sucede si se deja el dispositivo en el cuerpo del paciente más de seis meses o si se rompe el mismo.

Todos estos riesgos podrán evitarse si se siguen las indicaciones médicas oportunas.

Conclusión

El balón gástrico es un método muy eficaz para perder peso. Además entre sus ventajas está el que se realiza sin necesidad de incisiones ni cicatrices externas, que no requiere de anestesia, es una intervención relativamente rápida (entre 30 minutos y una hora), poco invasiva y el postoperatorio apenas conlleva dolor ni riesgo alguno.

La colocación del balón intragástrico en Madrid es un procedimiento que no se incluye entre las prestaciones de la Seguridad Social.

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    ¿Cómo es el postoperatorio del balón intragástrico?

    En el primer mes después que se ha colocado el balón gástrico, el paciente se debe someter a controles cada semana y después pasan a ser controles cada mes. Esos controles se hacen por un equipo multidiciplinario que lo constituye un endocrinólogo, un nutricionista, un psicólogo y otros especialistas, para que el paciente puede cambiar sus hábitos alimenticios de manera efectiva. Esta técnica de pérdida de peso exige un proceso de adaptación que se hace de manera gradual, el paciente debe seguir en todo momento las recomendaciones que le brinden los médicos para tener excelentes resultados. 

    Aunque la colocación del balón en el estomago es algo bastante sencillo que se hace con sedación y sin la necesidad de una cirugía, el estómago lo identifica como un cuerpo extraño y hace todo lo posible por expulsarlo, eso implica que desde el primer momento y en un par de días el paciente puede tener molestias o hasta vómitos pero esos síntomas desaparecen sin un tratamiento específico. En las dos o tres primeras semanas, en función del paciente el médico le puede recetar una inyección subcutánea de heparina diaria, de esa manera es más fácil la adaptación al balón. 

    ¿Para quiénes está recomendado el balón intragástrico?

    El balón intragástrico es un balón de silicona expansible y suave que se coloca en el estómago por medio de la boca sin necesidad de que el paciente se someta a una cirugía y todo se hace por medio de sedación. Ese proceso se dirige a los pacientes que están por encima de su peso ideal por lo menos 20 0 25 kilogramos de sobrepeso.

    El rimo ideal de pérdida de peso para cualquier tratamiento para la obesidad es de un 1 kilogramo a la semana. La pérdida de peso siempre depende del seguimiento correcto a la dieta que se le coloca al paciente.

    El balón gástrico debe permanecer entre seis y un año en el estómago, por lo que si el paciente es responsable con cada paso del procedimiento, la dieta y la práctica regular de ejercicio, cuando llegue el momento de la extracción del balón, ya habrá modificado sus hábitos  de vida y será una persona más saludable, de esa manera tiene más posibilidades de mantener la pérdida de peso después de la extracción de este; sin embargo, es importante seguir manteniendo los hábitos adquiridos con la dieta y comportamiento alimentario.

    El balón gástrico y la pérdida de peso

    Es importante que se comprenda que el balón es un aparato que permite perder peso, debido a la sensación de llenura y plenitud que produce el balón y es por eso que se genera un ingesta menor de alimentos y que combinado con una dieta adecuada, un programa de ejercicios diarios y una modificación del comportamiento con cambios de hábitos alimentarios, puede ayudar a perder peso de manera más efectiva durante el tratamiento.

    La media de pérdida de peso con el balón gástrico es de entre 20kg a 25kg. Sin embargo, es posible que el paciente pierda más o menos peso según la tolerancia de cada paciente al balón gástrico y a la constancia del mismo en relación a la dieta que el equipo médico le designe. El balón gástrico se utiliza por seis meses, tiempo después del cual se tiene que retirar porque el material de silicona se comienza a debilitar y puede perder su contenido. Si el paciente necesita una pérdida de más peso a la que normalmente se logra en los seis meses, se puede colocar un nuevo balón cuando se retire el primero y así perder más peso.

    ¿Cómo se coloca y se retira el balón gástrico?

    La colocación y la extracción del balón gástrico es muy sencilla y rápida, todo el procedimiento tarda aproximadamente entre 30 y 60 minutos, la colocación consiste en introducir un globo de silicona por medio de una endoscopia, es decir que se introduce el balón por medio de un tubo por la boca hasta que llega al estomago, donde ese globo el inflado con suero. El volumen del balón gástrico puede ser entre 400 y 700 centímetros cúbicos, según sea el grado de obesidad que presenta el paciente. En muchos casos se hace con sedación local y en otros con anestesia general.

    Cuando finaliza el proceso de colocación el paciente puede regresar a su hogar ese mismo día, pero siempre que recomienda que al llegar a casa esté bajo el cuidado de algún familiar por lo menos dos o tres primeros días, porque puede presentar problemas de adaptación del balón como dolor de estomago, nauseas, vómitos, entre otros. Es por eso que en lagunas clínicas prefieren que el paciente se quede en la clínica los tres primeros días, para tener una mayor seguridad de la adecuada adaptación del paciente al balón gástrico.

    Desventajas por las que se retira el balón gástrico

    Todos los procedimientos médicos tienen desventajas y pueden provocar efectos secundarios, pero el balón gástrico tiene menos complicaciones que la cirugía bariátrica, pero se registran efectos secundarios como los siguientes:

    • Mayor incidencia de problemas gastrointestinales como úlceras gástricas.
    • Algunos pacientes aprenden cómo evitar el efecto de la pérdida de peso de los balones gástricos por el consumo de alimentos de alto valor calórico y con otras comidas pequeñas en todo el día en lugar de seguir la dieta prescrita.
    • El dolor y las nauseas se presentan en algunos casos.
    • El 40% de los pacientes no logran la pérdida de peso que desean después de la colocación del balón gástrico.
    • Algunos pacientes dicen que recuperan el 40% aproximadamente del peso que habían perdido después de retirar el balón y durante los seis meses siguientes, más si no tiene la capacidad para mantener una dieta sana.

    Algunos de los efectos secundarios desaparecen después de unos días, pero si persisten deben llamar al médico sobre todo si son complicaciones mayores que pueden provocar hemorragias internas, obstrucción del intestino delgado infecciones y en esos casos se debe retirar el balón.

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