Operación para quitar hemorroides (extirpación) en Madrid

Dr. Marcos Rodríguez Martín


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Operación para quitar hemorroides (extirpación) en Madrid por 1.740 €
Hasta
el
31 dic

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Operar de hemorroides (comúmente conocidas como "almorranas"), consiste en la eliminación de las venas hemorroidales varicosas e inflamadas que salen del ano. Esta dolencia causa molestias, dolor e incluso sangrado, condicionando en muchos casos el desarrollo de las actividades cotidianas del paciente. Normalmente la operación de hemorroides en Madrid se realiza bajo anestesia local y su duración suele ser de entre 30 y 60 minutos. Hay que seguir las indicaciones del cirujano para tener un postoperatorio rápido y sin complicaciones, ya que una buena parte del éxito de la operación radica en el cumplimiento, por parte del paciente, de los consejos que te dé el especialista.

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Nota: La consulta previa tendrá un coste de 19 €, a abonar en el centro.

Especialista

Marcos

Dr. Marcos Rodríguez Martín

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Cirujano general

El Dr. Marcos Rodríguez Martín es Licenciado en Medicina y Cirugía 1992-1998 Universidad de Navarra. Está Diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid 2001. Es especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo 1999-2004 (Hospital General Universitario Gregorio marañón).

Es Adjunto del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo (Sección Coloproctología) desde el año 2004 en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

Otros méritos:

  • Tutor de Residentes de Cirugía General 1 Hospital Gregorio Marañón 2005-2015
  • Exvocal de la Sección de Coloproctología Asociación Española de Cirujanos
  • Exvocal de la Comisión de Docencia Hospital Gregorio Marañón.
  • Profesor Master Coloproctología de la Universidad de Zaragoza.
  • Profesor Master Internacional en Aplicaciones Tecnológicas Avanzadas en Oncología Radioterápica. Universidad de Murcia. Grupo IMO.
  • Ha participado como ponente en numerosos Congresos de ámbito Nacional e internacional.
  • Autor y coautor de artículos científicos a nivel nacional e internacional.
  • Ha participado en numerosos estudios clínicos tanto competitivos como no competitivos.
  • Actualmente desarrolla su actividad privada en el área de la Coloproctología en el Hospital Beata María Ana de Madrid.

Operación para quitar hemorroides (extirpación) en Madrid: más información

Operar hemorroides en Madrid

Muchas veces se ha abordado el tema de las hemorroides o almorranas con cierta vergüenza e incomodidad por las personas que padecen dicha dolencia. Se trata de una cuestión que afecta a nuestra salud y debe de ser atendida de inmediato por un especialista. Operar de hemorroides es una solución definitiva para este problema; no obstante, podemos hacer bastante para evitar tener que llegar a este punto.

En este artículo pretendemos dar respuestas a las siguientes cuestiones relacionadas con las hemorroides:

Todas y cada una de las personas tienen hemorroides, venas y arterias en la región anal, los cuales irrigan esos cuerpos cavernosos. Hablamos de enfermedad hemorroidal cuando estas venas se hinchan y producen diversos problemas que impiden su funcionamiento adecuado. Las hemorroides son venas pequeñas que se han inflamado de una manera poco usual en la zona rectal. Pueden generar picazón o ser muy dolorosas y en algunas ocasiones pueden incluso provocar hemorragia rectal, especialmente al ir al baño. La enfermedad de hemorroides o almorranas es la dilatación o inflamación de las venas ubicadas en la zona baja del recto o en el ano y se caracterizan por generar mucha molestia y dolor y pueden llegar a un punto en el que la mejor solución sea recurrir a la operación de hemorroides en Madrid.

Diversos estudios estadísticos han estimado que poco más del 50 % de las personas mayores de 30 años tiene hemorroides engrosadas que le producen molestias, lo que se llama padecer de enfermedad hemorroidal. Coloquialmente se utiliza el término de hemorroides para referirse a la enfermedad hemorroidal. La enfermedad hemorroidal afecta a personas jóvenes, adultas y ancianos, mostrando también mucha incidencia en mujeres embarazadas.

¿Que son las Hemorroides?

Es conveniente empezar a desarrollar el siguiente articulo informativo aclarando que tanto los varones como las mujeres tienen hemorroides en el sentido fisiológico y anatómico, y que un poco más de la mitad de nosotros podemos padecer de enfermedad hemorroidal o almorranas, la cual consiste, tal como adelantábamos más arriba, en la inflamación y posteriores molestias y mal funcionamiento ocasionados por esta dilatación.  

Las hemorroides son plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso, en la cual están contenidas las venas y las arterias del conducto anal. Son un problema que requiere atención médica cuando el flujo de sangre, en dicha zona, de los vasos sanguíneos se interrumpe o acumula. Nos referimos a enfermedad hemorroidal cuando hay dilataciones e inflamaciones varicosas de las venas hemorroidales.

Las hemorroides son una importante estructura del canal anal. Las hemorroides son engrosamientos en forma de nudos de los cuerpos cavernosos del recto, que se encuentran en la parte superior del esfínter del ano. Las hemorroides son plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal. Comparten funciones  con los esfínteres del ano, cerrando la salida externa del intestino. Las hemorroides ayudan al esfínter a permanecer cerrado, formando una especie de válvula que asimila los cambios de presión. Fortalecen la mucosa en tres “nudos” que se encuentran en la entrada de los vasos a los cuerpos cavernosos. Se distribuyen en la zona anal a manera de tres cojinetes, localizados en la pared lateral izquierda, pared lateral derecha y en posición media posterior y funcionan en el mecanismo de continencia de las heces.

La hemorroides inflamadas son unas venas alargadas e hinchadas que pueden crecer internamente (hemorroides internas), externamente (hemorroides externas) o alrededor del ano. Las hemorroides externas usualmente suelen ser las más dolorosas. Las hemorroides internas no tienden a ser tan dolorosas como las hemorroides externas y pueden depender del tamaño de la hinchazón en una vena larga que este saliendo hacia la superficie. Las hemorroides internas pueden causar sangrado sin dolor durante los movimientos intestinales. Un individuo puede padecer de ambas inflamaciones de hemorroides internas y externas. Los síntomas de las hemorroides incluyen dolor palpitante y en ocasiones un bulto de textura suave afuera del ano.

Son muchos los factores que provocan el desarrollo de inflamaciones de las hemorroides o almorranas, tales como el esfuerzo para evacuar el intestino, el embarazo, el estreñimiento crónico, la diarrea, el envejecimiento, permanecer mucho tiempo sentado, levantar objetos muy pesados, la obesidad, la falta de higiene, el hipotiroidismo o por llevar una vida sedentaria.

Las hemorroides internas se producen en la parte inferior del recto y la mayoría de las veces no son dolorosas, aunque sangren. Las hemorroides externas son las más incómodas, ya que la piel que las cubre se irrita. Es probable que la enfermedad de hemorroides provoque la formación de un coágulo de sangre dentro de la hemorroide externa lo que provoca dolor repentino y severo. El coágulo generalmente desaparece pero deja un exceso de piel que puede causar picazón o irritarse.

Durante el embarazo, hay una alta probabilidad de que se manifieste esta enfermedad hemorroidal, especialmente durante el tercer trimestre. Igualmente, puede aparecer durante la segunda etapa del parto. Para atender esta dolencia recomendamos ser muy cuidadosos debido a que hay diversos tratamientos naturales incompatibles con el periodo de gestación. 

En fases avanzadas de la enfermedad, las hemorroides sobresalen por el canal anal, debido al incremento de la presión cuando se está defecando. Mientras esto sucede es probable que las hemorroides descubiertas queden atrapadas en el ano, lo que produce muchísimo dolor. En un nivel aún más avanzado la hemorroide se expone, se muestra permanentemente en el exterior y solo se pueden reintroducir a su ubicación interna mediante presión con el dedo, existiendo desafortunados casos en que es imposible reubicarla.

Una vez se desarrollan las hemorroides, es muy difícil que desaparezcan por completo, a menos que se someta a algún procedimiento médico especializado como la operación para eliminar hemorroides en Madrid.

Hay muchas cremas y supositorios que se dispensan en farmacias que pueden aliviar las molestias, pero no curar las hemorroides. Igualmente se ofrecen remedios naturales que ayudan a aliviar los síntomas como el ardor y la picazón.

Causas de las hemorroides o almorranas

Son numerosas las causas que producen o generan que una persona desarrolle la enfermedad hemorroidal. La enfermedad hemorroidal y su respectivo y múltiple cuadro clínico surgen como resultado de un incremento en la presión del ano, en concreto, debido a la dilatación de los tejidos en los cuerpos cavernosos anales, como son las venas situadas en el área anal. Las hemorroides son muy comunes El incremento de la presión en el ano suele ocurrir durante el embarazo y durante el parto, o debido al estreñimiento y el consecuente sobreesfuerzo que fuerza movimientos intestinales. La presión provoca que las almohadillas se dilaten, sangren mientras se defeca y, en algunos casos, que las venas se expongan fuera del ano. También una debilidad congénita del tejido conectivo, el sobrepeso y el sedentarismo pueden causar que nos encontremos afectados por la enfermedad hemorroidal. 

A continuación, mencionaremos y explicaremos algunas de las causas que con mayor frecuencia pueden ocasionar la enfermedad hemorroidal:

  • Factores hereditarios: Contar con familiares que hayan padecido esta enfermedad nos expone a una mayor posibilidad de padecer una inflamación de las venas hemorroides. Entre nuestra herencia genética podemos recibir una debilidad congénita del tejido conectivo. 
  • Estreñimiento: La materia fecal muy dura puede herir las venitas pequeñas del área anal, así como la diarrea continua. Toda la zona anal es sensible y vulnerable de sufrir algún daño por someter o forzar los movimientos intestinales a través de presiones muy fuertes. 
  • Sedentarismo y posturas inadecuadas: Permanecer periodos prolongados de tiempo en una sola postura, de pie o sentado somete a más trabajo a las venas anales, aumenta su presión y entorpece el flujo correcto de la sangre, provocando la dilatación de las venas anales y el almacenamiento de sangre. Las posturas inadecuadas dificultan el retorno venoso. Todas las personas cuyo trabajo implica permanecer en una sola postura para su realización son propensas a padecer de la enfermedad de hemorroides.
  • Embarazo: Hay un incremento inevitable de la presión que ejerce el útero que va aumentando de tamaño sobre las venas hemorroidales, la presión del útero agrandado sobre las venas iliacas provoca elevación de la presión venosa en el interior de las venas hemorroidales media e inferior, las cuales deben drenar su sangre a las venas iliacas internas. De similar forma ocurre durante el parto, debido al esfuerzo. Las hormonas del embarazo (Progesterona) también hacen que las paredes de las venas se aflojen y es por eso que se hinchan con más facilidad. Esta hormona también genera estreñimiento al hacer más lento el movimiento en el conducto intestinal. El embarazo es la causa más común de hemorroides en las mujeres jóvenes. Después del embarazo, las hemorroides enfermas suelen desaparecer.
  • Sobrepeso: El exceso de peso afecta el funcionamiento de todo nuestro organismo, la grasa abdominal produce presión en las venas ilíacas y hemorroidales.
  • Ciertas enfermedades, como la cirrosis hepática.
  • Otros causas: Hipertensión portal, es decir, aumento de presión venosa a nivel del sistema circulatorio, abuso de laxantes, factores nutricionales.

Síntomas de las Hemorroides

El cuadro clínico, sintomatológico, de las molestias causadas por la enfermedad hemorroidal son fáciles de identificar: ardor en la zona anal, picazón, humedad anal constante, dolor, sangrado al defecar y sensación de alguna protuberancia por el recto. En algunos casos severos (prolapso mucoso rectal), puede llegar incluso al mal olor, a una incontinencia gaseosa y en los casos más extremos pueden presentarse incontinencia total. 

Los síntomas desarrollados por los pacientes aquejados de enfermedad hemorroidal suelen ser los siguientes:

  • Prurito Anal: Picazón, sensación de quemazón en la zona anal, deseo imperioso de rascarse. 
  • Ardor en el ano.
  • Exudado: Como resultado de la inflamación de los tejidos estos supuran líquidos que suelen manchar la ropa íntima. 
  • Incontinencia ocasional de heces.
  • Sensación permanente de cuerpo extraño en el canal anal.
  • Rectorragia: Es el sangrado a través del ano provocado por las hemorroides inflamadas. El sangrado en sí puede responder a otras  causas distintas a la enfermedad hemorroidal tales como debido a  fisuras, rectitis y lo más grave, por pólipos o tumores del recto y colon. Se sugiere siempre visitar a un médico y realizarse una rectoscopia o colonoscopia para descartar causas más graves como tumores intestinales. 
  • Dolor en el ano: Se produce o acentúa mientras se está sentado o cuando se está defecando.
  • Protuberancia en el ano: Las hemorroides externas, venas inflamadas, dilatadas, que se exponen en el exterior de la zona anal que son palpables con facilidad.
  • Anemia: Causada por la pérdida gradual de sangre.
  • Melenas rectales: Son evacuaciones que se caracterizan por ser de material negro y fétido, resultado de la degradación bacteriana de la hemoglobina de sangre estancada en el conducto intestinal. 

Posibles complicaciones de las Hemorroides

La enfermedad hemorroidal se puede controlar mediante diversos tratamientos y medidas que detienen su desarrollo y menguan sus molestos síntomas. Sin embargo, algunos cuadros particulares requieren de una intervención médica más invasiva como la operación para eliminar hemorroides en Madrid, debido a que plantean un riesgo grave para nuestra salud o degeneran en condiciones casi incapacitantes. 

Estos son algunas de las complicaciones que se pueden dar: 

  • Coágulos: La sangre en la hemorroide puede formar coágulos y esto puede provocar que el tejido circundante muera. Resulta necesario extirpar las hemorroides con coágulos.
  • Anemia ferropénica o ferro priva: Es la pérdida de hierro y la consecuente disminución de glóbulos rojos, producto de la pérdida gradual, permanente y prolongada de sangre. Puede producir vértigo, mareos y desmayos. 
  • Infecciones: Las hemorroides agrandadas son vulnerables de lesionarse y producir eccemas que son afecciones en la piel con  exudado de líquido y heridas llamadas fisuras anales. Esta área se presta a ser atacada por infecciones bacterianas que deben de ser tratadas de inmediato y con rigor. Las hemorroides inflamadas pueden producir sangrados arteriales que representan un riesgo para las personas que padecen hipertensión arterial.

Tipos de Hemorroides

Los tipos de hemorroides se clasifican según su ubicación y desarrollo: 

  • Hemorroides Internas: si las venas afectadas por la inflamación se ubican en la zona baja del recto, por encima del ano, y están cubiertas por mucosa.
  • Hemorroides Externas: cuando están situadas debajo de la unión del ano con el recto.
  • Hemorroides Mixtas: si afectan a los dos tipos de venas.

Según su desarrollo, la clasificación sería:

  1. Grado I: La hemorroide afectada se localiza en el tejido submucoso sobre la línea dentada. Puede defecar sangre roja viva. Es la más común. Marca el inicio de la dolencia, es la primera etapa de la enfermedad hemorroidal. Las venas se manifiestan ligeramente agrandadas pero aún se conservan pequeñas y no visibles desde fuera. Pueden desaparecer espontáneamente o sin tratamiento especializado. Se identifica a través de una rectoscopia, que es la introducción de una cámara minúscula por el ano. 
  2. Grado II: Segunda etapa de la enfermedad. Las venas hemorroides inflamadas sobresalen al defecar pero se reintroducen espontáneamente al interior del ano.  En este nivel de desarrollo los nudos son mayores y aparecen claramente al aumentar la presión en el ano. 
  3. Grado III: Las venas dilatadas salen al defecar y en algunos casos de forma espontánea, en cuyo caso obliga al paciente a reintroducirlas con sus dedos.
  4. Grado IV: Las venas inflamadas de las hemorroides son irreductibles y están siempre prolapsadas, es decir que permanecen fuera del ano y no pueden ser reintroducidas de forma manual. Hay serias dificultades para limpiar correctamente  el área después de defecar. Si se forma un coágulo de sangre en una hemorroide externa, puede ser muy doloroso (hemorroide externa trombosada). 

Diagnóstico de las Hemorroides.

El diagnóstico de las hemorroides o almorranas se realiza en una consulta médica, con un profesional especializado que realizará una inspección y palpación del ano, una lectura del historial clínico y un registro de los síntomas o molestias expuestas por el paciente. Como síntomas más comunes de las hemorroides hemos señalado el sangrado y el dolor anal, sin embargo, estas dolencias pueden generarse por otras enfermedades, algunas de las cuales pueden ser muy peligrosas como tumores malignos en el colon. 

Las hemorroides inflamadas no tienen que ser tratadas si no producen molestias o cuando aparecen de forma ocasional. El especialista siempre deberá descartar enfermedades latentes más perjudiciales. 

Para confirmar el diagnóstico se puede realizar una visualización con una cámara minúscula en la zona del ano (proctoscopia) y del recto (rectoscopia), así como una colonoscopia. El recto es parte del intestino grueso, el último tramo del colon descendente. El ano es el orificio que contiene el esfínter por donde se expulsan la materia fecal.

La endoscopia consiste en la introducción de un tubo óptico para ver el interior del recto, la sigma o todo el colon (rectoscopia, sigmoidoscopia o colonoscopia). Su utilización permite ver y filmar el interior de las cavidades corporales y realizar algunos procedimientos sin necesidad de recurrir a la cirugía. Existen diferentes tipos de endoscopia, y la anoscopia es uno de ellos.

La rectoscopia se realiza a través de una cámara minúscula y mediante el mismo se puede observar el recto y ano, por medio de la cual se visualizará el estado interno de los mismos. Así se puede ver el origen del sangrado, el estado de las venas y se puede tomar una biopsia de cara a completar el diagnostico.    

La colonoscopia requiere una purga y lavados previos. A través de la colonoscopia se permite, bajo anestesia y lubricante y distensión moderada no dolorosa, con aire, ver todo el aparato digestivo inferior.

Estos exámenes mínimamente invasivos están diseñados para facilitar el proceso de diagnosis y permiten identificar el origen del sangrado, tomar fotografías, reconocer tumoraciones y ulceraciones, diagnosticar formaciones diverticulares, observar su estado patológico, y un reconocimiento rápido de las tumoraciones benignas (divertículos) y malignas (cánceres).

Actualmente se disponen de analgésicos excelentes para el manejo de las molestias pre-examen y post-operatorias de la intervención para operar hemorroides en Madrid. El paciente debe ser atendido por un cirujano colorectal, quien tiene los conocimientos más actualizados respecto a dichas enfermedades.

Tratamiento de las Hemorroides

El tratamiento consiste principalmente en medidas paliativas para detener el desarrollo de la enfermedad, y disminuir sus molestos síntomas. El éxito dependerá de la gravedad y avance de las afectaciones y tiende a estar estrechamente vinculado con las medidas preventivas usadas, como por ejemplo los cambios en nuestro estilo de vida, como la alimentación y el deporte. Cobra  mucha relevancia el cuidado e higiene por parte del paciente. Los casos más graves requieren, sin embargo, intervenciones quirúrgicas

Afortunadamente, por lo general, los síntomas de las hemorroides suelen ser leves y pocos peligrosos, pudiéndose ser tratados con una amplia variedad de cremas de uso tópico y supositorios, que siempre deben de aplicarse bajo el criterio de un médico especialista, aun cuando estos productos estén disponibles en farmacias sin prescripción médica. Se emplean para reducir la inflamación (corticoides), aliviar el dolor (lidocaína) y mejoran el picor. En caso de que las almorranas sean muy leves, también existen una serie de remedios caseros para mitigar sus síntomas así como una dieta más adecuada para su desaparición.

Tratamientos no quirúrgicos ni invasivos:

  • Las cremas corticosteroides: Las cremas con corticoides tienen una acción antiinflamatoria y anti pruriginosa (disminuyen el picor), pero no deben emplearse como medida de prevención ni de forma ininterrumpida, porque pueden producir atrofia de la piel y crear dependencia. Existen cremas  elaboradas con base de extractos de plantas que favorecen la circulación, como Castaño de Indias.
  • Las cremas que contienen antisépticos, vasoconstrictores o anestésicos locales como la lidocaína tampoco deben utilizarse durante periodos prolongados de tiempo. 
  • Higiene cuidadosa: Hay que evitar el uso de papel sanitario de uso común y perfumado. Hay que utilizar productos adecuados y especializados que no resequen la piel y tengan propiedades humectantes. El secado debe de ser suave y frotar para evitar fricciones que generen heridas. Si las hemorroides están fuera y no pueden introducirse, es aconsejable que no rocen la ropa interior, colocando una gasa empapada con una pomada protectora. Adquirir y usar toallitas higiénicas, elaboradas con extractos de plantas venotónicas (que favorecen la circulación venosa), como el Castaño de Indias y el Hamamelis, plantas protectoras y cicatrizantes como el Aloe Vera. Los antisépticos (antimicrobianos) y suavizantes contribuyen  a disminuir la irritación, aliviar el dolor y el picor y prevenir posibles infecciones. Se recomienda también utilizar ropa de algodón
  • Los baños de asiento, en agua tibia durante 10 a 15 minutos, pueden ayudar a que el paciente se sienta mejor. Darse luego baños calientes en la zona afectada dos o tres veces al día. La secuencia frío - calor es una forma de aliviar temporalmente el dolor en hemorroides externas.

Si los síntomas de las hemorroides inflamadas se han desarrollado mucho y presentan indicios de gravedad, la aplicación de cremas será un tratamiento insuficiente.

La operación para eliminar hemorroides en Madrid es una opción a la que se recurre cuando la enfermedad se encuentra en su fase dos, tres o cuatro y el paciente no ha respondido con éxito a tratamientos no quirúrgicos de prevención y manejo. Llegados a ese punto, la intervención para quitar hemorroides o almorranas tiene muchos beneficios. Este tipo de intervenciones quirúrgicas se apoya en el uso de la anestesia general o la anestesia local, según cada caso.

Tratamientos quirúrgicos para operar hemorroides

Existen varios tipos de procedimientos médicos  para el tratamiento de las hemorroides, tales como:

  • Escleroterapia: Se utiliza en los casos de venas de hemorroides de menor tamaño. Su intervención es mínima, por lo que suele tener un carácter de tipo ambulatorio debido a que no requiere una hospitalización de varios días. Se inyecta una sustancia química que produce una degeneración del tejido hemorroidal, esto es su cicatrización y desaparición. Las hemorroides grado I y II pueden ser eliminadas mediante escleroterapia, evitando así el prolapso del tejido y disminuyendo los malestares provocados. 
  • Ligadura con bandas elásticas o Banding: Consiste en interrumpir el riego sanguíneo a las venas afectadas, que se secan y posteriormente se desprenden. Es una técnica indicada en hemorroides internas de mediano tamaño. Se coloca una banda de goma alrededor de la base de las hemorroides, la cual corta la circulación y la hemorroide sufre necrosis. 
  • Hemorroidectomía: Es la extirpación quirúrgica de las hemorroides y por lo tanto requiere anestesia regional (epidural o raquídea). Está recomendada cuando las hemorroides afectadas se exteriorizan a través del ano o son grandes hemorroides externas. El tratamiento quirúrgico se realiza por escisión de toda la mucosa que rodea a las hemorroides, produciendo un resultado excelente a largo plazo. La hemorroidectomía con láser, facilita el procedimiento, al requerir normalmente  anestesia local, pudiendo el paciente retomar su vida normal en uno o dos días. Está considerada como el método más eficaz para tratar las hemorroides internas aunque, como toda cirugía, conlleva riesgos e inconvenientes. 
  • Fotocoagulación con rayos infrarrojos y Fotocoagulación con láser: Mediante la aplicación de calor con láser o luz infrarroja sobre las venas dilatadas y afectadas, estas se queman, mueren, encogen y desaparecen. La electrocoagulación también interrumpe el suministro de sangre a la hemorroide. Esta técnica ocasiona molestias durante algunos días.
  • Procedimiento para prolapso y hemorroides (PPH): A través de grapas, se reposiciona el tejido mucoso y se disminuye el flujo sanguíneo a las hemorroides. 
  • Anopexia mucosa circular (AMC): Utiliza una grapadora circular para impedir el flujo de sangre y reducir el prolapso mucoso anal.
  • Crioterapia: Se aplica nitrógeno líquido para congelar la hemorroide y destruirla. El inconveniente es que suele producirse inflamación del ano y la cicatrización es lenta.

Después de la reducción, la inflamación externa desaparecerá. El postoperatorio de la operación de hemorroides no suele acarrear muchas complicaciones.

Las hemorroides que aparecen después del parto no deben eliminarse quirúrgicamente sino hasta que haya pasado tiempo suficiente para determinar si persisten o no.

Las venas que han sido afectadas y sobresalen al exterior deben de ser eliminadas a través de la cirugía.

En general, la evolución de las hemorroides suele ser positiva y satisfactoria si la elección del tratamiento es el adecuado y es aplicado en la etapa inicial de la enfermedad. Es conveniente decir que pueden aparecer nuevas lesiones, nuevas venas afectadas tras recibir el tratamiento.

Prevención de las Hemorroides

La enfermedad hemorroidal no puede ser prevenida al 100%, debido a que factores congénitos como la debilidad en los tejidos pueden tener un papel importante en su aparición. Sin embargo, existen algunas medidas básicas que se pueden incorporar a nuestra cotidianeidad para prevenir la aparición de las hemorroides:

  • Alimentación: Un régimen alimenticio rico en fibra, presente principalmente en verduras y frutas, facilitara la absorción de líquidos y la digestión, evitando el estreñimiento, ofreciendo a la materia fecal una apariencia más blanda, lo que permitirá una mejor evacuación.
  • Ingerir entre un litro y medio y dos litros de agua al día para evitar el estreñimiento. 
  • La ingestión de alcohol y café perjudica la circulación sanguínea, dificulta la digestión e irrita el estómago y los intestinos.
  • Disminuir el consumo de ciertos alimentos y sustancias irritantes como el chile, especias, mostaza, vinagre, ajo, cebolla, grasas, y sal.
  • Ejercicio: Activa la circulación y ayuda a mejorar el tránsito intestinal, reduciendo la posibilidad de padecer hemorroides. Están desestimados ejercicios tales como el ciclismo, la equitación y las rutinas tonificantes que impliquen cargar mucho peso.
  • Evitar el sedentarismo y permanecer en una sola postura por periodos prolongados de tiempo: Si tu trabajo implica mantenerse en una postura durante mucho tiempo te recomendamos hacer pausas breves para estirarte. Las veces que consideres necesario.
  • Defecar: Hay que evitar esfuerzos al defecar y utilizar papel higiénico suave, toallitas húmedas o baños con agua tibia, para limpiar el ano. 
  • Sobrepeso: El exceso de peso perjudica la circulación y somete a más presión a nuestro sistema venoso. 
  • Ropa: No se debe utilizar ropa muy ajustada, debido a que esta interrumpe el flujo sanguíneo adecuado.
  • Dormir recostado sobre el lado izquierdo: Esta posición evita el aumento de la presión sobre la aorta y, en consecuencia, mejora la irrigación sanguínea en la zona.

Alternativas naturales para aliviar las hemorroides

  • Un baño con agua caliente: A un baño de agua caliente agregue unas cucharaditas de sales de Epsom. El agua caliente impulsa la sangre al área afectada y reduce la inflamación de las venas. 
  • Una bolsita de té: Las venas hinchadas externas pueden tratarse con  una bolsita de té húmeda y tibia en la parte adolorida. El té contiene taninos, unos compuestos con propiedades anestésicas. Para aliviar la picazón se puede usar una bolsita de té verde. 
  • Bálsamo casero: Fría varios tallos de berenjena. Cuando esté tibia, moje una gasa en la grasita resultante y aplique.
  • Tomate para desinflamar: El tomate refrigerado si se aplica sobre la hemorroide afectada, puede ayudar a desinflamar la zona afectada.
  • Consuelda o caléndula: La consuelda y la caléndula son buenas para las hemorroides. Busque en herbolarios algún bálsamo que las contenga. 
  • Gel de sábila: Aplique el gel de sábila (primero se debe lavar bien el gel de la sábila para quitarle el yodo) sobre las hemorroides después de usar el baño.
  • Aceite de linaza: Facilita la evacuación, evitando el estreñimiento y el sobresfuerzo a la hora de defecar.
  • Zumo terapia: Combate el estreñimiento. Un ayuno de dos días limpiará los desechos que se han acumulado en el tracto digestivo. Si está muy estreñido, puede agregar polvo de psilio a los zumos, componente que contribuirá a suavizar las heces.

Comentarios

Marcos Rodríguez Martín: 1 comentario

Octavio José Alonso Rodríguez

He sido operado recientemente y en cuatro semanas he tenido muy buenos resultados, además de por el peso también me ha mejorado el azúcar y un dolor que tenía del hígado graso. Es un gran profesional él y su equipo. No Tengo nada malo que decir fue una gran decisión. Muchas gracias.

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    Operación para quitar hemorroides (extirpación) en Madrid: noticias relacionadas

    Tratamiento para las hemorroides

    No todas las personas son candidatas para la cirugía de hemorroides, ya que existen cuatro grados de tipo de hemorroides. Las hemorroides operables son las de grado III y grado IV, mientras que las de grado I y grado II lo que se le indique al paciente son medicamentos y cosas que puedan ayudar a disminuir el dolor.

    Los tratamientos para las hemorroides son:

    • Ablandadores de heces contribuyen a disminuir la fuerza en las personas y a que no padezcan mucho de estreñimiento.
    • Aplicación de cremas para hemorroides que contienen lidocaína que contribuyen a reducir el dolor.
    • Cremas corticosteroides de venta libre para contribuir a reducir el dolor y la inflamación.

    Entre los factores que ayudan a reducir la picazón, provocadas por las hemorroides son:

    1. La persona debe usar ropa interior de algodón.
    2. Debe tratar de no rascarse el área.
    3. Aplicar agua de hamamelis al área con motas de algodón.
    4. No use papel higiénico con colores o perfumes; en vez de eso utilice papel sin olor, o mejor aún toallitas húmedas que se usan para bebés.
    5. Se deben hacer baños de asiento, en agua tibia durante 10 a 15 minutos, que ayudarán a reducir el dolor.

    Medidas a emplear para aliviar síntomas hemorroides

    Si sangra mucho, tiene dolor o si las hemorroides sobresalen por el ano visite al médico. Él aconsejará sobre los farmacéuticos para aliviar las hemorroides. De lo contrario, existen medidas que pueden aliviar el malestar sin la ayuda de un médico. Por ejemplo se puede considerar el uso de una crema, pomada, o supositorio. Esos productos tienen precios asequibles y se pueden comprar en cualquier farmacia. La hemorragia y prurito se reduce por medio del uso de productos que contienen corticosteroides porque se contraen los vasos sanguíneos. Los remedios caseros incluyen vaselina y aloe, que se puede aplicar con un hisopo de algodón.

    También, se recomienda aumentar la fibra en la dieta y se deben evitar los alimentos picantes. También se debe mantener un sistema intestinal saludable, eso es muy importante para la salud a largo plazo. Se debe beber mucha agua al día, y evitar  el alcohol, y bebidas no saludables como sodas. Para aliviar el dolor para limpiar después de una evacuación intestinal se tiene que usar papel higiénico húmedo. No es de olvidar de acariciar suavemente el área seca después de limpiar, y evitar rascarse porque se inflaman las hemorroides.

    ¿Es dolorosa la operación de hemorroides?

    A la interrogante de si es dolorosa la cirugía de hemorroides,  la respuesta es un rotundo no. La intervención es sí no duele, debido a que al paciente se le coloca algún tipo de anestesia local  en combinación con sedación por lo que la cirugía es completamente indolora.

    Sin embargo, la etapa en la que el paciente si experimenta dolor es en el postoperatorio, el cual sí duele, aunque todo dependerá de la técnica empleada, así se sentirá el dolor en menor o mayor grado. De igual forma, para disminuir estos síntomas, el cirujano que haga la cirugía se asegurará de proporcionarle al paciente  la medicación suficiente (calmantes) para que no sientan mucho dolor o que sea el dolor menos posible.

    Una buena noticia, es que la operación hemorroidal avanza a pasos agigantados en cuanto a investigaciones en la medicina se trata, lo que causa que cada vez se quite más la mala fama que le provocaba un gran dolor al paciente, porque cada día se controla más ese problema.

    Y aunque, se han introducido nuevas técnicas que funcionan muy bien en este sentido, como la técnica THD (desarterialización hemorroidal transrectal) -considerada como hito en el tratamiento de las hemorroides- los resultados más considerables lo continúan proporcionando las antiguas técnicas que las extirpan en una cirugía abierta.

    Alta tras la extirpación de hemorroides

    Si la persona se sometió a un tratamiento quirúrgico para que le extrajeran las hemorroides. De acuerdo a sus síntomas, puede que le realizaron algún tipo de cirugía como las siguientes:

    1. Extirpación quirúrgica de las hemorroides.
    2. Colocar grapas en las hemorroides para bloquear el flujo sanguíneo.
    3. Colocación de una banda pequeña de caucho en el contorno de las hemorroides para disminuir el tamaño por medio del bloqueo del flujo sanguíneo.
    4. Remover químicamente o con láser las hemorroides.

    Luego de que el paciente se recupere de la anestesia, puede regresar a casa el mismo día.

    Cuidado de la herida

    El cirujano será el responsable de explicarle al paciente cómo debe cuidar su herida. Incluso puede que el paciente necesite utilizar una gasa o toalla sananitaria, durante los primeros días después de la cirugía para que absorba culquier secreción de la herida. Es importante que el paciente se asegure de cambiarla con frecuencia para no generar una infección.

    Por otra parte, es probable que deba esperar un día antes de tomar un baño o ducharse, mientras se recupera de la operación.

    Actividad

    El paciente debe regresar gradualmente a sus actividades habituales. Al mismo tiempo, es conveniente que no levante objetos pesados ni tampco que realice actividades extenuantes hasta que el área de la cirugía ha sanado.

    Las hemorroides en el embarazo

    Durante el embarazo las hemorroides son más comunes debido a distintas razones. El embarazo en la mujer las hace más vulnerables a padecer de hemorroides y a las varices en las piernas y hasta en ocasiones,  en la vulva, a causa de que el útero se encuentra en crecimiento ejerciendo presión sobre las venas de la pelvis y la vena cava inferior (vena grande ubicada en el lado derecho del cuerpo encargada de transferir la sangre desde las extremidades inferiores hacia el corazón).  Todo eso, hace que el regreso de la sangre desde la mitad inferior del cuerpo puede ser más lento, algo que incrementa la presión sobre las venas debajo del útero y provoca que se dilaten o ensanchen más.

    También, en el embarazo sucede otro problema que es el estreñimiento, el cual puede producir o agravar las hemorroides. Eso ocurre porque cuando se tienen dificultades para defecar, por causa de un vientre ejerciendo presión, la mujer hace fuerza y al hacer fuerza es más fácil que salgan del ano las hemorroides.

    Al mismo tiempo, existe un aumento de la hormona progesterona durante el embarazo lo que provoca que las paredes de las venas se relajen, lo que provoca que se inflamen con mayor facilidad.

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