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Vómitos en niños


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Publicado en Pediatría

Es toda situación en la que el niño por vía oral, produce la emisión de alimento o cualquier otra sustancia del tubo digestivo.

Clasificación

  1. Según la edad:
    • Precoces.
    • Tardíos.
    • Indiferentes.
  2. Momento de aparición en relación con la alimentación:
  3. Inmediatas: inmediatamente tras la toma o 2-3 horas después (el vaciamiento gástrico se realiza 3,5 horas tras la toma).
  4. Precoces: eliminación momentos antes de la toma.
  5. En la toma.
  6. Tardíos: a veces incluso tras dos tomas, eliminando la última y lo que había tomado anteriormente.
    • Horario:
      • Matutinos.
      • Vespertinos.
      • Continuos.
    • Fuerza de expulsión:
      • Regurgitación: expulsión de parte de la toma. Puede ser fisiológica.
      • Hipatónicos: resbalan por la comisura labial.
      • Bruscas: profusos.
      • A chorro: vómitos meníngeos.
      • Rumiación: no es un vómito en sentido estricto, pues la comida sólo vuelve a la boca sin llegar a expulsarse, se producen por incompetencias del cardias.
    • Color y aspecto:
      • Blanco: leche.
      • Amarillo-verdoso: bilioso.
      • Fecaloideos: obstrucciones intestinales.
      • Espumosas: saliva, mucosidad o secreciones deglutidas.
      • Rojo: sangre.
      • En posos de café: por la sangre coagulada. Hemorragias digestivas bajas.
    • Olor (orienta sobre la procedencia del vómito).
      • Agrio: mayor acidez, más jugo gástrico.
      • Rancio: de retención huele como si estuviera fermentado.
    • Contenido:
      • Alimenticios.
      • Hemáticos.
      • Mucosos.
      • Fecaloideos.

Causas

  1. Enfermedades infecciosas:
    • Grastrointestinales.
    • Otitis.
    • Faringitis.
    • Tosferina.
  2. Enfermedades no infecciosas:
    • Insolaciones.
    • Leucocitosis.
    • Hidrocefalias.
    • Tumores.
    • Traumas.
  3. Enfermedades del esófago y gastrointestinales:
    • Atresias.
    • Ostenosis.
    • Anomalías posicionales: esófago corto, ectopia gástrica.
    • Gastroenteritis vírica.
    • Estenosis en tractos digestivos inferiores: malrotaciones intestinales, megacolon, vólvulos…
    • Cuadros obstructivos.
    • Procesos inflamatorios de abdomen agudo.
    • Patología diverticular.
    • Patología inespecífica secundaria a medicación.
    • Alergias, intolerancia: celiaquía.
  4. Otras enfermedades abdominales:
    • Hepatitis y pancreatitis.
    • Pielonefritis y cólicos nefríticos.
  5. Enfermedades del sistema nervioso:
    • Meningitis y encefalitis.
    • Hipertensión intracraneal: por hidrocefalias.
    • Tumores: pueden comenzar con vómitos de “chorro”.
    • Incordinaciones neuromotoras: vómitos degenerativos.
    • Traumatismos, pueden llegar a producir hasta un edema cerebral: el niño tiene vómitos que no comenta a sus padres por no acordarse, plantean un grave problema diagnóstico.
    • Patología neonatal de anoxia o sufrimiento fetal.
  6. Enfermedades metabólicas y endocrinas:
    • Galactosemia.
    • Diabetes.
    • S. de adrenogenital.
    • Hipoglucemia.
    • Hipervitaminosis D.
    • Diabetes.
    • Intolerancia a la fructosa.
    • Intoxicación exógena.
  7. Vómitos sin causa aparente:
    • Vómitos habituales con niños neuropáticos, que por sobrecarga alimenticia o incompetencia del cardias, se defienden vomitando.
    • Por aerofagia o aerocólia.
    • Causas funcionales: se han visto vómitos en lactantes en casos de madres nerviosas, alimentos demasiado fríos o calientes, y pañales húmedos.
  8. Dietético:
    • De carácter tóxico por sobrealimentación o alimentación anómala.
  9. Cíclicos:
    • Se acompañan de cetonuria y cetonemia.

Vómitos en el recién nacido: diagnóstico diferencial

  1. Vómitos neonatales transitorios:
    • Los vómitos por incordinación transitoria músculo-nerviosa son de poca duración y generalmente leve.
    • Los vómitos por ingestión de líquido amniótico son normales después del parto, pueden durar algunos días pero desaparecen sin tratamiento especial porque su prolongación se debe a una irritación gástrica.
    • Los vómitos por deglución de secreciones del canal del parto son mucosos y en ocasiones con elementos hemáticos. Si existe duda acerca de que la sangre proceda del niño o de la madre, puede determinarse la hemoglobina fetal, que será positiva sólo en el primer caso.
    • Hay vómitos por acúmulo de restos epiteliales a nivel del píloro, su presencia da lugar a un cuadro de estenosis pilórica, los recién nacidos tienen durante unos días un cuadro de vómitos explosivos pero que ceden rápidamente.
    • Los vómitos por ectasia píloro-duodenal se producen por preferencia en prematuros, recién nacidos de parto traumático, difíciles o instrumentales, síndrome de Down e hijos de madres sometidas a hipertensivos. Son semejantes a los que aparecen en las estenosis duodenales (biliosos), pero tienen carácter transitorio.
    • Existen vómitos hemáticos en la enfermedad hemorrágica, apareciendo a veces como única manifestación, lo que puede plantear dudas con otras afecciones.
  2. Vómitos en el recién nacido por procesos extradigestivos:
    • Hay que destacar los vómitos por exicosis, ya que con frecuencia el recién nacido presenta una deshidratación simple por falta de agua que se manifiesta por fiebre, pérdida de peso y a veces por vómitos que agravan aún más el cuadro y ceden con la administración de suero glucosado.
    • Los vómitos por hipertensión craneal están relacionados con edema o hemorragia intracraneal. Junto a los vómitos hay convulsiones, trastornos de la conciencia, quejido, llanto débil, crisis de ápnea y cianosis, imposibilidad para la succión, desaparición de los reflejos fisiológicos de búsqueda, de succión, fontanela tensa y LCR hemorrágico.
    • Recién nacidos anóxicos que han necesitado reanimación, por el edema cerebral que acompaña a este cuadro.
    • Hidroecéfalo congénito, hematoma subdural y meningitis.
    • Procesos infecciosos, tanto generales como locales.
  3. Vómitos por anomalías congénitas del tubo digestivo:
    • Atresia de esófago: Llaman la atención hacia la existencia de esta anomalía los siguientes datos:
      1. Hidramnios en la madre: por la incapacidad de reabsorber y deglutir el líquido amniótico el niño.
      2. Saliva espumosa en la boca.
      3. Abdomen excavado: por no pasar el alimento al tubo digestivo. El tipo más frecuente es la existencia de un segmento superior ciego, con la existencia de una fístula traqueoesofágica que puede provocar el paso del alimento hacia el pulmón con producción de un síndrome de Mendelson.
      4. Clínicamente se aprecian gran cantidad de secreciones orofaríngeas y saliva espumosa. En el momento de iniciar la alimentación se aprecian crisis de tos, disnea y cianosis. El abdomen está timpanizado y distendido.
    • Estenosis de esófago por compresiones extrínsecas: Por vasos anómalos, constituye el síndrome de los anillos vasculares congénitos. Se observa disminuida la luz del esófago (lo normal es el grosor de un cigarrillo) y a diferencia del anterior, el contraste si pasa a tramos digestivos más bajos.
    • Anomalías del estómago: El estómago bilocular, el estómago tabicado, la atresia gástrica y los tumores congénitos que son procesos muy raros.
    • Anomalías del duodeno: La atresia y estenosis congénitas producen un síndrome de vómitos, generalmente biliosos, con abombamiento de epigastrio, a veces con ondas peristálticas y una doble cámara de gases, correspondiente la mayor al estómago y la menor al duodeno.
    • Atresia intestinal: Hay falta de desarrollo de una porción más o menos amplia de intestino delgado. Motiva un cuadro grave de vómitos que pronto se hacen fecaloideos y un abombamiento general del abdomen. Puede complicarse con perforación y peritonitis y obliga a establecer diagnóstico diferencial con todos los síndromes oclusivos digestivos del recién nacido. La prueba de Farber demuestra ausencia de meconio o muy escaso, pero siempre sin células epiteliales ni lanugo.
    • Ileo meconial: Es una forma clínica de fibrosis quística de páncreas.
    • Anomalías de la ampolla rectal: Lo más frecuente es la atresia o falta de desarrollo del ano, aparece un cuadro de obstrucción intestinal de instauración lenta con abombamiento abdominal. Vómitos fecaloideos tardíos y no expulsión del meconio.
    • Hernias:
      1. Hernia fetal del ombligo u onfalocele.
      2. Hernia del arco de Treitz.
      3. Hernias inguinales.
      4. Hernias diafragmáticas: las hernias del hiato esofágico suelen permitir la supervivencia y se diagnostican en edades posteriores, en los primeros días tiene mayor interés la hernia congénita diafragmática:
      5. En el cuadro clínico se unen síntomas digestivos: dificultad para tomar el alimento, vómitos y abdomen deprimido. Trastornos respiratorios, cianosis continua y alguna tos.

Vómitos agudos del lactante

  • Vómitos de origen dietético: Por sobrealimentación (vómitos defensivos) ya que tanto el recién nacido como el lactante tienen una capacidad gástrica reducida. Por alimentos inapropiados para el lactante (vómitos por transgresión dietética), alimentos muy diluidos, papillas mal preparadas o alimentación poco reglada. Intolerancia a los alimentos. Celiaquía.
  • Vómitos posturales: Están condicionados por las características anatomofisiológicas del estómago del niño (perístole insuficiente, falta de tono del cardias) que cuando se inclina el contenido del estómago salga con facilidad. Se ven favorecidos por la alimentación líquida.
  • Vómitos infecciosos: Pueden estar motivados por infecciones agudas o crónicas, localizadas o generalizadas. Es síntoma obligado en las enteritis leves y en las graves con deshidratación, y muy frecuente en la gripe, tuberculosis y tos ferina.
  • Aerofagia: Produce una tensión del estómago cuando se está llenando y aproximadamente cuando va por la mitad de su volumen sale el alimento al expulsar el aire, estos vómitos aparecen siempre inmediatamente después o incluso durante la toma del biberón o del pecho.

Vómitos crónicos del lactante

Estenosis hipertrófica del píloro. Es una de las principales causas de vómitos crónicos en los lactantes. La base anatomofuncional de la estenosis es la hipertrofia de las fibras circulares de la musculatura del píloro, el espasmo y el edema de la mucosa. Tiene los siguiente síntomas:

  1. Síndrome emetizante: tiene un comienzo tardío tras un intervalo libre de 15 a 25 días, este intervalo permite el diagnóstico diferencial con los vómitos habituales que comienzan en el mismo momento del nacimiento. Los vómitos son intensos y a chorro. Suelen aparecer en casi todas las tomas y hasta 15 veces al día. Cuando son muy intensos no sólo son alimenticios con la leche ya cortada o el alimento modificado por la digestión gástrica, sino que se haces mucosos e incluso hemorrágicas.
  2. Trastornos secundarios a los vómitos crónicos:
    • Malnutrición.
    • Deshidratación: con características del coma hipoclorémico, por pérdida de gran cantidad de cloro en los vómitos, que se manifiesta por síntomas de deshidratación, tetania y alcalosis hipoclorémica e hipocalémica.
    • Oliguria y estreñimiento.
    • Facies Pilórica, por el estado de hambre crónica que tienen estos niños y caracterizada por la frente arrugada, entrecejo fruncido, mirada brillante, vello en la frente, de enfado, pensativa.
  3. Otros síntomas posibles son: hemorragia e ictericia.
  4. Examen clínico: inspección (ondas peristálticas en epigastrio después de tomar el alimento), palpación (oliva pilórica).

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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