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Tratamiento de varices


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Publicado en Varices

Las varices no suelen incluirse en las tipologías de enfermedades graves pero sí es cierto que para la persona que las padece son bastante molestas además de antiestéticas. Son una patología degenerativa por lo que en ocasiones el tratamiento para las varices servirá para evitar y aliviar sus síntomas, al tiempo que se intenta desacelerar su progresión, ya que pueden llegar a constituir un riesgo para la salud. Dentro de las opciones que ofrece la Medicina en la actualidad, la cirugía de varices sí que puede ofrecer respuestas definitivas a la hora de luchar contra las varices, mientras que los fármacos son un método complementario que actúa de diversas formas ante la aparición de estas.

Aunque las varices se pueden dar en otros lugares del organismo (como las varices esofágicas o testiculares) nos vamos a centrar en las más comunes que son las varices en las piernas.

Tratamientos de varices farmacológicos

Los medicamentos venotónicos actúan sobre las finas paredes de los vasos sanguíneos evitando su dilatación, por lo que nos ayudan a reducir las molestias más típicas que nos producen las varices. Mediante el consumo de este fármaco nos puede resultar más fácil sobrellevar efectos adversos

Los tratamientos para las varices pueden ser de diversos tipos

Los tratamientos para las varices pueden ser de diversos tipos

como la continua sensación de piernas cansadas o esa pesadez que sufrimos continuamente al final del día.

Asimismo, en la época estival o cuando el termómetro sube más de lo esperado los medicamentos venotónicos están muy recomendados para aliviarnos el malestar, ya que inciden de forma positiva en la reducción de la hinchazón causada por la acumulación de líquido en las venas varicosas. Eso sí, si bien estos medicamentos nos ayudan para paliar los efectos de las molestias en las piernas, no son una solución final a las varices, es decir, no las eliminan por completo.

Como vemos, el tratamiento farmacológico de las venas varicosas está destinado a paliar los síntomas, al tiempo que las mantiene a raya, es decir, no favorecen su evolución. Los venotónicos que se administran de forma oral más empleados son los que contienen diosmina, hidrosmina y oxerutinas, entre otros.

Ante la debilidad de la vena varicosa, existen estos tratamientos venotónicos que le devuelven la firmeza a las paredes alteradas:

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  • Extracto de ginkgo biloba
  • Flavonoides
  • Escina
  • Extracto de centella asiática
  • Extracto de castaño de indias
  • Troxerutina

Este tipo de medicamentos empleados en el tratamiento de varices interceden en el proceso de creación de trombos, facilitan la circulación de la sangre o eliminan las acumulaciones de glóbulos rojos. Asimismo, en el caso de que las venas varicosas deriven en casos más graves sería recomendable la administración de otro tipo de fármacos:

  • Analgésicos. Se administran para intentar calmar el dolor producido por las varices
  • Antibióticos. En el caso de que existiese infección o como refuerzo ante la aparición de úlceras
  • Anticoagulantes. Previene la aparición de coágulos
  • Antiinflamatorios. Disminuye la inflamación
  • Cicatrizantes.
  • Corticoides. Se recomienda ante la aparición de alguna alteración en la piel
  • Diuréticos. Favorece la circulación de líquidos por lo que se reduce la hinchazón de las piernas

Todos y cada uno de estos medicamentos deberán estar prescritos por un especialista. Siempre, ante la complicación de las venas varicosas se aconseja pedir la opinión de un experto previamente.

Tratamiento de varices con plantas medicinales

Previo a la aplicación de cualquier tratamiento para las varices debemos ser conscientes de que las propiedades que nos aportan determinadas plantas medicinales para paliar las varices no supone la eliminación de las mismas, es más, en algunos casos la cirugía se convierte en algo indispensable para la salud del que las padece.

Indispensable para evitar la aparición de cualquier tipo de enfermedad y, en este caso de las varices, es la puesta en práctica de unos hábitos de vida saludables compuesta por una buena alimentación, equilibrada y nutritiva, y la realización de ejercicio.

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Los arándanos secos son un buen remedio natural para reducir la incidencia de las venas variciosas

  1. Castaño de indias: Se puede consumir en forma de cápsulas o mediante infusiones o por vía tópica. Podemos disponer de sus propiedades antiinflamatorias tanto a través de las semillas como de su corteza. De gran capacidad en la estimulación de la circulación sanguínea, por lo tanto también de su oxigenación, es uno de los remedios más recomendados para tratar las varices.
  2. Hamamelis: Su uso nos asegura cierta mejora en la circulación sanguínea gracias a sus componentes flavonoides y taninos. Se toma en infusión, y también se aplica por vía tópica, y aunque supone un alivio eficaz para las varices no lo es tanto para el estómago por lo que se recomienda no abusar.
  3. Milenrama: Tiene propiedades hipotensoras, cicatrizantes, antiespasmódicas y sedantes. Se consume también mediante infusión.
  4. Cola de caballo: Otro hipotensor que alivia la aparición de las temidas varices. Se prepara mediante infusión dejando hervir al menos veinte minutos. Hasta dos tazas al día podemos tomar de esta planta tan beneficiosa.
  5. Arándanos secos: Además de su rico sabor supone un remedio natural para reducir la incidencia de las venas varicosas. Una cucharada en una taza de agua hirviendo tomadas después de las comidas serán suficientes para obtener sus propiedades. A la hora de hacer la compra también podemos encontrarnos té de arándanos igualmente eficaz.

Medidas para aliviar los síntomas de las varices y mejorar la circulación

Para poder aplicar estos sencillos consejos en las piernas -parte del cuerpo donde es más habitual que salgan estas venas- hay que estar atento para detectar las varices y para poder prevenir su aparición. Si sufrimos de alguna de las clases de varices que hay, es útil saber que tenemos a mano diferentes medidas para mejorar los molestos síntomas y facilitar la correcta circulación venosa.

A continuación se explicarán las recomendaciones y remedios caseros para tratar las varices

En primer lugar, es importante observar las posturas que mantenemos a lo largo del día ya que no se recomienda ni pasar mucho tiempo de pie, ni mucho tiempo sentado y tampoco en la misma postura (especialmente si en la familia de la persona existen antecedentes de varices). Esto sólo va a contribuir al estancamiento de la sangre por lo que va a favorecer la aparición o evolución de las venas varicosas. Si tenemos que realizar la jornada laboral sentados o de pie durante largas horas, intentemos cambiar de postura con frecuencia y en la medida de lo posible caminar unos pasos.

Montar en bicicleta es uno de los ejercicios más completos para la salud, también ayuda a tratar las varices

Montar en bicicleta es uno de los ejercicios más completos para la salud, también ayuda a tratar las varices

Mantener las piernas elevadas por encima del nivel del corazón al menos tres veces al día. Si trabajamos sentados, lo recomendable en este caso sería utilizar un reposapiés. Y atentos a la hora de meternos en la cama. Si elevamos nuestras piernas alrededor de 15 centímetros estaremos contribuyendo a una buena circulación.

Los masajes siempre son bienvenidos. Además, de dejarnos una agradable sensación, masajear la zona de piernas y tobillos con un gel frío nos ayudará a aliviar síntomas como la sensación de piernas cansadas o la pesadez.

Mejor optar por una ducha antes que por un baño. Así podremos alternar entre chorros fríos y calientes aplicados en círculos ascendentes para activar la circulación.
Y tras la ducha, será imprescindible hidratar la zona de las piernas mediante lociones o cremas aplicadas a través de relajantes masajes con los que conseguiremos activar la circulación sanguínea.

La ropa y el calzado también influye en la aparición de varices. El porqué es lógico, ya que prendas ajustadas a la piel pueden llegar a impedir un correcto retorno venoso al igual que ocurre con los zapatos de tacón.



El calor dilata las venas y de la mano de esta dilatación vienen las varices. Mejor situarse en

Una alimentación sana puede prevenir la aparición de las varices

Una alimentación sana puede prevenir la aparición de las varices

ambientes más fríos.

Una alimentación sana y equilibrada, rica en nutrientes y en fibra previene la aparición de venas varicosas. Las claves son las frutas, verduras, cereales, disminuir el consumo de sal y azúcar, beber al menos dos litros de agua al día, y evitar tanto el tabaco como el alcohol.

El ejercicio también es beneficioso para nuestra salud con independencia de que suframos o no varices. Se puede adaptar a todas las condiciones, etapa y edades de las personas oscilando entre fuerte y moderado. Caminar, pasear o coger la bicicleta siempre son una buena opción.

El sol aplicado sobre las piernas, sobre todo, en las horas de mayor incidencia de calor, conlleva un efecto vasodilatador, por lo que mejor evitar estas exposiciones en la medida de lo posible.

Pero no todo en la época estival es negativo. En vez de tumbarnos al sol, una de las alternativas puede ser pasear por la orilla del mar acompañada de un chapuzón cuando apriete el calor. Activaremos nuestra circulación y aliviaremos las molestias que producen las venas varicosas.

Ya sea época de calor o no se recomienda salir a la calle previa aplicación de protección solar ya que facilita la reducción de la extravasación sanguínea.

Ante la aparición de las primeras varices siempre es recomendable el uso de medias de compresión. Son capaces de impulsar la sangre desde los capilares hasta el corazón y son especialmente recomendadas cuando suben las temperaturas, momento en el que se incrementan los riesgos de empeoramiento de las varices.

A la hora de elegir un vendaje de compresión es importante diferenciar entre la presión que se realiza en reposo y la realizada en el trabajo. Y es que cuanto mayor diferencia de presión haya entre ambos estados mayor será la eficacia sobre las venas varicosas. Este tipo de vendajes actúa sobre la hemodinámica del sistema venoso y el síndrome de congestión, disminuyendo así el edema, las úlceras, eccema o pigmentación de la piel. Existe un gran diversidad de materiales para la paliar los efectos de las varices, ya que cada una de ellas está diseñada para evitar los síntomas de las venas varicosas según su grado de desarrollo. En este sentido, por ejemplo, podemos encontrar la malla circular sin costura indicada en casos de insuficiencia venosa crónica; o la malla lisa con costura específica para la insuficiencia grave crónica o linfática; o vendas de tracción larga aptas para profilaxis de trombosis.

En lugar de tomar el sol, una buena opción para las varices puede ser caminar por la orilla

En verano, en lugar de tomar el sol, una buena opción para las varices es caminar por la orilla.

Son necesarias dos vendas de diez centímetros de ancho, una de doce centímetros para la rodilla y dos más de doce centímetros para el muslo, además de relleno de algodón, celulosa y goma espuma para conseguir un adecuado vendaje de la pierna. Lo más recomendable es empezar el vendaje en la zona de los dedos de los pies, incluyendo el talón, e ir subiendo de forma uniforme por toda la pierna y aplicando una presión decreciente en sentido distal. Además, hay que tener en cuenta no presionar demasiado las zonas en las que se encuentran el talón de aquiles, tobillos y empeine.

Tratamientos quirúrgicos y químicos para las varices

Otra de las opciones a la hora de eliminar las varices de las piernas es pasar por quirófano. En este sentido, hay varias técnicas para eliminar varices. A grandes rasgos, los procesos se dividen en dos:

  • Cirugía: Se aplicará un tratamiento quirúrgico o se eliminará la variz mediante la aplicación de calor, ya sea utilizando un catéter con un láser o un catéter con radiofrecuencia.
  • Sustancias químicas: Como puede ser la microespuma, una sustancia esclerosante capaz de eliminar por completo la vena varicosa.

Un correcto diagnóstico de las varices ayuda a optar por la mejor cirugía para eliminarlas y para conseguir una rápida recuperación y un sencillo postoperatorio.

Flebectomía

La flebectomía es un tratamiento para la eliminación de las venas varicosas superficiales mediante la aplicación de anestesia local. Es un proceso poco invasivo, en el que las incisiones realizadas son microscópicas y se sitúan alrededor de la piel en la zona en la que se encuentra la variz. Hasta las varices de mayor tamaño se pueden extirpar con este tipo de procedimiento que suele durar aproximadamente de media a una hora. Al tratarse de un tratamiento que requiere anestesia local no se producirá dolor para el paciente durante el tiempo en el que se esté ejecutando, así como tampoco se realizarán suturas debido al tamaño de las incisiones.

Tras la intervención se recomienda el uso de medias de compresión a lo largo de tres semanas durante las cuales se podrán realizar con normalidad las tareas y ejercicios suaves del día a día. Eso sí, en la medida de lo posible es aconsejable respetar un período de 24 horas post intervención. Si bien cualquier intervención en la piel puede conllevar la aparición de alguna infección, las posibilidades en este caso son de uno por cada mil pacientes. Por último, la zona tratada puede cambiar de pigmentación pero este factor revertirá a corto plazo.

Tratamiento ablativo mediante láser o endoláser

También denominado ablación venosa requiere de radiofrecuencia o energía láser para cerrar las varices que se sitúan en las piernas. Es menos invasiva que la cirugía normal, no deja cicatrices y suele emplearse como recurso estético además de recurso para paliar un incremento en las molestias producidas por las venas varicosas como intensidad en el dolor, hinchazón, aparición de úlceras o inflamación de la piel.

Dicho tratamiento emplea el calor generado por el láser o radiofrecuencia para cauterizar y sellar los vasos sanguíneos defectuosos, por lo que el flujo de sangre se desvía hacia otras conductos venosos próximos que estén sanos. Para conseguir un resultado exitoso se emplea una máquina de ultrasonido, un catéter, fibra de láser o electrodo de radiofrecuencia y una consola de láser o radiofrecuencia.

El mencionado ultrasonido nos va a facilitar el proceso visual de la vena varicosa que será intervenida mediante la inserción en la piel de un catéter hasta posicionarlo dentro de ella. La aplicación de energía láser o radiofrecuencia culmina el proceso al calentar el vaso y cerrarlo, posteriormente la vena varicosa tratada se encoge y cicatriza por sí misma.

La intervención, cuya duración aproximada será de una hora, exime de dolor al paciente ya que se aplicará anestesia local o por vía tópica y tampoco requerirá de suturas. Lo más aconsejable tras un tratamiento de este tipo es el uso de medias de compresión gradiente para reducir las posibilidades de que se formen coágulos en las venas tratadas. Debido a que este tratamiento se realiza mediante un catéter se limitan las opciones a varices de gran tamaño y no aquellas venas tortuosas o muy enrolladas sobre sí.

Existen diversas técnicas para eliminar las varices de forma eficaz a través de la cirugía

Existen diversas técnicas para eliminar las varices de forma eficaz a través de la cirugía.

Método ‘chiva’

El tratamiento Conservador Hemodinámica de la Insuficiencia Venosa Ambulatoria (‘Chiva’) fue establecido por Claude Franceschi en 1985 y trata de desconectar de forma estratégica los puntos de fuga o puntos en el que la sangre fluye en sentido contrario detectados mediante la realización de una ecografía doppler, pero al contrario de las técnicas descritas con anterioridad no extirpa la vena afectada. Más bien su objetivo es corregir los síntomas de la insuficiencia venosa superficial de las piernas.

El método ‘Chiva’ dura alrededor de unos 30 a 45 minutos lleva a cabo el tratamiento de la vena afectada mediante microincisiones previa anestesia local. La actividad física también es recomendable para este tipo de dolencias para que la recuperación se realice en el menor tiempo posible.

Escleroterapia o microescleroterapia

La escleroterapia o microescleroterapia es un tratamiento poco invasivo dirigido a solucionar las varices que suponen más que nada un agravante estético como las arañas vasculares, además de curar pequeñas venas varicosas o aliviar sus molestos síntomas. Estamos ante un procedimiento nada complicado, que normalmente dura entre 30 y 45 minutos y que resuelve rápido ya que consiste en la inyección de una solución directamente en el vaso sanguíneo defectuoso que favorece su desaparición a largo plazo.

Se trata de la inyección en la vena de una sustancia esclerosante, mediante una fina aguja, para favorecer su hinchazón y posterior pliegue. Lo que se consigue una vez pasado el tiempo es que se cicatrice y desaparezca. Previamente, pueden aparecer zonas rojas, líneas o puntos de color marrón que coinciden con las zonas en las que se han producido las inyecciones que desaparecen con el tiempo. De tres a seis semanas después del tratamiento las arañas varicosas tenderán a responder con su completa desaparición.

La eliminación total de las venas varicosas puede constar de diferentes sesiones, si bien en cada una de ellas se consiguen erradicar en torno al 50 o al 80%. Entre sus riesgos, podemos sufrir la aparición de coágulos de sangre, inflamación severa, reacciones alérgicas al líquido inyectado o lesiones en la piel que pueden llegar a dejar cicatrices en la piel pero no duraderas.

Vapor de agua

La esclerosis venosa con vapor consiste en la extirpación de las venas varicosas a través de la inyección mediante catéter de vapor de agua procedente de agua muy caliente. Es una opción técnicamente novedosa que se lleva aplicando desde hace más de cinco años y que consigue con éxito su objetivo sin dejar cicatrices ni hemorragias en las zonas tratadas.

El procedimiento consiste en la inyección de vapor de agua a presión a través de un micro tubo que se calienta por corriente eléctrica. Este vapor de agua se dirige hacia el interior de la vena varicosa a una temperatura de 120 grados centígrados, allí se vuelve a condensar en agua que será absorbida por las finas paredes de ls vasos sanguíneos, consiguiendo además su cierre.

Este tipo de tratamientos se pueden aplicar para eliminar venas varicosas con independencia de su tamaño o grosor. Así, los vasos sanguíneos de gran tamaño que antes requerían de extirpación quirúrgica y anestesia general ahora se pueden solucionar mediante la aplicación de sedante local y sin los efectos secundarios que provoca el paso por quirófano. Además, las venas tortuosas tampoco se escapan de esta técnica sin importar cuan enrollada esté en sí misma, algo impensable con un catéter.

Piernas de chicas paseando

La inyección de vapor de agua es uno de los procedimientos para eliminar varices

‘Clarivein’

Otra de las técnicas más novedosas surgida en 2009, es el método ‘Clarivein’ presentada por Steve Elías en Nueva York. Se trata de la unión de los puntos en los que se produce una fuga de sangre mediante la inyección por catéter giratorio de una sustancia que actúa a modo de pegamento.

Dicho tratamiento está recomendado para personas con varices de distinto grado con independencia de la zona en la que se ubique la vena afectada siempre y cuando sea accesible al catéter. Requiere anestesia local por lo que la recuperación será inmediata.

Las incisiones realizadas son minúsculas ya que estamos ante una técnica poco invasiva y al ser endovascular no causa grandes heridas. Además, el cierre de la vena se realiza por completo dejando a un lado efectos secundarios como la aparición de flebitis o una posible trombosis.

Crioesclerosis

Esta técnica favorece la irritación de la paredes del vaso sanguíneo afectado para conseguir su cierre. Se produce entonces la esclerosis de la vena varicosa no dejando pasa alguno para la sangre y por lo tanto inservible. En cualquier caso, cabe la posibilidad de que esta variz se reabra con el paso del tiempo, aunque los avances en los métodos científicos reducen cada vez más este caso.

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Considerado un método mixto (ya que es químico a la vez que físico) la crioesclerosis consiste en la inyección de una sustancia esclerosante en la vena varicosa enfriada a tal punto que el líquido llega a menos cero grados, característica que aumenta las posibilidades de irritar las paredes de la variz que se va a tratar.

 
  • Artículo escrito por:
  • Doctor Luis Mérida Rodrigo

  • Especialista en Medicina Interna, enfermedad tromboembólica y riego vascular. Ecografía clínica. Valoración daño corporal.
  • Miembro del Comité científico de la Sociedad Andaluza de Medicina Interna.
  • Hospital Costa del Sol. Hospital Quirón Málaga. Hospital Alta Resolución Benalmádena. Hospitén.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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