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La tinta de los tatuajes puede ser peligrosa


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Publicado en Noticias

Los tatuajes son una moda en creciente popularidad que lleva a unos 100 millones de europeos a llevar algún tatuaje. Es sabido que se tratan de dibujos que se logran tras inyectar tintas de colores bajo la piel, siendo el resultado permanente. Generalmente nos tatuamos a ciegas y sin conocer los condimentos que nos inyectamos. Una cuestión que afecta a esta moda se refiere a la tinta que se emplea en los tatuajes. No existen estudios acerca de la forma en que se degrada la tinta bajo la piel ni los efectos que dicha degradación pueda provocar a largo plazo. Igualmente, en esta misma línea, tampoco existe una regulación rigurosa de los ingredientes que se emplean en la fabricación de la tinta.

Recientemente se publicó un artículo en el diario EL PAÍS en el que se hacía referencia al encargo que la Comisión Europea realizó a Joint Research Centre en relación a la tinta usada en los tatuajes. La investigación tenía por objeto indagar en la seguridad de las tintas empleadas, analizando, para ello, los ingredientes que se encuentran en el mercado.

En relación al mismo interesa destacar lo siguiente:

  • En el informe se detalla que más del 80% de los pigmentos utilizados son de carácter orgánico. Y más del 60% de estos pigmentos orgánicos son de un tipo concreto llamado azopigmentos.
  • Al exponerse los tatuajes al sol, los azopigmentos podrían degradarse y liberar aminas aromáticas que podrían llegar a ser cancerígenas.
  • Algunas tintas podrían contener impurezas, ya que algunas de esas tintas no están fabricadas para los tatuajes. En estos casos, pueden filtrarse a la sangre y extenderse por el resto del organismo.
  • El consejo de Europa elaboró en el año 2003 un documento con una serie de recomendaciones para fabricar las tintas, identificando una serie de ingredientes que no se debían usar. Esta relación inicial de ingredientes prohibidos se ha ampliado con posterioridad. No obstante, no todos los países europeos han seguido estas recomendaciones. Las complicaciones que se presentan en aquellos países con una regulación más estricta es precisamente la venta de tintas por internet, es decir, el problema surge cuando la venta se produce entre países con distintas normativas y distintos niveles de seguridad. España sí adoptó las recomendaciones del año 2008 y ha sido uno de los pocos países que ha elaborado una lista de productos químicos que sí se pueden utilizar en la elaboración de tintas de tatuajes. De hecho, España es una de los pocos países que exige que un producto pase por ciertos controles de calidad antes de ponerse a la venta en el mercado.

Ante la falta de estudios científicos que nos ofrezcan conclusiones de los posibles efectos secundarios a largo plazo de los tatuajes y ante la falta de una regulación específica, la Comisión Europea reclama la elaboración de un manual de buenas prácticas para la fabricación de las tintas, un incremento del control de las ventas por internet de tintas para tatuajes y que los tatuadores tengan una formación obligatoria para ejercer dicha profesión.

Otras cuestiones que interesan conocer al margen del informe anterior son las siguientes:

  • Entre el 1% y el 5% de todos los tatuajes que se realizan en la actualidad están sufriendo infecciones bacterianas, pudiendo surgir otro tipo de problemas como la aparición de úlceras localizadas en la zona del dibujo hasta graves casos que afectan a todo el organismo.
  • Un estudio alemán del año 2010 reveló que el 67,5% de las personas tatuadas admitían alguna complicación en su caso y en el 6% de los casos, este problema se había vuelto permanente.
  • Los tatuajes que usan tintas de colores suelen generar más problemas desde el punto de vista de las reacciones alérgicas. El rojo es el tinte que más alergias provoca pero ninguno de los estudios realizados ha podido identificar a qué se debe.
  • Los expertos advierten de que el mayor problema puede surgir a largo plazo, ya que no se sabe a ciencia cierta cómo interactúan con el organismo. Las nuevas tintas, junto a los colorantes, suelen contener metales pesados como el titanio, el aluminio, el cobre, el cobalto, el plomo o el cadmio, entre otros. Además, se usan nanopartículas de óxidos de aluminio y titanio, por ejemplo, para crear efectos y brillos en los tatuajes. No se ha estudiado cómo afectan estos cócteles bajo la piel.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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