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TAC: diferencias con la ecografía y la resonancia


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Publicado en Pruebas Médicas

Las diferencias entre un TAC, una ecografía y una resonancia magnética son evidentes, sin embargo las tres son técnicas de diagnóstico de imagen, es decir, se originaron con la misma finalidad; por lo que no es raro que los pacientes las confundan. De la evolución de la ciencia hemos heredado un gran avance a la hora de observar el interior del cuerpo humano. En la actualidad, los científicos tienen en su mano los mejores métodos de imagen de diagnóstico. En este sentido, no sólo nos referimos a los rayos X sino al resto de mecanismo que facilitan la detección de enfermedades de manera precoz.

Transcurridos más de cien años desde que los rayos X vieran la luz siguen contemplándose como uno de los mecanismos diagnósticos de imagen más valiosos. Y es que este sistema de visión en el interior del organismo puede reflejar cambios en el tejido corporal, modificaciones óseas o tumores en áreas como el pulmón o el pecho. Su uso también ha arrojado bastante beneficios en la observación del tracto gastrointestinal.

Dos de los grandes avances en la ciencia son la Tomografía Computarizada (TAC) y la resonancia magnética ya que los dos facilitan la observación directa del organismo con el objetivo de detectar con la mayor rapidez posible, y mediante la aplicación de técnicas no invasivas, cualquier patología que se esté desarrollando. Este tipo de mecanismos reduce ahora las posibilidades de aplicar métodos más molestos para el paciente como, por ejemplo, una punción lumbar o una artrografía, ésta última mucho más invasiva ya que requiere la introducción de medios de contraste en las articulaciones.

Diferencias entre un TAC, una ecografía y una resonancia

Hoy en día, estos tres conceptos son muy utilizados a la hora de aplicar técnicas de diagnóstico mediante imagen. Sin embargo, ¿conocemos bien en qué consisten? A continuación se describen cada una de estas pruebas, para comprender mejor las diferencias entre un TAC, una ecografía y una resonancia magnética.

El TAC

Si nos referimos en primer lugar, por ejemplo, al TAC debemos tener en cuenta que estamos ante un mecanismo de diagnóstico de imagen capaz de lanzar multitud de rayos X desde diversos sitios con el objetivo de que éstos sean absorbidos por el organismo y así se devuelven imágenes que serán traducidas por el ordenador.

Se trata de un método muy eficaz para la identificación de lesiones óseas y diversas lesiones internas, generando, además, una respuesta de tratamiento inmediata y reduciendo los niveles de mortalidad. Para hacer un TAC, en algunas ocasiones se requiere la aplicación de un líquido de contraste bien por vía oral bien por vía intravenosa con la meta de distinguir entre vasos sanguíneos y determinar la respuesta de los tejidos.

La resonancia magnética

Por otro lado, pasamos a definir en consiste la aplicación del método de resonancia magnética. Se trata de una técnica que mediante la aplicación de un campo magnético y ondas de radiofrecuencia es capaz de ofrecernos la imagen de los tejidos blandos del paciente como por ejemplo, los músculos, ligamentos, meniscos o tendones. En concreto, estamos ante un examen imagenológico que emplea imanes y ondas de radio para originar las imágenes del interior del organismo sin utilizar los rayos X.

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Si bien esta técnica no emplea radiación, lo más habitual es que los objetos metálicos que lleve el paciente pueda interferir en el resultado por lo que se recomienda no llevarlos durante el desarrollo de la prueba. Entre sus límites encontramos la recomendación de no aplicar esta prueba en pacientes con implantes cocleares, determinadas clases de válvulas cardíacas, además de clips vasculares. Su uso está contraindicado además para personas con marcapasos, bioestimuladores o bombas de insulina que puedan alterar el funcionamiento adecuado del campo magnético.

La ecografía

Por último, definimos ecografía. La ecografía o también llamado ultrasonido consiste en la aplicación de otra técnica de imagen. En este caso, se emplean las ondas sonoras de alta frecuencia para examinar los órganos y otras estructuras del interior del organismo. Se aplica, en este sentido, en la observación del corazón, los vasos sanguíneos, los riñones o el hígado entre otros órganos. Durante el período de embarazo su uso sirve para controlar el desarrollo del fetos. En ningún momento se expone al paciente a radiación ya que su técnica consiste en el envío de ondas sonoras que rebotan en los tejidos del organismo y se traducen en imágenes.

¿Cuáles son las diferencias?

Una vez establecidas las definiciones de estas tres pruebas de imagen, pasamos a señalar las diferencias entre un TAC, una ecografía y una resonancia:

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  • Si bien para la realización de las tres pruebas se requiere que el paciente esté tumbado, la diferencia viene dada por el método para originar las imágenes: imán electro-magnético en la resonancia magnética, rayos X en el TAC, ondas sonoras en la ecografía.
  • El TAC ofrece una reconstrucción de la realidad en tres dimensiones muy útil para detectar hemorragias cerebrales, aneurismas, heridas internas, lesiones óseas o enfermedades pulmonares; la resonancia arroja imágenes de todos aquello que no sean huesos; la ecografía, examina órganos y otras estructuras del organismo.
  • El desarrollo del método de toma de imágenes mediante TAC es lento ya que suele durar en torno a media hora; la resonancia es mucho más lenta, en torno a la hora y media; sin embargo, la ecografía no suele superar los diez minutos.
  • Aunque, en la actualidad, no existen estudios que vinculen la radiación del TAC con el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer o el incremento de tumores en el área aplicada sí que podría ser peligroso para el desarrollo adecuado del feto en mujeres embarazadas; por el contrario, la ecografía se ha convertido en elemento indispensable para mostrar el desarrollo del feto. Por su parte, si bien aún hoy se desconocen los efectos secundarios de la resonancia a largo plazo tampoco está recomendada para embarazadas.

Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que aunque estemos ante técnicas distintas, las unas se suelen complementar a las otras. Es decir, la mayoría de los diagnósticos suelen beneficiarse de la interpretación conjunta ya que el tratamiento será más acertado. Así que, si bien se trata de tres pruebas distintas, en la práctica suelen ir de la mano.

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Galán Marín

  • El Dr. Francisco Javier Galán Marín es Cirujano Capilar.   Especialidad en Medicina Familiar y Comunitaria.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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