BonomédicoBlogGeriatríaProtocolo de valoración de uso de sujeciones físicas en las residencias de ancianos

Protocolo de valoración de uso de sujeciones físicas en las residencias de ancianos


Comentar
Publicado en Geriatría

Según distintos estudios, prácticamente la mitad de ancianos ingresados en residencias utilizan dispositivos debido a su limitación física. Se trata de un aspecto preocupante, ya que el empleo de dichos dispositivos conlleva ciertos efectos adversos, como pueden ser menores funcionalidades físicas, menor tono muscular, infecciones con mayores riesgos, aparición de úlceras por presión, etc. También parece contrastada la hipótesis de que aumentan el alcance de caídas y accidentes derivados. Los residentes sufren una reducción de su independencia, de su dignidad y de su autoestima. Es por este motivo por el que se procura disminuir lo máximo posible la utilización de sujeciones.

La principal circunstancia que justifica el empleo de sujeciones radica en la protección que ofrece al anciano ante caídas y accidentes. Asimismo, ayuda el hecho de las posibles demandas que puede recibir el centro ante esas caídas. También está el servir de ayuda en la adopción de posturas, en tratamientos y en la actuación ante diversas conductas de agresividad o imprevisibles.

Según un buen número de empleados sanitarios, los objetivos de la residencia pueden lograrse sin la necesidad de emplear dispositivos de limitación física, aunque sería necesario detectar e intervenir aquellas anomalías causantes del escenario que motivó la utilización de estos dispositivos. En este sentido, también resulta esencial ofrecer otras opciones en el trato a los residentes: asegurar el entorno, respetar su rutina diaria, administración de fármacos siguiendo procedimientos menos invasivos, etc.

Una sujeción física es todo aquel procedimiento manual o dispositivo físico o mecánico adaptado al cuerpo del residente de manera que su libertad de movimientos se ve reducida, ya sea del tronco, de las extremidades o sea una silla de la que no pueda incorporarse.

La utilización de sujeciones físicas

Si se detectan las necesidades, complicaciones o anomalías que precisan el empleo de una sujeción física, el centro podría acabar con la necesidad de hacerlo. Asimismo, comprobar la evolución de las mismas puede resultar muy útil a la hora de determinar tratamientos alternativos.

Síntomas problemáticos de comportamiento

Lo primero será la valoración del residente. Si el síntoma conductual que provocó que el residente utilizara la sujeción física no se manifiesta durante la última semana, habrá que plantearse si ha sido por el empleo del dispositivo.

Riesgo de caídas

Uno de los principales motivos que impulsan a las residencias a utilizar sujeciones físicas para proteger a los ancianos es la prevención de caídas, a pesar de que esta circunstancia no se ha comprobado. De hecho, existe una corriente de opinión que asegura que las sujeciones favorecen la aparición de caídas y lesiones. En cualquier caso, la mayoría de profesionales estima conveniente contar con otras opciones en la prevención de caídas. Por ejemplo, tratar las complicaciones de salud o modificar la seguridad del entorno.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

Circunstancias por tratamientos

Otro de los principales motivos por el que las residencias defienden la utilización de sujeciones físicas se basa en que, de esa forma, los ancianos no pueden quitarse las sondas -vesicales, de alimentación, intravenosas, etc.-.

Realización de las actividades de la vida diaria de forma autónoma

Existen determinados casos concretos en los que la autonomía de un residente puede aumentar con el empleo de una sujeción física -siempre que le suponga una ayuda y la duración de su uso sea limitada-, por lo que será necesaria una valoración previa del residente en cuestión.

Factores de confusión a considerar

La mayoría de actitudes problemáticas están determinadas por carencias psicosociales, funcionales o sanitarias que no se han solucionado y que, normalmente, podrían finalizar si se incidiera sobre las razones que las causan. Entre estos comportamientos destacan:

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

  1. Delirium -un acusado estado de confusión-.
  2. Modificación del nivel cognitivo.
  3. Dificultades de comunicación -sean de expresión o de comprensión-.
  4. Carencias psicosociales no resueltas.
  5. Tristeza o ansiedad.
  6. Rechazo a la medicación, a la alimentación, etc.

Otras cuestiones a considerar

En el empleo de sujeciones físicas, es vital valorar cómo reacciona el residente ante dichas medidas: indiferencia, ira, soledad, etc. Así, comparando posibles beneficios y ventajas, se puede verificar si realmente compensa o no la utilización de sujeciones físicas.

Opciones alternativas a los dispositivos de sujeción física

Hay una gran multitud de métodos cuya eficacia puede resultar igual o superior al empleo de dispositivos de limitación física. Para ello, es necesario analizar el motivo en profundidad.

Filosofía, valores, actitud y deseos

Es primordial prestar atención a la reacción del residente, la de sus familiares y la de sus cuidadores y a cómo afecta la utilización de sujeciones físicas a su estado anímico y al entorno de la residencia.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *