BonomédicoBlogGeriatríaProtocolo de rehabilitación-fisioterapia en las residencias de ancianos

Protocolo de rehabilitación-fisioterapia en las residencias de ancianos


Comentar
Publicado en Geriatría

Rehabilitación en geriatría

En la actualidad, la incidencia del fisioterapeuta sobre el anciano residente es cada vez mayor, como también lo es su progresiva inclusión en los distintos equipos de cuidado permanente del mismo. Existen distintos aspectos sobre los que el fisioterapeuta puede colaborar respecto a la rehabilitación del residente:

  • Dificultades del aparato locomotor
  • Dificultades de respiración
  • Dificultades neurológicas
  • Dificultades cardiovasculares
  • Procedimientos de prevención

Recomendaciones y finalidad del tratamiento

Las principales recomendaciones a los ancianos deberán considerar los factores propios del deterioro como consecuencia del paso del tiempo, ya sean fisiológicos, biológicos o emocionales. Para ello, se deberá determinar con exactitud qué carencias presenta el anciano.

El objetivo primordial de la rehabilitación en geriatría no es sino favorecer la mayor autonomía posible a la persona mayor, para lo cual es fundamental el trabajo entre las distintas disciplinas.

Los objetivos generales del tratamiento son:

  1. Aumentar la calidad de vida
  2. Preservar las capacidades residuales
  3. Facilitar la reintegración del anciano
  4. Incrementar su autoestima

Respecto a los objetivos concretos:

  1. Controlar la patología así como sus factores desencadenantes
  2. Prevenir otras enfermedades, sus riesgos y consecuencias
  3. Devolver la funcionalidad
  4. Ayudar a sus actividades habituales adaptando la capacidad residual y su entorno

Existe una gran variedad de ejercicios que el fisioterapeuta puede realizar conjuntamente con los ancianos:

  • Ejercicios de prevención

Están fundamentalmente destinados a impedir el sedentarismo y las consecuencias que acarrea. Incluyen actividades concretas de respiración, coordinación, etc.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

  • Ejercicios terapéuticos

Varían según la enfermedad que presente la persona mayor

  • Actividades de juego y ocio
  • Actividades deportivas

Resulta fundamental tener en cuenta que al límite a partir del cual la vida del residente está en riesgo -umbral de descompensación- se llega con bastante sencillez y que la rehabilitación lleva asociada una mayor complicación y ralentización que en el caso de pacientes más jóvenes.

Fisioterapia en traumatología

Uno de los fundamentales ámbitos de aplicación de la fisioterapia está constituido por la traumatología. La osteoporosis es muy común a ciertas edades y facilita la aparición de fracturas:

Fractura de fémur

La fractura de fémur es la fractura de mayor magnitud y efecto. Alrededor de la tercera parte de las camas ocupadas por ancianos en las clínicas pertenecen a pacientes que han sufrido una fractura de fémur. El precio de una fractura de este tipo es muy elevado, tanto económica como social y humanamente. Sus consecuencias no son menores, pues conlleva incluso riesgo de muerte.

Hace algún tiempo, una fractura de fémur en un anciano de la tercera edad suponía una prolongada recuperación que la mayoría de veces se traducía en una peor funcionalidad. Afortunadamente y gracias a los avances, hoy día la hospitalización es de tan solo unos días una vez finalizada la operación. Es durante esos días donde prevenir riesgos se antoja fundamental, pues se evitarán posibles tromboembolismos. En este sentido, la sedestación se efectuará en cuanto exista oportunidad.

Fracturas de húmero

Otras de las fracturas más habituales entre la población anciana son las del tercio proximal del húmero. Esta articulación presenta una serie de características físicas y biomecánicas que hacen que la principal complicación derivada de esta fractura sea la pérdida de su funcionalidad.

Si la fractura presenta estabilidad, se empleará un tratamiento conservador. Por el contrario, si fuese inestable, se recurrirá a la cirugía. En cualquier caso, la finalidad de uno u otro tratamiento es la misma: impedir la rigidez de la articulación.

Los masajes suponen una importante ayuda a la hora de impedir la aparición de contracturas así como para provocar en el paciente la relajación deseada. Tras esta etapa, se efectúan ejercicios con cargas, imitando movimientos habituales del día a día.

Fracturas de muñeca

Se trata del tipo de fractura más común en las urgencias clínicas. Al igual que sucedía en la fractura de húmero, se llevará a cabo un tratamiento conservador o se precisará cirugía dependiendo de lo estable que sea la fractura de muñeca. En la tercera edad habrá que extremar la precaución respecto a la movilización de dedos, codo y hombro -articulaciones periféricas-.

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

Fracturas de pelvis

Es un tipo de fractura a la que el paciente de la tercera edad no suele concederle demasiada importancia, ya que se produce en caídas y los servicios de urgencia siempre se focalizan en la cadera en estos casos. Si no hubiese fractura de cadera, lo habitual es que el paciente abandone la clínica, pues la fractura de pelvis no se identifica en una sencilla radiografía.



Sin embargo, el anciano experimenta cierto dolor en esa zona al apoyar, lo cual acaba derivando en una limitación de sus actividades. Normalmente no revisten demasiadas complicaciones.

Síndrome post-caída y síndrome del desequilibrio posterior

En aquellos pacientes de la tercera edad, la causa más común de las fracturas es la caída suelo al perder el equilibrio por determinadas circunstancias internas o externas. El síndrome del desequilibrio posterior consiste en la inercia natural e involuntaria al desplazamiento del centro de gravedad. Su presencia suele ser mayor después de algún período de tiempo inmovilizado o encamado. Facilita las caídas, por lo que una de sus principales manifestaciones son las fracturas.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *