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Protocolo de hospitalización en las residencias de ancianos


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Publicado en Geriatría

En determinados casos resulta preciso derivar de manera imprevista a algún residente hacia el servicio de urgencias de la clínica estipulada. Esto puede deberse a distintas razones: agravamiento de su enfermedad, aparición de nuevas patologías que requieran mayor cualificación en su tratamiento, etc.

Con la finalidad de que este traslado se realice con la mayor celeridad, eficacia y respetando de los derechos del residente y de que se asegure la no interrupción de los cuidados del mismo, se elabora este protocolo que define con precisión las líneas de actuación a seguir.

Antes de continuar, definamos un par de conceptos ya mencionados:

  • Derivar a urgencias

Hace referencia a cualquier traslado que se realice urgentemente y sin demora, en una ambulancia o similar, debido al estado de salud del paciente.

  • Continuidad de cuidados

Se facilitan al personal del centro en que el paciente ingresa aquellos datos sanitarios y sociales que se consideren necesarios para mantener la comunicación tanto con la residencia como con su familia.

El protocolo se aplicará en todos aquellos traslados en los que el residente esté acompañado de algún cuidador de la residencia. En los que se realicen en UVI móvil, ningún empleado acompañará al anciano.

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Los empleados implicadas en el proceso son:

  • El médico de la residencia.
  • El equipo de enfermería de la residencia.
  • El Oficial de Actividades Específicas que acompaña al residente.
  • El conductor de la residencia.
  • El ordenanza.

Asimismo, se requiere la siguiente documentación:

  • Informe que justifique el porqué de la derivación, la enfermedad que padece, qué tipo de tratamientos sigue y qué procedimientos de sanidad se le han aplicado antes de llegar al servicio de urgencias.
  • Tarjeta sanitaria del residente.
  • Relación de números de teléfono de la enfermería de la residencia, de los familiares del paciente, etc.

El procedimiento

  1. Preparación del residente
  • Siempre que no padezca algún deterioro cognitivo de alcance, se comunicará al residente y a sus familiares que se le va a trasladar y por qué.
  • En el caso de que su estado no revista la urgencia suficiente como para no poder retrasar algo el traslado, se procederá a asear al paciente en su totalidad.
  • Respecto a su vestimenta, y dependiendo del caso, se le colocará un pijama u otra prenda cómoda.
  1. Actuaciones antes del traslado
  • Se rellena el impreso de derivación a urgencias con los datos del residente y explicando las razones de la misma.
  • Con el fin de entregarlos en el servicio de urgencias de la clínica, se recoge una copia del historial clínico del residente y se prepara la documentación necesaria (carnet de identidad, tarjeta de la Seguridad Social, etc.).
  • Poner en conocimiento de la familia la derivación del anciano para que lo acompañen al centro hospitalario si fuese posible. Si no, se elegirá a un profesional para que lo haga hasta que llegue la familia o hasta que se conozca qué procedimiento se va a adoptar respecto a él.
  • Comunicar al director de la residencia el traslado del paciente.
  • Si la situación lo requiere, se contactará con la ambulancia para que efectúe el traslado.
  1. Durante el traslado
  • El empleado que acompañe al residente será el encargado de llevar los documentos citados.
  • Dependiendo de cuál sea su situación concreta, se colocará al paciente de la manera más confortable y correcta posible.
  1. Tras el traslado
  • Para poder comprobar su evolución y ofrecerle una continuidad de los cuidados, se mantendrá el contacto vía telefónica con el paciente para establecer un seguimiento del mismo si va a continuar más un día ingresado en el centro hospitalario.
  • En la historia clínica se registrará la mayor cantidad de datos posible: hora del traslado, razón del mismo, información adicional del seguimiento, etc.
  • La habitación del paciente comienza a prepararse para cuando este vuelva a la residencia.
  1. La vuelta a la residencia
  • Cuando regrese, se hará una valoración del anciano y se determinará el tratamiento idóneo que el servicio de urgencias haya recomendado.
  • La documentación del residente se completa con los informes que se reciban de la clínica en la que haya permanecido ingresado.

Indicadores del procedimiento

  • Tiempo que se ha necesitado desde que se opta por la derivación a urgencias hasta que ingresa allí.
  • Cuántos traslados de ese mismo residente precisaron ingreso hospitalario.
  • Análisis diagnósticos realizados en la clínica y que aconsejan el traslado.
  • Aplicación de tratamientos específicos y cualificados según sea la situación.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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