BonomédicoBlogGeriatríaProtocolo de actuación ante úlceras por presión en las residencias de ancianos

Protocolo de actuación ante úlceras por presión en las residencias de ancianos


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Publicado en Geriatría

Introducción

El equipo de enfermería de la residencia será el encargado de cuidar y atender a los pacientes en la prevención de úlceras, lo cual constituye uno de los fines de calidad asistencial.

Para que la efectividad del tratamiento de las mismas aumente de manera sustancial, será necesaria la involucración de la totalidad de cuidadores del centro y que estos actúen de forma coordinada. En el caso de que ya haya surgido la úlcera por presión -o si el residente se considera de riesgo respecto a dicha posibilidad-, se activará un plan diseñado anteriormente y que deberá conocer todo el personal.

Por este motivo, se antoja imprescindible una continua formación de los cuidadores en lo relativo a aquellas situaciones que pueden incidir sobre este asunto. Por ejemplo, higiene, movilización, medidas de prevención, incontinencia, alimentación, hidratación, afecciones relacionadas, etc.

Valoración de la lesión

Atendiendo al objetivo de alcanzar una mayor eficiencia y una mayor fluidez en la comunicación entre el personal encargado, cada vez que aparece una nueva úlcera se confecciona una hoja de registro en la cual se anotará:

  • Nombre y edad del residente.

Fecha en la que apareció la úlcera.

Lugar donde surgió: en la residencia, en la clínica, en su domicilio, etc.

  • Localización.

Estadio en el que se encuentra.

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Clase de úlcera.

Posibles causas de aparición.

Características.

Tratamiento a emplear.

  • Datos complementarios:
  1. Anotación de si se vale por sí mismo para caminar o necesita bastón o andador, si precisa el apoyo de otra persona, si utiliza silla de ruedas y si lo hace solo y, por último, si se encontraba encamado cuando apareció la úlcera.
  2. Si presenta incontinencia y, en caso afirmativo, de qué clase.
  3. Qué tipo de dieta alimenticia sigue: oral, por sonda nasogástrica, etc.
  4. Posibles afecciones que puedan aquejarle: anemia, demencia senil, diabetes, insuficiencia venosa, fractura de cadera, amputaciones.

Gracias a este registro, cada cierto tiempo podrá realizarse un exhaustivo control de la evolución experimentada y en él se recopilará diversa información relacionada.

Tratamiento de las úlceras

  • Preúlcera

La piel se encuentra intacta y el eritema (piel rosada) desaparece cuando lo hace la presión. La circulación se estimula gracias a una serie de leves masajes que emplean ácidos grasos hiperoxigenados.

  • Estadio I

El eritema no desaparece y la piel no adquiere su tono original una vez finaliza la presión:

  1. Para impedir posibles traumatismos capilares, no se masajeará la zona.
  2. El lavado se realizará con suero fisiológico al 0’9%.
  3. Se procede a secar la úlcera.
  4. Se aplicarán vendajes hidrocoloides parcialmente oclusivos.
  5. Cada semana, y si no hay complicaciones, se sustituirán las vendas.
  6. Si se estimase conveniente, se utilizarán almohadillas para la lesión.
  7. Según el grado que dicha lesión presente, existe la posibilidad de emplear ácidos grasos hiperoxigenados.
  • Estadio II

La piel presenta pérdida de continuidad y pueden aparecer vesículas.

  1. No emplear antisépticos locales, ya que ralentizarían la cura de la afección.
  2. Si hubiese alguna vesícula, se secará y se extirpará la piel dañada.
  3. Utilización de suero fisiológico al 0’9% en el lavado.
  4. Secar la zona afectada extremando las precauciones.
  5. Se aplican vendajes
  6. Reemplazar dichos vendajes según sea el exudado.
  • Estadio III

Se va perdiendo tejido hasta incluso poder llegar a incidir bajo la piel, por lo que existe la posibilidad de que haya tejido necrótico. En este caso, lo primordial será eliminar este tejido necrosado para ayudar a las etapas de granulación y epitelización.

En el caso de que la necrosis sea seca, hay dos opciones:

  • Practicar incisiones en la zona con necrosis para lograr una mayor efectividad de los productos, aplicar pomadas enzimáticas de colagenasa, aplicar un vendaje de gasa húmeda, realizar una nueva cura cada día y desbridamiento manual para agilizar el procedimiento.
  • Empleo de hidrogeles y proteger la zona dañada con vendajes hidrocoloides.

Si, por el contrario, la necrosis fuese húmeda:



  • Curación empleando colagenasa
  • Utilización de hidrogeles y vendas.

En el caso de las úlceras exudativas se aplicarán vendajes de distintos tipos: poliuretano, alginato cálcico e hidropoliméricos.

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En la cavitación o tunelización, hidrogeles, alginato cálcico y, en el caso de heridas profundas, vendajes de poliuretano.

  • Estadio IV

En este último caso, la piel pierde completamente su grosor, hay necrosis en el tejido o lesión muscular, ósea, etc. El plan de actuación no varía respecto al estadio III.

  • Actuación en caso de infección
  1. Se practican cultivos y se aplican tratamientos globales en caso de ser necesario.
  2. En el lavado se empleará clorhexidina al 0’5%.
  3. Utilización de pomadas antibacterianas.
  4. Los hidrogeles y los vendajes de alginato son los únicos que se recomiendan en el tratamiento de úlceras con infección.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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