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Piojos: síntomas y tratamiento


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Publicado en Consejos, Tratamientos capilares

Cuando llega septiembre, con el inicio del curso escolar los más pequeños vuelven al cole y a la guardería, y con ellos, los piojos también regresan a las aulas. Nadie se libra de ellos, pero es más probable que estos pequeños insectos, que se alimentan de la sangre que chupan al picar, se alojen en la cabeza de los niños de entre 3 y 12 años. Así, en este momento, resulta de mucha utilidad hablar de los síntomas y tratamientos para eliminar los piojos.

En primer lugar, hay que decir que los piojos no saltan ni vuelan, pero se trasmiten con una gran facilidad de una persona a otra a través del contacto directo, al tocarse o rozarse las cabezas, y también se pueden contagiar si se comparten peines u otros accesorios para el pelo. También hay que acabar con la falsa creencia de que los piojos son síntoma de mala higiene. Nada más lejos de la realidad, ya que, tal y como recuerdan los pediatras, los niños son propensos a tener piojos, y en ningún caso se debe a una falta de higiene (algo que sí podría suceder en un adulto).

Síntomas de tener piojos

Los principales síntomas de los piojos son picores continuos que incitan a rascarse con frecuencia y que provocan ronchas y excoriaciones (heridas y erosiones) en el cuero cabelludo, cerca del lugar de crecimiento del pelo, sobre todo en la nuca y alrededor de las orejas, donde los piojos se asientan mejor. El picor que produce la saliva de los piojos, que irrita el cuero cabelludo, es el principal síntoma de que estos diminutos insectos se están extendiendo por la cabeza.

Este picazón, que se hace más intenso conforme pasan los días, tarda en aparecer unas cuatro semanas después de que los piojos se hayan instalado en el cuero cabelludo e, incluso, puede suceder que la cabeza siga picando después de haber eliminado los piojos. Por otro lado, hay que decir que el picor, además de síntoma de tener piojos, también puede deberse a otras causas, como un eccema (afección de la piel que se caracteriza por la aparición de manchas rojas acompañadas de picor intenso), caspa o alguna reacción alérgica al champú o cualquier otro producto que se esté aplicando en el cabello.

Consejos para prevenir y eliminar piojos

Muchas veces, algunos niños no desarrollan los síntomas habituales que indiquen que tienen piojos en la cabeza. Es decir, no se rascan ni se quejan de picores. El riesgo de contagio existe antes incluso de que aparezcan los primeros síntomas de los piojos, esto es, mientras haya alguno de estos insectos vivos en la persona o sus accesorios, y hasta que se haya conseguido eliminar todos los huevos.

Que los niños tengan piojos en la cabeza es algo bastante frecuente, incluso cuando hace una buena prevención en casa y en el colegio, es decir, a veces es algo difícil de evitar, por eso, los especialistas insisten en que los padres no tienen que preocuparse en exceso ni obsesionarse con la posibilidad de que los niños cojan piojos. Los niños de tres a 10 años son los que más propensión tienen a verse afectados por los piojos.

Dicho esto, la Asociación de Pediatras de Atención Primaria (Aepap) esboza una serie de recomendaciones para prevenir y eliminar piojos, entre las que cabe destacar las siguientes:

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  • Que los niños no compartan el mismo peine, ni tampoco accesorios para el pelo o la cabeza, como gorras, pañuelos, ganchos, gomillas, etc.
  • Llevar el pelo corto, para dificultar el contagio y para, en caso de que este se produzca, poder detectarlo pronto y facilitar el tratamiento para eliminar los piojos.
  • En el caso de las niñas, si no se tiene el pelo corto, se aconseja llevarlo recogido en una coleta.
  • En cuanto a la posibilidad de emplear algún insecticida como repelente para prevenir la aparición de piojos, los expertos aconsejan no hacerlo, ya que puede resultar tóxico para el niño.
  • Lavar con agua caliente (a 60 grados, aproximadamente) las prendas de ropa que estén en contacto con el cabello: toallas, gorros, fundas de almohadas, sábanas… Si se trata de telas que no se puedan lavar, habrá que aspirarlas, para eliminar las liendres.
  • Con respecto a los objetos, se recomienda guardarlos en una bolsa de plástico cerrada durante unas dos semanas (tiempo de vida de los piojos).
  • También resulta útil peinar cuidadosamente el cabello varias veces al día y, en general, lavar la cabeza con agua y jabón, como mínimo, dos o tres veces en semana.

Además de lo anterior, se recomienda comunicar que el niño tiene piojos a todos aquellos que estén en contacto con el mismo,  para evitar así que los insectos se extiendan. Así, deberían estar informados en el colegio o guardería, los familiares y amigos, para que puedan tomar las precauciones necesarias.

Es muy importante desbancar ese falso mito de que los piojos aparecen por falta de higiene, ya que se ha demostrado en varios estudios que eso no es así, incluso hay investigaciones que apuntan a que estos insectos prefieren el cabello limpio, con lo que cualquier persona podría contagiarse. 

Detectar a los piojos

Tan importante como conocer los síntomas y tratamientos para eliminar los piojos, es saber cómo detectarlos. Así, hay que decir que los piojos suelen ubicarse en zonas determinadas de la cabeza. Normalmente, en la nuca y alrededor de las orejas. La única manera de comprobar que alguien está afectado es viendo los piojos, por eso los expertos recomiendan examinar bien la cabeza ante cualquier síntoma, picor o molestia. Suele ser más fácil detectarlos con el pelo mojado y ayudándose por una lupa, aunque se pueden confundir con caspa o con partículas de polvo, por lo que es importante fijarse muy bien.

Estos parásitos se caracterizan por se muy pequeños, su tamaño oscila entre los dos y tres milímetros, tanto en el caso de los machos como las hembras, y tienen un color gris claro. Ambos tienen patas, pero no alas, lo que quiere decir que se mueven caminando, pero que en ningún caso pueden volar. Se calcula que las hembras ponen del orden de 100 a 300 huevos (llamados liendres), a un ritmo de 10 diarios, aproximadamente. Estas liendres tienen un color claro (entre blanco y amarillo) y son del tamaño de una cabeza de alfiler, con forma ovalada y están pegados al cabello con fuerza, siendo difícil de eliminar. Son necesarios de siete a 10 días para que se incube el huevo y se desarrolle la larva.

Los piojos viven aproximadamente 28 días, y tienen la capacidad de multiplicarse rápidamente. Si no están en contacto con una cabeza (donde se alimentan de pequeñas cantidades de sangre que chupan del cuero cabelludo), no suelen sobrevivir más de un día. Cuando ponen un huevo, este tarda unos 12 días en alcanzar su fase adulta. Es decir, este ciclo puede repetirse cada tres semanas si no se trata la pediculosis.

¿Cómo saber si el picor de cabeza se debe a la presencia de piojos?

El principal síntoma de los piojos es el picor constante en el cuero cabelludo, ocasionado por la irritación de la saliva que el parásito deposita en la pequeña herida de la picadura que realiza para chupar la sangre con la que se alimenta. En algunos casos, la irritación provocada por la parasitación llega a ser tan intensa que, al rascarse, se pueden producir peladuras en la piel e infecciones bacterianas.

Pero, ¿cómo saber si el picor se debe a la presencia de piojos y no a otra cosa? Para esto, necesariamente hay que corroborar que hay liendres de este tipo en la cabeza, examinando el cabello y viendo a los piojos. Normalmente se podrán ver las liendres (los huevos), pero no los piojos vivos.

No es fácil distinguirlos de otras partículas que pueda haber en el cuero cabelludo, pero la diferencia entre los piojos y la caspa o escamas seborréicas está en que las liendres están pegadas al pelo (en la base del cabello) y tienen un tono brillante. El procedimiento a seguir para encontrar los piojos, paso a paso, sería el siguiente:

  1. Colocar al niño en una habitación muy iluminada.
  2. Separar el pelo para poder observar bien el cuero cabelludo.
  3. Buscar piojos (se mueven arrastrándose) o sus liendres (los huevos), especialmente en las zonas en que suelen asentarse, como son la nuca y parte circundante a las orejas. Se puede utilizar una lupa para ver mejor. En este punto, hay que tener en cuenta dos cuestiones: la primera de ellas es que será difícil ver un piojo vivo, ya que huyen de la luz y se mueven a gran velocidad; y la segunda es que es importante tener claro qué se busca, para no confundir una liendre o piojo; las liendres suelen parecer puntitos blancos pero, a diferencia de otras partículas (como la caspa o el polvo), están pegados con firmeza en la base de los cabellos.
  4. Para facilitar la búsqueda, se aconseja humedecer la cabeza y utilizar un peine de dientes finos, para ayudar a retirar los parásitos y larvas. Habrá que peinar el pelo poco a poco, por partes, y después pasar una toallita húmeda.

Cualquier persona del entorno del niño, especialmente los que viven con él (padres, hermanos, abuelos…) deberían revisarse también para descartar que puedan haberse contagiado.

Tratamiento para los piojos

Para eliminar los parásitos y sus liendres de la cabeza de los niños, se pueden encontrar en las farmacias varios tipos de productos recomendados como tratamiento para los piojos. Estos suelen ser insecticidas preparados para aplicar en el cuero cabelludo, siguiendo al pie de la letra las instrucciones indicadas.

Así, en primer lugar, habría que utilizar un antiparasitario que contenga permethrin (se recomienda usar el producto en gel o en crema) y aplicarlo durante unos 30 minutos sobre el cabello seco antes del lavado con un champú normal, y repetir este procedimiento dos días seguidos por la noche. Después de lavar la cabeza, habrá que extraer las liendres “a mano” con un peine.



Como método casero para eliminar los piojos de la cabeza, se puede probar a lavar el pelo con una mezcla de agua y vinagre, y después de aclararlo bien, peinarlo con un peine de púas finas, para sacar las liendres con ayuda de las manos. 

A la semana de haber aplicado este tratamiento contra los piojos, se debe volver a repetir el mismo procedimiento. Asimismo, es muy importante que en las guarderías y escuelas, todos los niños que puedan estar contagiados con piojos sean tratados al mismo tiempo, para evitar así que se puedan producir contagios sucesivos de unos niños a otros.

En cualquier caso, no es recomendable consultar con un médico antes de utilizar estos productos en un niño, sobre todo si se necesita un segundo o tercer tratamiento. Y, en niños de dos años o menos, no es conveniente usar ningún producto antiparásitos sin antes haber planteado a su médico o pediatra el problema, para que este pueda aconsejar qué hacer.

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Eliminar los piojos de ropa y peines

Nunca habrá que rociar la casa con insecticida contra piojos, ya que puede ser altamente tóxico. Sin embargo, sobra decir que además de desparasitar la cabeza de la persona infectada, es imprescindible también eliminar los piojos de los objetos. No es necesario que se tire nada, solo habrá que limpiar bien, con el mismo insecticida, todos sus peines y cepillos, dejándolos al menos una hora en remojo; incluso habrá que desinfectar el material escolar del niño. Para todos los objetos que no se puedan mojar, está la opción de lavarlos en seco o meterlos en una bolsa de plástico sellada, durante dos semanas.

En cuanto a la ropa, habrá que lavarla con ropa muy caliente, para asegurarse de que ninguna liendre permanece pegada. Es necesario hacer esto no solo con la ropa de vestir, sino también con las sábanas, fundas de almohada y colchón, cojines, toallas, peluches, etc. Cualquier cosa de trapo que esté en contacto con el pequeño habrá de ser tratada adecuadamente: meterla en la lavadora con agua muy caliente y detergente (se puede tratar antes con el insecticida, si se quiere).

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por
    Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico

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