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Paracetamol: dosis y para qué sirve


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Publicado en Medicamentos

El paracetamol es uno de los medicamentos más populares en el mundo, analgésico y antipirético eficaz. Es utilizado como analgésico para calmar o controlar el dolor leve y moderado, y como antipirético para bajar la fiebre. Otra de sus ventajas es que se trata de un fármaco bastante seguro si se toma en dosis correctas, sin abusar de él.

Como antipirético, este fármaco actúa sobre el centro hipotalámico regulador de la temperatura; por otro lado, como analgésico el paracetamol funciona inhibiendo las síntesis de prostaglandinas en el SNC y boquea la generación del impulso doloroso a nivel periférico.

Así, el paracetamol actúa directamente sobre los receptores del cerebro para calmar el dolor, por eso es uno de los medicamentos con mejores resultados en este sentido. Además, se puede tomar combinado con otros fármacos como el ibuprofeno o naproxeno, para mejorar sus efectos analgésicos.

Paracetamol: Indicaciones

Se utiliza para aliviar el dolor y la fiebre. Está indicado tanto para adultos como para niños, siempre en las dosis adecuadas, con efectos secundarios mínimos. Algunos estudios precisan que sería necesaria una dosis siete veces superior a la normal para que el paracetamol provoque daños al paciente.

Es importante subrayar que aunque sus efectos secundarios son pocos e infrecuentes, su consumo excesivo puede resultar muy perjudicial para el hígado, por lo que en ningún caso se recomienda para pacientes con problemas hepáticos.

En definitiva, estos son algunos de los síntomas que pueden ser tratados con paracetamol:

  • Dolores de cabeza, cefaleas.
  • Contusiones.
  • Quemadoras del sol.
  • Fiebre, ocasionada por algún tipo de virus o fiebre postvacunación.
  • Dolor de muelas, dolor odontogénico.
  • Afecciones articulares.
  • Otalgias.
  • Neuralgias.
  • Controlas las molestias postquirúrgicas de operaciones menores.

Presentaciones y dosis

paracetamol

El paracetamol es uno de los medicamentos para el dolor y la fiebre más frecuentes y populares.

Lo más frecuente es tomar paracetamol en comprimidos o pastillas, pero también existen otras presentaciones del paracetamol, como los supositorios o las inyecciones. Asimismo, también se puede encontrar paracetamol granulado efervescente, en comprimidos bucodispersables o en gotas (envases de frasco con 15 ml).

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En este sentido, la dosis normal de paracetamol en adultos para calmar el dolor y controlar la fiebre es de 325 a 1.000 mg cada 4 horas, hasta un máximo de 4 gramos al día. En el caso de los menores las dosis recomendadas oscilan entre los 40 mg y los 480 mg, según la edad del pequeño.

Con todo, el modo de administración del paracetamol varía según la presentación elegida:

  • Comprimidos: Se recomienda vía oral o rectal para el tratamiento de cualquier dolor de intensidad leve o moderada, así como para la fiebre. Se puede tomar directamente con agua, o diluida en algún líquido (agua, leche, zumo…).
  • Comprimido bucodispersable: Hay que deshacerlo en la boca antes de tragarlo.
  • Granulado para solución oral: Hay que disolver el medicamento en medio vaso de agua.
  • Granulado efervescente: Disolverlo en un vaso de agua y tomarlo cuando haya dejado de hacer burbujas.
  • Supositorio: Si está demasiado blando para introducirlo por el recto, se puede enfriar en la nevera unos 30 minutos antes de su administración; o sumergir con envoltorio bajo agua fría. Debe usarse el supositorio completo, sin fraccionar.
  • Vía intravenosa: Por su parte, el paracetamol vía intravenosa (IV) se suministra en casos de urgencia o cuando no es posible su administración por otras vías.

Efectos secundarios del paracetamol

paracetamol

Tanto para adultos como para niños, el paracetamol es uno de los fármacos más eficaces para bajar la fiebre.

Ningún fármaco debe tomarse a la ligera, tampoco el paracetamol. Aunque se trate de un medicamento con un perfil de seguridad muy bien establecido, eso no quiere decir que no tenga riesgos para quienes lo toman. De hecho, los especialistas indican que a partir de ciertas dosis el paracetamol puede ser dañino para el hígado, por ejemplo.

Algunos de los efectos secundarios más conocidos del paracetamol son los siguientes:

  • Erupciones cutáneas.
  • Alteraciones hematológicas.
  • Hipoglucemia.
  • Hipotensión.
  • Hepatotoxicidad
  • Piura estéril.
  • Náuseas, vómitos.
  • Dolor epigástrico.
  • Somnolencia.
  • Anemia hemolítica.
  • Daño renal y hepático. En dosis muy elevadas puede derivar en necrosis hepática.
  • Neumonitis.

El paracetamol está contraindicado para personas con hepatitis o insuficiencia hepatocelular grave, por la posibilidad de que cause daños en el hígado.

Contraindicaciones

Este medicamento no está recomendado para personas con hipersensibilidad al clorhidrato de propacetamol (profármaco del paracetamol), quienes tengan una insuficiencia hepática o hepatocelular grave, así como personas con hepatitis vírica, con antecedentes de rectitis, anitis o rectorragias (en caso de paracetamol vía rectal).

Insuficiencia hepática

paracetamol

Los efectos secundarios del paracetamol son mínimos, pero no se debe abusar de su consumo.

El paracetamol está contraindicado para personas con hepatitis o insuficiencia hepatocelular grave. En el caso de pacientes que sufran hepatitis aguda, la dosis de paracetamol no debe superar los 2 gramos al día, con un intervalo de 8 horas entre cada toma.

En cualquier caso, aunque su uso es aceptado de modo ocasional para estos enfermos, si se requiere un tratamiento prolongado, lo convenientes es que un especialista prescriba otro fármaco.

Insuficiencia renal

Al igual que en el anterior caso, los enfermos renales pueden tomar este medicamento de forma ocasional, pero su ingesta prolongada puede provocar efectos adversos y dañinos para el riñón. Por lo tanto, no se debe recurrir a él sin contar con la prescripción de un especialista.

Embarazo, lactancia y paracetamol

Aunque no se ha investigado específicamente los posibles efectos secundarios del paracetamol en caso de embarazo, sí hay estudios que han demostrado que la acción del paracetamol atraviesa la placenta materna. Por lo tanto a priori se recomienda no tomar este fármaco durante el periodo de gestación, salvo necesidad y prescripción médica.

paracetamol

La presentación más habitual de paracetamol son los comprimidos para tomar vía oral.

Por el contrario, el paracetamol es totalmente compatible con la lactancia materna. Aunque una mínima cantidad del fármaco se excreta en la leche de la madre, ningún estudio ya hallado restos del medicamento en la orina de los lactantes. Es decir, no existe evidencia científica o médica de que haya riesgos para el bebé.



Paracetamol y otros medicamentos

Interacción con otros fármacos

Si se está siguiendo algún otro tratamiento médico hay que consultar con el especialista antes de tomar paracetamol, para evitar interacciones. Así, paracetamol puede disminuir los efectos del Busulfán (medicamento perteneciente al grupo de agentes antineoplásicos alquilantes, empleado para tratar algunos tipos de cánceres, como la leucemia).

También puede interaccionar con la Carbamazepina (fármaco utilizado para crisis epilépticas y el tratamiento del trastorno bipolar). En concreto, este fármaco puede aumentar el efecto dañino sobre el hígado del paracetamol.

Asimismo, se pueden producir reacciones indeseadas en pacientes que estén tomando warfarina (un anticoagulante oral que se utiliza para prevenir la formación de émbolos y trombos), por lo que no se deben ingerir más de 2 gramos de paracetamol diarios, durante pocos días.

Por último, también se debe evitar el consumo simultáneo de paracetamol y zidovudina (un antirretroviral indicado para personas con SIDA).

Paracetamol e ibuprofeno

¿Qué diferencia hay entre el paracetamol y el ibuprofeno? Es habitual pensar que el paracetamol es más suave o menos perjudicial que el ibuprofeno, pero esta afirmación no es del todo exacta pues cada uno de estos fármacos tiene sus efectos secundarios y posibles riesgos. Ninguno de los dos es venial, según los expertos, y los límites y usos de ambos deben ser conocidos antes de su consumo.

La principal diferencia entre el paracetamol y el ibuprofeno está en que este último tiene efectos antiinflamatorios, mientras que el paracetamol no. Es decir, ante una migraña, un dolor de muelas o de garganta, tanto el paracetamol como el ibuprofeno son útiles para aliviar las molestias, pero el ibuprofeno no solo calma el dolor sino que también actúa contra el origen del mismo (la inflamación).

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Paracetamol tiene muy buenos resultados para calmar cualquier dolor de carácter leve y moderado, siempre que no esté asociado a un proceso inflamatorio.

Tanto el paracetamol como el ibuprofeno se pueden adquirir en farmacias sin necesidad de tener receta, no obstante, no es aconsejable tomar estos medicamentos sin la correspondiente prescripción del médico. Será el especialista quien oriente sobre cómo usar uno y otro fármaco, pero a rasgos generales se pueden aportar las siguientes indicaciones:

  • Paracetamol se utiliza para el dolor leve o moderado, producto de una caída, por ejemplo.
  • Ante un proceso que no es inflamatorio, como puede ser un catarro, es preferible tomar en primera instancia el paracetamol.
  • Cuando se trata de un proceso inflamatorio, como puede ser un dolor de muelas o de garganta, será más útil el ibuprofeno.
    paracetamol

    Frente a otros medicamentos, el paracetamol no tiene efectos nocivos en el estómago, pero sí puede ser dañino para el hígado.

  • En el caso del dolor de cabeza, si este es “normal”, se puede tomar paracetamol para aliviarlo. Pero si se trata de un dolor de cabeza producido por una migraña, entonces sí podría ser más conveniente tomar un antiinflamatorio como el ibuprofeno.
  • Para la fiebre son eficaces tanto uno como otro, pero los especialistas prefieren recomendar primero el paracetamol porque no causa daños en el estómago.
  • En muchos casos, para dolores más agudos se puede aconsejar combinar paracetamol e ibuprofeno en un mismo tratamiento. De esta forma se consigue durante más tiempo el efecto analgésico del fármaco sin aumentar la dosis de ninguno de ellos.
  • Los efectos del ibuprofeno son más rápidos. Así, mientras que este funciona en unos 30 minutos, el paracetamol no hace efecto hasta que pasan entre 45 minutos y una hora.
  • Sus efectos sobre el dolor y la fiebre duran alrededor de 4 horas, en lugar de las 6 horas que ofrece el ibuprofeno.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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