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Ortodoncia infantil


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Publicado en Ortodoncia

Al hablar de la ortodoncia infantil hay que dirigirse a los padres, quienes deben conocer una serie de cuestiones que ayudarán a preservar la salud bucodental de sus hijos y a evitar problemas dentales en el futuro. En primer lugar, es importante ser consciente de que la niñez es la mejor época de la vida para prevenir y resolver los incipientes problemas de maloclusiones y malposiciones dentarias. Hay menores que padecen un problema de oclusión dental a edades tempranas y que, como consecuencia del mismo, la armonía de su cara puede acabar por verse afectada. Por ello, se aconseja llevar a los pequeños al dentista a los 6 años aproximadamente, y hacerlo antes si los progenitores detectan cualquier anomalía en el hueso maxilar del niño o niña.

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Se recomienda comenzar a llevar a los niños al dentista a partir de los 6 años.

Antes de profundizar en este tema, es interesante situar el origen de los problemas dentales de los niños en una serie de hábitos nocivos, típicos de la infancia, que los padres deben vigilar porque suelen alterar gravemente la posición de los dientes y el crecimiento de los huesos del maxilar.

  • Chuparse el dedo: se trata de una costumbre en los infantes que no tiene mayor importancia cuando son muy pequeños, pero que hay que intentar que no se prolongue más allá de los 6 o 7 años, ya que se corre el riesgo de que haya una alteración de la oclusión dental en forma de mordida abierta.
  • Usar chupete: hay niños que continúan usando chupete para dormir o muchos padres que lo utilizan como un método para tranquilizar al niño cuando tiene una rabieta. Si esto sucede más allá de los 6 años, ocurre lo mismo que en el caso anterior y se puede estar incitando a que surja un problema de mala mordida.
  • Interposición lingual: consiste en poner la lengua entre los dientes en el momento de ingerir los alimentos -deglución- o, simplemente, cuando se traga saliva. Esto ejerce una fuerza que hace que los dientes se muevan o separen.
  • Respirar por la boca: este es un problema que tiene su origen en una oclusión nasal crónica. Es muy importante actuar en estos casos, pues puede afectar a muchos aspectos de la salud del niño. En el caso de los dientes, la respiración oral impide que el maxilar superior se desarrolle de forma normal.

Cuándo procede la ortodoncia infantil

Como ya se ha adelantado al inicio de este artículo, la infancia es el mejor momento para prevenir problemas de maloclusiones y malposiciones dentarias, puesto que es a estas edades cuando los maxilares y los dientes están en pleno desarrollo. Además de los hábitos nocivos ya mencionados, hay algunos signos observables que pueden indicar la necesidad de una ortodoncia:

  • Dificultad para masticar o morder.
  • Dificultad al hablar o pronunciar algunas palabras.
  • Presencia de dientes desplazados.
  • Algunos dientes sobresalen de otros.
  • Dientes parcialmente desunidos, con espacio entre ellos.
  • Mandíbula o dientes con un tamaño desproporcionado.
  • Los dientes de la arcada inferior sobresalen. También cuando los de la arcada superior salgan demasiado por delante.
  • Dientes frontales apiñados.
La ortodoncia preventiva es la que se realiza antes de que las desviaciones de los dientes sean permanentes.

La ortodoncia infantil suele ser preventiva, pues se realiza antes de que las desviaciones de los dientes sean permanentes.

Se estima que el mejor momento para actuar es alrededor de los 6 años. En concreto, los especialistas subrayan que en todos los niños hay un período aproximado de 9 meses, conocido como ‘el estirón de la infancia’, en los que el crecimiento se produce a una gran velocidad. Ese punto puede ser detectado por el dentista por medio de una radiografía de la columna cervical, con la que consigue medir la edad ósea del niño -que no siempre coincide con la edad real-.

Según insisten los especialistas en Ortodoncia infantil, es ese ‘estirón’ el momento idóneo para corregir o prevenir los problemas de mala oclusión o mala posición en los dientes, ya que, todavía sería posible modificar las estructuras óseas de la cara. Así, se recomienda que los niños hagan su primera visita al dentista en torno a los 6 años, cuando cualquier anomalía podría resolverse con un sencillo tratamiento de ortodoncia infantil, evitando tener que recurrir a técnicas más complejas en el futuro.

Es frecuente, por ejemplo, que conforme se desarrollan los maxilares y se están sustituyendo los dientes de leche por los definitivos, surjan una serie de problemas. Los más comunes son:

  • Que los dientes definitivos sean de menor tamaño, quedando un hueco libre.
  • Que salgan en una posición adelantada o retrasada.
  • Que evolucionen inclinados en una dirección incorrecta.
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Frente a la de los adultos, la ortodoncia infantil tiene la ventaja de poder resolver los problemas con mayor facilidad.

Todo esto dará lugar a problemas de maloclusiones -los más habituales, los de una mala mordida-, e incluso afectará a las proporciones normales del rostro del niño, alterando sus rasgos faciales. Si no se ataja este problema a tiempo, la estructura ósea de la cara será definitiva y la situación prácticamente irreversible.

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Ventajas de la ortodoncia para niños

La ortodoncia infantil ofrece muchas más posibilidades terapéuticas que un tratamiento para corregir la alineación de los dientes ejecutado a otra edad. De hecho, entre los 7 y los 11 años, los problemas relacionados con la forma del paladar o maxilar se consideran relativamente fáciles de resolver.

Con un tratamiento de ortodoncia en niños, se identifican los problemas conforme estos se desarrollan, pudiéndose plantear una solución cuando la posición errónea de los dientes aún no es permanente. Entre sus ventajas se pueden mencionar las siguientes:

  • Un tratamiento dental en niños sirve para corregir tanto la anchura del arco dental para que no aumente su perímetro.
  • También permite recolocar con más facilidad los dientes que están en una posición incorrecta o redirigir su crecimiento en la posición adecuada.
  • Se puede guiar el crecimiento de las mandíbulas.
  • Coloca los dientes definitivos en su posición correcta.
  • Disminuye el riesgo de sufrir una lesión en los incisivos superiores frontales.
  • Algunas técnicas ayudan a eliminar malos hábitos de los niños.
  • La duración del tratamiento es más reducida que en el caso de que el tratamiento se lleve a cabo más tarde.
  • Contribuye a prevenir problemas digestivos.
  • Simplifica un tratatamiento de ortodoncia posterior, en caso de ser necesario.

Duración del tratamiento

La duración del tratamiento de ortodoncia en niños dependerá de varios factores, como la gravedad del problema a tratar y la edad del menor. Generalmente, suelen duran unos 12 meses, aunque hay circunstancias en las que se puede alargar unos meses o, incluso, acortar los tiempos si te aborda de manera precoz.

En niños siempre suele utilizarse la ortodoncia de metal.

En niños siempre suele utilizarse la ortodoncia de metal.

En el momento de realizar el estudio previo al tratamiento, el ortodoncista establecerá de forma aproximada la duración del tratamiento. También dará a los padres una serie de consejos para conseguir que el proceso sea efectivo y que se alcancen los resultados perseguidos.

Asimismo, se intentará motivar a los niños para que colaboren con el tratamiento y para inculcarles hábitos saludables para sus dientes, como lavarse los dientes después de cada comida, no tomar alimentos perjudiciales para los dientes, reducir la ingesta de dulces o chucherías, etc.

Técnicas más frecuentes

Generalmente, las técnicas que emplea el ortodoncista en los niños son de tipo interceptivo. Estas son aquellas que permiten corregir desviaciones en los dientes en el mismo momento en el que estas se están produciendo, cuando todavía es posible evitar que el crecimiento craneofacial evolucione de manera anormal. En estos casos, se suele recurrir a dos tipos de aparatos de ortodoncia infantil:

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  • Ortodoncia fija: es el tratamiento más utilizado y eficaz que existe. Consiste en brackets metálicos con los que se controla y corrige la posición de cada diente, pudiéndose desplazar la dentadura hasta lograr una alineación perfecta. Al ser fijos, la función correctiva del aparato no se ve interrumpida.
  • Ortodoncia removible: son de quitar y poner, es decir, el paciente puede extraerlos con relativa facilidad. Normalmente están hechos de un plástico resistente y se ajustan a los molares por medio de unos ganchos de metal. Con ellos se puede aprovechar el crecimiento para corregir defectos óseos. Habría que llevarlo un mínimo de horas para que fuese efectivo -toda la noche y unas 6 horas durante el día-.

Ortodoncia temprana

Pero, además de la ortodoncia interceptiva, se puede emplear en los niños otro tipo de técnicas, a cargo de un ortopediatra, cuando los pequeños tienen entre 3 y 6 años. A esas edades no es muy frecuente llevar a un niño a la consulta de un odontólogo, si bien, para prevenir problemas futuros, los padres deben estar atentos a todos los hábitos nocivos típicos de la infancia señalados en párrafos anteriores. Es aconsejable, además, observar la evolución de la dentadura y el hueso maxilofacial de los hijos y llevarlos a un especialista en Odontopediatría si se percibe alguna anomalía.

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Un buen tratamiento de ortodoncia cuando se es niño, permitirá lucir una bonita sonrisa de mayor.

Estos especialistas podrán aplicar algún tratamiento de ortodoncia temprana que ayude a quitar los malos hábitos adquiridos por el menor y que son perjudiciales para los dientes. También podrá colocar retenedores de espacio si se pierde un diente de leche antes de tiempo, para evitar que uno contiguo se desplace ocupando una posición que no le corresponde.

En resumen, lo recomendable es llevar a los niños a un ortodoncista a partir de los 6 años, para que se evalúe el estado de su dentadura y se le haga un examen inicial que indique si el crecimiento maxilofacial es el adecuado o si necesita de un tratamiento de ortodoncia. En este caso, el especialista aconsejará la mejor alternativa de entre las diferentes opciones que existen en el campo de la ortodoncia infantil.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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