BonomédicoBlogEnfermedadesValores normales de leucocitos

Valores normales de leucocitos


Comentar
Publicado en Enfermedades, Salud

Los leucocitos, también conocidos popularmente como glóbulos blancos, son los encargados de defender al organismo frente a agresiones del exterior. Por este motivo, cuando una persona tiene bajos los leucocitos significa que tiene más posibilidades de padecer una infección. Así, lo ideal es mantener unos niveles normales de leucocitos y llevar unos controles médicos rutinarios para detectar cualquier alteración en los valores de glóbulos blancos.

¿Qué son los leucocitos?

Los glóbulos blancos son importantes en la defensa del organismo contra las células extrañas y micoorganismos infecciosos. De ahí, que el organismo necesite un importante número de glóbulos blancos (leucocitos) para avisar al cuerpo de que algo va mal y que pueda reaccionar contra la infección.

Los leucocitos, al igual que el resto de células de la sangre, se fabrican en la médula ósea a partir de células madre que al madurar se transforman en uno de los cinco tipos principales de glóbulos blancos, que se explicarán en el siguiente apartado.

Una persona produce unos 100.000 millones de leucocitos al día. Esta cantidad se expresa en términos de células por microlitro de sangre (en total entre 4.000 y 11.000 por microlitro). Los cinco tipos principales de leucocitos y el número total de células de cada uno de ellos se determinan en un volumen específico de sangre.

Valores normales de leucocitos

Es fundamental tener unos valores normales de leucocitos ya que se encargan de defender al cuerpo de agentes externos.

Cualquier cantidad que no esté dentro de los niveles normales de leucocitos indican que algo no está funcionando bien en el organismo y, por tanto, hay un trastorno.

Si hay una disminución del número de leucocitos, esto es, menos de 4.000 células por microlitro de sangre, la persona tendrá más probabilidad de sufrir infección. En caso de que se incremente el número de leucocitos en más de 11000 células por microlitro de sangre (leucocitosis), significará que el organismo está sufriendo una alteración para regular la maduración de leucocitos, liberando más células inmaduras o anormales al torrente sanguíneo.

Por otro lado, a veces los problemas que afectan a los niveles normales de leucocitos solo lo hacen a uno de los cinco tipos que existen, mientras que en otras ocasiones puede implicar a varios o a todos.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

Como norma general, es más frecuente que se produzcan trastornos de los neutrófilos y de los linfocitos, que de los monocitos y los eosinófilos. Lo menos común es el trastorno de los basófilos.

Tipos de leucocitos

Hay varios tipos de leucocitos como expondremos a continuación: los basófilos, eosinófilos, linfocitos (células T, células B y células asesinas naturales), monocitos y neutrófilos.

Basófilo

Es el menos abundante de los leucocitos, supone un 1% o menos del total. Su característica principal es que tiene un núcleo segmentado y gránulos citoplásmico, que se pueden volver de color azul cuando se exponen a un colorante básico.

Eosinófilos

Contiene gran cantidad de gránulos en su interior y se tiñe con tinciones ácidas. Cuando aumentan los valores normales de leucocitos de este tipo (50-500 ml), surgen las alergias, asma, parásitos e infecciones. También enfermedades intestinales como Crohn, la celiaquía o afecciones pulmonares (Löffler). Es raro que los niveles de eosinófilos lleguen a cero.

Linfocitos

Son los leucocitos que no tienen gránulos. Se trata de las células más relevantes del sistema inmunitario pues son las que lo defienden de agentes extraños para el organismo. Los niveles normales de los leucocitos de este tipo están entre 1.300 a 4.000/ml. El hecho de que aumenten de número se denomina linfocitosis, y da cuando hay procesos infecciosos agudos, crónicos, alergias farmacológicas o enfermedades como la leucemia.

Valores normales de leucocitos

Los problemas que afectan a los valores normales de leucocitos dependen de varios factores ya que existen distintos tipos de glóbulos blancos.

En cambio, la disminución de linfocitos se denomina linfopenia y la padecen personas con el sistema inmune defectuoso o que está en tratamiento de quimioterapia.

Neutrófilos

Esta clase de leucocito tiene gránulos y se tiñe de forma fácil con colorantes neutros. Su función principal es destruir bacterias y restos celulares además de partículas sólidas. Los niveles normales de neutrófilos están entre 2.000-7.500/ml. Cuando los niveles son más altos de lo normal se llama neutrofilia.

En esos casos, surgen infecciones, quemaduras, hemorragias agudas, procesos inflamatorias, golpe de calor o tabaquismo. Está además asociado al proceso en el que mueren las células de algún tejido como ocurre cuando una persona sufre un infarto de miocardio. Cuando los niveles de neutrófilos son bajos se llama neutropenia. En ese caso, el paciente que experimenta esto se vuelve más vulnerable a contraer infecciones incluso por pequeñas que estas sean.

¿Cómo se producen los leucocitos?

A lo largo de este artículo hemos mencionado algo al respecto de la producción de los leucocitos. Ahora lo concretaremos. Los leucocitos se fabrican en la médula ósea y algunos maduran en los ganglios linfáticos, el bazo o el timo. Estas células pueden vivir pocas horas o varios días, según su maduración.

Los glóbulos blancos o leucocitos son células que fabrica la médula ósea y que estanpresentes en todo el organismo como parte del sistema de defensas.

En ocasiones la regulación de las células de la sangre la realizan los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado o los riñones. Y cuando se da una infección o lesión se incrementa la producción de estos leucocitos en la sangre. En definitiva, los leucocitos están en todo el organismo (sangre y sistema linfático).



¿Por qué es necesario conocer el número de leucocitos que se tienen?

El principal motivo para saber el número de leucocitos que tenemos en sangre es para asegurarnos que todo funciona bien y no tenemos ninguna enfermedad. Pues dichos leucocitos, que están presentes principalmente en la sangre, tienen la gran labor de luchar contra las infecciones o cuerpos extraños. Lo que pasa es que a veces pueden dejar de cumplir su función y atacar tejidos normales y necesarios del propio organismo. Los leucocitos son parte de las defensas inmunitarias del cuerpo del ser humano.

Otro nombre con el que se los conoce es con el de glóbulos blancos, porque el observarlos por el microscopio tienen este color. Hemos comprobado que hay cinto tipos de leucocitos distribuidos en grupos como los denominados polimorfonucleares (neutrófilos, eosinófilos y los basófilos) y los mononucleares (los linfocitos y los monocitos). Todos ellos nacen a partir de células madres, que se fabrican en la médula ósea.

Es importante saber que los niveles de leucocitos están bien para estar seguros de que no existe una infección o alguna enfermedad grave como cáncer o leucemia, entre otras.

El médico puede saber si una persona padece una enfermedad a partir de los resultados de una analítica en la que se observe una modificación de los niveles normales de leucocitos. A partir de ese momento, podrá aproximarse a un diagnóstico en el que cabrán: afecciones infecciosas, cáncer, leucemias y otras.

Por este motivo, es necesario el recuento para que el médico pueda aproximarse a posibles enfermedades. De otra parte, el porcentaje de cada grupo de leucocitos también ayuda a la hora de hacer un diagnóstico aproximado.

Leucocitos: niveles normales

De todo lo expuesto hasta el momento, se deduce que los niveles normales de leucocitos o glóbulos blancos en la sangre es de 4.500 a 11.000 por microlitro (mcL). Estos valores variarán en función del laboratorio que los realice, pues cada uno utiliza distintas mediciones o pueden analizar distintas muestras.

Valores normales de leucocitos

Para conocer los valores normales de leucocitos solo es necesario realizarse un análisis de sangre.

Los resultados anormales significará que la persona padece o tiene una enfermedad o trastorno de algún tipo. En el caso de que la cantidad de leucocitos sea baja (leucopenia) el conteo de glóbulos blancos será de 4.500 (esto es, por debajo de lo normal).

Riesgos de una producción anormal de leucocitos

Como vimos, dentro de los cinco tipos de glóbulos blancos que existen, está el neutrófilo que es el más importante para combatir las infecciones. Si se tienen menos de 1.700 neutrófilos en un microlitro en sangre, se tiene una cantidad baja de glóbulos blancos. Pero si hay menos de 500 neutrófilos en un microlitro de sangre, se incrementa el riesgo de infección de una forma muy considerable.

Tras un valor bajo de leucocitos puede ser que se escondan estos posibles problemas:

  • Infecciones bacterianas de mucha gravedad.
  • Cánceres que afecten y dañen la médula ósea.
  • Patologías virales como mononucleosis.
  • Patología hepática o del bazo.
  • Tratamiento de radiación para el cáncer.
  • Enfermedad del sistema inmune, como el lupus.
  • Insuficiente funcionamiento de la médula ósea (por infección, tumor o cicatrización anormal).
  • Fármacos para tratar el cáncer u otros medicamentos.

Cuando, por el contrario, existe una alta cantidad de glóbulos blancos (leucocitosis) nos podemos encontrar ante:

  • Elevado consumo de tabaco (cigarrillos).
  • Falta de bazo por una cirugía.
  • Infecciones de origen, principalmente, bacteriano. 
    Valores normales de leucocitos

    Es importante mantener los valores normales de leucocitos para evitar infecciones bacterianas.

  • Leucemia.
  • Estrés físico o mental intenso.
  • Daño por quemaduras.
  • Enfermedad inflamatoria del tipo artritis reumatoide o alérgica.
  • Ciertos fármacos o medicinas.
  • Anemia aplásica.

Pero además de lo expuesto, existen otras razones por las que se puedan alterar los niveles normales de leucocitos en sangre, haciendo que se disminuya su conteo.

Esto ocurre, por ejemplo, si la persona está tomando antibióticos, medicamentos contra las convulsiones, fármacos antitiroideos, diuréticos, bloqueadores de la histamina-2, clozapina, medicamentos para quimioterapia, arsenicales, captopril, clorpromazina, sulfamidas, quinidina, terbinafina y ticlopidina.

En cambio, los medicamentos que pueden incrementar el conteo de leucocitos son: corticosteroides, epinefrina, agonistas adrenérgicos (por ejemplo, albuterol), litio, heparina y factor estimulante de colonias de granulocitos.

Enfermedades relacionadas con niveles anormales de leucocitos

El Cáncer

Hemos podido ver la importancia de disponer de niveles normales de leucocitos y conocer la función de los mismos como soldados que combaten batallas contra las infecciones por bacterias, virus, hongos y otro tipo. Dentro de los tipos de leucocitos que existen está el neutrófilo que se produce en la médula ósea y se transporta por la sangre a través de todo el organismo. Se desplazan hasta las infecciones y destruyen los patógenos.

Si el cuerpo no dispone de suficiente neutrófilos se produce lo que hemos visto anteriormente, la neutropenia. De modo, que el organismo experimenta cierta dificultad para luchar contra los patógenos. El resultado es que la persona enferma con más facilidad por causa de las infecciones. Esto es así, cuando un adulto tiene menos de 1.000 neutrófilos en un microlitro de sangre (neutropenia).

Esta neutropenia puede convertirse en grave si el conteo de glóbulos blancos es muy bajo (inferior a 500 neutrófilos en un microlitro de sangre). En esos caso, incluso las bacterias que habitan en la boca, piel o intestino del paciente se convierten en una grave amenaza contra él.

Valores normales de leucocitos

Generalmente, los valores normales de leucocitos oscilan entre 4.500 y 11.000 por microlitro.

Una enfermedad que produce estos resultados bajos de leucocitos es el cáncer o sus tratamientos con quimioterapia. El cáncer puede alojarse en la médula ósea y afectar a la producción de neutrófilos haciendo que esta sea menor.

El conteo de leucocitos también puede disminuir cuando el cáncer es tratado con los medicamentos para la quimioterapia, que también disminuyen la producción de glóbulos blancos saludables en la médula ósea.

Ya hemos visto, que un unos niveles bajos de glóbulos blancos o leucocitos se produce en los siguientes casos:

Pero si al analizar la sangre y ver el conteo de neutrófilos que hay se comprueba que éste es demasiado bajo, el paciente deberá intentar evitar las infecciones. Para ello, la persona tomará en cuenta las siguientes pautas o medidas para prevenir cualquier tipo de infección:

  • Se lavará las manos con agua y jabón antes de comer y a menudo.
  • Estará alejado de personas con síntomas de infección.
  • Se alejará de mascotas y otros animales para evitar coger ninguna infección.
  • Llevará a cabo una dieta sana y equilibrada.

Los niveles normales de leucocitos pueden verse alterados en caso de que exista alguna enfermedad o infección, pero también a consecuencia de la quimioterapia.

Y si presenta alguno de los siguientes síntomas avisará de inmediato a un médico:

  • Vómitos intensos, náuseas.
  • Debilidad extrema.
  • Fiebre, sudores y escalofríos.
  • Diarrea que no desaparece o viene con sangre.
  • Problemas para comer y beber.
  • Dolor en el estómago, dolor de cabeza que no desaparece.
  • Tos que empeora.
  • Erupciones en la piel, enrojecimiento.
  • Ardor al orinar.
  • Dificultad para respirar cuando está en reposo o realizando labores simples.

La leucemia linfoblástica

Es un tipo de cáncer que afecta a los linfoblastos, esto es, a los leucocitos que combaten las infecciones. Es común que los leucocitos o glóbulos blancos sean las células sanguíneas a las que más afecte el cáncer. Pero no son las únicas pues hay otras como los glóbulos rojos (responsables de transportar el oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo) y las plaquetas (células encargadas de la coagulación sanguínea) que también deben presentar unos niveles concretos y que pueden verse afectadas.

En el caso de la leucemia es más común en adultos mayores de 55 años, pero también puede desarrollarse en niños menores de 15 años.

Hay muchos tipos de leucemia: aguda, que crece rápido y se empeora de prisa; y la leucemia crónica, es un tipo de cáncer de crecimiento lento pero que empeora despacio a medida que avanza el tiempo.

Según el tipo de leucemia que tenga la persona el médico realizará un tratamiento acorde a ella (en el que se tendrá en cuenta la célula sanguínea afectada) y si es leucemia agua o crónica.

Lupus

El lupus es una enfermedad poco conocida que consiste en un mal funcionamiento del sistema inmunológico que ataca a las células y tejidos sanos del propio organismo. Por tanto, este trastorno afectará a las articulaciones, piel, riñones, sangre y demás zonas del cuerpo. Pues el sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra infecciones como las provenientes de bacterias y virus. Una persona con lupus tendrá que controlar sus niveles normales de leucocitos, siendo habitual tener valores bajos en sangre.

Valores normales de leucocitos

Quienes padecen un nivel bajo de glóbulos blancos tienen el riesgo de sufrir enfermedades del sistema inmunológico.

Cuando aparece esta enfermedad el sistema inmunológico crea unos anticuerpos que acabar con los tejidos propios del organismo. Con el nombre de “lupus” nos referimos al lupus eritematoso sistémico (LES). Esta patología es crónica y causa una reacción en el cuerpo que origina: hinchazón, dolor, calor y enrojecimiento.

Es una enfermedad que se mantiene durante un largo periodo de tiempo o durante toda la vida, aunque los síntomas no se manifiesten de forma constante. De hecho, muchos enfermos de lupus experimentan síntomas diferentes y alternativos con periodos de calma en los que no experimentan síntoma alguno. Pero esto no significa que la enfermedad haya remitido.

Al igual que otras enfermedades el médico la diagnosticará tras realizar un historial médico completo, análisis de sangre, biopsia de piel y riñón. Ya que es una enfermedad difícil de diagnosticar, aunque sin riesgo de contagio.

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

Alimentos que ayudan a aumentar los leucocitos

Hay alimentos que ayudan a mejorar los niveles de leucocitos en sangre y mejorar el sistema inmunológico. Dentro de estos alimentos se encuentran los que tengan vitamina C (un antioxidante fundamental para mejorar las defensas del organismo). Entre los que están las naranjas, fresas, piña o kiwi, que incrementan la tasa de leucocitos de forma eficaz. Pero además de estos, también contribuyen los siguientes:

  • Carnes de ternera y pollo: Se trata de algo que comemos todos los omnívoros para incrementar los leucocitos y mantener nuestro sistema inmunológico sano. La carne tiene además un gran contenido de zinc, lo que garantiza el buen funcionamiento de los glóbulos rojos y evita que agentes extraños ataquen el sistema inmunitario. 
    Valores normales de leucocitos

    Para normalizar los valores normales de leucocitos puedes tomar frutas o yogur.

  • El yogur: La comida que contenga elementos probióticos es rica en organismos vivientes que ayudan a tener un organismo sano, gracias al incremento de la producción de bacterias beneficiosas para el cuerpo. El yogur es de los más consumidos a diario dando muy buen resultado.
  • El pimiento rojo: Cuenta con dos elementos a su favor: es rico en vitamina C y también en betacaroteno, que le da su característico color. Este último nutriente incrementa el desarrollo de leucocitos por lo que es bueno incluirlo en la dieta siempre.
  • Alimentos ricos en betacaroteno: Como dijimos antes con el pimiento, el betacaroteno es un nutriente muy importante en el desarrollo de leucocitos. Por ese motivo, todos los alimentos que lo contengan ayudan a incrementar los glóbulos blancos de manera efectiva y a mantener los niveles normales de leucocitos. Entre ellos están: calabaza, papaya, mango, naranja, zanahoria, etc.
  • Artículo escrito por:
  • Doctora Maria José Fernández Jiménez

  • Licenciado en 1995 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 7.624 del Colegio de Médicos de Málaga
 
 

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *