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Láser capilar para evitar la caída del pelo


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Publicado en Tratamientos capilares

En los últimos años, uno de los tratamientos más utilizados para frenar la alopecia e incluso para prevenirla a tiempo, es el láser capilar para evitar la caída del pelo. Los beneficios que la aplicación de la tecnología láser ha proporcionado a la Medicina son infinitos, desde las ramas más generales vinculadas con el cuidado de la salud y el tratamiento de enfermedades, hasta todo lo que tiene que ver con la Estética. De la misma manera, la introducción del láser en los procedimientos capilares supuso también una revolución.

El láser para evitar la caída del pelo ayuda no solo a frenar y prevenir la alopecia, sino también a mejorar el aspecto del cabello, contribuyendo a que crezca más sano y fuerte. El procedimiento a seguir es sencillo, absolutamente indoloro y que no conlleva riesgos para el paciente.

A rasgos generales, consiste en aplicar el láser directamente sobre el cuero cabelludo para estimular la llegada de nutrientes y oxígeno a la raíz del pelo y a los folículos pilosos. En realidad, lo que se hace es favorecer la eliminación de toxinas que dañan el folículo, permitiendo que el cabello salga más fuerte y con un aspecto mucho más saludable.


De esta manera, el láser sirve no solamente para combatir la calvicie a través de la estimulación de los folículos, sino que también es una técnica eficaz para recuperar el volumen del cabello y reparar el pelo dañado. Así, una persona que no sufra todavía una alopecia severa o que no tenga calvas localizadas, pero que porte un cabello de escaso grosor y aspecto debilitado, puede mejorar su apariencia con un tratamiento de láser capilar.

Técnica del láser para evitar la caída del cabello

Se trata de una de las técnicas más novedosas para tratar la alopecia, junto con la incipiente utilización de células madre para la calvicie o el plasma rico en plaquetas. Este tratamiento, como ya se ha dicho, es totalmente indoloro y tiene un proceso de recuperación sencillo y sin excesivas molestias para el paciente. Esto es consecuencia de la ausencia de una intervención quirúrgica, puesto que el láser para evitar la caída del pelo es una técnica ambulatoria, con la que no se hace necesario realizar ningún corte ni sutura en la cabeza.

Se convierte así en uno de los procedimientos más eficaces y válidos para la alopecia, al que cada vez acuden más personas. De hecho, aunque el injerto de pelo continúa siendo el tratamiento capilar más empleado, son cada vez más los hombres y mujeres que deciden combinar el microinjerto con varias sesiones de láser capilar, para mejorar y afianzar los resultados.

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Así, el láser capilar es un procedimiento libre de efectos secundarios y que resulta de mucha utilidad para eliminar cualquier tipo de obstrucción alrededor del bulbo piloso. Asimismo, tiene un efecto antiinflamatorio que ayuda a la recuperación de los daños en el cuero cabelludo. También sirve para activar la cicatrización y para reducir la cantidad de cabellos terminales, con lo que los restantes cogen más fuerza.

Es importante explicar que el pelo no crece de forma sincronizada, sino que cada cabello nace, crece y se cae de forma independiente. Esto es lo que hace que las personas siempre tengan pelo, pues si todos los folículos pilosos trabajasen al mismo tiempo, estaríamos completamente calvos durante una temporada y tendríamos pelo en otra. Entonces, cada folículo piloso -y su cabello correspondiente- tiene su propio ciclo de vida, que incluye tres fases: anágena, catágena y telógena.

Cabe añadir brevemente en qué consiste cada una de estas etapas:

  1. Fase anágena: es la etapa de crecimiento del cabello, momento en el que el bulbo piloso se regenera y el pelo comienza a crecer a un ritmo determinado, normalmente a un centímetro al mes. Esta fase dura entre 1 y 4 años, según la persona.
  2. Fase catágena: es cuando el folículo piloso se retrae y deja de producir fibra capilar, lo que paraliza el crecimiento del pelo. Es una etapa de transición en la que el cabello sigue unido al cuero cabelludo.
  3. Fase telógena: corresponde con la caída progresiva del cabello. El folículo queda libre y el ciclo de vida del pelo se reinicia.

Si no existe ningún motivo genético o hereditario (o un factor externo como el estrés, una enfermedad, ciertos medicamentos o una mala alimentación), el 90% de los cabellos están en fase de crecimiento, mientras que el resto se van expulsando. En las personas con alopecia estas proporciones se alteran, lo que hace que aparezcan las calvas. En estas circunstancias, el láser capilar ayuda a reactivar los folículos pilosos estériles en las fases catágena y telógena, para que el pelo vuelva a crecer.

Es decir, el nuevo pelo reemplazará al que está en las dos últimas etapas del ciclo, por lo que al principio, tras la aplicación del láser, suele ser habitual que se produzca una caída del cabello. Esto no debe despertar recelos en el paciente, ni convertirse en motivo de preocupación, pues las unidades perdidas se sustituyen por otras nuevas, un cabello más grueso y resistente.

Resultados

Según los datos disponibles, más del 90% de los pacientes que se han sometido a un tratamiento con láser capilar para evitar la caída del pelo afirman haber empezado a percibir los primeros resultados en las semanas posteriores a la aplicación de la técnica. Dichos efectos corresponderían con una mayor cantidad de cabello, más grueso y brillante, un ritmo de crecimiento más elevado y una disminución de la pérdida de pelo.

En cuanto a esta caída inicial del cabello durante el tratamiento, lo especialistas señalan que es signo de que la técnica está surtiendo efecto, ya que indica que los cabellos en las fases transición y expulsión están siendo estimulados con éxito para se reemplazados por otros. Por tanto, un aumento de la caída del pelo durante las primeras semanas de utilización del láser capilar significa que el procedimiento funciona.

Así, aproximadamente en las cinco primeras semanas, el cabello habrá ganado más vitalidad y un aspecto más brillante. El paciente notará una menor caída y también una disminución del picor en el cuero cabelludo, además, sentirá que el nuevo pelo comienza aparecer.

Entre la semana 5 y 10, casi la mitad de los pacientes ya perciben un aumento en la densidad del cabello, y un pelo más fuerte y grueso. A partir de ahí, se empiezan a desarrollar ya todos los beneficios del tratamiento con láser capilar para evitar la caída del pelo -menor caída y ritmo de crecimiento más rápido, pelo más manejable, más grueso, fuerte y sano, con más vitalidad y brillo-. Los diversos estudios llevados a cabo por algunas de las clínicas que utilizan el láser entre sus tratamientos capilares indican que los pacientes que se someten a esta técnica experimentan un incremento en el crecimiento de nuevos cabellos en torno al 21%, junto con una reducción drástica en la caída del mismo. Aún así, también se advierte de que en el caso de detener su aplicación en mitad del tratamiento, la caída del cabello no solo persistiría sino que se corre el peligro de que la alopecia se acentúe en menos de un año. 

Ventajas del láser capilar

De todas formas, los resultados de la aplicación del láser capilar depende de las características de cada paciente, es decir, del tipo de cabello y del grado de calvicie fundamentalmente. Pero en general, esta técnica supone un acortamiento del postoperatorio, además hace este proceso menos doloroso y molesto para el paciente, ya que el láser permite realizar incisiones más limpias y con mayor precisión. Por ello, precisamente, también se tiene la ventaja de que la cicatrización es mejor y las marcas serán prácticamente inexistentes. A diferencia de lo que ocurre con los injertos de pelo convencionales, con la técnica del láser capilar para evitar la caída del pelo las cicatrices apenas aparecen, de modo que sería posible hacer sucesivos trasplantes sin tener que esperar mucho tiempo entre una y otra intervención.

A continuación se enumeran algunas de las ventajas y beneficios de la aplicación de la tecnología láser como tratamiento capilar:



  • Estimula el crecimiento de cabello nuevo más grueso y con mayor fortaleza.
  • Disminuye la pérdida del cabello en un 87% de los casos.
  • Aumenta su volumen.
  • Aumenta la circulación sanguínea en la zona del cuero cabelludo después de un sólo tratamiento.
  • El 90% de los usuarios notan un cabello más grueso.
  • Es un tratamiento cómodo y fácil de realizar.
  • Aumenta la densidad de la masa capilar (con una media estimada de 18 cabellos/cm²).
  • Tratamiento no invasivo y sin efectos secundarios.
  • Método efectivo y probado.
  • Está indicado tanto para hombres como para mujeres, siendo muy importante la oportunidad que ofrece para combatir la alopecia femenina que, por sus particularidades, es actualmente más difícil de abordar que la masculina.
  • Aunque ofrece efectos positivos por sí solo, el láser también es una excelente técnica complementaria al microinjerto capilar convencional. Así, se puede utilizar después de realizar implantes quirúrgicos para mejorar el resultado final.

Algunos riesgos del láser para tratar la calvicie

Aunque sus efectos secundarios son prácticamente inexistentes y los riesgos son mínimos, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para evitar posibles complicaciones. La mayor parte de los asuntos que hay que tener en cuenta tienen que ver con la aplicación de la técnica por parte del cirujano capilar. Así, por ejemplo, hay que ser consciente de que un mayor uso del láser o una exposición mayor al mismo, no se traduce en unos mejores resultados. Por ello, se debe apuntar la importancia de evitar una sobredosis al láser, ya que las células podrían habituarse a la luz, con lo que la eficacia del tratamiento menguaría considerablemente.

Por otro lado, el especialista deberá colocar la unidad láser lo más cerca posible del cuero cabelludo, sin dejar que la luz brille e ilumine todo el cabello. La razón es que, tal y como se ha comprobado, la luz láser pierde eficacia cuanto más lejos se sitúe el foco irradiador, al recibir las células menos energía. En concreto, hay estudios que han medido esa pérdida de eficacia, estipulando que esta podría llegar a ser del 45% solo colocando el cepillo del láser un centímetro más lejos de lo debido de la zona a tratar. Lo adecuado y correcto es que esté puesto justo encima del área a tratar, directamente sobre el cuero cabelludo, y no en el pelo -ya que el cabello actúa de pantalla y protege el cuero cabelludo de la luz proyectada-.

Técnicas quirúrgicas de injerto de pelo

Tras una pérdida excesiva del pelo pueden esconderse muchas causas, la principal de ellas es la genética, que da lugar a una alopecia androgénica. Esto provoca 9 de cada 10 casos de calvicie, con el inconveniente añadido de que no hay ningún medicamento o tratamiento que pueda atajar el problema de forma definitiva, pues depende de los genes de la persona. No obstante, el injerto de pelo sí es una terapia con resultados demostrados para frenar la caída del pelo en personas con alopecia androgénica aunque, el paciente debe tener claro que a largo plazo esta persistirá, pues la técnica no ataca al problema de raíz.

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Entre las técnicas que existen actualmente para evitar la caída del pelo la más tradicional es la FUSS o técnica de la tira. Consiste en extraer los cabellos de la zona donante mediante una fina banda de piel, aproximadamente de unos 20 cm de longitud y un centímetro de ancho, para implantarlos después en las partes alopécicas. Aunque los riesgos son mínimos, hay que subrayar que este proceso requiere la sutura de las zonas implicadas, por lo que la recuperación será un poco más tardía. Los puntos se quitarán en torno a los 12 días, y después quedará una pequeña cicatriz que será estéticamente invisible, siempre que el pelo circundante tenga una longitud mínima cinco milímetros.

Por otro lado, hay que hablar de la técnica FUE, de extracción de unidades foliculares, que permite obtener los folículos uno a uno, de manera individual, a través de un instrumento quirúrgico de unos 0,8 milímetros de diámetro, conocido como ‘sacabocados’ y que puede utilizarse de forma manual o automática. Una vez extraídas, se preparan para trasladarlas a las zonas calvas del cuero cabelludo, injertando uno a uno los folículos pilosos para que el pelo crezca desde la raíz de forma natural. La FUE es un procedimiento más avanzado en el que se consigue que el proceso de cicatrización sea más corto, ya que no se usa ni bisturí ni hay suturas. De esta forma, se permite que el paciente se recupere a nivel médico de manera inmediata, a las 24 horas del implante, pudiéndose reincorporar a su trabajo y hacer vida  normal unos siete días después de la intervención, salvo que esto implique realizar una actividad física intensa o que le provoque un sudor desmesurado.

  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes
  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por
    Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico

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