Inseminación artificial


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Publicado en Reproducción asistida

¿Qué es la inseminación artificial? ¿Cuándo resulta necesaria?

Muchas parejas desean convertirse en padres pero por una razón u otra –esterilidadinfertilidad, entre las que existen diferencias-, les está siendo imposible. Por ello, es muy importante acudir a la consulta de un especialista para que diagnostique, de manera muy precisa, cuáles son las diferentes causas que están impidiendo la gestación y para que pueda establecer el mejor tratamiento, como la inseminación artificial, con el fin de lograr el embarazo y posterior nacimiento de un hijo sano.

En nuestro país, el esperar mucho para ser padres pasa factura. Un 17 % de las parejas presentan casos -de distinta gravedad- de infertilidad por ello.

La solución es recurrir a la ciencia para poder conseguir un hijo. Dentro de las opciones que se pueden elegir está la de la inseminación artificial, que es la técnica más natural dentro de los métodos de reproducción asistida. El método utilizado consiste en introducir semen -previamente tratado para elegir el de mejor calidad- dentro del útero de la mujer cuando esta ovule para facilitar el encuentro entre ambos y conseguir un embrión.

El procedimiento afectará a ambos miembros de la pareja. A ella se le provocará la ovulación para que produzca varios óvulos y se le hará un seguimiento para determinar el momento más adecuado para introducirle los espermatozoides de su pareja. A él se le recolectará semen, para lo cual existen varias formas de hacerlo. La mayoría de las veces se consigue tras la masturbación y depósito en un recipiente aséptico el día en el que se va a inseminar a la mujer. Para obtener suficiente cantidad de esperma se aconseja a la pareja que no mantenga relaciones sexuales durante los tres días previos con la idea de obtener semen con la adecuada cantidad y calidad de espermatozoides. A los 30 minutos de obtener la muestra se someterá a esta a una técnica para mejorar el resultado de los espermatozoides seleccionados y que dura unas 2 horas. Posteriormente, la muestra tratada se introduce en el útero utilizando un aparato especial -catéter- para que un espermatozoide fecunde alguno de los óvulos.

El procedimiento es sencillo e indoloro y no requiere de anestesia. Se realiza en la consulta médica y, tras él, la paciente permanecerá en reposo 15 minutos después en la misma consulta -al igual que sucede en la fecundación in vitro-. Una vez que pasen unos 14 o 15 días, la paciente se someterá a un test de embarazo en el caso de que no haya comenzado a menstruar.

Entre las técnicas más empleadas y extendidas por todo el mundo se encuentra la inseminación artificial. Consiste en la colocación de una muestra de semen -la cual se ha preparado en el laboratorio- en el interior del útero de la mujer con el objetivo de aumentar tanto el potencial de los espermatozoides como las posibilidades de fecundación. A través de este procedimiento se consigue acortar la distancia entre el espermatozoide y el óvulo.

Esta técnica se puede llevar a cabo con semen de la propia pareja, también conocida como Inseminación Artificial Conyugal o IAC. Se recomienda cuando el esperma del hombre presenta ciertas dificultades para alcanzar el útero, ya sea porque tiene mala calidad o por otro motivo. Por otro lado, también se aconseja cuando la mujer sufre disfunciones en los

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La inseminación artificial puede ser una buena solución a muchos casos de esterilidad

La inseminación artificial puede ser una buena solución a muchos casos de esterilidad

óvulos, algún tipo de alteración anatómica o funcional del cuello del útero, etcétera.

¿Cuándo se utiliza semen de la pareja?

Lógicamente las parejas siempre querrán utilizar su propio material genético antes que el de otros. Pero la infertilidad producida por causas diversas a veces lo impide.

El semen de la pareja se utilizará con la inseminación artificial en los siguientes casos: existencia de disfunción vaginal, presencia de anticuerpos antiesperma, estrechez del cuello del útero, alteración del moco cervical, alteraciones en el semen, alteraciones en la movilidad de los espermatozoides, alteraciones en la forma de los espermatozoides, disminución del número de estos o malformaciones anatómicas de los genitales del hombre por accidentes, medicamentos, etc.

También la inseminación artificial homóloga es empleada para guardar espermatozoides de hombres que se tienen que someter a quimioterapia, biopsia testicular o se van a someter a una vasectomía y lo hacen como medida preventiva por si en un futuro quieren ser padres.

¿Cuándo se utiliza semen de donante?

Cuando las parejas solo pueden conseguir un embarazo con espermatozoides donados porque los de la pareja masculina son inviables al completo, recurren a este procedimiento.

En concreto, se utilizarán espermatozoides donados -y guardados el tiempo suficiente para que no tengan enfermedades infecciosas- cuando el semen de la pareja presenta anomalías serias, como la falta de espermatozoides, cuando el hombre tiene una enfermedad genética hereditaria o simplemente cuando la pareja tiene una esterilidad no atribuida a causas conocidas -esto es, aquella en la que todos los estudios son correctos pero no se consigue fecundar al óvulo-.

En este sentido, la inseminación artificial se puede realizar cuando el hombre se ha hecho la vasectomía. Para conseguir la muestra de semen, esta se obtiene a través de una punción en el conducto deferente. Lo que ocurre con este procedimiento es que el semen no suele ser suficiente y, finalmente, se suele recurrir a otros tratamientos como, por ejemplo, la fecundación in vitro convencional, la microinyección espermática o la ovodonación.

De igual modo, la inseminación se efectúa cuando el varón presenta patologías urológicas tales como la eyaculación retrógrada. En este caso, se consigue el esperma mediante la centrifugación del contenido vesical.

En casos de enfermedades graves como el cáncer también se puede emplear esta técnica, pues se puede preparar con antelación.  El hombre que se va a someter a tratamientos tales como la quimioterapia o radioterapia puede congelar muestras de semen eyaculado para, posteriormente, poder descongelarlas y utilizarlas en el momento de la inseminación artificial.

En el caso de que la técnica se realice con semen de un donante el proceso es el mismo y la única diferencia es que el esperma no proviene del hombre de la pareja sino de otra persona o desconocido. La Inseminación Artificial de Donante o IAD se lleva a cabo cuando el varón de la pareja tiene una mala calidad seminal o, simplemente, ausencia de espermatozoides. También si el hombre es portador de algún tipo de enfermedad genética, la cual no es posible detectar en los embriones. O en el caso de que la mujer no tenga pareja y, por lo tanto, necesite la donación de esperma de otra persona para poder quedarse en estado.

La IAD consiste en colocar el esperma de un banco de semen en el interior del óvulo de la mujer. Se realiza de una manera sencilla y resulta bastante eficaz, pues la muestra se encuentra en buen estado y es viable, ya que esta proviene de un varón completamente sano sin problemas ni enfermedades.

Fases de la inseminación artificial

En cualquiera de los dos posibles casos, el procedimiento se suele ejecutar en tres fases:

  1. Control y estimulación de los ovarios: En esta primera etapa, se estimulan los ovarios a través de la administración de hormonas y se controla el ciclo de la mujer a través de ecografías. Esto se realiza hasta que, en el momento adecuado, se provoca la liberación del ovulo.
  2. Obtención de la muestra de semen: En esta etapa sí existe distinción. Es decir, en el caso de que el semen provenga del hombre de la pareja, la entrega de la muestra se realiza el mismo día de la inseminación y se trata para poder extraer los espermatozoides móviles del resto. En cuanto a si la muestra es de un donante, esta ha pasado por un exhaustivo estudio médico para cerciorar la calidad de los espermatozoides así como por un protocolo que dura meses para eliminar cualquier tipo de enfermedad de transmisión sexual.
  3. Inseminación: El día que se provoca la ovulación de la mujer -el mejor momento para originar el embarazo- se carga la muestra de espermatozoides, ya sea de la propia pareja o de un donante, en una cánula y se introduce en el útero para poder inyectarlos directamente en el mismo, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en la transferencia de embriones.

Tipos de inseminación artificial

Por otra parte, hay que mencionar que existen varios tipos de inseminación artificial:

  • En primer lugar se encuentra la Inseminación Artificial Intrauterina (IUI), en la cual se procesa el semen y, tras ello, se inserta una muestra concentrada de esperma en la cerviz para, posteriormente, depositarla en el interior del útero -todo ello a través de un tubo delgado denominado catéter-. Suele ser el primer tratamiento en aquellas parejas con infertilidad masculina moderada. 
  • A continuación existe la Inseminación Artificial Intravaginal. Este procedimiento consiste en colocar una
    Existen varios tipos de inseminación artificial, cada uno más adecuado a un tipo de problema

    Existen varios tipos de inseminación artificial, cada uno más adecuado a un tipo de problema

    muestra de esperma -ya sea de la pareja o de un donante- mediante una jeringa estéril directamente dentro de la vagina, ejerciendo cierta presión para que llegue hasta el cuello uterino. Se trata de una técnica muy utilizada en los casos que hay parálisis o disfunción sexual.
  • En tercer lugar está la Inseminación Artificial Intracervical (IAI), la cual requiere de una muestra de semen que se introducirá dentro del cuello uterino justo antes de la ovulación de la mujer a través de una catéter. Por último, se coloca un apósito con el objetivo de que no se escape ningún espermatozoide de la zona.
  • Del mismo modo, otra de las opciones a analizar es la Inseminación Artificial Intratubárica. En este procedimiento se coloca la muestra de semen justo en el interior, pues se realiza de manera intracervical -menos invasiva y más sencilla- o laparoscópica -se hace una incisión en el abdomen y se inserta una cámara hasta alcanzar la cavidad pélvica y con un catéter se deposita el esperma en las trompas de Falopio-.
  • En último lugar encontramos la Inseminación Artificial Homóloga, la cual se efectúa con semen del hombre de la pareja. Esta técnica se emplea cuando el varón presenta problemas de erección, anomalías en su pene o eyaculación precoz, entre otras dificultades. También cuando la mujer sufre algún tipo de problema de barrera u otra clase de alteración en su zona reproductiva. El día que se programe el procedimiento, el hombre entrega la muestra de semen al laboratorio, donde será analizada, y más tarde esta se introduce dentro de la cavidad uterina mediante una cánula fija.

Sea cual sea la técnica empleada, es necesario que la pareja acuda a un especialista y le explique lo que le sucede. Tras exponerle al médico su caso, se tendrán que realizar una serie de pruebas para poder determinar la causa que impide u obstaculiza el embarazo y posterior nacimiento de un niño sano. Por ello, es necesario hacer una ecografía de la mujer para poder comprobar el estado del útero y de los ovarios, una histerosalpingografía para averiguar la permeabilidad de las trompas de Falopio, una analítica hormonal completa y un análisis de semen para verificar que el esperma es apto para la fecundación.

En todas las técnicas de inseminación artificial se requiere la firma por ambas partes de la pareja de un documento de consentimiento, en el cual afirman que han sido completamente informados sobre el procedimiento en el aspecto médico, biológico, jurídico, económico y ético.

Riesgos y beneficios de la inseminación artificial

Igualmente, es muy importante mencionar que estos tipos de procedimientos (ya sea la fecundación in vitro, la microinyección espermática o la ovodonación, por ejemplo) tienen una serie de riesgos que hay que saber asumir. Entre ellos, se encuentra el del embarazo múltiple, pues existe un porcentaje de inseminaciones artificiales que termina en embarazo de gemelos o trillizos. Del mismo modo, también puede ocurrir un embarazo ectópico, es decir,

Es conveniente conocer los posibles riesgos de la inseminación artificial

Es conveniente conocer los posibles riesgos de la inseminación artificial

que el embrión se implante fuera del útero, lo cual sucede en muy pocos casos. El síndrome de hiperestimulación ovárica es otro de los peligros a tener en cuenta. Sucede cuando se produce un aumento del tamaño de los ovarios que transpiran líquido y se destensa el abdomen.

Sin embargo, hay que subrayar que la inseminación artificial presenta una serie de ventajas muy positivas como, por ejemplo, que se trata de uno de los procesos más sencillos e indoloros de la reproducción asistida, y es que se trata de un procedimiento muy similar al de la concepción natural entre un hombre y una mujer. Además, para la intervención no se necesita emplear anestesia, pues en absoluto doloroso para la paciente. Por otro lado, es una técnica que no supone un elevado coste si la comparamos con otros métodos.

Las parejas deben saber mantenerse unidas en este proceso, pues se deposita mucha ilusión y se mantienen expectativas muy altas de éxito con el mismo. Es necesario que conozcan todos los detalles de la técnica y estén preparados para cualquiera de los resultados, pues lo más importante es afrontar esta situación con sosiego y paciencia, ya que no sirve de nada el nerviosismo o la preocupación. Se recomienda hablar en profundidad con el médico que lleve el caso y exponerle todas las dudas que se tengan acerca de la técnica o cualquier otro aspecto relacionado.

Resultados de la inseminación artificial

Aunque los resultados de éxito de una inseminación artificial son de entre el 15% y el 25 % por cada intento, actualmente las parejas se están decantando más por utilizar la fecundación in vitro, ya que las probabilidades de conseguir un embarazo con esta segunda técnica son mayores -entre un 55% y 60 % de los casos-. Pese a ello, los especialistas siguen indicando como medida previa la realización de una inseminación artificial, sobre todo cuando el problema para conseguir el embarazo es coordinar los tiempos de fecundación en la pareja -por trabajo, horarios diferentes, etc.-. Además, una ventaja adicional de la inseminación artificial, tal y como hemos señalado a lo largo de este artículo, es su sencillez y la posibilidad de repetición de varios intentos.

Coste de la inseminación artificial

La inseminación artificial, además de ser la técnica “más natural y sencilla” dentro de lo que se conocen como técnicas reproductivas asistidas, es también la más económica. Pese a que puede practicarse por la Seguridad Social, lo más habitual es hacerlo a través del sector privado debido a las largas listas públicas de espera. Su precio en nuestro país oscila entre los 500 y 1.000 euros si no se necesita semen de donante. En caso de que sea necesario dicho semen habrá que añadir entre 300 y 400 euros más. Si además se quiere un test genético del semen donado o del de la pareja, costará otros 900 euros.

Cuando la mujer tiene una edad inferior a los 38 años se procurará realizar la inseminación cuando se produzca su ciclo natural, pero si es mayor de esa edad se estimularán los ovarios para aumentar la producción de óvulos con fármacos hormonales. Esto costará entre 300 y 400 euros.

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Por lo general se realizan hasta tres intentos de inseminación artificial antes de recomendar otros procedimientos como la fecundación in vitro pese a sus posibles efectos secundarios.

¿Cuánto cobra el donante? El donante en nuestro país cuenta con la ventaja de que podrá guardar siempre el anonimato de su identidad, cosa que por ejemplo no ocurre en Reino Unido, por lo que allí las donaciones de semen son menores que en España. Dicho esto, y según cada clínica, se fijará uno u otro precio por la donación -no menos de 45 euros-.

Además, se establece un límite legal de donaciones y es que con estas no se contribuya a más de seis nacimientos.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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