BonomédicoBlogGeriatríaIctus o accidente cerebro vascular: Síntomas, causas, factores de riesgo y prevención

Ictus o accidente cerebro vascular: Síntomas, causas, factores de riesgo y prevención


Comentar
Publicado en Geriatría

Es una afección cerebrovascular que incide en el funcionamiento de los vasos sanguíneos que impulsan la sangre hasta cerebro. El Ictus o Accidente Cerebro Vascular (ACV) es una patología que se sitúa como “primera causa de dependencia en el adulto y segunda causa de demencia en el mundo, lo que la convierte en una de las enfermedades que genera mayor causa social y económica”, según analiza el coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares (GEECV) de la Sociedad Española de Neurología (SEN), Jaime Gállego.

Un ictus sucede en el momento en que se rompe o tapona un vaso sanguíneo de los que impulsan la sangre al cerebro. Al no llegar el suficiente oxígeno a las células nerviosas del cerebro, éstas pueden dejar de funcionar o incluso morir pasados unos los minutos.

¿Qué es un ictus?

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), esta enfermedad “se sitúa como la segunda causa de muerte global entre la población”. Nos encontramos ante una enfermedad en auge, especialmente en España, en la que residirá, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la población más envejecida de Europa en 2040”.

Hecho en el que radica la importancia de una precoz detección y la puesta en práctica de determinados hábitos saludables en el día a día. Esta enfermedad es bastante grave si hablamos de los riesgos del ictus, ya que puede provocar problemas importantes de movilidad, desviación de la comisura facial, alteraciones del habla, entre otras deficiencias que convierten al enfermo en una persona dependiente, que muchas veces no podrá volver a llevar una vida normal.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

El ictus es la primera causa de dependencia en adultos

El ictus es la primera causa de dependencia en adultos


¿Cómo detectar un ictus?

Existen tres síntomas principales que pueden ayudar a la identificación de un ictus. Su fiabilidad es alta ya que, con que tan sólo con uno de estos síntomas las posibilidades de que el paciente sufra un ictus aumentan hasta el 72%. Suben hasta el 82% si los tres síntomas ofrecen una respuesta positiva. Es de suma importancia que se acuda al hospital en caso de detección repentina de uno de estos síntomas.

    Para identificarlos se utiliza la Escala Prehospitalaria de Accidente Cardiovascular la cual determina los siguientes signos a tener en cuenta:

    • Asimetría facial. Se detecta al pedir a la persona en cuestión que sonría y sólo se eleva una parte del labio.
    • Deriva del brazo. En este caso, al levantar los brazos, uno de ellos se aprecia más levantado o sencillamente no hay posibilidad de levantarlo.
    • Alteración en el lenguaje. Este paso es uno de los más evidentes. La persona no se ve con la capacidad de hablar o emplea frases incoherentes.

    En términos generales, esta patología tiene una aparición repentina y es capaz de producir una lesión cerebral en pocos minutos. Es muy importante conocer los preavisos que, en función del área del cerebro que a la que esté afectando reproduce diferentes síntomas. Entre ellos, se puede apreciar en la persona:

    • Adormecimiento en la cara, brazos o piernas.
    • Dificultad para andar.
    • Mareo.
    • Pérdida de coordinación.
    • Dificultad en la visión.
    • Dolor de cabeza repentino.

    Estos síntomas nos adelantan la parte del cerebro que podría estar afectada. Si se produce parálisis en la parte derecha del cuerpo, pérdida de memoria o problemas en el lenguaje, la zona dañada se encontraría en la región izquierda del cerebro; mientras que, la parte derecha se vería transformada si identificamos problemas en la visión o comportamiento acelerado.

    Hay diversos síntomas que nos pueden indicar que estamos ante un ictus

    Hay diversos síntomas que nos pueden indicar que estamos ante un ictus

    Una vez identificados los síntomas, que el tiempo esté de nuestra parte es otro de los factores claves a la hora de la recuperación. El cerebro puede lograr una mejor recuperación durante los primeros seis meses posteriores al impacto. Por ello, se concibe como fundamental una estrategia de neurorrehabilitación adecuada puesta en marcha por especialistas. Según el director médico del Centro Neurológico de Atención Integral en Pamplona y presidente de la Sociedad Española de Neurorrehabilitación, Manuel Murie, si no se pone en marcha dicho tratamiento en el período inicial puede retrasarse recuperación del paciente ya que, “se ha demostrado que en las fases crónicas del ictus también se consiguen mejorías. El problema radica en que, mientras que en la fase inicial esa mejoría se consigue por la plasticidad cerebral y por los mecanismos que han desencadenado el ictus, que priman la recuperación; en la fase crónica sólo se consigue por plasticidad cerebral”.

    A todo este conjunto de control de factores de riesgo se le une un elemento fundamental para una evolución positiva como es una atención inmediata del ictus y especializada. En la actualidad, en España existen cerca de medio centenar de unidades de ictus de las cerca del centenar que se deberían poner en marcha si se pretende atender de forma rápida y minuciosa a las personas afectadas.

    Se entiende como Unidad de Ictus a una determinada zona del hospital que dispone de un número de camas exclusivamente dedicadas a la atención del ictus. Lo más relevante en este tipo de cuidados es la existencia de un protocolo del cuidado y atención de pacientes con esta enfermedad caracterizado por un sistema de trabajo muy estructurado y un personal entrenado. Diferentes fuentes resaltan que estas unidades disminuyen la mortalidad, las secuelas y la discapacidad a largo plazo a consecuencia de esta dolencia.

    ¿Cómo prevenir un Ictus?

    Como siempre más vale prevenir que curar. En cierto modo es posible controlar un ictus, pues muchas de las causas de esta enfermedad se pueden incluso modificar mediante hábitos de vida saludables. Entre otros remedios caseros contra el ictus, es importante cuidar el colesterol, reducir las dietas ricas en sal y grasas, realizar ejercicio a diario y mantener a raya el alcohol y el tabaco. La hipertensión arterial y la diabetes mellitus son factores que también deben controlarse y los diabéticos aumenten también el riesgo de sufrir esta enfermedad al ser propensos a tener alto el colesterol y tendencia al sobrepeso.

    Determinados hábitos saludables son indispensables a la hora de evitar la aparición de un ictus. Según la Sociedad Española de Neurología, éstas son las recomendaciones:

    • Hábitos saludables a la hora de alimentarse. Una dieta que evite, además, el colesterol LDL conseguirá reducir las grasas saturadas y corregir la obesidad. El índice de masa corporal debe mantenerse por debajo de 25 para reducir el daño.
    • El movimiento llama al movimiento y el ejercicio realizado de forma habitual y siempre moderado puede evitar la aparición de esta enfermedad.
    • El tabaquismo y alcoholismo tampoco suponen una ayuda. Eso sí, en los márgenes del alcohol una persona que consume diariamente menos de 24 gramos al día tiene menos probabilidades de sufrir un ictus que la que no consume nada.
    • Y, por último, es importante que la presión arterial sea inferior a 140/90 (menos de 130/80 en diabéticos o en personas con antecedentes en esta enfermedad),y por ello se recomienda llevar un control periódico.

    En la aparición del ictus existen, por otro lado, causas que no se pueden cambiar. Como hemos señalado anteriormente, la edad es uno de los factores claves en el desarrollo de esta afección. Una vez pasados los 50 años de edad, doblamos el riesgo de padecer un ictus. Más del 21% de la población mayor de 60 años de nuestro país, casi dos millones de personas, presenta un alto riesgo de sufrirlo en los próximos 10 años, según se desprende de los datos del estudio PREV-ICTUS.

    Los antecedentes familiares o la raza o sexo de la persona son otros factores de riesgo del ictus que predisponen a la hora de padecerlo. De hecho, es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en hombres, según datos del Grupo de Enfermedades Cerebrovasculares de la SEN.

    ¿Cómo cuidar a una persona que ha padecido un Ictus?

    Establecida la importancia de los factores que ayudan a prevenirlo, el director médico del Centro Neurológico de Atención Integral en Pamplona y presidente de la Sociedad Española de Neurorrehabilitación, Manuel Murie, ofrece tres consejos básicos para enfrentarse, tanto pacientes como familiares, a la recuperación:

    • Buscar un profesional con experiencia en neurorrehabilitación
    • Paciencia, ya que los tiempos los marca el cerebro
    • Repetir, repetir y repetir. Repeticiones que lleven a fijar mejor el nivel cerebral y que conlleve un éxito mayor en la recuperación. Y es que el cerebro fija las cosas por repetición, por lo que es muy importante ejecutar las acciones las veces que haga falta”, sostiene Murie.

    El incremento en la implicación de los pacientes afectados con los distintos tratamientos se debe en la actualidad a los diferentes

    Los hábitos saludables ayudan en la prevención del ictus

    Los hábitos saludables ayudan en la prevención del ictus

    avances tecnológicos que propician y facilitan los diagnósticos. “Hay nuevas tecnologías que nos permiten hacer parte del tratamiento en el domicilio, por ejemplo, con sensores de ayuda al movimiento, y eso es muy importante porque el paciente puede hacer el tratamiento en casa”, resalta Murie, al tiempo que especifica el papel del campo terapéutico del cual se espera “en un futuro no muy lejano que tengamos nuevas estrategias terapéuticas con fármacos que aumenten la plasticidad cerebral”.

    Hoy en día, además, existen diversos y eficaces tratamientos para prevenir un ictus. Según un reciente estudio publicado en la revista British Medical Journal, las estatinas (fármacos para reducir los niveles de colesterol) “también ayudar a mitigar el riesgo de ictus en un 30% en las personas mayores de 74 años sin historia clínica de enfermedad vascular”. Dichos medicamentos disminuyen el colesterol, aumenta la circulación cerebral y la capacidad neuroprotectora.

    Tipos de Ictus o accidentes cerebro vasculares

    En el momento en el que se produce una obstrucción en alguno de los vasos sanguíneos que nutren al cerebro se inicia el ictus. Si supone tan sólo una obstrucción nos encontramos ante un ictus isquémico. Este problema de obstrucción suele tener su causa en los diferentes depósitos de grasa que se acumulan en los muros del vaso sanguíneo, bien en el mismo vaso sanguíneo cerebral (trombosis), o bien en otra parte del cuerpo. En este último caso, parte de dicho coágulo se desprende e inicia un recorrido por el cuerpo hasta encontrar un vaso más pequeño que puede llegar a bloquear.

    Este tipo de ictus suponen el 80% del total de las manifestaciones de esta enfermedad. Los más frecuentes conllevan a un infarto cerebral o tambien un Ataque Isquémico Transitorio (AIT), más corto que un infarto, pero que posteriormente puede derivar en un ictus isquémico.

    Asimismo, dependiendo de la zona y de la extensión en la que se produzca el Ictusa, se puede establecer otra clasificación:

    • Ictus isquémico total. Sus consecuencias provocan disfunción cerebral superior, hemianopsia homónima y déficit motor homolateral. Su gran tamaño hace que afecte directamente a la arteria cerebral media o anterior.
    • Ictus de circulación posterior. Patología oculomotora, disfunción cerebelosa sin déficit de vías largas ipsilaterales y hemianopsia homónima aislada son sus síntomas.
    • Ictus lacunares. Provocan hemisíndromes motor puro, sensitivo puro, sensitivo motor, hemiparesia atáxica y disartria.

    Por otro lado, en el caso de que se produzca la ruptura del vaso y la sangre irrumpa en el cerebro, comprimiendo dicho tejido, nos encontramos ante un Ictus hemorrágico. A su vez este tipo de afección se subdivide en aneurismas (cuando existe una región debilitada que crece hasta romperse) o malformaciones arteriovenosas.

    Según un estudio realizado por un grupo de investigadores del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Central de Asturias, la hemorragia intracerebral “representa el 10-15% de todos los ictus y, según su localización puede ser intraparenquimatosa o intraventricular”.

    El médico especialista podrá diagnosticar esta enfermedad a través del relato de los hechos y una exploración física gracias a la cual puede llegar a determinar el foco de la lesión cerebral. De manera inmediata se llevan a cabo diferentes pruebas de imagen que ayudan a determinar el diagnóstico como una tomografía computadorizada o una resonancia magnética. A su vez, estas pruebas sirven también para detectar el origen del ictus, ya sea su causa una hemorragia o un tumor cerebral.
    La importancia del diagnóstico del especialista va a radicar en determinar si existe una embolia alojada en el cerebro u una obstrucción de un vaso sanguíneo debido a una arterosclerosis. Ya que si se identifica una embolia existen muchas probabilidades de que ocurra otro ictus.

    ¿Cómo cuidar al enfermo?

    El paciente que ha sufrido un ictus puede verse afectado, en mayor o menor medida, en términos de incapacidad funcional y en la reducción de su calidad de vida. Pero además, detrás de cada persona que sufre este tipo de patología está su familia, la cual tiene que sobrellevar una situación de dependencia y de cuidado extremo. Según datos aportados por estudios realizados en la Universidad de Navarra, los costes medios del cuidado familiar pueden llegar a suponer hasta 22.000 euros al año. Si aumenta el nivel de dependencia hasta el punto de necesitar ayuda para realizar actividades básicas, la inyección económica se incrementa hasta llegar a los 25.000 euros al año aunque disminuye hasta los 10.500 euros al año si se trata de una situación de dependencia moderada.

    Es muy importante saber cuidar al enfermo de ictus

    Es muy importante saber cuidar al enfermo de ictus

    Las familias que vuelven a casa con un paciente de ictus se enfrentan día tras día a una situación de superación de retos. El cuidado del enfermo requiere de un acompañamiento continuo, sin caer en el error de una sobreprotección, ya que es importante que el paciente intente autoproporcionarse sus cuidados. “Tiene que trabajar por sí mismo todo lo que pueda. La familia tiene que darle la mínima ayuda necesaria ya que, de este modo, logrará ser más independiente”, destaca el neurólogo del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, Carlos Tejero, al tiempo que subraya la importancia de la “estimulación del espíritu de superación del paciente con gestos de cariño y aprobación cada vez que consiga superar un obstáculo”.

    El ejercicio vuelve a ser imprescindible ya hablemos de un cuerpo sano o de uno afectado por un ictus. Practicado de forma moderada y regular, es importante para completar un esquema de vida sana ya que mejora el funcionamiento del aparato cardiovascular y de los pulmones, baja los niveles de glucosa y colesterol y proporciona una sensación de bienestar. En este aspecto, Tejero insiste en sus beneficios, superando así la inmovilidad y la aparición de contracturas. “La práctica de ejercicio evita debilidades musculares, manteniendo la movilidad obtenida durante el período de rehabilitación y previene que las articulaciones se vuelvan rígidas y dolorosas”.

    El estudio del universo en el que se centra el Ictus o el Accidente Cerebro Vascular no cesa de arrojar novedades, fruto del esfuerzo continuo de los expertos en esclarecer los enigmas de esta afección. Uno de los últimos descubrimientos determina la falta de sueño como una posible causa. Según un artículo desarrollado por investigadores de la Universidad de Toronto (Canadá) “la fragmentación del sueño se asocia a una arterosclerosis cerebral más grave y a una mayor falta de oxígeno en los tejidos cerebrales”.

    Asimismo, existen muchos otros retos en investigación para los próximos años:

    • El traslado del paciente a una Unidad de Ictus a través de pasos muy precisos y perfectamente engranados
    • Proyecto de ampliación del código ictus a toda la población independientemente de donde se viva.
    • Desarrollo de la telemedicina en las zonas rurales más alejadas de centros hospitalarios.

    Otra de las líneas de investigación está enfocada a comprobar las propiedades mecánicas de la musculatura del antebrazo en personas sin historial clínico. Se estudia si la forma en que reacciona el músculo ante diferentes enfermedades ofrecerá respuestas para su posterior cura o rehablitación. El fisioterapeuta Félix Fernández Peinó, quien lleva a cabo dicha investigación con el soporte del departamento de Metodología de la Fundación Ramón Domínguez y la colaboración de las universidades de Southampton (Reino Unido) y Wroclaw (Polonia) y el Servicio de Rehabilitación del HULA asegura que “En estudios clínicos previos que he realizado en mi centro he comprobado que la punción seca en el antebrazo podría reducir hasta en un treinta por ciento más el efecto de la espasticidad que agarrota y acorta los músculos y que es una de las mayores causas de dependencia e impotencia funcional para quienes han tenido un accidente cerebrovascular”.

    Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

    Conceptos como neuroreparación, prevención o neuroimagen son otras claves que se añaden a los nuevos retos para paliar los efectos del ictus. Como señala el neurólogo del Hospital Universitario Infanta Cristina de Badajoz, José María Ramírez Moreno, “la reparación cerebral es un proceso endógeno que va unido a la plasticidad. Se inicia tras la isquemia e incluye procesos de proliferación celular, neurogénesis, gliagénesis, angiogénesis y sinaptogénesis. Su estimulación se está investigando mediante la administración de factores tróficos y células madres”.

    Por otro lado, los expertos consideran esencial establecer, cumplir y evaluar estrategias de prevención y seguimiento para prevenir nuevos casos de ictus en personas que ya han sufrido un primer episodio de esta enfermedad. “Al ser el ictus una entidad fisiopatológica heterogénea, el riesgo difiere según el subtipo de ictus: el riesgo de recurrencia es tres veces más elevado en los ictus de etiología aterotrombótica, sin embargo, resulta cinco veces inferior si la causa es una arteriopatía de vaso pequeño”, incide Ramírez Moreno.

    Como también hemos reseñado, el papel de la alimentación es fundamental en la prevención y recuperación de un accidente cerebro vascular. En este sentido, también se han puesto en marcha diferentes investigaciones que han dado frutos. Así, la Fundación Española del Corazón (FEC) señala que, según recientes investigaciones, el consumo a diario de derivados del tomate influye en disminuir el riesgo de sufrir un ictus. Los resultados de dicho estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Finlandia Oriental y publicado en la revista científica Neurology señalaron que personas que tenían niveles más altos de licopenos en sangre tienen menos riesgo de sufrir un accidente cardiovascular. “El licopeno es antioxidante y tiene la propiedad de ser vasodilatador, además de protegernos de la hipertensión y de la formación de coágulos”, explica Inés Morillas, vocal de la Sección de Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Cardiología y responsable de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital de Galdakao de Vizcaya.

    Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *