BonomédicoBlogSalud sexualHerpes genital: causas, síntomas y riesgos

Herpes genital: causas, síntomas y riesgos


Comentar
Publicado en Salud sexual

Dentro del conjunto de enfermedades de transmisión sexual, la del herpes genital está originada por el virus del herpes simple y se manifiesta a través de la aparición de llagas en:

  • Zona genital o del recto.
  • Glúteos.
  • Muslos.

El contagio del virus puede producirse aunque todavía no se haya dado la presencia de las mencionadas llagas. Lo más habitual es que la enfermedad se transmita al mantener relaciones sexuales de cualquier tipo -vaginales, anales, orales- con alguna persona contagiada, aunque existe otra posibilidad y es que los bebés sean infectados por sus madres en el momento del alumbramiento.

Por norma general, a los síntomas se les denomina brotes. De manera común, las llagas suelen irrumpir en una zona cercana a la que recibió el virus. Son unas ampollas que se rompen y causan dolor antes de curarse. En determinadas ocasiones, los pacientes desconocen que tiene herpes genital porque este no manifiesta brotes o son casi imperceptibles. El impacto vírico será más severo en bebés o en aquellas personas cuyo sistema inmunológico presente alguna carencia.

Sobre todo los primeros doce meses, la reaparición de los síntomas es de lo más normal. Conforme transcurre el tiempo, estos brotes son más suaves y menos recurrentes, aunque el virus permanecerá dentro del cuerpo de manera definitiva.

Hay una serie de análisis para detectar la presencia de un herpes genital. A pesar de que no pueda sanarse, sí que hay medicinas que favorecen la disminución de síntomas y brotes y la reducción del riesgo de contagio del virus. La utilización de preservativos de látex no elimina el peligro de contagio, aunque sí lo aminora.

Causas del herpes genital

Tanto la piel como las membranas mucosas de los genitales pueden verse afectadas por esta enfermedad. Como ya hemos comentado, la principal de las causas del herpes genital es la transmisión del virus de una persona a otra por contacto sexual.

Existen dos clases de Virus del Herpes Simple (VHS):

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

  • El VHS-1, que habitualmente incide en la boca y los labios provocando ampollas febriles o úlceras bucales. No obstante, el contagio también puede producirse de la boca a los genitales en la realización del sexo oral.
  • Por su parte, el VHS-2 en la mayoría de ocasiones origina el herpes genital. Se transmite mediante el contacto con la piel o mediante secreciones orales o genitales. Las infecciones genitales por este tipo de virus son más recurrentes en las mujeres que entre los hombres.

De este modo, si su piel, vagina, pene o boca contacta con alguna persona con herpes, usted también puede contagiarse. Esta probabilidad aumenta en el caso de entrar contacto con una piel que:

  • Presente ampollas.
  • Tenga una erupción.
  • Padezca úlceras relacionadas con el herpes.

No obstante, el virus del herpes genital puede extenderse hasta cuando no existe úlcera ni otros signos visibles. Hay veces en las que una persona infectada desconoce que lo está.

Síntomas del herpes genital

Multitud de personas con esta patología no presentan úlceras jamás. O los síntomas del herpes genital son tan sutiles que no puede detectarse su presencia. O confundirse con afecciones de la piel como las picaduras de insectos.

En aquellas situaciones en las que aparezcan síntomas y signos ya en el primer brote, el carácter de los mismos puede ser severo. De modo habitual, este primer brote se manifiesta de 2 a 14 días después de la infección. Los síntomas más comunes serían:

  • Reducción del apetito.
  • Fiebre.
  • Malestar e indisposición general.
  • Dolor muscular lumbar, de nalgas, muslos o también en las rodillas.
  • Inflamación e hipersensibilidad de los ganglios linfáticos de la ingle.

Las manifestaciones en los genitales abarcan también la irrupción de minúsculas pero dolorosas ampollas que contienen un líquido de tonalidad pálida. Por norma general, lo hacen en las siguientes áreas:

  • En el caso de las mujeres, en los labios vaginales externos, la vagina, el cuello del útero, cerca del ano y en los muslos o en las nalgas.
  • En los pacientes masculinos, en el pene, el escroto, cerca del ano y en los muslos o en las nalgas.
  • Si consideramos a los dos sexos, también en la lengua, boca, ojos, encías, labios, dedos de las manos, etc.

Un paso previo a la manifestación de las ampollas, es la aparición en la zona donde va a tener lugar de:

  • Cosquilleo.
  • Ardor.
  • Picor.
  • Dolor.

En el caso de que se produzca la rotura de alguna ampolla, la consecuencia es el surgimiento de úlceras que provocan bastante dolor y que forman costras que van curándose poco a poco a lo largo de una o dos semanas más.

Otros síntomas del herpes genital:

  • Dolor durante la micción.
  • En el caso de las féminas, flujo vaginal.
  • Complicaciones a la hora de vaciar la vejiga y que pueden precisar el uso de una sonda vesical.

El segundo brote aparecería varias semanas o incluso meses después. En la mayor parte de los casos, su intensidad es inferior y también desaparece a mayor velocidad que el primero. Conforme transcurra el tiempo, el número de brotes tenderá a reducirse.

Riesgos del herpes genital

Al inicio de este artículo ya mencionamos que aquellas mujeres en período de gestación -y cuya infección por herpes genital se encuentra activa- pueden contagiar al recién nacido durante el parto. En este sentido, con el objetivo de adoptar las medidas pertinentes para impedir que esto suceda, es fundamental que su proveedor de atención médica conozca si usted padece úlceras por herpes o si ha tenido brotes.

Este virus se puede diseminar a otras zonas del cuerpo como:



  • El cerebro.
  • Los ojos.
  • El esófago.
  • El hígado.
  • La médula espinal.
  • Los pulmones.

Los citados riesgos del herpes genital aparecen normalmente en aquellas personas con un sistema de defensa débil como consecuencia del VIH o determinados fármacos.

Diagnóstico

Para detectar la presencia del herpes genital pueden realizarse pruebas en las úlceras o ampollas de la piel. Estos análisis se efectúan -en la mayoría de los casos- cuando una persona tiene un primer brote o si una mujer en estado de gestación manifiesta posibles signos de la enfermedad. Estas exploraciones incluyen:

  • Cultivo del líquido que contiene una ampolla o una úlcera abierta. Este análisis puede ofrecer un resultado positivo para el VHS. Resulta de mayor utilidad en el primer brote.
  • Reacción en Cadena de la Polimerasa (RCP), llevada a cabo en el líquido de una ampolla. Se trata de la prueba que con mayor exactitud verifica en dicha ampolla la presencia del herpes.
  • Los análisis de sangre en los cuales se examinan los índices de anticuerpos contra este virus pueden determinar el hecho de que una persona esté contagiada o no, incluso entre un brote y otro.

Tratamiento del herpes genital

Insistimos en que el herpes genital no tiene sanación. Sin embargo, pueden prescribirse medicamentos contra el virus que contribuyen a calmar las molestias y los dolores que surgen en un brote, ya que curan las úlceras a mayor velocidad. Es el caso del aciclovir o valaciclovir.

Parece haberse demostrado que su eficacia es superior en un primer brote respecto a los siguientes. Si se producen brotes repetitivos, los fármacos deberán ingerirse en cuanto comiencen el cosquilleo, el quemazón o el picor o nazcan las ampollas.

Aquellas personas que presentan brotes asiduamente pueden ingerir estos medicamentos cada día a lo largo de un período de tiempo determinado, lo que puede favorecer la prevención de brotes o que estos desaparezcan antes. También disminuyen la probabilidad de contagio a otra persona y apenas tienen efectos secundarios.

Asimismo, las mujeres embarazadas pueden recibir tratamiento por herpes genital en el último mes de gestación para, de este modo, disminuir la probabilidad de tener un brote mientras da a luz. Con la finalidad de reducir los riesgos del herpes genital y que el recién nacido se contagie, se aconseja practicar una cesárea en el caso de que se aproxime un brote a la hora del alumbramiento.

Prevención

En caso de que una persona padezca la afección, deberá comentárselo a su pareja inmediatamente. Aunque no presente síntomas.

A lo largo de una relación sexual, el mejor modo de protección contra el contagio de la enfermedad viene determinado por la utilización de preservativos.

  • La adecuada y prolongada utilización del preservativo entorpece la expansión del virus.
  • Únicamente los elaborados con látex son eficaces contra la infección. Aquellos de membranas animales no lo son, ya que el virus puede penetrarlos.
  • La utilización del condón femenino disminuye asimismo el peligro de contagio.
  • Aunque ocurre en casos muy excepcionales, también puede transmitirse la enfermedad a pesar de que se haya utilizado preservativo.

Cuidados en casa

Futuros brotes

Una variedad del virus del herpes continúa en el cuerpo escondiéndose en el interior de las células nerviosas. Puede permanecer latente durante un considerable período de tiempo y reactivarse en cualquier instante.

Dentro de las causas del herpes genital, los motivos que pueden provocar esta situación concreta son: 

  • Fatiga.
  • Irritación de la zona genital.
  • Menstruación.
  • Estrés físico o mental.
  • Lesión.

El comportamiento de los síntomas en personas con herpes genital es extraordinariamente diverso. Hay personas portadores del virus aunque jamás hayan manifestado síntomas del mismo. Otras pueden tener un único brote o estos pueden ser muy poco frecuentes. De otro lado, existen quienes tienen brotes periódicos -cada mes o cada semana-.

Cuidados personales

Para calmar los síntomas:

  • Con el fin de disminuir el dolor, tomar paracetamol, ibuprofeno o ácido acetilsalicílico.
  • Para reducir el dolor y el picor, aplicar compresas frías en las llagas distintas ocasiones a lo largo de la jornada.
  • Procurando evitar el dolor, las féminas con llagas en los labios vaginales pueden probar a orinar en un barreño con agua.

Para la curación de las llagas pueden adoptarse las siguientes medidas:

  • Lavarlas suavemente con agua y jabón.
  • Como el aire favorece la sanación, se recomienda no vendarlas.
  • No rascarse, ya que las llagas se pueden infectar y ralentizar su curación.
  • Salvo que el especialista así se lo indique, no utilizar ni colonias ni lociones .
  • No emplear ropa interior de algodón.
  • Tampoco se deben utilizar medias de nylon u otras fibras artificiales.
  • No usar pantalones ajustados.

Medicamentos

Como hemos visto con anterioridad, el herpes genital no tiene sanación. Eso sí, los fármacos destinados a combatir el virus -como el aciclovir y otros- pueden calmar el dolor y las molestias y contribuir a que el brote desaparezca con mayor prontitud. También pueden disminuir el número de brotes y, por extensión, los riesgos del herpes genital. Pese a que siempre deberá seguir las indicaciones del especialista acerca del modo de ingerir estos medicamentos en el caso de que así se lo haya aconsejado, existen dos formas de hacerlo:

  • Una manera es ingerirlos durante siete o diez días cuando aparecen los síntomas. Por norma general, así se reduce el tiempo que estos tardan en disiparse.
  • El otro modo es ingerirlos cada día para así prevenir los brotes.

Comúnmente, los efectos secundarios de estos fármacos son mínimos, aunque pueden conllevar:

  • Fatigas.
  • Dolores de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Erupciones.
  • Convulsiones.
  • Temblores.

Disminuir los brotes

Contemple la opción de ingerir a diario fármacos antivirales para impedir la aparición de brotes, a lo cual también favorece adoptar medidas para sentirse bien y mantenerse saludable. Entre ellas:

  • Dormir el tiempo que necesita, pues así se fortalece su sistema de defensa.
  • Consumir alimentos sanos, ya que la nutrición adecuada también facilita ese fortalecimiento.
  • Controlar y vigilar el estrés, pues puede hacer más vulnerable a su sistema inmunológico.
  • Resguardarse del viento, del sol y de las temperaturas extremas. Utilice cremas de protección solar, especialmente en los labios.

Prevención de la expansión

Ya sabemos que una de las causas del herpes genital es el contagio o transmisión del virus en una actividad sexual u otra clase de contacto próximo, aunque no se dé la existencia de llagas. Con el primordial objetivo de evitar que esto suceda:

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

  • Previamente a mantener relaciones sexuales, comente a su pareja que usted tiene herpes para que esta pueda decidir.
  • Utilice preservativos de látex o de poliuretano y desista del contacto sexual en los brotes.
  • En caso de tener llagas en estas zonas, absténgase de practicar relaciones sexuales vaginales, anales u orales.
  • Si la llaga aparece en los labios o en el interior de la boca, no bese ni practique sexo oral.
  • No comparta cepillos de dientes, lápices de labios o toallas. Asegúrese de que los platos y cubiertos que usa se lavan adecuadamente antes de que otras personas los utilicen.
  • Tras tocar una llaga, lávese las manos a conciencia con agua y jabón.
  • Baraje la posibilidad de tomar fármacos contra el virus cada día para de este modo frenar su transmisión y disminuir la probabilidad de contagiar a su pareja.
  • Es aconsejable que, aunque jamás haya presentado un brote, su pareja se realice diversos análisis de diagnóstico. En el caso de que los dos miembros tengan el virus, el riesgo de transmisión desaparece.

Cuándo acudir al médico

Consulte con su especialista si presenta alguna de las siguientes complicaciones relacionadas con los síntomas del herpes genital:

  • Síntomas de un brote que no mejoran -sino todo lo contrario- a pesar de la ingesta de los medicamentos prescritos y los cuidados caseros.
  • Síntomas que se caracterizan por un fuerte dolor y llagas que no se curan.
  • Brotes que se presentan de modo recurrente.
  • Brotes durante el período de gestación.
  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes

  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico
 
 

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *