Flumil


Comentar
Publicado en Medicamentos

Flumil es uno de los medicamentos que más se consumen en España. Su principal principio activo es la acetilcisteína. Y forma parte de un grupo de medicamentos denominados mucolíticos. Está indicado pues para la disminución del moco ya que lo hace más líquido facilitando de esta manera su eliminación. Flumil se utiliza para ayudar a eliminar el exceso de mocos y flemas que se suelen producir cuando hay bronquitis o alguna complicación de carácter pulmonar como la fibrosis quística u otras enfermedades asociadas a esta en adultos y niños a partir de los 2 años.

A pesar de las indicaciones de Flumil (que ayuda a eliminar mocos) al principio de tomarse ocurre lo contrario, es decir, que se incrementa el número de mocos y de flemas pero disminuyen con el tiempo. En este artículo nos centraremos en la presentación de Flumil 20 mg/ml solución oral.

¿Quienes no pueden tomar Flumil?

Hay que ir al médico antes de tomar cualquier tipo de medicamento puesto que hay personas a las que ciertos fármacos les puede sentar muy mal. Les ocurre a aquellas personas que son alérgicas al principio activo de Flumil o cualquiera de sus componentes. También a los que tienen úlcera de estómago o duodeno y por supuesto no lo pueden tomar los niños de menos de 2 años.

El Flumil se suele prescribir para aliviar los síntomas propios de la bronquitis.

El Flumil se suele prescribir para aliviar los síntomas propios de la bronquitis.

Existen una serie de advertencias y precauciones que cualquier persona debe adoptar antes de tomar un medicamento. En este caso, los asmáticos o aquellos pacientes con enfermedad respiratoria grave, deberán visitar a su médico y consultarle antes de tomar este medicamento.

Una característica del Flumil es su mal olor (como si de huevos podridos se tratarse). Esto no significa que el medicamento se encuentre en mal estado, sino que es así. Cualquier persona que tras tomar Flumil experimenta dolor de estómago debe interrumpir el tratamiento con dicho medicamento y acudir a ver a su doctor.

¿Cómo tomar Flumil?

Este medicamento se toma vía oral y siguiendo las indicaciones del médico sobre dosis y duración del tratamiento. Para que la dosis que se tome sea la adecuada deberá medirse la cantidad de medicamento que se tome con el vasito dosificador que hay en la cara y beberlo directamente. Junto con la medicina se puede tomar una vaso de agua después de cada dosis o mucho líquido durante el día. Todo ello, ayudará a eliminar el exceso de mucosidad.

Es muy importante seguir las indicaciones del médico en cuanto a las dosis y duración del tratamiento con Flumil.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

No obstante, siempre se puede encontrar unas recomendaciones genéricas dentro del medicamento y anotadas en el prospecto. De esta forma se aconseja:

  • Para adultos, que se tomen 10 ml de solución oral (200 mg de acetilcisteína) cada 8 horas, o bien 30 ml (600 mg de acetilcisteína) en una sola toma. Como límite para no superar está la dosis de 30 ml (600 mg de acetilcisteína) al día.
  • En cuanto a adolescentes o niños de más de 6 años, se tomará 10 ml de solución oral (200 mg de acetilcisteína) cada 8 horas. Sin nunca exceder la dosis de 30 ml (600 mg de acetilcisteína) al día.
  • Por último, señalar que los niños con edades comprendidas entre 2 y 6 años tomarán 5 ml de solución oral (100 mg de acetilcisteína) cada 8 horas. Sin superar jamás la dosis de 15 ml (300 mg de acetilcisteína) al día. Los niños menores de 2 años no tomarán este medicamento.

Los pacientes que tengan complicaciones pulmonares de la fibrosis quística tendrán que tomar las siguientes dosis recomendadas en el prospecto (aunque siempre deberán consultarlo al médico). 

En España, el Flumil es uno de los medicamentos que más se consumen.

En España, el Flumil es uno de los medicamentos que más se consumen.

Para adultos y niños de más de 6 años con este problema se darán entre 10 ml a 20 ml de solución oral (200 mg a 400 mg de acetilcisteína) cada 8 horas. En cambio, en niños entre 2 y 6 años la dosis será de 10 ml de solución oral (200 mg de acetilcisteína) cada 8 horas.

Si el paciente que está tomando Flumil, por alguna razón se pasa en la dosis de este fármaco, puede que sufra algunos síntomas como: dolor de estómago, diarrea, náuseas, vómitos o cualquier otro de los efectos secundarios recogidos sobre este medicamento.

En ese caso deberá actuar con prudencia, llamar al médico o al Servicio de Información Toxicológica, cuyo teléfono aparece en el envase. Al médico le indicará qué medicamento tomó y la cantidad. Pero si la cantidad que tomó es muy grande mejor será acudir a un centro de salud para que le pongan un tratamiento cuanto antes.

¿Qué ocurre si se toma Flumil con otros medicamentos, alimentos o bebidas?

Si se toma Flumil con otros medicamentos porque la persona esté siendo tratada de otra patología el médico le indicará qué hacer. Normalmente, éste no le aconsejará que tome conjuntamente Flumil con medicamentos antitusivos (para la tos) u otros que afecten a las secreciones bronquiales (como son los antihistamínicos y los anticolinérgicos). Esto es así porque puede darse el caso de que se acumulen muchos mocos fluidificados.

Si está tomando medicinas que tengan minerales como hierro, calcio o medicamentos con antibióticos (como amfotericina B, ampicilina sódica, cefalosporinas, lactobionato, eritromicina y algunas tetraciclinas) deberá tomar Flumil pasadas al menos 2 horas desde que se tomase dichos medicamentos. Por otro lado, se puede tomar Flumil con alimentos y bebidas puesto que no influye en su eficacia.

Náuseas, sueño, dolor de cabeza, diarrea o erupciones cutáneas son algunos de los posibles efectos secundarios del Flumil.

Las mujeres embarazadas deberán consultar con su médico si pueden tomar esta medicina. También lo deberán hacer aquellas que estén dando el pecho, pues el Flumil podría pasar al bebé con la leche materna. En ambos casos, siempre se recomendará no tomar ningún medicamento, aunque este punto lo deberá decir el médico. Para terminar este apartado, señalar que Flumil puede producir somnolencia por lo que no se deberá tomar si se debe conducir o utilizar máquinas peligrosas.

En otro orden de cosas, añadir que Flumil contiene p-hidroxibenzoato de metilo y sodio y esto puede provocar ciertas reacciones alérgicas (posiblemente retardadas) porque contiene p-hidroxibenzoato de metilo. Por otra parte, las personas con dietas pobre en sodio deberán saber que este medicamento tiene 3,82 mg (0,146 mmol) de sodio por ml.

Posibles efectos secundarios del Flumil

Flumil es un medicamento que tiene algunos efectos secundarios importantes aunque no todas las personas los sufran. Es poco habitual que se produzcan efectos adversos como: sueño, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, ardor de estómago, ruido en los oídos, diarreas o erupciones cutáneas.



Al tomar Flumil se pueden sentir algunos efectos secundarios, como náuseas o dolor de cabeza.

Al tomar Flumil se pueden sentir algunos efectos secundarios, como náuseas o dolor de cabeza.

Pero si por casualidad se dieran alguno de estos síntomas habría que avisar de inmediato al médico. Lo mismo ocurriría si se tratase de efectos secundarios no recogidos en el prospecto del medicamento.

Presentación de Flumil

Flumil se puede vender en farmacias tanto en frascos de 100 ml y 200 ml, respectivamente como en comprimidos efervescentes de 600 mg y con 20 comprimidos. También está Flumil 200 mg granulado para solución oral (cada envase contiene 30 sobres).

Flumil y fibrosis quística

Flumil es un medicamento de gran utilidad para muchas cuestiones como eliminar el exceso de mocos propio de enfermedades como la bronquitis o la fibrosis quística. Abordaremos a continuación en qué consiste la fibrosis quística para comprender mejor el por qué se utiliza este medicamento para dicha dolencia.

Se trata de una enfermedad caracterizada por la acumulación de moco espeso y pegajoso en órganos como pulmones, aparato digestivo y otras partes del cuerpo. Además es una enfermedad pulmonar crónica muy común en niños y adultos jóvenes que causa la muerte.

La fibrosis quística tiene un origen hereditario. La produce un gen defectuoso que tiene el cuerpo y que genera líquido demasiado espeso y pegajoso llamado moco. Este modo se instala en las vías respiratorias y en el páncreas. Gracias al Flumil se puede hacer más líquido y deshacerse de él. Pero en el caso de esta enfermedad esto sirve para aliviar temporalmente las crisis porque no tiene cura.

Para tratar enfermedades en las que se produce un exceso de mocos, como la bronquitis y la fibrosis quística, el Flumil es un medicamento de gran utilidad.

Por culpa de la acumulación de moco se producen infecciones en los pulmones que pueden llegar a ser mortales o hacer que se tengan graves problemas digestivos. La enfermedad también afecta a las glándulas sudoríparas y al aparato reproductor masculino.

Hay personas que tiene el gen que produce la fibrosis quística pero que no manifiestan síntoma alguna, puesto que para que esto ocurra la persona debe heredar 2 genes defectuosos (uno de cada padre). La mayor parte de los niños con fibrosis quística son diagnosticados de esta enfermedad con 2 años. Pero hay otro porcentaje que no se detecta hasta los 18 años. Son casos en los que la enfermedad es más leve.

Síntomas de la fibrosis quística

Esta enfermedad conlleva una serie de síntomas. Cuando el paciente es un recién nacido se manifiesta con: piel con sabor a sal, problemas en realizar deposiciones las primeras 24 ó 48 horas de vida, incapacidad de aumentar de peso durante la niñez o retraso en el crecimiento.

Los niños menores de dos años no deben tomar este fármaco.

Los niños menores de 2 años no deben tomar este fármaco.

Además de estos síntomas estarían otros como: estreñimiento grave, incremento de gases, abdomen inflamado, náuseas, pérdida de peso, heces pálidas, tos, fatiga, congestión nasal, dolor o presión sinusal y episodios habituales de neumonía.

Cuando la persona es adulta también tiene otros síntomas como: dedos deformados, esterilidad, pancreatitis (inflamación del páncreas) o problemas respiratorios.

Flumil en el tratamiento

Algunos médicos aconsejan Flumil para tratar la fibrosis quística, entre otros muchos medicamentos. Pero inciden que el diagnóstico temprano de la enfermedad puede ayudar mucho a que la persona viva más tiempo y con cierta calidad. Estos pacientes deben ser cuidados en clínicas especializadas en fibrosis quística. Cuando llegan a ser mayores deben pasar a un centro de fibrosis quística para adultos.

El tratamiento de la fibrosis quística se centra en mejorar los pulmones. Por ello se recetan antibióticos que prevengan infecciones sinusales y pulmonares. Estos se tomarán por vía oral o intravenosa. Los enfermos de fibrosis quística tomarán antibióticos cuando lo necesiten y a veces con dosis más altas de lo normal. De otro lado tomarán fármacos mediante inhalación para abrir  las vías respiratorias.

Mediante inhalación, el Flumil está indicado para ayudar a abrir las vías respiratorias.

Otros medicamentos se administrarán con una terapia respiratoria enfocada a diluir el moco y mejorar la expulsión del mismo como por ejemplo con soluciones salinas altamente concentradas (solución salina hipertónica). Además el médico podrá aconsejarle al paciente alguna vacuna antigripal y vacuna antineumocócica de polisacáridos para administrarle cada año.

Otra opción para mejorar esta enfermedad será el trasplante de pulmón en algunos casos. Puede que el paciente requiera de oxigenoterapia conforme la enfermedad pulmonar vaya empeorando. En definitiva, todos los problemas pulmonares que tenga se intentarán mejorar diluyendo el moco para que así se pueda expulsar mejor de los pulmones. De ahí, que el Flumil es una medicina bastante recomendada en estos casos.

Los afectados por fibrosis quística podrán poner en práctica otros métodos para mejorar su enfermedad como:

  • Realizar ejercicio basado en respirar profundo.
  • Utilizar aparatos de día que les ayuden a despejar las vías respiratorias y el exceso de moco. 
    El Flumil está entre los fármacos que se usan para tratar la fibrosis quística.

    El Flumil está entre los fármacos que se usan para tratar la fibrosis quística.

  • Practicar fisioterapia del pecho con algún terapeuta. Esto consiste en realizar palmados suaves sobre el pecho, la espalda o un área por debajo de los brazos de la persona.

En cuanto a los síntomas intestinales y los problemas de nutrición se podrán mejorar con una dieta rica en proteínas y calorías, suplementos vitamínicos (vitaminas A, D, E y K) o con enzimas pancreáticas (tomadas con cada comida) para ayudar a absorber grasas y proteínas. En cuanto a los problemas por heces muy duras, el médico aconsejará lo mejor en ese caso.

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

Además de Flumil hay una medicina que se denomina Ivacafto, que sirve para tratar algunos tipos de fibrosis quística porque actúa sobre los genes defectuosos que la provocan. Sus resultados son muy buenos, ya que con ella se consigue acumular menos moco espeso en los pulmones.

Para terminar, el paciente podrá mejorar su calidad de vida si evita el humo y si su casa está exenta de suciedad, vapores u otros productos químicos. Tomar mucho líquido ayudará a los niños y bebes a sentirse mejor. También será bueno hacer ejercicio físico 2 ó 3 veces por semana (nadar, andar, montar en bicicleta, etc.).

Las personas con fibrosis quísticas deberán evacuar el moco de las vías respiratorios de 1 a 4 veces al día. Para ello las familias o cuidadores aprenderá a realizar la percusión torácica (antes señalada) y el drenaje postural con el objetivo de mantener las vías respiratorias despejadas.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *