BonomédicoBlogEnfermedadesFascitis plantar: síntomas y tratamiento

Fascitis plantar: síntomas y tratamiento


Comentar
Publicado en Enfermedades, Traumatología

La fascitis plantar es la inflamación de un tejido que se encuentra en la planta del pie. Para entender esta enfermedad, se debe conocer la anatomía de la zona. Así, habría que decir que en la planta del pie se localiza lo que se llama ‘fascia plantar’, que se extiende desde el talón de Aquiles hasta la parte donde empiezan los dedos. El cometido de ese tejido es el de tensar el pie, para mantener la curvatura del mismo y servir de amortiguador al caminar; de hecho, la fascia plantar es una de las principales responsables de absorver y devolver la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo.

Cuando se produce una fascitis plantar lo que se produce es la inflamación de ese tejido, debido, en la mayoría de los casos, a un uso excesivo del mismo, a estiramientos indebidos o a otros factores que predisponen el desarrollo de esta patología. Es una enfermedad más frecuente entre los deportistas (atletas, jugadores de baloncesto y corredores de fondo) que corren sobre una superficie irregular. Sin embargo, también afecta a jóvenes no deportistas, mientras que en quienes hacen deporte habitualmente suele desarrollarse a partir de los 45 años.

Causas de la fascitis plantar

Antes se pensaba que esta enfermedad era el resultado de una apófisis (parte saliente de un hueso), a lo que también se le conoce como espolón y se forma en el talón; el espolón causa la inflamación de los tejidos adyacentes, por lo que el dolor de pies se vuelve constante, al igual que la dificultad para caminar. Sin embargo, aunque la fascitis plantar está íntimamente relacionada con esta patología, la existencia de un espolón no es la única causa que la puede provocar.

La fascitis plantar es más frecuente entre los deportistas.

La fascitis plantar es más frecuente entre los deportistas.

En general, la fascitis plantar no tiene una causa única, sino que se produce por la confluencia de varias cosas: correr o caminar de forma reiterada, con una mala pisada, en una superficie dura y uniforme, es una de las causas más frecuentes. También influye tener un pie cavo o vago, o tener un exceso de curvación. En resumen, hay una serie de factores que inciden en el desarrollo de la fascitis plantar, entre los más destacados cabe mencionar los siguientes:

  • Sobrepeso u obesidad: los pies son los que más soportan, junto con las rodillas, el exceso de peso.
  • Cuando el paciente presenta tendón de Aquiles tenso.
  • Pies planos o los que son demasiado curvados.
  • Exceso de carga en el pie: a esto se refiera a los que les gusta correr, pero más en aquellos que lo hacen en superficies desiguales, donde hay muchas piedras, extenuantes subidas, donde se hace un esfuerzo extra con los pies. En este punto influye mucho el tipo de calzado que se utilice (si la suela es muy delgada, por ejemplo). Esta es una de las razones que explican que la fascitis plantar sea más frecuente entre los deportistas.
  • Debilidad en el músculo sóleo: este un músculo ubicado en la cara posterior de la pierna, en la pantorrilla, justo debajo de los gemelos, y es el encargado de la flexión de la planta del pie.
  • La edad: como en todo el organismo, el paso de los años va haciendo mella en el funcionamiento del tejido de la fascia plantar. Se debilita y pierde fuerza, además su capacidad de regeneración se ve notablemente disminuida.

Síntomas de la fascitis plantar

En cuanto a los síntomas de la fascitis plantar, el paciente suele presentar un dolor constante en el pie que, en ocasiones, comienza de manera punzante en la zona interna del talón, desde donde se va extendiendo al resto de la planta del pie. Es habitual que, al describir sus síntomas, las personas con facitis plantar señalen que el dolor es más intenso por las mañanas, al dar el primer paso, y que las molestias se van calmando conforme se camina. Muchas veces, además del dolor, se puede sentir también ardor en la planta del pie y un enrojecimiento en la zona.

Asimismo, es frecuente que el dolor desaparezca después de permanecer un largo rato sentado, al subir o bajar gradas o escaleras y después de realizar una actividad intensa, como caminar o correr. Los episodios de dolor también varían, de manera que este podría ser muy intenso a ratos, aumentar su nivel con el paso del tiempo o desaparecer de repente, al igual que puede regresar también de la misma forma, súbitamente.

El tipo de calzado que se use influye en los síntomas de la fascitis plantar.

El tipo de calzado que se use influye en los síntomas de la fascitis plantar.

Además de atender a estos síntomas de la fascitis plantar, para hacer un diagnóstico de la enfermedad, el médico hará primero un examen físico en el pie, donde buscará enrojecimiento e inflamación de la zona, además de sensibilidad al tacto. Se llevará a cabo un estudio de la pisada, para comprobar si esta es incorrecta y, si el especialista lo considera necesario, podrá realizar radiografías o ecografías para determinar con certeza el grado de inflamación del tejido, así como la gravedad de la afección.

El tratamiento para la fascitis plantar

Prescribir fármacos antiinflamatorios que ayuden a calmar el dolor y a bajar la hinchazón es una de las primeras medidas que tomará el médico. Pero, además, se recomienda guardar reposo durante, al menos, una semana, si se estima que el dolor es muy intenso. Otras recomendaciones abarcan:

  • Hacer ejercicios de estiramiento del pie y del talón. El especialista puede enseñar al paciente cómo ha de hacerlos, para que pueda repetirlos en su casa siempre que sufra una crisis.
  • Usar férulas durante la noche también puede ser de mucha ayuda. Estas se emplean para estirar la fascia durante un número de horas determinado, ayudando a la sanación del tejido sin interferir en la vida diaria del paciente.
  • Reposar los pies el máximo tiempo posible, evitando pasar muchas horas de pie.
  • El uso de calzado adecuado, como aquel que tiene buen soporte, es decir, que tiene la capacidad de amortiguar el peso. Un calzado con el talón ligeramente elevado descarga la tensión de la fascia plantar.
  • Las compresas de hielo son una alternativa muy efectiva cuando el dolor no cesa. Puede utilizarlas dos veces al día durante 10 o 15 minutos, o según lo indique el médico.
  • Usar talonera ortopédica que corrija anomalías estructurales en los pies, como los pies planos.
  • Usar una bota de férula por un tiempo más o menos prolongado, quizás unas dos o tres semanas.
  • Utilizar plantillas ortopédicas en los zapatos de uso diario. Se estima que el 90% de los problemas de fascitis plantar se solucionan a medio plazo con el uso de plantillas ortopédicas.
  • Para reducir el impacto contra el suelo al caminar, se pueden usar almohadillas.
  • Además, para mejorar la sujeción del pie, se pueden usar vendajes para asegurar que se pisa correctamente y que no se está realizando ningún mal movimiento repetido que pueda agravar la lesión (es habitual apoyar el peso sobre la zona sana del pie, lo que acaba provocando otra lesión).
Además del tratamiento farmacológico con antiinflamatorios, hay otras recomendaciones y tratamientos para la fascitis plantar.

Además del tratamiento farmacológico con antiinflamatorios, hay otras recomendaciones y tratamientos para la fascitis plantar.

Los resultados, ante esta variedad de tratamientos para la fascitis plantar, son en la mayoría de los casos muy satisfactorios. De hecho, al cabo de unos nueve meses el paciente comienza a notar la mejoría. Eso sí, la constancia y el empeño que se ponga en seguir el tratamiento, también es determinante. Como último recurso, si los tratamientos anteriores fracasan o el dolor se vuelve crónico, sería realizar infiltraciones en los pies o lo que es lo mismo, poner al paciente inyecciones de esteroides en el talón. En muy pocos casos se recurre a la cirugía, la cual consiste en el desprendimiento de la fascia del talón.

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

Ejercicios para aliviar el dolor de pies

Como se ha indicado en el apartado anterior, algunos ejercicios o estiramientos pueden servir para aliviar el dolor de fascitis plantar. En este sentido, algunas de las actividades que se pueden realizar se explican a continuación.

  • Estiramiento en tabla inclinada: que consiste en apoyar uno de los pies en una tabla inclinada (o, si no se dispone de una, en una escalera), con los dos pies situados en el mismo escalón y, con la rodilla contraria al pie que está realizando el ejercicio ligeramente flexionada. En esa posición, se presiona con el talón hacia abajo y s mantiene durante aproximadamente un minuto. Repetir el mismo ejercicio cinco veces. 
  • Echar el peso del cuerpo sobre una sola pierna, asegurándose un punto de apoyo lo suficientemente estable. Así, se adopta la típica posición de la pata coja, sobre el pie lesionado, para después levantar poco a poco el talón y dejar el peso sostenido en los dedos. Hay que tener cuidado y bajar el pie lentamente, para no sobrecargar el empeine. Repetir este mismo ejercicio unas 10 veces.
  • Estirar la pantorrilla apoyado con las manos frente a una pared, con una pierna adelantada con respecto a la otra. La pierna delantera tiene que estar un poco flexionada, mientras que la otra permanece estirada, con la planta del pie pegada al suelo por completo. Cuando se está en esa posición, se debe inclinar el cuerpo hacia delante, hasta notar cierta tirantez en la parte trasera de la pierna, manteniendo esa postura unos 10 segundos, relajarse y volver a repetir el proceso. Así hasta unas 10 secuencias. 
    El especialista puede recomendar algunos ejercicios para aliviar el dolor de la fascitis plantar.

    El especialista puede recomendar algunos ejercicios para aliviar el dolor de la fascitis plantar.

  • El estiramiento con toalla es otro de los posibles ejercicios para aliviar el dolor de la fascitis plantar. La forma de hacerlo es sencilla, consiste en sentarse en el suelo con ambas piernas estiradas, el tronco erguido y los pies juntos y rectos (mirando hacia el techo). En esa posición, se pasa una toalla doblada a modo de cinta por detrás de los pies, justo debajo de los dedos y se tira de ella con las manos, hacia el cuerpo. Hay que estar tirando durante 10 o 30 segundos, y repetir el mismo paso 10 veces.
  • Ejercicio con frío: se hace, por ejemplo, una lata de refresco de la nevera o del congelador. Se pone en el suelo, debajo del pie descalzo, y se hace rodar hacia adelante y hacia atrás. y hacerlo rodar hacia adelante y hacia atrás con el pie; con esto, además de estirar el pie, se disminuye el dolor de la zona lesionada. Este es un buen ejercicio para realizar después de caminar.

Consejos de prevención

En la medida de lo posible el paciente puede prevenir los episodios de dolor de pies provocados por la fascitis plantar. Para esto, se pueden dar una serie de recomendaciones, como las siguientes:

  • Se pueden hacer ejercicios de estiramiento de los gemelos, de forma regular, para ejercitar el músculo sóleo, especialmente si está a punto de correr.
  • A aquellas personas que suelen hacer ejercicio físico, como correr, se aconseja evitar las superficies desiguales y aquellas que tengan demasiados obstáculos. En la medida de lo posible, se debe optar por las superficies lisas y los caminos rectos.
  • Es recomendable combinar los paseos con otro tipo de actividades físicas, como montar en bicicleta o la natación, pues el esfuerzo físico repetitivo induce en la aparición de fascitis plantar.
  • Estar demasiado tiempo de pie o andar descalzo también influye negativamente en la salud de los pies. Además, prefiera el uso de zapatos con amortiguación para el pie, es decir, aquellos con suela gruesa.
  • El cuidado de pies y tobillos depende en gran manera los hábitos de cada persona. Si se hace deporte, es muy importante recordar que los pies son una de las partes del cuerpo que más soportan cualquier ejercicio físico, por lo que se deben proteger para evitar cualquier tipo de lesión.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *