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Factores de riesgo de la diabetes


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Publicado en Enfermedades

¿Qué es la diabetes?

Antes de entrar a detallar los factores de riesgo de la diabetes, definiremos algunas cuestiones de esta enfermedad crónica.

Todas las personas, al alimentarse, introducen en su cuerpo azúcar -glucosa-, que gracias a la insulina circula por la sangre  -una hormona que produce el páncreas- hacia los músculos, la grasa y células del hígado para darles energía o almacenarse. Pero el problema se produce cuando el azúcar no puede llegar a través de la sangre a los lugares donde se quema o almacena, como músculos y demás, debido a que el hígado crea mucha glucosa que expulsa en la sangre porque:

  • El páncreas no es capaz de producir insulina.
  • Las células no reaccionan bien a la insulina que se genera en el páncreas.
  • Se dan ambas situaciones.

El páncreas, además de la insulina, también produce una hormona denominada glucagón. Dicha hormona se produce cuando ayunamos y su misión es movilizar las reservas de azúcar almacenadas por la insulina para que las células puedan utilizarlas cuando lo necesiten.

Clases de diabetes

Existen varios tipos de diabetes:

Diabetes de tipo 1

No se puede prevenir y es imposible saber quién la va a padecer. Por tanto, se desconocen sus factores de riesgo.

Se produce cuando el cuerpo no genera o genera muy poca insulina porque las células del páncreas que la producen dejan de hacerlo. Su tratamiento requiere de inyecciones diarias de insulina. El grupo que suele padecer este tipo de diabetes son niños, adolescentes e incluso adultos jóvenes.

Diabetes de tipo 2

Este tipo se puede prevenir realizando algunas modificaciones en los hábitos de salud, pues tiene algunos factores de riesgos que son susceptibles de ser modificados como:

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  • Sedentarismo.
  • Tener mucho peso de más.
  • Fumar.
  • El colesterol elevado.
  • La tensión alta.

Sin embargo, otros factores de riesgo de la diabetes que no se pueden modificar y que también nos hacen padecer este tipo de diabetes son:

  • La edad: a más edad, más posibilidad de tenerla.
  • Los antecedentes genéticos -si tenemos familiares diabéticos, sobre todo padre, madre o abuelos-.
  • Pertenecer a determinada raza: negra, asiática.
  • El embarazo.
  • Padecer otras enfermedades.
  • Estar sometidos a ciertos tratamientos.

Por lo general, el paciente detecta que padece esta enfermedad cuando es adulto, aunque se pueden dar casos de adolescentes y jóvenes debido al incremento de la obesidad en nuestra sociedad actual. Hay personas que no saben que la padecen.

Diabetes gestacional

Al existir otras causas de diabetes, algunos pacientes no se pueden clasificar como tipo 1 ni 2. Es el caso de las mujeres embarazadas que sufren diabetes gestacional, que se presenta cuando el nivel de azúcar alto en la sangre aparece durante cualquier momento del embarazo en mujeres que no tienen diabetes.

Síntomas de diabetes

Los altos niveles de azúcar en sangre -hiperglucemia- son los que producen los síntomas característicos de la diabetes. Por ello, el conocerlos facilitará al médico el diagnóstico de diabetes. Sus características serán:

  • Micción frecuente, esto es, necesidad de orinar muy a menudo.
  • Tener excesiva sed .
  • Sufrir mucha hambre.
  • Sentirse muy débil y con molestias digestivas.
  • Perder mucho peso sin motivo aparente.
  • Visión borrosa.

En la diabetes de tipo 1 los síntomas se presentan de forma muy brusca y en un periodo de tiempo muy corto.

En cambio, en el caso de la diabetes tipo 2 el paciente puede que no presente síntoma alguno de la enfermedad porque esta se desarrolla de forma muy lenta, lo que es peligroso, ya que cuando aparecen los primeros síntomas la salud ya ha sido dañada gravemente. Así, con el paso de los años, se producen complicaciones que incluyen:

  • Daños en los riñones que pueden acarrear insuficiencia renal.
  • Problemas en los nervios del cuerpo produciendo dolor, hormigueo, pérdida de la sensibilidad, disfunción eréctil y dificultad para digerir alimentos.
  • Daños graves en la vista que generan dificultad para ver, sobre todo de noche, y ceguera.
  • Heridas que no cicatrizan bien y se convierten en úlceras e infecciones en extremidades como los pies o piernas que, si no son tratadas, pueden ser amputadas.
  • Disminución de la actividad del sistema inmunitario haciendo que se padezcan más infecciones de lo habitual.
  • Incremento de la probabilidad de sufrir un ataque al corazón o al cerebro.

Diagnóstico de la diabetes

La persona tiene diabetes cuando su nivel de azúcar en la sangre es mayor a 200 mg/dL. Para poder detectar estos niveles y diagnosticar la enfermedad, el médico aconsejará al paciente que se realice los siguientes análisis de sangre:

  • Una analítica en ayunas o glucemia en ayunas. Con esta prueba se encuentran niveles de glucosa en sangre mayores a 126 mg/dL. Los niveles que están entre 100 y 126 mg/dL son prediabetes y se entienden como una alteración de la glucosa. Con esos niveles se pueden tener factores de riesgo de sufrir diabetes tipo 2. El paciente no tomará ningún alimento 8 horas antes de la analítica para que los resultados puedan ser fiables.
  • Realizando una analítica especial que recoge cómo han estado los niveles de glucosa en sangre durante los últimos 3 meses. Esta prueba se llama Hemoglobina glicosilada (Hb1Ac). Sus valores son normal: menos de 5,7 %, prediabetes: entre 5,7% y 6,5% y diabetes: 6,5% o más.
  • Test de sobrecarga oral a la glucosa. Se extrae sangre antes de la prueba y luego se le dan al paciente 75 gr de glucosa diluida en agua y se deja que descanse durante dos horas. Después se le vuelve a sacar sangre y se comparan los resultados con los de antes de la toma de glucosa. Se le diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dL. Es una prueba que se utiliza, sobre todo, para la diabetes tipo 2.

El médico puede aconsejar a determinadas personas que se realicen pruebas para ver si tienen diabetes tipo 2. Estas puede que no presenten síntomas pero sí características determinadas como:

  • Sobrepeso -Índice de Masa Corporal de 25 o más- y que además tengan otros factores de riesgo.
  • Niños obesos que tengan otros factores de riesgo de la diabetes a partir de los 10 años. Se les repetirán las pruebas cada tres años.
  • Adultos de más de 45 años a los que también se les repetirá la prueba cada tres años.

Niveles normales de glucosa en sangre

Existe un estadio anterior a la diabetes muy peligroso por sus consecuencias en la salud, denominado prediabetes. Se produce cuando hay una elevación de los niveles de glucosa en sangre que no llega al mínimo para considerarse diabetes. Esto produce a la larga que se padezcan diabetes y dolencias cardiovasculares cuando se registran los siguientes valores:

  • Los niveles de azúcar -glucosa- en ayunas van de 100 a 125 mg/dl.
  • Tras realizarse el test de sobrecarga oral a la glucosa, sus índices de glucemia están entre 140 y 199 mg/dl.
  • Los niveles de Hb1c se encuentran entre 5,5 y 6,4%.

La persona que presenta niveles por debajo de todo lo antes señalado no padece diabetes.

Población con factores de riesgo de diabetes

Como hemos señalado antes, el médico podrá aconsejar a determinadas personas el realizarse pruebas de prediabetes. Entre estas destacaban los adultos o niños con sobrepeso y que además:



  • No realicen actividad física alguna.
  • Tengan familiares cercanos -madre, padre, de primer grado- con diabetes.
  • Mujeres con diagnóstio previo de diabetes gestacional o que tuvieron niños de más de 4 kgs.
  • Hipertensos -más de 140/90 mmHg- o que tomen fármacos antihipertensivos.

Asimismo, se consideran personas con factores de riesgo de padecer diabetes a:

  • Mujeres con ovario poliquístico.
  • Personas con alteraciones de la glucosa en ayunas o intolerancia a la glucosa.
  • Personas con alteraciones en el colesterol -HDL menor de 35 mg/dl y/o triglicéridos por encima de 250 mg/dl-.
  • Pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular.
  • Otras condiciones clínicas asociadas con resistencia a la insulina.

Tratamiento

La diabetes de tipo 1 no tiene solución y la única forma de controlar sus efectos es mediante las inyecciones de insulina para toda la vida.

En la diabetes de tipo 2, al principio se puede comenzar a tratarla con una dieta sana y ejercicio físico diario. Pero si esto no funciona y no se consigue controlar el nivel de azúcar en sangre, el médico determinará si es necesario que se administren antidiabéticos orales. Si esto tampoco funciona, el paciente tendrá que ponerse insulina.

La insulina es básica para tratar la diabetes de tipo 1 y, como hemos visto, en algunos casos también la diabetes de tipo 2.

La insulina se administra mediante una inyección en la piel. Hay varios tipos de insulina que varían por el tiempo que tardan en hacer efecto y su duración -muy rápida, rápida, intermedia y lenta-.

Con los distintos tipos de insulina se pretende imitar el funcionamiento del páncreas de una persona sana.

Cuando se toman antidiabéticos orales -en el caso concreto de la diabetes tipo 2- y el ejercicio y la alimentación no son suficientes, este medicamento sirve para ayudar a que el páncreas produzca más insulina o a mejorar la que produce por sí mismo.

Además de la insulina y de los antidiabéticos orales, el paciente puede mejorar realizando una dieta saludable en la que el aceite de oliva sea la grasa predominante, se tomen carnes, pescados y huevos, que contengan grasas pero no hidratos de carbono, se ingieran al día menos del 7 % de grasas saturadas del total de calorías y se coma poco, pero varias veces al día, evitando comidas abundantes y azúcares que eleven de forma rápida los niveles de glucosa en sangre.

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Por otro lado, una actividad física diaria y suave ayudará a controlar los niveles de azúcar en sangre. También contribuirá a reducir el sobrepeso y mejorará la calidad de vida de la persona afectada por diabetes. Como actividad se recomienda andar, nadar, montar en bicicleta o correr.

En conclusión, los tratamientos para diabetes de tipo 1 y de tipo 2, además de la medicación, incluirán dieta sana y ejercicio para controlar el nivel de azúcar en sangre.

Pero lo mejor siempre será, en caso de malestar, acudir al médico para que determine si se padece esta enfermedad y de qué tipo y que establezca el mejor tratamiento y medidas necesarias para controlar los factores de riesgo de la diabetes y las posibles futuras complicaciones asociadas a esta.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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