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Detección y diagnóstico de las varices


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Publicado en Varices

Detectar las varices a simple vista justo a los pocos días de su aparición pueden resultar algo más complicado de lo que en principio pueda parecer ya que muchas veces los primeros síntomas de las varices que refleja la persona que las padece no son exclusivos del surgimiento de esta enfermedad. El diagnóstico se facilita en el momento en el que al observar la parte inferior del cuerpo (aunque también pueden darse en otras zonas, como es el caso de las varices esofágicas o las testiculares) apreciamos la coloración de un vaso sanguíneo. Además, si al palpar la zona en la que se encuentra la variz y notamos cierta abultación, ahora sí, ya no cabe duda.

Un cambio de color a violáceo y un ligero abultamiento pueden ser síntomas iniciales de varices

Un cambio de color a violáceo y un ligero abultamiento pueden ser síntomas iniciales de varices

Lo recomendable es acudir a un especialista para que, después de detectar las varices, nos termine de confirmar la aparición de venas varicosas en el cuerpo. En este sentido, el experto de primeras observará a la persona de pie ya que esta posición favorece la exploración y se aprecia más la inflamación en el caso de que la hubiera. Al tacto el médico debe notar un aumento en la tensión venosa y el paciente debe responder con el surgimiento o no de dolor. Además, pondrá especial atención al grado de dilatación de la red venosa, ya que éste le dará pistas sobre la situación y extensión de la enfermedad.

El aspecto de la piel también puede llegar a cambiar, al igual que el color de los vasos sanguíneos afectados que empiezan a tornar a violáceo o azulado. Si las varices se han desarrollado podría apreciarse otras marcas como manchas o úlceras.

Datos que tanto en casa como en la consulta nos ofrecerán las primeras valoraciones, así como el grado de desarrollo de las venas varicosas, aunque para confirmar el diagnóstico de las varices se requiera la realización de más pruebas.

Detección de varices por sus síntomas

Dependiendo del nivel en el que se encuentren las venas varicosas y del tipo de varices pueden presentar uno o varios de los siguientes síntomas, algunos de los cuales pueden disminuir con simples remedios caseros:

  • Vasos sanguíneos que han aumentado de grosor y localizables a primera vista
  • Hinchazón de tobillos y pies
  • Dolor
  • Sensación de pesadez en las piernas
  • Punzadas o calambres en las zonas inferiores del cuerpo
  • Picor en las piernas con mayor intensidad en los tobillos
  • Cambio de coloración de la vena o la superficie de la piel en la que se encuentra la variz
  • Cansancio en las piernas

Conforme se desarrolle la enfermedad se intensifican sus síntomas:

  • Hinchazón de la pierna
  • Aumento del dolor de piernas tras permanecer largo tiempo sentado o de pie
  • Piel seca, irritada o escamada que presenta facilidad de rotura
  • Úlceras en la piel, que por su condición de herida abierta tardar en sanar
  • Engrosamiento y endurecimiento de la piel de piernas y tobillos

Pruebas diagnósticas de las varices

Las varices son vasos sanguíneos inflamados y retorcidos que se pueden apreciar sobre todo en la zona inferior del cuerpo y justo bajo la superficie cutánea. De características antiestéticas, las venas varicosas no suelen presentar muchos problemas al aparecer pero su complicación sí que puede llegar a suponer un problema para la salud, por lo que es muy importante prevenir las varices con hábitos de vida saludable y ejercicio físico. Al referirnos a los factores de riesgos referimos a la posibilidad de que surjan coágulos de sangre o úlceras en la piel. De ahí que la detección y correcto diagnóstico de las varices sea tan importante. A continuación señalamos algunas de las pruebas diagnósticas que existen:

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Si tenemos sospechas de padecer varices, debemos acudir a nuestro especialista

Si tenemos sospechas de padecer varices, debemos acudir a nuestro especialista

Test de Brodie Trendelenburg

Mediante esta prueba se analiza el funcionamiento de la válvula situada en la desembocadura de la vena safena interna en la vena femoral. Su práctica consiste en tumbar a la persona que padece de varices y elevar la pierna tanto tiempo como el que requiera lograr el colapso venoso, es decir, vaciar las varices. Acto seguido se ata un lazo en el principio del muslo asegurándose de que se está comprimiendo la safena interna. Una vez el paciente se levante se retira la atadura y pueden ocurrir cuatro casos distintos:

  • El vaso sanguíneo se llena instantáneamente en sentido descendente, de lo que se deriva que existe insuficiencia de la válvula ostial de la safena interna, por lo que la prueba refleja un resultado positivo.
  • El sistema venoso safeno se colma de sangre en menos de 35 segundos, entonces la prueba será negativa.
  • Si se dan evidencias tanto de signos positivos como de negativos se considerará doble, es decir, existe insuficiencia ostial y de comunicantes.
  • El resultado será nulo en el caso de que no encontremos signo alguno de los casos anteriores. Estaremos ante un síntoma de flebectasias.

Test de Perthes

Esta prueba se pone en marcha ante la sospecha de alguna patología venosa profunda. Es más dinámica que la anterior ya que se realiza al igual que la exploración inicial de forma en que el paciente se mantenga de pie. Así, se coloca un lazo en el tercio superior del muslo y se insta a la persona que se está realizando la prueba a hacer algo de ejercicio, caminar, elevarse sobre las puntas de los pies. Si bien en situaciones normales en las que no existen complicaciones de varices la práctica de ejercicio disminuye la presión en las venas profundas y provoca un efecto aspirativo en las superficiales, mediante el test obtendremos los siguientes resultados:

  • Si las varices se vacían la prueba es positiva, es decir, el paciente realiza el ejercicio sin expresar algún tipo de dolor
  • Al contrario, será negativa en el caso de se dé dolor en la persona que se está sometiendo a la prueba. En este sentido, encontramos las señales que nos indican cierta obstrucción en el sistema venoso profundo o insuficiencia de venas comunicantes distales.

Test de la percusión

Dicha prueba trata de captar a distancia la onda que crea la percusión sobre un vaso sanguíneo. La percusión se suele aplicar sobre el segmento más lejano de la pierna y el tacto sobre la zona de la rodilla. Por norma general, la onda resultante no debe notarse más allá de los siete centímetros, en caso positivo es una evidencia de que las válvulas de la vena safena están deterioradas. Además, si se llega a notar la onda generada más allá del muslo estaremos ante una insuficiencia venosa total.

Eco doppler venoso y ultrasonografía dúplex

Fue a mediados de la década de los noventa cuando se empezó a utilizar el método doppler para el estudio de flebopatías a base de ultrasonido. Hoy en día, el doppler a colores es una de las tecnologías más punteras para su eficaz diagnóstico.

El eco doppler venoso es uno de los métodos más utilizados para diagnosticar las varices

El eco doppler venoso es uno de los métodos más utilizados para diagnosticar las varices

La ecografía dúplex es un examen que analiza la forma en la que la sangre fluye a través de las arterias y venas. Es una combinación entre la ecografía tradicional y la doppler, es decir, una mezcla de resultados reflejados mediante imágenes resultantes de las ondas sonoras aplicadas a los vasos sanguíneos y el registro de éstas capaces de señalarnos la velocidad o forma de fluir de la sangre. El procedimiento es sencillo ya que sólo requiere la aplicación sobre la piel de un transductor que es el responsable de emitir dichas ondas sonoras, transformadas mediante su receptor en imágenes.

Se trata de una forma de observar la fluidez de la sangre a través del organismo pero de una forma poco invasiva. Esta técnica es capaz de desvelar la anchura de un vaso sanguíneo o encontrar alguna obstrucción.

Pletismografía y fotopletismografía

Ambas constituyen uno de los exámenes más completos y versátiles a la hora de estudiar las flebopatías, ya que analiza los cambios de volumen del miembro afectado o solamente un sector de éste. La pletismografía o registro de volúmenes de pulso analiza los cambios de volumen de segmentos de la pierna en relación con el ritmo cardíaco en relación al volumen de sangre que recibe el miembro o parte de él.

El resultado son curvas con forma parecida a las que se obtienen con una línea arterial. Su estudio, tanto de cantidad como de forma, puede establecer el nivel de reducción de la perfusión arterial.

Termografía cutánea

Registra las diferencias de calor en la piel conforme fluye la sangre. Es una técnica de medición que no requiere contacto, más bien es una base de apoyo para la detección y localización de patologías o problemas en el organismo mediante la subida o bajada de la temperatura superficial de la piel. Además, de su práctica para encontrar venas varicosas, la termografía infrarroja sirve también de estudio para la prevención de lesiones en deportistas, seguimiento de tratamientos en lesiones traumatológicas, análisis de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos o en la detección del cáncer de pecho.

Rayos infrarrojos y tomografía computarizada

La técnica basada en aplicar rayos infrarrojos para la detección de venas varicosas nos ofrece imágenes transversales de la red venosa que se encuentra bajo la piel. Dichas imágenes se diagnostican mediante tomografía computarizada muy empleada también en la exploración de huesos fracturados, cáncer, coágulos de sangre, signos de enfermedad cardíaca o hemorragia interna.

Son muchas las pruebas diagnósticas que se pueden realizar para las varices

Son muchas las pruebas diagnósticas que se pueden realizar para las varices

La aplicación de este tipo de pruebas requiere que el paciente se quede inmóvil y tumbado sobre una mesa. Una gran máquina de rayos X pasa por encima arrojando imágenes al ordenador que posteriormente serán interpretadas por el especialista.



Resonancia magnética

Se trata de una prueba que crea imágenes del cuerpo mediante el empleo de imanes y ondas de radio y que tiene una duración aproximada de una hora. Una de las trabas de esta prueba es el miedo a permanecer en espacios cerrados que puede sufrir la persona que se va a someter al estudio. Algo que se puede llegar a solucionar mediante la recomendación de fármacos que nos faciliten el sueño y reducir la ansiedad, ya que el movimiento excesivo puede arrojar errores o imágenes borrosas.

Una vez realizado el examen, se estudiarán las imágenes obtenidas que ofrecerá al especialista información adicional sobre los vasos sanguíneos del paciente. Si bien el medio de contraste empleado para realizar la resonancia magnética es el gadolinio y no suele producir alergias también es cierto que puede ser dañino para personas que estén con diálisis o incluso incidir en el empeoramiento del funcionamiento de un marcapasos cardíaco.

Uso de contrastes y marcadores radioactivos

Mediante la inyección de un medio de contraste en los vasos sanguíneos se pretende conseguir imágenes que reflejen el estado de éstas. Una de las técnicas que lo emplea es la flebografía. Consiste en la introducción mediante punción en el pie de tri-iodado hidrosoluble. Así, se facilita el estudio de la forma y función del sistema venosos de dicho miembro.

La venografía de las extremidades inferiores es una prueba realizada mediante rayos x con la que se puede observar el estado de los vasos sanguíneos de las piernas. Ya que las venas no se ve en radiografía se emplea el uso de material de contraste para subrayarlas. Para ello, justo antes de realizar el examen se inyecta por vía intravenosa el colorante que fluye por la pierna, además se puede aplicar un torniquete para conseguir la coloración de las venas más profundas.

Por su parte, otra de las técnicas de detección es la varicografía, consistente en una prueba realizada también mediante rayos x y que analiza los vasos sanguíneos. Para ello se inyecta una sustancia química  para hacer las venas más visibles.

Muy similar es la angiografía, una técnica que facilita a los expertos la búsqueda de vasos sanguíneos estrechos, de mayor grosor u obstruidos, al tiempo que es capaz de identificar pérdidas de sangre hacia otras partes del organismo. Angiografía digital intravenosa de sustracción. La angiografía digital intravenosa de sustracción con la que, junto con el empleo de un microprocesador, se obtienen imágenes por sustracción de otras estructuras no contrastadas.

Antes de someterse a una angiografía se realizarán pruebas de sangre y se revisará el historial médico, la medicación o alergias del paciente. Asimismo, se realizará un examen físico completo. Ya que la intervención se realiza mediante la introducción de un catéter se aplicará anestesia local en la zona y una dosis de sedantes por vía intravenosa. Una vez que en el interior de los vasos sanguíneos a analizar se ha producido el contraste el especialista realiza diversas radiografías, se retira el catéter y se aplica presión en el área durante al menos diez minutos. Tras la realización de la prueba, que tendrá una duración aproximada de una hora, se analizarán las instantáneas tomadas para llevar a cabo un diagnóstico.

La medición por isótopos se realiza mediante arteriografía isotópica, una técnica de diagnóstico que emplea la inyección de material radiactivo. El método, además, combina la práctica pletismográfica con los marcadores radioactivos de los hematíes. En concreto la sustancia que se inyecta en los vasos sanguíneos es, por un lado,

Una vez diagnosticadas, se deberá aplicar un tratamiento según el alcance y desarrollo de las varices

Una vez diagnosticadas, se deberá aplicar un tratamiento según el alcance y desarrollo de las varices

pirofosfato de estaño (destinado a unir los glóbulos rojos) y, por otro, pertecnectato de tecnecio 99 (destinado a fijarse sobre el primero para asegurar el conjunto a lo largo de 24 horas). Así, un contador de radiaciones situado en la pantorrilla arrojará valores en torno al flujo sanguíneo de la extremidad durante la puesta en práctica de un ejercicio. Ya en última instancia, se anuda una cuerda a la pierna a modo de torniquete (que sellará el sistema venoso superficial) para valorar las obstrucciones del sistema venoso profundo, eficacia de la bomba muscular e incompetencia valvular.

La diversidad de los trastornos circulatorios y sus formas de manifestarse clínicamente hablando repercute en que los diferentes tratamientos arrojen más ventajas a la hora de establecer síntomas que a la hora de resolver dichas enfermedades. Si bien, el objetivo principal de un buen tratamiento debe perseguir acabar con la patología, en torno a las varices podemos diferenciar entre el previo y preventivo, tipo medias de compresión o práctica de determinados hábitos que dificultan su aparición o evolución; y quirúrgico, mucha más agresivo y específico para cada paciente y desarrollo de las venas varicosas.

  • Orientado hacia el control de la enfermedad que ha originado la aparición de varices, el tratamiento preventivo suele adaptarse a los síntomas reflejados. En este sentido, recomienda evitar determinadas situaciones como pasar largas horas en la misma postura, o exposiciones, como permanecer bajo el sol. Uno de sus máximos de prevención son lógicamente el empleo de medias de compresión para evitar la congestión de las extremidades inferiores.
  • La administración de fármacos también pretenden paliar las complicaciones del sistema vascular. Existe un gran abanico de fármacos dependiendo de su capacidad de actuación: sobre la composición de la sangre, el tono venoso o los edemas.

Los denominados fibrinolíticos actúan sobre la composición de la sangre y son capaces de destruir el   material trombótico. Los venotropos o tónicos venosos actúan sobre las paredes de los vasos sanguíneos. Mientras que los diuréticos inciden sobre los edemas facilitando la reabsorción de agua del espacio intersticial.

Como hemos resaltado, la escleroterapia es también un tratamiento eficaz para las varices. Aunque no se recomienda aplicar de forma general ante todo tipo de venas varicosas sí que consigue su objetivo de cerrar los vasos sanguíneos defectuosos mediante la inyección de una sustancia esclerosante.

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Si el desarrollo de la enfermedad es más graves y nos encontramos con varices ya evolucionadas se recomienda siempre acudir cuantos antes a un experto que lo derivará probablemente hacia la operación de varices. El especialista le aconsejará una serie de intervenciones quirúrgicas, con diferentes técnicas para la eliminación de las varices y tiempos distintos de recuperación, adecuada a sus características y con la finalidad de acabar con las molestias que le ocasiona las venas varicosas.

 
  • Artículo escrito por:
  • Doctor Luis Mérida Rodrigo

  • Especialista en Medicina Interna, enfermedad tromboembólica y riego vascular. Ecografía clínica. Valoración daño corporal.
  • Miembro del Comité científico de la Sociedad Andaluza de Medicina Interna.
  • Hospital Costa del Sol. Hospital Quirón Málaga. Hospital Alta Resolución Benalmádena. Hospitén.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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