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Síntomas de la depresión


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Publicado en Enfermedades

Algunos médicos consideran la depresión como la gran enfermedad del siglo XXI. En realidad, se trata de una dolencia más común de lo que se puede pensar y que, aunque no es mortal, sí es grave. Los síntomas de la depresión son muchos y muy diversos, aunque el principal es la extrema tristeza, que puede llegar al punto de provocar que el enfermo se vaya aislando socialmente y no sea capaz de realizar una vida normal.

En general, se trata de estados de ánimo pesimistas la mayor parte del día que, en el caso de los niños y adolescentes, se manifiestan con episodios de agresividad e irritabilidad. Los médicos también destacan que la tristeza no es lo mismo que la depresión. Pues una persona puede estar triste por perder a un familiar o sufrir alguna situación dramática y no tener síntomas de depresión ni necesitar tratamiento.

Síntomas de la depresión

Además de la tristeza profunda, el trastorno depresivo presenta otros síntomas característicos relacionados normalmente con los estados de ánimo. En este sentido, dentro de los síntomas emocionales, los más habituales son los siguientes:

  • Pensamientos y sentimientos altamente pesimistas.
  • Sensación de impotencia, sentimiento de inutilidad y de culpa.
  • Gran irritabilidad e inquietud, es otro síntoma de la depresión muy común.
  • Falta de sueño o exceso de dormir.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Disminución de la memoria y de la capacidad de concentración además de la dificultad para tomar decisiones de cualquier tipo.
  • Incremento del apetito o pérdida del mismo.
  • Falta de interés por cualquier actividad de la que antes el enfermo disfrutaba, incluso por las relaciones sexuales.
  • Pensamientos de muerte e incluso intentos de suicidio.
El síntoma de la depresión más característico es una extrema tristeza, que impide a la persona realizar su vida normal.

El síntoma de la depresión más característico es una extrema tristeza, que impide a la persona realizar su vida normal.

Síntomas físicos de la depresión

Además de los anteriores, los síntomas de la depresión también pueden manifestarse físicamente en forma de dolor de cabeza, de espalda, en las articulaciones, problemas digestivos, etc. Y es que la depresión puede producir cambios reales en el cuerpo. Por ejemplo, una de las posibles causas de esta enfermedad es un desequilibrio de ciertos químicos presentes en el cerebro que, además de los estados anímicos, desempeñan un papel importante en la percepción del dolor. Así, la alteración de estos elementos químicos produce no solo problemas emocionales, sino también físicos.

Estos efectos físicos no son tan conocidos como los emocionales o psicológicos, pues habitualmente cuando una persona sufre uno de estos síntomas se achaca a cualquier otra patología más relacionada directamente con el problema concreto.

No obstante, es importante conocer estos síntomas físicos de la depresión, pues si una persona lleva un tiempo sumida en un estado anímico depresivo y, junto a esto, sufre algún problema físico, estaríamos ante una consecuencia más de la depresión. Así, tratar por separado el malestar físico sin prestar atención a la enfermedad depresiva podría contribuir a agravar la enfermedad y a hacer el dolor crónico, pues normalmente estos síntomas no suelen desaparecer aunque se reciba tratamiento específico.

En concreto, algunos de los síntomas físicos de la depresión son que se detallan a continuación:

  • Cefaleas: Los dolores de cabeza muy frecuentes en personas con depresión. Suele ser un dolor atípico, sin que se encuentre explicación a ello. Por otro lado, para quienes son propensos a las cefaléas padecer depresión puede agravar esta afección.
  • Dolores generalizados en músculos o articulaciones. Dolores de espalda.
  • Astenia: Esto hace referencia al agotamiento, la fatiga, sueño constante y la sensación generalizada de debilidad física. Es un síntoma físico habitual en personas con depresión, más frecuente por la mañana. La astenia afecta a funciones intelectuales como la concentración, la memoria o la atención.
  • Molestias o dolor en el pecho: Las alteraciones en el ritmo cardíaco son habituales cuando hay un trastorno depresivo. Este debe ser tratado de inmediato por un especialista, normalmente un cardiólogo, ya que puede estar asociado a problemas del corazón.
  • Alteración del sueño y la vigilia: Es frecuente tener dificultades para dormir o despertarse varias veces a lo largo de la noche. También suele darse lo que se conoce como “despertar precoz”, esto es, dormir varias horas seguidas y despertarse antes de tiempo, sin ser capaces de conciliar de nuevo el sueño. Junto a esto, puede darse casos de hipersomnia diurna (dormir muchas horas de día).
  • Problemas digestivos o cólicos: A veces, un trastorno depresivo puede originar problemas digestivos, dolor de estómago, estreñimiento o diarrea, etc.
  • Mareos o sensación de desvanecimiento.
  • Cambios de peso o de apetito: Sucede que algunas personas con depresión pierden el apetito y, como resultado, adelgazan sin hacer dieta ni ejercicio. Por contra, otras tienen a comer de forma compulsiva y, por tanto, aumentan de peso.
  • Alteraciones sexuales: Es muy frecuente que la depresión provoque falta de deseo sexual o dificultad para alcanzar el orgasmo, tanto en hombres como en mujeres. Los varones, además, pueden tener problemas de erección.

¿Cómo tratar los síntomas físicos de la depresión?

Para mejorar los síntomas físicos de la depresión se debe tratar el trastorno depresivo, ya sea con medicamentos, psicoterapia o ambos. Pero, además, aliviar el dolor físico también ayudará al paciente a sentirse mejor anímicamente.

En cualquier caso, salir de la depresión es posible. Eso sí, todos los tratamientos deben ser prescrito por un especialista, es decir, hay que evitar la automedicación.

Diagnóstico

Antes de tratar la depresión, el médico tiene que diagnosticarla. La persona que sufre esta enfermedad acudirá a su médico que será el encargado de hacer el diagnóstico, ya que hay ciertos fármacos y enfermedades, así como situaciones médicas como un virus o un trastorno de tiroides, que pueden generar los mismos síntomas de la depresión.

Los factores que provocan la depresión no están claros, pueden ser tanto internos (genéticos) como externos.

Los factores que provocan la depresión no están claros, pueden ser tanto internos (genéticos) como externos.

Establecer la depresión como causa del problema es especialmente difícil en el caso de los síntomas físicos. Por ello, el doctor tiene que descartar otras enfermedades posibles, para lo cual, someterá al paciente a una serie de preguntas y le hará un examen físico.

Si después de estas pruebas, el médico encuentra que los síntomas del paciente no son causa de otra patología, puede determinar derivarlo a un profesional de salud mental para que le ponga un tratamiento adecuado. Este realizará otra evaluación completa del paciente para poder llegar a un diagnóstico más acertado.

Hará una entrevista con el enfermo sobre sus antecedentes familiares con depresión y para conocer todos sus síntomas, cuándo comenzaron, su duración, gravedad y si antes los sufrió también y fueron tratados. Por otra parte, le preguntará si consume alcohol, drogas o ha tenido pensamientos suicidas.

¿Los síntomas de la depresión varían según el paciente?

La depresión la pueden sufrir tanto hombres como mujeres de cualquier edad o clase social. Aunque es más común que sean las mujeres las que padezcan esta enfermedad debido a factores hormonales, biológicos, ciclos de vida u otros más propios de las féminas. Los estudios científicos han demostrado que las hormonas influyen sobre las sustancias químicas del cerebro que equilibran las emociones y los estados de ánimo.

Casos en mujeres

De este modo, se recoge que las mujeres son especialmente más sensibles a sufrir depresión después de tener hijos, debido a los cambios hormonales y físicos que se producen tras tener un bebé, además de la aparición de nuevas responsabilidades que pueden resultar ser muy elevadas. De hecho, es bien conocida la depresión postparto que se produce tras dar a luz y que es una enfermedad mucho más grave de lo que parece que requiere de un tratamiento activo y un apoyo emocional a la mujer.

Además existen investigaciones que recogen que muchas de las mujeres que padecen síntomas de depresión han experimentado episodios previos de esta enfermedad. Otras mujeres también son más proclives a tener una forma grave del síndrome premenstrual, también denominado trastorno disfórico premenstrual. Se trata de una enfermedad provocada por cambios hormonales que se dan cuando se acerca la ovulación y antes de la menstruación.

En las mujeres, los síntomas de la depresión son más probables después del embarazo, por los cambios físicos y hormonales, así como durante la menopausia.

Otra etapa en la vida de la mujer en la que éstas tienen más posibilidades de sufrir depresión, es la menopausia. Por ello, los investigadores médicos estudian las forma en la que el aumento o disminución cíclico del estrógeno y de otras hormonas pueden influir sobre la química del cerebro y la aparición de la depresión.

Por último, algunas situaciones de estrés: por la responsabilidad de llevar a cabo trabajo, hogar y cuidado de los hijos o ancianos, pueden hacer que algunas mujeres experimenten depresión. A pesar de ello, hay mujeres que no tienen depresión pese a sufrir situaciones muy malas, y otras que pese a no tener problemas aparentes desarrollan la enfermedad.



Síntomas de la depresión en hombres

En el caso de los hombres, los síntomas de la depresión se manifiesta de manera distinta a las mujeres. Los hombres presentan síntomas como cansancio excesivo, irritabilidad, falta de interés por actividades que antes eran placenteras y alteración del sueño. Mientras que las mujeres se sienten tristes, culpables o inútiles.

Los hombres se pueden enfrentar a la depresión de forma más negativa que las mujeres, tomando mucho alcohol o drogas cuando se sienten mal lo que les hace empeorar aún más su estado de ánimo. También hay hombres que le dan por trabajar de forma excesiva para evitar hablar de su problema con la familia, amigos o muestran comportamientos imprudentes y con ciertos riesgos.

Señalar que aunque en los estudios sobre la depresión y sus síntomas se plasma que son más las mujeres las que tienen esta enfermedad y pensamientos de suicidios, sin embargo, son los hombres con depresión los que más mueren por materializar el suicidio.

Depresión en la tercera edad

En cuanto a las personas mayores, la depresión no es algo normal en esta etapa de la vida. Hay investigaciones científicas que demuestran que la mayoría de los ancianos están felices a pesar de cumplir años y tener más achaques y dolores de lo normal. Pero cuando la depresión afecta a los mayores puede pasar desapercibida por el médico, porque sus síntomas son menos evidentes y no suelen mostrar tanto los sentimientos de pena y tristeza. Por otra parte, los mayores pueden tener otras enfermedades de tipo cardíaco, derrame cerebral, cáncer y otras que les pueden provocar síntomas de depresión. También dichos síntomas pueden ser ser producto de los efectos secundarios de los medicamentos para tratar otras patologías que padezcan.

En los hombres, los síntomas de la depresión se manifiestan de forma mucho más negativa que en las mujeres.

En los hombres, los síntomas de la depresión se manifiestan de forma mucho más negativa que en las mujeres.

Algunos ancianos padecen depresión vascular que es una enfermedad producida por la pérdida de flexibilidad y endurecimiento de los vasos sanguíneos lo que hace que no llegue el flujo sanguíneo normal a órganos del cuerpo como el cerebro. Los enfermos de depresión vascular pueden sufrir una patología cardiovascular o derrame cerebral coexistente.

Por otra parte, los mayores de 85 años son las personas que más se suicidan, según algunos informes sobre depresión. Aunque una parte de estos ancianos, que se suicidan visitan al médico un mes antes de hacerlo, no son diagnosticados de la enfermedad y, por tanto, no reciben tratamiento para la depresión, según los informes señalados. Los ancianos con depresión también mejoran de su enfermedad cuando son tratados con antidepresivos, psicoterapia, o por ambos tratamientos. En conclusión, la depresión no es algo normal del envejecimiento.

Niños y adolescentes

Para terminar, también señalar que los niños, pese a que no sea lo habitual, también pueden sufrir depresión de una forma persistente y hasta la etapa adulta si no son tratados. Cuando un niño sufre depresión puede significar que en un futuro, cuando sea adulto, podrá tener una enfermedad más grave que ésta.

Los niños con depresión suelen fingir que se sienten enfermos para no ir al colegios o quedarse con los padres. También tienen pensamientos negativos, como que uno de sus padres se va a morir. Cuando se trata de niños adolescentes, la depresión se manifiesta con estados de mal humor e irritables. Estos suelen sentirse incomprendidos y meterse en problemas en la escuela. Al ser unos síntomas que se pueden confundir con los propios de la edad puede resultar difícil al médico diagnosticar la enfermedad de la depresión.

La adolescencia es una de las etapas en las que puede aparecer la depresión, manifestada en irritabilidad y mal humor constantes.

Los niños y las niñas tienen antes de la pubertad las mismas probabilidades de padecer depresión. Pero después de ésta las mujeres tendrán el doble de probabilidades de sufrir un episodio de depresión grave. Cuando un adolescente sufre grandes cambios personales, problemas de género o sexualidad emergente pueden sufrir de presión. Esta patología en la adolescencia puede aparecer junto a otros trastornos como ansiedadsus síntomas, problemas alimenticios o abuso de drogas. Todo ello puede incrementar el riesgo de suicidio en este sector de la población.

Los síntomas de la depresión de los adolescentes también se tratan con medicación específica y psicoterapia. En conclusión, no se conoce el origen de la depresión pero sí que es una enfermedad grave que puede afectar a un individuo en cualquier etapa de su vida e independientemente de cuál sea su sexo.

El origen de la depresión

El origen de la depresión se desconoce. Aunque se cree que es resultado de combinar factores genéticos, bioquímicos y psicológicos. Algunos estudios demuestran que las enfermedades depresivas son parte de los trastornos del cerebro. Los avances tecnológicos encaminados a conseguir imágenes del cerebro, como es el caso de la resonancia magnética, han constatado que las personas con depresión muestran un cerebro con un aspecto diferente a quienes no la tienen.

Cualquier persona puede sufrir síntomas de depresión, aunque es más común entre las mujeres.

Cualquier persona puede sufrir síntomas de depresión, aunque es más común entre las mujeres.

Las partes del cerebro que regulan el ánimo, apetito, pensamiento y comportamiento no funciona con normalidad. También muestran un cierto desequilibrio en los neurotransmisores, sustancias químicas que las células del cerebro emplean para comunicarse. Aunque todas estas imágenes no demuestran las causas de la depresión.

Como hemos dicho antes, hay también investigaciones que indican que la depresión es un trastorno del cerebro y por tanto, algunos tipos de esta enfermedad se transmiten de padres a hijos, lo que significa que hay una relación genética. A pesar de ello, la depresión puede darse en personas sin antecedentes familiares depresivos.

Los estudios sobre genética muestran un riesgo mayor de desarrollar los síntomas de la depresión cuando hay una serie de factores genéticos y ambientales que interactúan entre sí. Por último, las situaciones traumáticas como la pérdida de un familiar o ser querido, las relaciones complicadas o las situaciones estresantes pueden hacer que una persona sufra un episodio depresivo. Aunque pueden existir episodios depresivos con causa o sin ella.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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