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Conjuntivitis: contagio


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Publicado en Consejos, Enfermedades

Cuando hablamos de conjuntivitis nos referimos a una inflamación de la conjuntiva. Con respecto al contagio de la conjuntivitis hay que tener en cuenta que no todas son infecciosas por lo tanto no todas se contagian. Puede ser bastante alarmante si el paciente la sufre por primera vez ya que producirá picor y escozor, se le teñirán los ojos de rojo y tendrá muchas legañas.

El contagio de la conjuntivitis no se produce en todos los casos en los que existe esta inflamación de la conjuntiva.

El contagio de la conjuntivitis no se produce en todos los casos en los que existe esta inflamación de la conjuntiva.

En concreto, la córnea será la que se verá coloreada de un tono rosado o rojizo como consecuencia de una conjuntivitis. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones este tipo de afecciones no remiten mayor gravedad y tenderá a desaparecer al cabo de pocos días y sin necesidad de aplicar tratamiento médico.

La conjuntivitis, en el caso de que sea contagiosa, se propaga de forma bastante sencilla. De hecho, la infección es capaz de transmitirse a través de la tos, los estornudos y tiene la capacidad de extenderse de forma eficaz si encuentra las condiciones propicias para ello. La conjuntivitis es muy contagiosa y frecuente entre los pequeños que están en edad escolar. Es por ello que, en la medida de lo posible, se recomienda evitar el contacto directo con aquellas personas que padecen conjuntivitis durante las primeras 36 o 48 horas tras la aparición de esta afección.

Las conjuntivitis bacterianas, y con más intensidad las víricas, pueden contagiarse con bastante facilidad ya que los virus son capaces de sobrevivir a lo largo de semanas en superficies secas como, por ejemplo, las almohadas, las sábanas, las toallas u otros objetos que de forma personalizada utilizamos en el baño.

Según la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), “las principales vías de contagio son el contacto directo con secreciones respiratorias y oculares, así como con las manos y el uso compartido de toallas para limpiarnos las manos. La infección puede ser esporádica o producirse brotes epidémicos en centros de trabajo, escuelas, centros deportivos o piscinas”.

Por el contrario, como hemos señalado con anterioridad no todos los tipos de conjuntivitis son contagiosos. Esta afección puede estar originada por una infección bacteriana o vírica aunque no siempre es fácil diferenciarlas. En este sentido, si bien, la conjuntivitis bacteriana tiene como síntoma identificativa el aumento de la cantidad de legañas producidas a lo largo de la noche como consecuencia del lagrimeo y perjudicar a ambos ojos; la vírica suele dañar a un sólo ojo.

Consejos para evitar el contagio

Según el secretario general de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), José Manuel Benítez del Castillo, es importante para prevenir el contagio de la conjuntivitis mantener una higiene adecuada en las manos, es decir, lavarlas al menos tres veces al día y no tocarse los ojos en el caso de que permanezcan sucias. En el caso de las mujeres, por ejemplo, se aconseja además no compartir el maquillaje ya que es uno de los vehículos empleados por las bacterias con la finalidad de infectar el ojo.

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El tema de la higiene es fundamental para prevenir posibles contagios de esta afección.

El tema de la higiene es fundamental para prevenir posibles contagios de esta afección.

En este sentido, Benítez del Castillo señala, además, la importancia de llevar unas gafas de sol homologadas. “Aunque a veces pensemos que las gafas no homologadas simplemente por ser oscuras nos protegen de los rayos solares éstas no tienen filtros adecuados para combatir la radiación ultravioleta y sólo disminuyen la cantidad de luz que llega al ojo”.

Por otro lado, el experto destaca la importancia de no bañarse en piscinas manteniendo las lentes de contacto puestas ya que, a su juicio, podría derivar en la aparición de una queratitis. “El ojo tiene un buen método de defensa para protegernos de las bacterias y de los parásitos, sin embargo, las lentes de contacto modifican la superficie ocular lo que hace que no estén tan bien resguardados de ellos”, afirma el especialista.

En base a estas matizaciones, señalamos a continuación algunas de las recomendaciones a tener en cuenta para evitar el contagio de contjuntivitis:

  • No restregarse los ojos ya que se considera como uno de los potenciales factores de contagio de conjuntivitis.
  • No compartir gotas de ojos por riesgo a compartir, también, las bacterias.
  • No compartir las almohadas sobre todo cuando se comparte la cama con los más pequeños.
  • No compartir las toallas del baño de uso personal.
  • Respetar los ritmos de sanación antes de volver al trabajo o llevar de nuevo al niño al colegio o guardería.
  • La principal forma de prevención es adoptar un higiene correcta.

En cuanto a aquellos objetos que hayan tenido algún contacto con los ojos también se les debería aplicar una especie de protocolo con el objetivo de prevenir la vuelta a la infección. Para ello podría ser necesario limpiar o eliminar los objetos que hayan tenido, por mínimo que sea, contacto con el ojo afectado durante o poco antes de la infección. Habrá que deshacerse del maquillaje (rimel o sombra de ojos), solución de contacto para lentillas, las propias lentillas en el caso de que sean desechables o limpiarlas profundamente en caso contrario, además de limpiar tanto las gafas como los estuches empleados durante el tiempo de infección.

Hay que tener en cuenta también el tiempo prudencial que habría que esperar para retomar las actividades laborales o educativas. Existen dos tipos de conjuntivitis bien distintas: la viral y la bacteriana y la duración de ambas va a ser diferente. Por un lado, la conjuntivitis viral conlleva la aparición de una serie de síntomas que tienden a mejorar pasados de tres a cinco días, además no requiere de tratamiento médico. Por otro lado, la conjuntivitis bacteriana requiere un tratamiento antibiótico durante un período de 24 horas. Lo más habitual es que una vez se complete de forma adecuada el tratamiento el paciente no sea contagioso.

Uno de los principales picos de contagio de la conjuntivitis se suele producir durante la época estival. La conjuntivitis irritativa es una de las afecciones más habituales durante el verano. Al respecto el farmacéutico optometrista y fundador de la Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión (Seebv), Ernesto Marco Carmena, destaca una mayor exposición durante esta época debido al sol, a las piscinas y al agua mal tratada o salada. “El contacto con productos químicos que se utilizan para desinfectar el agua de las piscinas puede provocar conjuntivitis irritativas u otras infecciones fácilmente tratables”, afirma el experto.

Durante la época veraniega es más probable que la conjuntivitis se transmita de una persona a otra.

Durante la época veraniega es más probable que la conjuntivitis se transmita de una persona a otra.

Por ejemplo los parásitos pueden llegar a estar presentes en el agua del grifo y en el caso de que éstas colonicen la córnea su infección puede tener como consecuencia la aparición de una queratitis que, a su vez, originará dolor, fotosensibilidad, inflamación del párpado, picazón en los ojos y lagrimeo.

Por otro lado, durante el tiempo de infección en el que dure una conjuntivitis se recomienda comer bien e intentar descansar lo suficiente. Estas medidas pueden dotar al sistema inmunitario de una mayor efectividad para combatir la afección.

El contagio de conjuntivitis es mucho más sencillo en aquellos entornos como las guarderías o escuelas primarias. Así que en el caso de que sea su hijo el infectado, asegúrese de cumplir con los requisitos estipulados antes de volver al centro educativo; en caso de que trabaja en él extreme la higiene personal además del cuidado de gafas y lentes de contacto para evitar el contagio.

La conjuntivitis puede no diferenciarse con claridad. En ocasiones, esta afeción llega a confundirse con otro tipo de infecciones oculares como, por ejemplo, infecciones fúngicas, herpes ocular u otras infecciones originadas por un mal uso de las lentes de contacto. En el caso de que los síntomas no remitan o se agraven sí debería contemplarse otra condición ocular más grave.

Cómo tratar una conjuntivitis

Aunque, en la mayoría de los casos, la conjuntivitis desaparece por sí misma, con el objetivo de eliminar la conjuntivitis bacteriana los expertos suelen recetar colirios con antibiótico. En el caso de que el paciente prefiera la aplicación de remedios naturales, la naturaleza también nos ofrece alternativas en el tratamiento. Por ejemplo, la aplicación de compresas tibias sobre los ojos para relajar la zona, no ver la televisión o utilizar plantas como la manzanilla para aliviar la inflamación. Hay que tener en cuenta que extremar la limpieza es indispensable para evitar el rápido contagio a otras personas.



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Será necesario tomar una serie de medidas para evitar el contagio de la conjuntivitis y lograr una pronta recuperación.

Será necesario tomar una serie de medidas para evitar el contagio de la conjuntivitis y lograr una pronta recuperación.

Y con rápido nos referimos a que toda una familia puede verse afectada por el contagio de la conjuntivitis de un modo directo de una hacia otra. Es por ello que se recomienda aplicar las medidas mencionadas a lo largo de este artículo en el momento en el que se aprecie el menor síntoma de infección de los ojos.

Por la parte profesional, el diagnóstico de la conjuntivitis puede ser relativamente fácil. Y es que la mayor parte de las afecciones oculares están causadas por la existencia de conjuntivitis ya sea viral o bacteriana. El examen físico será suficiente para establecer el diagnóstico. En concreto, este consistirá en la revisión de los ojos buscando los siguientes síntomas:

  • Existencia de venas de color rojo brillante.
  • Pérdida de fluidos.
  • Irritación o picor.
  • Párpados inflamados.
  • Ojos de color rosáceo o rojizos.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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