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¿Cómo detectar la celiaquía?


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Publicado en Enfermedades, Nutrición

La forma más común para detectar una enfermedad es mediante la aparición de una serie de síntomas que la caractericen. En el caso de la enfermedad celíaca, los síntomas son tan amplios y variados que cuesta bastante llegar a un acertado diagnóstico de la misma y poder así detectar la celiaquía.

Para empezar, comenzaremos señalando que la celiaquía es la reacción de organismo ante la toma de gluten. Algunas personas cuando comen alimentos con gluten sufren daño en el revestimiento del intestino delgado que se inflama. Esto provoca a su vez que no se absorba de la forma correcta los nutrientes de los alimentos y que son necesarios para un buen funcionamiento del cuerpo humano.

El gluten es una sustancia que está presente en el trigo, la cebada, el centeno y en la avena, además de en otra serie de alimentos elaborados con estos ingredientes.

La extraordinaria variedad de síntomas dificulta en muchas ocasiones poder detectar la celiaquía.

La extraordinaria variedad de síntomas dificulta en muchas ocasiones poder detectar la celiaquía.

Los síntomas para detectar la celiaquía

Los síntomas de la celiaquía son muchos y se manifiestan de distinta forma de una persona a otra, pues esta enfermedad puede afectar a niños, jóvenes, adultos y ancianos.

Generalmente los síntomas más frecuentes son:

  • Dolor abdominal.
  • Diarrea o estreñimiento, según el caso.
  • Falta de apetito.
  • Vómitos.
  • Náuseas.

Las mujeres jóvenes con celiaquía pueden tener menstruación muy tardía o ausencia de periodos menstruales.

Cuando los pacientes son niños, sus síntomas suelen ser:

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  • Pelo frágil
  • Poco crecimiento para su edad
  • Problemas en el esmalte dental y cambio de color en los dientes
  • Retraso en la pubertad
  • Heces fétidas o grasas
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Comportamiento irritable o melindroso
  • Bajo incremento del peso.

Si los intestinos siguen sin absorber los nutrientes, los pacientes pueden sufrir otros signos que logren detectar la celiaquía con mayor certeza:

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Cansancio.
  • Pérdida de peso.
  • Dermatitis herpetiforme.
  • Llagas en la boca.
  • Dolor articular.
  • Calambres musculares.
  • Propensión a tener hematomas.
  • Hemorragia nasal.
  • Pérdida de cabello.
  • Hormigueo en manos y pies.
  • Convulsiones.

Además de todo esto, es normal que la persona que es diagnosticada como celíaca tenga también intolerancia a la lactosa hasta que se pone a tratamiento y sigue una dieta alimenticia adecuada.

Pruebas y exámenes para detectar la celiaquía

Cuando la persona presenta alguno de los síntomas antes señalados y acude a su médico, este establecerá realizarle pruebas de distinto tipo:

  • Colesterol (puede tenerlo bajo).
  • Conteo sanguíneo completo (para ver si hay anemia).
  • Grupo de pruebas metabólicas completas.
  • Nivel de folato (suero).
  • Nivel de hiero (suero).
  • Densidad ósea.
  • Nivel de vitamina B12 (suero).
  • Nivel de vitamina D.
  • Tiempo de protrombina.
Una vez se perciban determinados síntomas, habrá que realizar algunas pruebas y exámenes para confirmar la presencia de la enfermedad.

Una vez se perciban determinados síntomas, habrá que realizar algunas pruebas y exámenes para confirmar la presencia de la enfermedad.

Las analíticas de sangre pueden detectar la celiaquía a través de algunos anticuerpos especiales denominados anticuerpos contra la transglutaminasa tisular o anticuerpos antiendomisio, gracias a los cuales se puede conocer que la persona padece esta enfermedad. Pero el médico realizará dichos exámenes de anticuerpos si ya cree que el paciente puede padecer celiaquía.

En el caso de que los resultados de las pruebas sean positivos, a veces se quieren asegurar de ello realizando una endoscopia de vías digestivas altas con la que se consiga una muestra de un trozo de tejido de la primera parte del intestino delgado (duodeno). La biopsia demostrará que las vellosidades en las partes del intestino que están debajo del duodeno no presentan el aspecto que deberían y están aplanadas.

Además, se pueden realizar pruebas genéticas de sangre para ver si la persona corre riesgo de padecer celiaquía.

Si el paciente ha sido diagnosticado de celíaco, el médico puede ordenar meses más tarde una biopsia de control o análisis de sangre para asegurarse de que el tratamiento está funcionando bien y los resultados son normales. Pero esto nunca significará que la enfermedad esté curada ya que es crónica.

En resumen, para llegar a un buen diagnóstico de celiaquía habrá que realizar un examen clínico minucioso y una analítica de sangre, que recoja marcadores serológicos de enfermedad celíaca (anticuerpos antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa tisular). Se podrá establecer así un diagnóstico más cercano de esta enfermedad.

Los investigadores conocen que hay muchas formas clínicas de enfermedad celíaca (clásica, atípica, silente, latente, potencial, etc.) que ha hecho que no se pueda establecer siempre un diagnóstico clínico o funcional de esta enfermedad. Por esta razón, suelen recomendar la biopsia intestinal para asegurarse de que el diagnóstico es el adecuado. La persona a la que se le realice esta biopsia comerá de todo para poder determinar si es celíaca o no, según los resultados obtenidos.

¿Por qué se produce la celiaquía?

Actualmente se desconoce el origen de la celiaquía. Lo que sí se sabe es que el revestimiento del intestino delgado donde están las vellosidades se deterioran al tomar gluten y se dejan de absorben los nutrientes.

El celíaco que consuma gluten dañará pues estas vellosidades porque su sistema inmunitario reaccionará contra ella. De esta forma, no se absorberá ni hierro, ni vitaminas ni nutrientes de forma apropiada. Como consecuencia de todo ello, la persona tendrá los síntomas antes descritos y una serie de problemas de salud.



Esta enfermedad no conoce de edad y afecta a mayores y pequeños y puede manifestarse en cualquier momento de la vida de una persona.

A pesar de todo esto, hay ciertas personas con más riesgos de ser celíacas que otras. Se trata de aquellas cuyos familiares padezcan la enfermedad. Además, se da la circunstancia de que hay más celíacos de raza blanca y origen europeo que de otro tipo. En cuestión de sexo, las mujeres son las más afectadas por esta patología.

Otros colectivos que corren más riesgos de ser susceptibles a detectar la celiaquía en ellos son quienes tengan:

  • Tiroiditis autoinmune.
  • Dermatitis herpetiforme.
  • Enfermedad del hígado.
  • Déficit selectivo de IgA.

Así como otras patologías autoinmunes:

  • Síndrome de Sjögren.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Lupus eritematoso sistémico.
  • Cirrosis biliar primaria.
  • Colitis microscópica.
  • Síndrome de Down.
  • Enfermedad de Addison.
  • Artritis reumatoide.
  • Psoriasis.
  • Vitíligo.
  • Alopecia areata.
  • Hepatitis crónica autoinmune.
Para detectar la celiaquía no es necesario acudir a un sector determinado de la población, pues puede afectar a toda ella.

Para detectar la celiaquía no es necesario acudir a un sector determinado de la población, pues puede afectar a toda ella.

Algunos médicos consideran que los diagnósticos suelen retrasarse de media unos veinte años entre el comienzo de los síntomas y el momento en el que se da con la enfermedad. Este tiempo es muy largo y durante el mismo, los afectados suelen ir con frecuencia a distintos especialistas que no suelen pensar que puede tratarse la celiaquía como la enfermedad que causa estos síntomas.

En cambio, otros profesionales consideran que se diagnostica la enfermedad celíaca de más cuando no se da realmente con la dolencia que tiene la persona.

Esto es así porque uno de los mayores problemas para diagnosticar que alguien es celíaco es la variedad de síntomas que tiene esta enfermedad, como hemos visto. Y es que algunas personas presentan diarrea, otras pérdida de peso, dolor abdominal, nauseas o vómitos, etc. Los síntomas son muy distintos en cada enfermo y hay personas que no presentan ninguna señal y, sin embargo, son celíacas, pudiéndoles afectar la enfermedad de igual modo a largo plazo.

¿Cómo se trata la celiaquía?

Esta enfermedad es crónica y no tiene cura. Su tratamiento no se basará en la toma de ciertos medicamentos sino en el seguimiento de una dieta estricta en la que no haya rastro de gluten. De esta forma los síntomas podrán desaparecer y la persona llevará una vida normal.

Los pacientes celíacos no tomarán ni alimentos, ni bebidas ni medicamentos que contengan:

  • Trigo.
  • Centeno.
  • Cebada.
  • Avena.

Para garantizar su bienestar, deberán leer las etiquetas de los alimentos y medicamentos y comprobar que no contienen ingredientes que puedan incluir esta proteína (gluten).

Nunca se realizará una dieta sin gluten sin antes detectar la celiaquía, pues si el médico tiene que realizarle algunas pruebas a la persona con esta enfermedad, se podrán alterar las mismas.

La única forma de controlar esta enfermedad es llevar una dieta sin gluten y equilibrada, solo así la persona se sentirá bien. El médico puede además recetar complementos de vitaminas y minerales, si lo creyera necesario. También puede aconsejarle el uso de corticoesteroides (como prednisona) durante un corto espacio de tiempo si la enfermedad no responde al tratamiento aún tomando estas medidas.

Una vez que la persona es diagnosticada como celíaca, podrá encontrar ayuda en:

  • Su médico.
  • Un nutricionista especializado en celiaquía.
  • Asociaciones de enfermos celíacos.

A título informativo, señalar que todos los productos realizados con harina de trigo, harina blanca o harina común están prohibidos para los celíacos.

En cambio, estas personas podrán tomar los siguientes productos:

  • Habichuelas.
  • Maíz.
  • Frutas y verduras frescas.
  • Carne de ternera.
  • Carne de aves y pescado (que no estén empanados ni preparados con salsas).
  • Cereales elaborados sin trigo ni malta de cebada.
  • Patatas.
  • Arroz.
  • Avena sin gluten.
  • Lácteos (si no son intolerantes a la lactosa).
Todos los alimentos a ingerir por los celíacos deberán estar libres de gluten.

Todos los alimentos a ingerir por los celíacos deberán estar libres de gluten.

Por otro lado, los celíacos no podrán tomar alimentos con gluten tales como:

  • Productos empanados.
  • Panes.
  • Bollería industrial.
  • Galletas.
  • Pasteles.
  • Rosquillas.
  • Salsas.
  • Barquillos.
  • Pasta y pizza.
  • Sopas.
  • Cerveza.
  • Golosinas (existen algunas golosinas que sí pueden tomar los celíacos pero deberán consultar la etiqueta donde conste que esto es así).
  • Salchichas.
  • Hamburguesas.
  • Salchichón.
  • Aderezos para salsa.

Además de estos productos, la persona celíaca deberá tener en cuenta que existe cierto riesgo de contaminación cruzada en artículos que aún sin tener gluten de forma natural pueden llenarse de este si se fabrican en la misma línea de producción o se transportan juntos en el mismo medio con alimentos que lleven gluten.

Los celíacos podrán comer en restaurantes, celebraciones, reuniones sociales siempre y cuando informen a quien realice la comida de su problema con esta proteína (gluten).

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Para terminar, una última recomendación en caso de detectar la celiaquía en una determinada persona. Y es que esta deberá siempre leer la etiqueta de los alimentos para asegurarse de que no contienen gluten.

  • Artículo escrito por:
  • Doctora Maria José Fernández Jiménez

  • Licenciado en 1995 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 7.624 del Colegio de Médicos de Málaga
 
 

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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