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Causas de las hemorroides


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Publicado en Hemorroides

Antes de conocer las causas que determinan la aparición de hemorroides, hemos de saber que estas son venas hinchadas que se sitúan en la zona que rodea el ano y que hay dos tipos:

Internas. Si se sitúan dentro del ano.

Externas. Si salen o se prolapsan en la zona externa del canal anal.

Las hemorroides no son causadas por un hecho en concreto, sino que hay una serie de factores que nos predisponen a padecerlas, algunos de ellos relacionados. Dichos factores son:

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Llevar una dieta equilibrada alta en fibra sera beneficioso para evitar el estreñimiento.

El estreñimiento, que causa la deposición de heces duras y compactas que presionan las venas de la zona del ano.

– Hacer mucho esfuerzo al defecar.

Diarrea excesiva, al causar irritación en la zona del recto.

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Embarazo. Por la presión, que ejerce el feto sobre la zona baja del vientre y sobre las venas hemorroidales.

El parto. Ya que la mujer realiza un sobreesfuerzo sobre la zona baja del vientre durante el mismo.

Hereditarios. Si familiares de primer grado, padres o abuelos las han padecido, los más probable es que también las padezcamos.

Sedentarismo o el estar mucho tiempo de pie y quietos.

Sobrepeso, padecer exceso de grasa en el abdomen genera presión en las venas hemorroidales.

Enfermedades del hígado como la cirrosis (pues provocan que se estanque la sangre en los vasos sanguíneos que rodean el recto).

 

Síntomas de las hemorroides

El síntoma principal y más alarmante es la aparición de sangre y molestias al defecar. Otros síntomas son: picor y dolor en el recto así como la secreción rectal.

En casos más graves también tener una especie de bultito en la zona del ano.

Las hemorroides internas suelen sangrar pero no duelen.

Detallaremos qué síntomas se dan en los distintos grados de gravedad que presentan las hemorroides:



  • GRADO I

En este estadio se expulsa sangre de forma ocasional en las heces o cuando se limpia en el papel higiénico y picores en la zona del ano. Estas hemorroides son internas.

  • GRADO II

En este grado la hemorroides aumenta de tamaño, por encima del esfínter, y desciende durante la defecación, volviendo a su sitio al terminar esta. Provoca diversas molestias al defecar, sangrado, sensación de resquemor y picor.

  • GRADOS III y IV

En el estadio III, estas hemorroides aparecen tras la defecación y a veces incluso espontáneamente en el ano hasta que son introducidas. Aumenta el sangrado y demás molestias.

En el grado IV, las hemorroides se mantienen siempre fuera del esfínter y sangran muy a menudo, producen sensación de cuerpo extraño y secreción anal permanente.

 

Prevención de las hemorroides

Ya hemos visto cuáles son las causas de las hemorroides, pero no resulta menos importante conocer los factores que pueden desencadenar que padezcamos hemorroides, pues nos permite realizar pautas preventivas, que si bien no aseguran al máximo que las evitemos, al menos podrán atenuar los síntomas en caso de que finalmente las desarrollemos.

Entre las medidas preventivas están:

– Intentar no realizar esfuerzos al defecar.

– Evitar el estreñimiento mediante la ingesta de alimentos con mucha fibra, tales como fruta y verduras o beber dos litros diarios de agua.

– Minimizar el consumo de sal y alcohol. Además de reducir las tomas de café.

– Asear la zona anal con productos suaves y jabones no irritantes.

– Utilizar toallitas de bebés en vez de papel higiénico al limpiarnos el ano tras defecar.

– No permanecer mucho tiempo sentado ni de pie. Alternar el cambio de postura, sobre todo, en el trabajo.

– No coger mucho peso ni realizar grandes esfuerzos.

– No utilizar ropa muy apretada y usar ropa interior de algodón.

– Realizar ejercicio moderado.

– Evitar el sobrepeso. Sobre todo, la grasa en la zona del abdomen, pues comprime las venas hemorroidales.

 

Diagnóstico

El diagnóstico precoz de las hemorroides, una vez que el paciente presenta alguno de sus síntomas, es fundamental para poder descartar enfermedades con sintomatología similar más graves o diferentes a ella como las fisuras anales o el cáncer rectal, y poder aplicar el tratamiento adecuado lo antes posible.

Para diagnosticar hemorroides, la persona afectada deberá  ir al médico que colocará en posición genupectoral (el paciente estará apoyado sobre sus rodillas y tocando la camilla con el pecho y la cabeza también apoyada sobre su mano y de lado) encima de la camilla para ver el aspecto y dimensión de las hemorroides que sobresalen. Si es posible se realizará un tacto rectal para desestimar otras afecciones que puedan presentar síntomas parecidos como son las fisuras anales o las fístulas en el ano.

Las hemorroides externas son más fáciles de diagnosticar por el médico mediante un examen rectal. Otros procedimientos utilizados son: la sigmonoscopia (es el método mediante el cual se examina el colon con una sonda flexible que lleva una cámara en su extremo) y la anoscopia (método que utiliza una aparato lubricado llamado anoscopio unos centímetros dentro del recto que lleva incorporada una luz y con la que el profesional médico puede observar todo el recto).

 

Tratamiento de las hemorroides

El tratamiento de los síntomas debe pasar por un diagnóstico médico. Una vez realizado éste y sabiendo la gravedad de las hemorroides a tratar se aplica el tratamiento más correcto.

En el caso de hemorroides leves se aconsejarán seguir las siguientes pautas:

– Evitar alcohol, condimentos picantes así como la cafeína.

– Evitar el estreñimiento mediante el consumo de dieta rica en fibra y beber abundante agua.

– Intentar no permanecer mucho rato sentado o de pie favorece la congestión de las hemorroides y su sangrado.

– Tomar baños de asiento de agua templada de unos minutos de duración.

– Emplear cremas o pomadas antihemorroidales solo durante unos días y con supervisión médica, ya que muchas de ellas tienen compuestos (corticoides, anestésicos tópicos,…) que pueden provocar efectos secundarios.

– Existen también medicamentos que pueden mejorar la microcirculación de la zona y reducir la inflamación, pudiendo ser de utilidad.

En grados algo más avanzados:

– Escleroterapia. Se inyectan unas sustancias esclerosante en las hemorroides, que producen su cicatrización disminuyendo sus síntomas

– Rayos Infrarrojos. También conocida como coagulación es la técnica que emplea el calor sobre el tejido afectado para que se coagule las venas sobre la hemorroide que encoge y desparece.

Crioterapia. Aplicación de frío mediante la utilización de nitrógeno líquido para congelar la hemorroide y eliminarla.

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Cirugía con láser CO2.

– Ligadura elástica. Se utilizan unas bandas especiales en la base de la hemorroide para estrangularla y que pasados unos días se caiga sola.

Los casos severos se requerirá practicar cirugía en la zona rectal para extirpar o eliminar la hemorroide.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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