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Bronquitis: causas, síntomas y tratamiento


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Publicado en Enfermedades

La bronquitis es una patología que interfiere en la inflamación de los bronquios. En concreto, los bronquios son aquellos tubos o conductos cuya misión es llevar el aire a nuestros pulmones. Aquellas personas que sufren de bronquitis suelen tener bastante tos que además origina mucosidad. Asimismo, la bronquitis puede ocasionar sibilancias, es decir, los silbidos o chillidos que se pueden producir al respirar, dolor o molestias en el área del pecho, fiebre leve y sensación de que nos falte el aliento.

Principales tipos

Existen dos tipos fundamentales: aguda y crónica.

La bronquitis es una afección consistente en la inflamación de los bronquios.

La bronquitis es una afección consistente en la inflamación de los bronquios.

Bronquitis aguda

Se trata de una enfermedad causada por una infección como consecuencia del típico virus que suele ser el causante de los resfriados y la gripe. Su contagio es sencillo ya que se transmite por el aire, por ejemplo, al toser. Además, unas manos que nos ofrezcan una higiene adecuada también puede transmitir el virus.

Si bien la bronquitis aguda puede estar originada también por bacterias, su duración suele rondar los 10 días. Eso sí, por el contrario, la molesta tos nos puede acompañar a lo largo de varias semanas una vez que la infección se haya visto erradicada. Existen determinadas causas de la bronquitis aguda que incrementan el riesgo de padecerla. Por ejemplo, la exposición al humo del tabaco, al polvo, a gases, a vapores, incluso a la contaminación del aire.

Bronquitis crónica

El otro lado de la moneda es la bronquitis crónica. Este tipo no es tan benévola como la aguda, ya que es permanente y reviste cierta gravedad. Se trata de una patología que deriva en la continua inflamación e irritación de la capa interna de los bronquios. Fumar es, sin duda, su principal causa.

Uno de los principales problemas de este tipo de bronquitis es la facilidad con la que los virus y bacterias llegan a colonizar los bronquios ya irritados. Y es que este tipo de peculiaridades incide en el empeoramiento del paciente que verá, además, como la enfermedad se prolonga. Se trata de épocas en las que los síntomas se agravan y la salud del paciente empeora. Un diagnóstico y tratamiento precoz puede facilitar la calidad de vida del paciente que sufre de bronquitis crónica.

Causas de la bronquitis

A modo de resumen, podemos señalar que esta enfermedad se presenta con una mayor frecuencia coincidiendo con la época de los resfriados comunes y la gripe. Las causas de la bronquitis se pueden resumir en el siguiente listado:

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  • Diversos virus. En este apartado se incluyen además los virus de la gripo A y B.
  • Bacterias como, por ejemplo, la Mycoplasma pneumoniae capaz de originar la conocida como neumonía migratoria.
  • Como consecuencia de la inhalación de vapores irritantes o polvo.
  • Personas mayores con sistemas inmunológicos debilitados, fumadores o cualquier persona que mantenga una continua exposición a productos irritantes para los pulmones.

Síntomas

Entre las principales causas de la bronquitis crónica se encuentra el consumo de tabaco.

Entre las principales causas de la bronquitis crónica se encuentra el consumo de tabaco.

Los síntomas de la bronquitis, aguda o crónica, son varios. Para identificar esta enfermedad es importante, por tanto, saber cuáles son sus síntomas más comunes:

  • Tos.
  • Fiebre leve.
  • Cansancio.
  • Molestias o dolor en el área del pecho.
  • Sibilancias.
  • Ronquera.

En concreto, algunos de los síntomas de la bronquitis aguda son:

  • Molestias o dolor en el área del pecho.
  • Tos que genera flema, transparente o verde amarillenta.
  • Fatiga.
  • Fiebre baja.
  • Dificultad para respirar que de forma habitual suele empeorar con la realización de alguna actividad.
  • Sibilancias en aquellos pacientes que, además, sufran de asma.

Asimismo, una vez que el paciente se haya recuperado de la bronquitis aguda es probable que continúe la existencia de una tos seca y molesta que durará en torno a unas dos o cuatro semanas. Estos síntomas listados con anterioridad, pueden confundir ya que son comunes con los de la neumonía. Sin embargo, en el caso de que el paciente padezca de neumonía mostrará, además, fiebre alta, escalofríos y una mayor dificultad para respirar.

Por otro lado, los síntomas de la bronquitis crónica suelen empeorar en aquellos ambientes en los que se concentran altas cantidades de dióxido sulfúrico además de otros contaminantes del aire.

Tratamiento de la bronquitis

Como se ha descrito al principio de este artículo, la bronquitis es una inflamación de la mucosa de los bronquios que puede tener carácter agudo o crónico. Así, el principal objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas y facilitar la adecuada respiración. Es decir, en la mayoría de los casos, el tratamiento de la bronquitis consiste en:

  • Descanso.
  • Consumo de analgésicos para paliar el dolor.
  • Consumo de bastante líquido, llegando a superar los dos litros de agua diarios.
  • Inhalación de aire cálido y húmedo.
  • Consumo de antibióticos recetados por el especialista.

Bronquitis aguda

La finalidad del tratamiento de la bronquitis no es otra que aliviar sus síntomas y favorecer la correcta respiración.

La finalidad del tratamiento de la bronquitis no es otra que aliviar sus síntomas y favorecer la correcta respiración.

El tratamiento destinado a paliar la bronquitis aguda no suele recomendar el consumo de antibióticos ya que la mayoría de ellas están originadas por un virus y estos no responden a los antibióticos.

Por otro lado, el especialista puede recomendar el uso de broncodilatadores (en el caso de que el paciente presente además sibilancias) cuyo principal objetivo es abrir las vías respiratorias. Los descongestionantes pueden facilitar, asimismo, el alivio de los síntomas de la bronquitis aguda. No hay que olvidar aumentar el consumo de líquidos con la meta de diluir la mucosidad existente en los pulmones, potenciar el descanso y utilizar un humidificador de vapor frío.

Bronquitis crónica

Se considera que un paciente sufre de bronquitis crónica en el momento en el que se observa una duración de la tos superior a los tres meses. Su principal causa es el tabaquismo. Se requiere la intervención médica inmediata en el caso de que el paciente tenga disnea severa, cianosis y fiebre.

Evidentemente, dejar por completo el tabaco es una de las principales soluciones para tratar la bronquitis crónica. Además, se recomienda que se intente evitar la exposición al polvo en suspensión, sustancias químicas u otras situaciones que sepamos que pueden originar la irritación bronquial. En concreto, el tratamiento médico incluye broncodilatadores, esteroides y terapia de oxígeno.

Bronquitis infantil

El principal tratamiento de la bronquitis para evitarla en los más pequeños es no exponerlos al humo del tabaco o a un aire que esté excesivamente contaminado. Asimismo, se recomienda asegurarse de que la sangre dispone del suficiente oxígeno. En caso contrario, el pequeño deberá ser hospitalizado y sometido a tratamiento urgente.

El tratamiento que se aplica en los más pequeños no difiere del aplicado a los adultos. Es decir, se recomienda tratamiento médico, descanso y el empleo de un humidificador.



Bronquitis en bebés

En el momento en el que un bebé se contagia de bronquitis es recomendable desinfectar todas las áreas de la casa y aquellos objetos que hayan estado en contacto con el bebé. Por su parte, el adulto deberá lavarse con bastante frecuencia las manos para asegurar una higiene adecuada.

Durante el tiempo que se prolongue el tratamiento se aconseja continuar con el amamantamiento o, en su defecto, dándole leche de fórmula. Especial importancia cobra, en este sentido, la regularidad de las comidas para que no se produzca una deshidratación originada por la excesiva producción de moco y flema.

Su tratamiento consiste en la colocación de una humidificador para incrementar el porcentaje de humedad en el ambiente, sobre todo, durante la noche aprovechando que el bebé duerme. La intención es que con este aparato se consiga desenganchar la mucosidad de las vías respiratorias del bebé y, asimismo aliviar la tos.

Será el pediatra el que tomará decisiones con respecto a los medicamentos que haya que consumir. Por ejemplo, se podrá recomendar un expectorante para aflojar y tratar la congestión del pecho, paracetamol o ibuprofeno, nebulizadores o antibióticos, entre otros. De vital importancia es, además, vigilar que el bebé no tiene problemas para respirar mediante la identificación de los siguientes síntomas de la bronquitis:

  • Respiración rápida o profunda.
  • Sibilancias severas.
  • Uñas moradas.
  • Labios descoloridos.

Bronquitis en embarazadas

La completa desinfección de la casa y de los utensilios empleados es esencial en el caso de los bebés.

La completa desinfección de la casa y de los utensilios empleados es esencial en el caso de los bebés.

En el primer trimestre de embarazo no se recomienda el consumo de antibióticos, por lo que el especialista suele evitar recetarlos. Sin embargo, en el caso de que exista riesgo de neumonía o infección intrauterina del feto el protocolo puede cambiar. En estos casos los expertos suelen recetar medicamento con penicilina para nada perjudiciales al embarazo. LLegados al segundo trimestre de embarazo, se permite el consumo de antibióticos del grupo de las cefalosporinas.

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Bronquitis asmatiforme

Tanto la bronquitis como el asma originan inflamaciones en las vías respiratorias. El tratamiento para curar la bronquitis asmatiforme podrá incluir:

  • Consumo de broncodilatadores de acción corta.
  • Corticosteroides inhalados.
  • Modificadores de leucotrienos.
  • Cromoglicato o teofilina.
  • Antibióticos.
  • Artículo escrito por:
  • Doctor Francisco Javier Ruiz Solanes

  • Licenciado en 1989 en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (UMA)
  • Colegiado 6.024 del Colegio de Médicos de Málaga
  • Director Médico Grupo BonoMedico
 
 

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