Riesgos del botox


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Publicado en Medicina estética

Entre los principales riesgos del botox se encuentra el hecho de utilizar excesiva cantidad en según qué zonas.

Entre los principales riesgos del botox se encuentra el hecho de utilizar excesiva cantidad en según qué zonas.

La toxina botulínica es una sustancia que ofrece altos niveles de seguridad, por lo que existen bajos índices de contraindicaciones o riesgos del botox. Sin embargo, en el caso de que se empleen grandes cantidades de este elemento como, por ejemplo, en el caso del cuello, el organismo puede llegar a generar defensas naturales que luchen contra esta bacteria. En estos casos, el efecto del botox sería totalmente nulo. Asimismo, el botox aplicado por manos inexpertas puede alcanzar a otros músculos originando resultados opuestos a los deseados, ya sea una ceja más alta que la otra, algo que desaparecerá con el paso del tiempo.

Riesgos del botox

Las aplicaciones de botox, orientadas hacia el campo de la estética, está delimitada no sólo de las condiciones previas, de los conocimientos, experiencia y habilidad del profesional sino también de la calidad del músculo del paciente, tipo de cicatrización y características personales. Además, como cualquier otro tratamiento médico, este también implica el surgimiento de determinados riesgos del botox. Sin embargo, en este sentido, los más probables suelen ser lo menos graves y los menos probables los más severos. Pese a los datos halagüeños, hay que tener en cuenta los posibles riesgos de la aplicación de botox aún poniéndose en las manos más experimentadas:

  • Hemorragia. Se pueden producir hemorragias en los puntos concretos de penetración de las agujas al punzar alguna vena. Como consecuencia podrán surgir hematomas o, de forma muy poco frecuente, un exceso de cicatrización o fibrosis. Otro de los puntos poco frecuentes es la permanencia de la hemorragia haciéndose más severa, lo que requerirá un drenaje con cirugía. En cualquier caso, la hemorragia puede llegar a retrasar el proceso de curación.
  • Infección. Son muy poco frecuentes pero para nada imposibles.
  • Sequedad ocular. En raras ocasiones la aplicación de botox en el entorno de los ojos puede originar modificaciones en la capa húmeda de la córnea debido a una reducción del parpadeo o de la secreción lacrimal.
  • Dificultad para el cierre palpebral. El contagio del botox hacia otros músculos puede conllevar la alteración de los músculos elevadores de los párpados y, como consecuencia, una caída parcial del párpado.
  • Lesión de estructuras profundas. Pueden ser de carácter temporal o permanente y son muy poco frecuentes. Sin embargo, al introducir una aguja en el organismo, aumentan los riesgos del botox en cuanto al daño a nervios, vasos sanguíneos, músculos u otras estructuras.
  • Espasmos musculares.
  • Visión doble. En el caso de que el botox se difunda hacia los músculos que generan el movimiento del ojo puede haber consecuencias. Por ejemplo, estrabismo con visión doble, algo que debería remitir con el paso del tiempo y el cese de los efectos del botox.
  • Síntomas generales: cafaleas, infecciones respiratorias (bronquitis, laringitis), náuseas o síntomas parecidos a la gripe.
  • Fibrosis.
  • Asimetría.
  • Dificultad para tragar. Se trata de un de los efectos secundarios del botox muy poco frecuente. Se da principalmente en aquellas personas con trastornos neurológicos subyacentes o que previamente ya tenían dificultad para tragar o con antecedentes de aspiración de alimentos.
  • Alergias.
  • Entumecimiento u hormigueo leve en el área en la que se ha realizado la infiltración.
    Resultan más que evidente los satisfactorios resultados que se obtienen con esta clase de tratamientos.

    Resultan más que evidentes los satisfactorios resultados que se obtienen con esta clase de tratamientos.

Existen casos argumentados en los que los pacientes han llegado a sufrir verdaderas complicaciones en la salud como puede ser desórdenes del habla o dificultad para respirar. En este sentido, y según los datos recopilados por la Agencia Europea de Medicamentos, se han llegado a registrar más de 600 casos de complicaciones graves y 28 muertes por el uso de botox.

Asimismo existen grupos de riesgos a los que se recomienda optar por otro tratamiento estético, ya que los riesgos del botox se multiplican en este tipo de personas. Por ejemplo, el botox no debe aplicarse en pacientes con miastenia gravis, es decir, un trastorno caracterizado por un agotamiento rápido de la contractilidad muscular voluntaria, con dificultad para moverse y parálisis. Tampoco es recomendable el tratamiento de esta toxina en aquellas personas que presenten inflamación o infección justo en aquellas zonas que se pretendan tratar ni en aquellas personas que, en la actualidad, estén bajo tratamiento con altas dosis de antibióticos aminoglucósidos.

Además de los problemas para su salud y los riesgos del botox, este tratamiento puede ofrecer alteraciones en el rostro no tan bien recibidas. La frecuente infiltración de botox trae puede originar la pérdida de la expresión facial. Es decir, los rostros de aquellas personas sometidas a innumerables sesiones de botox lucen acartonados, inexpresivos, modificando su apariencia total.

Y es que no es posible aún establecer el 100% de las garantías en el resultados de ningún tratamiento estético ya que las reacciones de cada paciente al método en concreto, su forma de sanar y cicatrizar son totalmente diferentes entre unos y otros. Es por ello que se recomienda ponerse en manos de los mejores profesionales. Éstos le recomendarán la ejecución además de una serie de pasos previos a la aplicación del botox.

Los riesgos del botox son poco probables siempre y cuando la técnica la lleven a cabo verdaderos especialistas.

Los riesgos del botox son poco probables siempre y cuando la técnica la lleven a cabo verdaderos especialistas.

Uno de los primeros pasos será sin duda ofrecer toda la información posible al paciente. Se trata de comunicar el objetivo al que está destinado el método que se va a aplicar, cuál será el procedimiento que se va a seguir, qué beneficios presenta, a lo largo de cuánto tiempo se reflejarán en el rostro del paciente, cuáles son las incomodidades más comunes o los riesgos del botox que podrían surgir tras la aplicación de esta toxina para paliar las arrugas. Pese a que el procedimiento previo a la información requiere cierto tiempo para dotar al paciente de toda la información posible, el botox no requiere la realización de ningún test de alergia.

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Por otro lado, las inyecciones son casi totalmente indoloras. Para asegurar la ausencia de dolor en el paciente, de forma previa, el especialista le aplicará hielo en el área tratar para lograr que el músculo quede adormecido durante el procedimiento que tendrá tan sólo unos 20 minutos de duración. Si bien no hay cabida para el dolor, se recomienda no apoyarse ni restregarse la zona tratada por lo menos durante las cuatro primeras horas desde que se aplicó el botox para que esta sustancia no tienda a difundirse hacia otras zonas no deseadas. Además, el paciente podrá incorporarse seguidamente a sus actividades rutinarias.

Además, en lo que se refiere a tratamiento de arrugas el botox ofrece ciertas limitaciones. Y es que se ha comprobado que esta sustancia solamente es útil en el tratamiento de aquellas arrugas que se han originado como consecuencia de las contracciones musculares que se realizan en cada expresión facial. Es decir, no ofrece resultados exitosos si su uso se destina a paliar las aquellas arrugas originadas por la gravedad o por el propio paso del tiempo. Tampoco aquellas ubicadas en músculos con funciones importantes.

Es por ello por lo que, independientemente de los posibles riesgos del botox, este no se pueda aplicar ni en los labios ni en la zona de alrededor de la boca. Así, su uso se suele ver limitado en el tercio superior de la cara para borrar las líneas de expresión. En el momento en el que uno de nuestros músculos faciales comienza a marcarse demasiado por todos aquellos gestos que realizamos a lo largo del día se originan las arrugas. El botox se encarga de paralizar el músculo para evitar la marca.

El botox, al alcance de todos

Desde hace ya más de una década, el botox circula libremente por el mercado y está al alcance también de cualquier persona que pueda permitírselo. Pese a que convive con nosotros desde hace tiempo, aún esta sustancia es una desconocida para muchas personas que no saben ni en qué consiste su aplicación, ni que ofrece alternativas para el aspecto físico, cuáles son los mitos y cuáles las realidades que rodean su uso.



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Las hipotéticas complicaciones relacionadas con el tratamiento de botox no son permanentes y desaparecen a los pocos días.

Las hipotéticas complicaciones relacionadas con el tratamiento de botox no son permanentes y desaparecen a los pocos días.

En concreto, botox es su nombre comercial, su denominación completa sería toxina botulínica o botulina. Nos referimos a aquella neurotoxina originada a partir de la bacteria conocida como Clostridium botalium y que empezó a usarse con fines médicos en vez de estéticos. Fue en 2002 el momento en el que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos la aprobó para el tratamiento de arrugas faciales.

Se recomienda la aplicación de botox en aquellas personas mayores de 30 años de edad, previo examen médico que certifique la capacitación adecuada del paciente para someterse a un tratamiento estético de estas características. Y es que el paso de los años remite factura a cualquiera. Es natural sumarse a cualquier tratamiento estético que aparezca para prevenir los efectos del envejecimiento, sin embargo, es imposible conservar la juventud eterna.

La alternativa, sin duda, es envejecer con naturalidad adoptando hábitos de vida saludables, protegiendo nuestra piel de la radiación del sol, haciendo ejercicio, comiendo de forma sana y descansando las horas necesarias. Pese a los riesgos del botox y de otras técnicas, las ayudas siempre las tendremos en los tratamientos de estética para intentar esconder aquella arruga de más.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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