BonomédicoBlogEnfermedadesSíntomas de la artrosis de cadera

Síntomas de la artrosis de cadera


Comentar
Publicado en Enfermedades, Traumatología

La artrosis de cadera es un tipo de artrosis que afecta a la articulación de la cadera formada por cabeza del fémur y por una oquedad en el hueso de la pelvis denominada cotilo. Los síntomas de la artrosis de cadera, como enfermedad, suponen el desgaste del cartílago, que es una sustancia que sirve de protección de los huesos y favorece la movilidad articular. El paso del tiempo hace que el cartílago se desgaste, pierda agua y se vuelva más delicado y frágil. Esta evolución es normal pero a veces se acelera si hay antecedentes genético de personas que han sufrido artrosis en nuestra familia. También otros factores que influyen en el desgaste del cartílago es tener mucho peso con el que sobrecargar las articulaciones.

Cuando hay artrosis de cadera se produce un deterioro del cartílago de esta articulación. Se trata de una enfermedad frecuente aunque no tanto como la artrosis de rodillas o de manos. Suelen padecerla personas mayores, aunque hay casos excepcionales en los que la enfermedad aparece antes de los 50 años.

Síntomas de la artrosis de cadera

El síntoma principal de la artrosis de cadera es el dolor que se experimenta en la zona de la ingle y en la parte interna del muslo. No obstante, este dolor puede también reflejarse en la rodilla. La enfermedad aparece, en un principio, al caminar y subir o bajar escaleras. A veces también duele cuando la persona descansa. Cuando la persona camina o hace ejercicio físico prolongado vuelve a sentir dolor debido a la sobrecarga de la articulación. Así se van haciendo difíciles la realización de acciones normales como cruzar o flexionar las piernas e incluso caminar. Si la artrosis de cadera avanza en el tiempo puede generar dolor por la noche también, debido a la posición de reposo y se manifieste en forma de cojera al caminar.

El dolor de cadera no se localiza precisamente en esta articulación, sino más bien en la zona de la pelvis y si duele la cadera es por un tema más muscular que de artrosis. La artrosis al principio desaparece con reposo, tumbándose en la cama el paciente. Pero conforme empeora la enfermedad ni el reposo acaba con el dolor que experimenta el paciente que llega a caminar con cojera por culpa de la artrosis de cadera.

Causas de la artrosis de cadera

La aparición de artrosis de cadera no tiene una causa conocida. Los investigadores médicos creen que puede deberse a pequeñas alteraciones en la forma de la cadera desde el nacimiento y que se perciben cuando la persona llega a ser adulta. Hay otros factores que también predisponen a las personas a padecer artrosis de cadera como son:

Edad

Es el factor de riesgo más ligado a este tipo de artrosis. Pues el tiempo hace que la cadera sufra cambios en la función y estructura de su cartílago.

Sexo

Casi todas las artrosis afectan más a las mujeres que a los hombres. Pero en este caso concreto, artrosis de cadera, la sufren más los hombres.

¿Sabes que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta? Sin cuotas mensuales, sólo pagas si vas al médico. Consulta aquí como funciona.

Condición étnica

La raza blanca es más propicia a padecer este tipo de artrosis.

Sobrepeso

Los kilos de más incrementan el riesgo de sufrir artrosis de cadera, aunque con menos fuerza que el en caso de la artrosis de rodilla. Es mejor no sobrecargar la cadera con peso de más.



Otras causas

Predisponen a sufrir esta enfermedad:

  • Sufrir golpes en la cadera.
  • Actividades deportivas intensas.
  • Algunos trabajos duros que sobrecargan al cuerpo en general (agricultores, etc.).
  • Sufrir lesiones articulares previas.
  • Tener diferente longitud en las piernas.
  • Un mal alineamiento articular.

En resumen, cuando se produce la artrosis de cadera el cartílago pierde grosor y textura. Cada vez se hace más fino hasta llegar a desaparecer, lo que provoca que el engranaje que hay entre el fémur y el cotilo se pierda y se manifiesten los primeros síntomas de la artrosis de cadera.

Diagnóstico de la artrosis de cadera

El médico no tendrá muchos problemas para diagnosticar la artrosis de cadera. Pues se basará en los síntomas que le relate el paciente y en la exploración de la articulación. La cadera se presentará rígida y casi sin movilidad.

De todas formas, para confirmar el diagnóstico realizará una radiografía para comprobar que existen los elementos típicos relacionados con la artrosis en esta articulación. Gracias a esto podrá establecer un buen diagnóstico y tratamiento y conocer si la cadera está más o menos desgastada.

Tratamiento

Ningún tipo de artrosis tiene cura, pero sí se pueden tratar los síntomas para que la persona no pierda calidad de vida y pueda sentirse bien. El paciente deberá ser informado sobre la enfermedad y las limitaciones que conlleva para que la acepte y la afronte lo mejor posible.

Como uno de los principales síntomas de la artrosis de cadera es el dolor, el tratamiento irá encaminado a minimizar este. Se podrá hacer de muchas formas. Una de ellas será cuidando lo máximo posible la articulación. Para ello, se intentará que el enfermo esté en su peso ideal y así no sobrecargar la cadera. Será bueno que el paciente realice ejercicio físico moderado para mantener la función articular y fortalecer los músculos de ésta.

El médico puede aconsejar realizar natación porque en el agua es más fácil realizar movimientos amplios sin resistencia de la gravedad y que no sufra dolor. La realización de ejercicios de forma adecuada ayuda a parar la enfermedad. Además de la natación, el paciente podrá hacer ciclismo y remo, evitando otros deportes más fuertes como las carreras o los saltos.

La artrosis de cadera puede hacer que la persona tenga dificultades para andar de manera recta y que fuerce el muslo hacia atrás. El paciente debe intentar no hacer esto y no arrastrar los pies. Se podrá ayudar a caminar mejor utilizando un bastón de una altura adecuada, que llevará junto a la cadera sana y a la altura de la muñeca. El bastón contribuirá a minimizar el dolor. Otros aparatos que pueden ayudar a sentirse mejor al paciente, son los calzadores de mango largo, que evitan que se tenga que agachar para ponerse los zapatos. También los asientes elevados en el retrete y las barras de pared en la bañera pueden ser de gran ayuda.

El enfermo de artrosis puede tener problemas para levantarse y sentarse, por este motivo, deberá tener cierta técnica para elevarse como echar el tronco hacia delante y apoyar las manos en el asiento o brazos de la silla, estirando las rodillas.

A veces será mejor no sentarse en sillas bajas durante mucho tiempo seguido.

Como tratamiento rehabilitador estará la aplicación de calor profundo que tiene efecto analgésico o que le den masajes para la musculatura afectada de contracturas. También disminuye el dolor los balnearios de aguas termales.

Si esto no da muy buen resultado, el médico puede recetarle fármacos para disminuir el dolor y la inflamación articular. En esta línea, se aconsejará que tome paracetamol si el dolor es leve. Pero si no desaparece habrá que ir al médico para que le recete otros fármacos antiinflamatorios, pues se trata de medicamentos con posibles efectos secundarios.

A veces funciona muy bien para la artrosis de cadera las infiltraciones locales. Por otro lado, los fármacos condroprotectores ayudan a mejorar los síntomas aunque no curen la enfermedad.

Para terminar señalar que como última opción para tratar la artrosis de cadera está la cirugía, cuando el resto de los tratamientos no han resultado útiles para mejorar el dolor o el paciente ya no puede andar por la enfermedad. Normalmente, se realiza una cirugía que consiste en sustituir la articulación dañada por una prótesis. Es un tipo de intervención quirúrgica bastante compleja y con riesgos elevados, pero la prótesis de cadera son uno de los grandes avances en cirugía ortopédica y con buenos resultados. Se puede realizar en cualquier hospital de nuestro país. Tras esta cirugía el dolor desaparece de inmediato y la recuperación es bastante rápida, lo que hace que personas que están casi inválidas vuelva a caminar y a hacer vida normal en pocos días. Pero es una medida extrema y que solo se aconseja en última instancia.

Conclusión de artrosis de cadera

La artrosis de cadera, al igual que el resto de artrosis, es una enfermedad reumática que desgasta el cartílago articular. La articulaciones son la parte ósea de nuestro cuerpo, que permiten que nos movamos, y están formadas por la unión de dos huesos mediante la cápsula articular. Dentro de esta hay un fluido denominado líquido sinovial, que es generado por la membrana sinovial.

El cartílago articular recubre la parte extrema de los huesos que se une para formar la articulación. Si dicho cartílago se lesiona aparecen el dolor, la rigidez y la incapacidad funcional. La artrosis aparece entonces en cadera, pero también en otras zonas como: rodillas, manos o espalda.

La artrosis como patología reumática no es totalmente hereditaria, pero sí tiene un componente de riesgo genético que junto a otros factores puede hacer que unas personas desarrollen esta enfermedad más que otras.

En el caso de la artrosis de cadera los hombres son más propensos que las mujeres a padecerla, aunque en el resto de artrosis esto no es así.

La artrosis afectas a un 10% de la población española, por lo que el conocimiento de esta enfermedad ayudará a ralentizar los efectos y síntomas de la artrosis de cadera.

La artrosis de cadera, como hemos visto, es una enfermedad de curso lento y que tiene crisis de dolor que coinciden con pérdidas del cartílago. Después el dolor al mover la articulación es algo mayor y produce la movilidad reducida. Otras veces no hay tanto dolor y la pérdida de movilidad se va generando poco a poco.

Cuando la artrosis se ha producido por una irregularidad en el cartílago (debido a una infección, fractura y demás) la enfermedad se desencadena con más rapidez, porque desde el inicio las articulaciones rozan e incrementan el desgaste del cartílago.

El médico se encargará de ver en cada consulta cómo avanza la enfermedad: sus síntomas como el dolor y la incapacidad de realizar actividades.

Como hemos dicho antes el tratamiento incluirá fármacos contra el dolor y contra la inflamación , pero también gimnasia de mantenimiento. Los masajes, la electroterapia o ultrasonoterapia ayudarán a mejorar contracturas y mejorar la movilidad. Por lo que el paciente puede plantearse acudir con cierta regularidad a un centro especializado en rehabilitación para mejorar sus síntomas.

Todos los ejercicios de tonificación muscular y estiramiento de articulación serán muy positivos. Se harán de forma progresiva y suave para evitar posibles fracturas de la articulación, que por la enfermedad estará más rígida de lo habitual, y se evitará rozamientos bruscos en el cartílago desgastado.

Si tienes algún problema de salud, recuerda que con BonoMédico puedes acudir a más de 2.500 especialistas por sólo 39€ la consulta. Consulta aquí como funciona.

Hay también distintas técnicas quirúrgicas para mejorar la artrosis de cadera como:

  • Osteotomía
    Es una técnica quirúrgica en la que se corta el fémur y el hueso pélvico. Se suele realizar, sobre todo, en niños cuando la cabeza y el acetábulo no encajan y ayuda a que ésta se alinee mejor con el acetábulo y que la cadera no se disloque. Este procedimiento normalmente no se realiza en adultos.
  • Artroplastia de cadera
    Este procedimiento es más habitual y se basa en la sustitución de la articulación por una prótesis. Conlleva, como hemos señalado antes muchos riesgos y complicaciones, pero se aconseja cuando la persona ha perdido toda la movilidad en la articulación y le impide llevar una vida normal.

Pero antes de someterse a una cirugía y si los síntomas de la artrosis de cadera no está muy avanzada, el paciente puede realizar una serie de cosas, para sobrellevar la enfermedad, como hemos visto a lo largo de este artículo, y que recordaremos de nuevo ahora:

  • Someterse a revisiones médicas periódicas para comprobar la evolución de la enfermedad y ajustar la medicación más adecuada.
  • Ponerse calor en la zona (con manta eléctrica, ducha caliente, etc.).
  • Disminuir de peso si le sobran kilos. Esto ayudará a que sufra menos la cadera.
  • No hacer ejercicio físico brusco: salto, carrera, levantamiento de pesos. Si la persona con artrosis de cadera es joven debe concienciarse de este asunto, porque así evitará que le pongan una prótesis de cadera demasiado pronto.
  • Realizar ejercicio moderado como natación,ciclismo en el que el movimiento de cadera sea suave. También se recomienda andar por terreno llano y sin cuestas.
  • Descansara cuando exista una crisis de dolor en la postura más cómoda posible.
  • Utilizar muleta, si fuera necesario para poder desplazarse con normalidad y no desgastar más la cadera enferma. Como dijimos la muleta se colocará en el lado de la cadera sana y servirá para equilibrar el cuerpo.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *