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Ansiedad al dejar de fumar


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Publicado en Salud

Mal humor, nervios o sensibilidad extrema. Además de la ansiedad al dejar de fumar, estos son algunos de los rasgos más característicos que se pueden observar en una persona que recién lo ha dejado. Las manifestaciones físicas al sustituir la nicotina pueden llegar a provocar incluso un malestar general o taquicardias. Eso sin contar el aumento de peso corporal al dejar de fumar. Entre tres y cuatro kilos de media, que sin embargo podrán reducirse sin problemas en cuanto se asiente el abandono del tabaco.

Antes de entrar en materia, vamos a proceder a definir la ansiedad: “La ansiedad es la más común de las emociones. Una reacción de tensión sin causa aparente que se identifica al exhibir respuestas tanto físicas como conductuales o cognitivas”.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

A nivel cognitivo

En este sentido, a nivel cognitivo-subjetivo suele manifestar:

  • Sentimientos de malestar.
  • Preocupación.
  • Hipervigilancia.
  • Tensión.
  • Temor.
  • Inseguridad.
  • Sensación de pérdida de control.
  • Fuertes cambios fisiológicos.

Desde el punto de vista fisiológico

Por otro lado, a nivel fisiológico observamos:

  • Activación del Sistema Nervioso Autónomo, Sistema Nervioso Motor y Sistema Nervioso Central.
  • Modificación en el ritmo cardíaco, tasa respiratoria, sudoración, tensión muscular, sensaciones gástricas.
  • Dolores de cabeza.
  • Insomnio.
  • Disfunción eréctil.
  • Contracturas musculares.
  • Disfunciones gástricas.

A nivel motor

A nivel motor:

  • Inquietud motora.
  • Hiperactividad.
  • Movimientos repetitivos.
  • Dificultades para comunicarse.
  • Evitación de situaciones de temor.
  • Consumo de sustancias.
  • Tensión en la expresión facial.

Síntomas de la ansiedad al dejar de fumar

Si dejamos de proporcionar nicotina al organismo, este reaccionará con la manifestación de un sinfín de síntomas -entre ellos, ansiedad al dejar de fumar-. Todos componen el denominado -y tan conocido- síndrome de abstinencia cuando se interrumpe el consumo de nicotina. Estos síntomas de abstinencia al dejar de fumar son muy peculiares. Al respecto, lo más recomendable es distinguir entre ansiedad como factor diferenciador individualizado y su expresión puntual como respuesta a una situación concreta. Es decir, discernir entre rasgo de ansiedad y estado de ansiedad.

Para la mayor parte de los fumadores, una opción perfecta para afrontar situaciones de estrés viene de la mano de fumarse un cigarro, ya que de esta forma consiguen calmarse al tiempo que reducen su nivel de estrés. Es por ello por lo que en situaciones especialmente ansiosas aumentan su consumo de tabaco y es por ello también por lo que terminan de convencerse acerca de que sin un cigarro en la mano no serán capaces de encontrar la calma por sí mismos. De hecho, estamos ante una de las principales razones por las que el fumador no termina de abandonar el tabaco. Existen distintos riesgos y efectos de la nicotina y, si bien esta es famosa por su carácter dependiente, la falta de nicotina eleva de tal forma los niveles de nerviosismo que fumar parece ser la única solución en el momento. Por lo tanto, habrá que saber cómo reducir el estrés y la ansiedad al dejar de fumar.

Muy extendida está la creencia de que fumar puede calmar a una persona que se encuentra bajo los síntomas de estrés o ansiedad, pero la realidad parece reflejar más bien lo contrario. Determinadas investigaciones han revelado cómo los estados de ansiedad se relajan por sí mismos pasadas unas dos semanas desde que se abandonó el tabaco. Si bien el nivel de estrés se multiplica alrededor de los tres a cinco días posteriores, lo cierto es que solo el paso del tiempo va a influir en volver al equilibrio. A rasgos generales, estos episodios de ansiedad pueden llegar a reproducirse de forma continua durante casi un año.

Ya que la ansiedad responde a un comportamiento meramente psicológico, controlar este sentimiento podría ser posible mediante el entrenamiento del cerebro. El fumador entonces debería concentrarse en reeducar su mente alrededor de aquellas situaciones en las que, casi sin pensar, acude de forma directa al tabaco. Las terapias de meditación y relajación nos pueden ayudar al respecto, además del sinfín de actividades para canalizar los sentimientos tales como escribir, pasear o correr.

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¿Cómo vencer a la ansiedad al dejar de fumar?

Una de las claves para vencer los estados de nerviosismo o ansiedad es planificar el comportamiento a llevar a cabo durante el período en el que se sucedan estos episodios. Acudir a una actividad que nos aleje del tabaco y, una vez alcanzados los resultados, felicitarnos a nosotros mismos porque, aunque parezca mentira, hemos dado un gran paso en nuestra lucha contra el tabaco.

Existe un amplio abanico de métodos para dejar de fumar: acupuntura, hipnosis o parches de nicotina, por citar algunos ejemplos. Incluso hay ciertos medicamentos para dejar de fumar y que pueden ayudarle en esta difícil decisión. Y es que el definitivo abandono de este viejo vicio se puede traducir en mal humor y nervios, es decir, en una situación de continua ansiedad al dejar de fumar que también se ve reflejada en el aspecto gastronómico. Por norma general, las personas que están dejando de fumar tienden a enfrentar el estrés generado por la falta de nicotina comiendo de forma desordenada y en demasía, sobre todo aquellos alimentos más insalubres como pueden ser las grasas y los dulces. Frente a estos hábitos poco se puede hacer si el ex fumador no muestra un compromiso firme. En este caso, el plan de alimentación debería centrarse en los siguientes puntos:

  • Facilitar la limpieza de las toxinas dejadas por el tabaco en el organismo.
  • Mantener a raya la ansiedad con la finalidad de superar la abstinencia de la nicotina.
  • Aprender a llevar unos hábitos alimentarios saludables para mantener el peso corporal.
  • No engordar más de cuatro kilos.
  • No iniciar una dieta de adelgazamiento hasta que transcurran seis meses desde que dejó el tabaco.

Aviso: esta página contiene artículos de contenido médico y sanitario pero en ningún momento debe tomarse como guía exclusiva para un problema de salud. Para cualquier duda sobre un problema de salud debe acudir al especialista. BonoMédico no es un consultorio médico.

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