Cirugía de la obesidad mórbida (cirugía bariátrica) en Barcelona

Dr. Joan Pujol Rafols

Cirugía de la obesidad mórbida (cirugía bariátrica) en Barcelona por 10.980 €
Hasta
el
17 dic

La cirugía bariátrica es la forma definitiva de luchar contra el problema de la obesidad

Con el término Cirugía Bariátrica -o Cirugía de la obesidad- se engloban una serie de técnicas quirúrgicas que tienen como objetivo la lucha contra la obesidad, y todo ello en base a reducir el aporte energético al organismo y fomentando la utilización de las reservas de grasa que el cuerpo ya tiene acumuladas. Esto se consigue, en primer lugar, reduciendo la cantidad de alimentos que se ingieren y consiguiendo la sensación de saciedad mucho antes y, en segundo lugar, haciendo que la absorción de los nutrientes por parte del organismo sea menor. 

Bonomédico te ofrece la intervención de cirugía de la obesidad (cirugía bariátrica) en Barcelona en Clínica Tres Torres, un centro hospitalario de prestigio con los mejores y más experimentados especialistas y a un precio imbatible. Por 10.980 €, con el Dr. Joan Pujol Rafols.

Las técnicas que se comprenden dentro de la cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad son muy variadas, por ejemplo, el balón intragástrico, la gastrectomía vertical, la banda gástrica, el by-pass gástrico o el POSE (Cirugía Primaria Endoluminal de la Obesidad) por ejemplo.

En la primera consulta gratuita incluida en este bono, podrá acudir a su cita con el Dr. Joan Pujol Rafols quien resolverá todas sus dudas, además de estudiar su caso para aconsejar la técnica más adecuada para su problema de obesidad. Infórmate sin compromiso, ya que la adquisición de este bono no le obliga a someterse a la intervención.

Servicios incluidos

  • Gastos de quirófano
  • Anestesia
  • Material quirúrgico y medicación
  • Hospitalización
  • Control postoperatorio

(Estos servicios son meramente a título orientativo. Consulte con su especialista los servicios incluidos en cada caso)

No incluye

  • Análisis y pruebas preoperatorias
  • Tratamientos ante hipotéticas complicaciones que se salgan del proceso quirúrgico normal.

Especialista

Joan

Dr. Joan Pujol Rafols

Cirujano general

El Dr. Juan Pujol Rafols es actualmente jefe de la unidad de cirugía general y digestiva (3T cirujanos) y coordinador de la unidad de cirugía de la obesidad y metabólica (UCOM) de la clínica Mi Tres Torres de Barcelona. Reconocido como Experto en cirugía Bariátrica y Metabólica por la Sociedad Española, de la cual, es uno de los miembros fundadores. En el año 2012 recibe el premio de la Sociedad Mundial de Cirugía de la Obesidad por su carrera profesional.

Ha participado activamente en muchos eventos científicos relacionados con la cirugía bariátrica y metabólica, así, entre otras ha sido presidente del 5th Congreso Europeo, miembro del comité organizador del 8º congreso mundial, del 5th Simposio Internacional de Cirugía Laparoscópica, del 17th International Congress on Obesity Surgery y muchas otras. Autor y co-autor de relevantes artículos científicos y colaborador en capítulos y libros sobre el tema de la obesidad y la cirugía. Es jefe del comité de Comunicación y Desarrollo de la sociedad Europea de Cirugía de la Obesidad y miembro del comité de investigación científica de la sociedad mundial de cirugía de la obesidad (IFSO). A lo largo de su extensa carrera profesional ha tratado cientos de casos de obesidad con reconocido éxito.

Cirugía de la obesidad mórbida (cirugía bariátrica) en Barcelona: más información

La obesidad en los países desarrollado es algo que preocupa mucho a los especialistas médicos. En España, se calcula que algo más de la mitad de la población adulta tiene problemas de sobrepeso, de las que cerca de dos millones tendrían obesidad mórbida. En la actualidad, el único procedimiento eficaz contra la obesidad mórbida es la cirugía bariátrica en Barcelona, un conjunto de técnicas quirúrgicas con las que se presta ayuda a las personas que tienen sobrepeso severo para perder esos kilos de más y mejorar su salud.

Para comprender mejor qué significa tener obesidad mórbida, hay que decir que se trata de una enfermedad que se diagnostica cuando la persona supera en 45 kilos o más su peso recomendado, o cuando tiene un índice de masa corporal de más de 40.

Causas de la obesidad mórbida

Las investigaciones científicas desmienten la creencia popular que señala a la mala alimentación o el comer en exceso como la razón del sobrepeso. De hecho, las causas de la obesidad mórbida son múltiples; los principales motivos que llevan a una persona a sufrir sobrepeso severo son:

  • La genética: Detrás de muchos casos de obesidad está el factor genético. De este modo, al igual que hay ciertos genes que determinan el color de pelo o la altura, hay otros que afectan al metabolismo o al apetito. Estos genes hacen que sus portadores sean tendentes a ganar peso, haciendo que todos los esfuerzos por adelgazar mediante dieta y ejercicio físico sean infructuosos.
  • El metabolismo y el 'punto de ajuste': Los científicos han introducido un concepto nuevo, denominado 'punto de ajuste', que explica que las personas tienen una especie de termostato en el cerebro que hace que se pierda o gane peso. que sugiere que el cerebro tiene una especie de termostato que hace que se gane o pierda peso. Con el objetivo de contrarrestar esa creencia de que se engorda y adelgaza en función de las calorías que se ingieran y después se quemen, los expertos sostienen que si una persona trata de disminuir su peso recortando la ingesta de calorías de forma drástica, el cerebro responderá automáticamente reduciendo el metabolismo y desacelerando la actividad, con lo cual, lo más probable es que se recuperen los kilos que se perdieron antes.
  • El entorno también influye en el sobrepeso. Una persona con un estilo de vida cercano al sedentarismo, que ingiera demasiada comida basura, coma rápido y a deshoras, etc... tiene más riesgo de sufrir obesidad, pues estos hábitos de vida inciden en el factor genético y en el metabolismo.
  • Por último, hay otras causas como el hipotiroidismo o el consumo de esteroides que también pueden llevar a padecer obesidad. Por ello, es fundamental que un médico realice los exámenes clínicos pertinentes y que descarte cualquier enfermedad u otros factores subyacentes desconocidos que pudieran estar provocando el sobrepeso.

Repercusiones en la salud y en las relaciones sociales 

Además de ser desencadenante de numerosas enfermedades y riesgos para la salud, las personas que tienen sobrepeso severo padecen otros tipos de problemas sociales y psicológicos, asociadas en muchos casos a un sentimiento de rechazo social. Así, es frecuente que un paciente con obesidad tenga baja autoestima y dificultades para relacionarse con otras personas, así como para establecer nexos sociales de confianza o para mantener una relación de pareja o laboral duraderas.

La cirugía bariátrica en Barcelona es el único tratamiento que ayuda a perder peso a personas con obesidad mórbida.

La cirugía bariátrica en Barcelona es el único tratamiento que ayuda a perder peso a personas con obesidad mórbida.

De hecho, son muchos los expertos que advierten de que estas personas suelen recurrir a estrictas dietas que prometen milagrosas pérdidas de peso y que, en muchos casos, son poco saludables, para sentirse socialmente aceptados. Sin embargo, en el 90% de los casos este tipo de dietas no dan resultados a largo plazo y, lejos de resultar beneficioso para el paciente, acaban repercutiendo negativamente en su motivación, generando una espiral de estrés, ansiedad, bajo estado de ánimo e incluso depresión.

En estas situaciones, la cirugía de la obesidad en Barcelona es el único tratamiento que da resultados eficaces para que el paciente pierda esos kilos de más. En cualquier caso, es importante subrayar que no existe una cura para la obesidad mórbida y que, incluso después de una intervención quirúrgica será necesario un esfuerzo constante por parte del paciente, que debe ser consciente de ello.

Los efectos negativos más visibles para quienes sufren este problema son los problemas de salud, que incluyen una larga lista de enfermedades relacionadas con la obesidad, en las que el exceso de kilos no ayuda. Entre estas, las más frecuentes son la diabetes, las enfermedades cardíacas y coronarias, la artritis, la hipertensión o la aparición de varices y úlceras en piernas y brazos, pero se estima que hay casi medio centenar de patologías vinculadas con un elevado índice de masa corporal.

En este sentido, los datos hablan de que cuando se tiene sobrepeso es seis veces más probable desarrollar complicaciones en la vesícula; se es 5,6 veces más propenso a tener una presión arterial elevada, o que la diabetes es casi cuatro veces más común. Asimismo, suelen ser frecuentes las apneas del sueño, la infertilidad o los dolores de espalda, se predispone para padecer cáncer, y se tiene el doble de probabilidades de padecer osteoporosis. Por si esto fuera poco, los expertos advierten de que los casos más extremos pueden conducir a la muerte prematura.

Pero además, hay que señalar las repercusiones en la calidad y estilos de vida, sin banalizar los problemas psicosociales derivados de la obesidad mórbida. A menudo, estas personas perciben un posible rechazo de la sociedad y se sienten discriminados e inferiores al resto, les suele costar relacionarse de manera fluida con otras personas, y pueden acabar teniendo problemas de autoestima, ansiedad, episodios depresivos o trastornos alimenticios que agraven su estado de salud.

Candidato ideal a la cirugía de la obesidad en Barcelona

Requisitos para la cirugía bariátrica

En los casos diagnosticados de obesidad mórbida, el único tratamiento eficaz para bajar de peso es pasar por el quirófano. No obstante, el paciente tiene que saber que la cirugía bariátrica no incide en el origen del problema, lo que significa que la intervención no cura la obesidad, sino que es parte de un proceso más prolongado en el tiempo.

Para poder optar a una intervención de cirugía bariátrica el paciente debe pasar por pruebas físicas y psicológicas.

Para poder optar a una intervención de cirugía bariátrica el paciente debe pasar por pruebas físicas y psicológicas.

Por ello, lo aconsejable es consultar con un médico para que su caso sea estudiado y se pueda, según las necesidades particulares, trazar un itinerario en el que se integre la cirugía para llegar al peso ideal. La posibilidad de poder beneficiarse de uno de estos tipos de cirugía de la obesidad la tendrá que especificar un especialista, pero existe cierto consenso en el ámbito médico para establecer los criterios.

Así, se incluirían aquellos candidatos a la cirugía de la obesidad en los que:

  • La obesidad sea crónica, es decir, con una obesidad de más de cinco años de evolución;
  • Quienes no presenten ningún tipo de contraindicaciones para una intervención quirúrgica;
  • Los que corroboren la ausencia de un trastorno alimenticio severo de tipo crónico, así como la ausencia una toxicomanía activa;
  • Quienes hayan tratado de adelgazar antes con infructuosas dietas u otros métodos sin éxito;
  • Los que tengan un índice de masa corporal igual o superior a 40, o entre 35 y 40 asociado a enfermedades reversibles con la pérdida de peso.

¿Quiénes no son aptos para la cirugía de la obesidad?

Por último, no podrán someterse a este tipo de intervenciones aquellas personas cuyo historial clínico recoja una enfermedad mental que impida la comprensión del procedimiento quirúrgico al que van a ser expuestas, de su funcionamiento y de los efectos secundarios, y también serán excluidos quienes sufran otras patologías que sean responsables de la obesidad y para las que se pueda establecer un tratamiento alternativo.

Cirugía bariátrica: preoperatorio

Análisis clínicos y endocrinos

Las operaciones de adelgazamiento se denominan en la jerga médica, cirugía bariátrica y consisten, en líneas generales, en la reducción de estómago. Por ello, esté o no asociada a técnicas que restrinjan la absorción de la grasa, la intervención conducirá a un cambio radical en la forma de comer del paciente. Como en cualquier tipo de proceso quirúrgico, la cirugía bariátrica estará precedida por un preoperatorio en el que facultativos de diversas especialidades, fundamentalmente endocrinos y cirujanos, evaluarán al candidato y dispondrán cuál es la técnica idónea. En esta etapa, que supondrá el punto de partida de todo el procedimiento posterior, el paciente pasará por un exhaustivo estudio clínico a fin de garantizar que las probabilidades de éxito son las mayores, y que los riesgos susceptibles de surgir, son los menores. Así, se realizarán pruebas respiratorias, cardíacas, analíticas y gastrointestinales, además de exámenes psicológicos.

Pruebas psicológicas

Este último aspecto es el que, habitualmente llama más la atención a quienes deciden acudir a la cirugía contra la obesidad. Los motivos que llevan a los profesionales médicos a incluir las pruebas psicológicas en el estudio de preoperatorio, se explican por la importancia de certificar que el paciente tiene claro y comprende que la operación no es un atajo ni la vía rápida para perder peso, sino que forma parte de un camino largo y de carácter multidisciplinar. El análisis psicológico consistirá en recabar los antecedentes sociales, personales y psiquiátricos, para evaluar el grado de compromiso del paciente a la hora de modificar su dieta y para seguir un plan de ejercicios físicos antes y después de la operación. Esta evaluación permitirá al médico conocer, de forma cercana, el éxito de la cirugía y adaptar el tratamiento a cada individuo.

Ejercicio físico, dieta antes de la cirugía y cambio de hábitos

Para someterse a cualquiera de las técnicas existentes de cirugía bariátrica hay que seguir minuciosamente las indicaciones médicas, que se centran en su mayoría en el seguimiento de un régimen escrupuloso de ejercicios físicos y de dieta, que servirán para preparar al organismo de cara a la cirugía y a los cambios por los que irá pasando en los meses sucesivos.

Así, por un lado, habrá que determinar las necesidades calóricas y nutritivas de cada persona, en base a sus antecedentes médicos y al peso actual para, a partir de ahí, establecer una terapia nutritiva. Dejar de fumar por lo menos ocho semanas antes de la cirugía, beber dos litros de agua diaria, hacer tres comidas al día y no comer entre horas, así como suspender el consumo de bebidas con cafeína y tomar un complejo multivitamínico, son las recomendaciones más habituales. Por otra parte, será necesario diseñar un plan individualizado de ejercicios físicos que deberá retomarse, tan pronto como sea posible, en el postoperatorio de la cirugía de la obesidad, y que favorecerá la disminuir las posibilidades de lesión y dolor.

Información previa a la operación

Por último, es imprescindible que los candidatos sean conscientes tanto de las ventajas como de los posibles riesgos de las operaciones contra la obesidad y que deberá asumir. Cualquiera de estos detalles y todas las dudas que surjan a lo largo del proceso, podrán ser planteadas al doctor. Además, para que el paciente acuda bien informado y motivado, se le proporciona un asesoramiento que le ayuda a conocer mejor el tratamiento. 

Postoperatorio y cuidados posteriores a la intervención

Recuperación de la cirugía

Una de las cosas que más preocupa a quienes van a someterse a un tratamiento quirúrgico de este tipo, a una cirugía de la obesidad en Barcelona, son los cuidados posteriores a la intervención. En este punto, conviene saber que la recuperación física no requiere demasiado tiempo y que los enfermos suelen permanecer hospitalizados unos dos o tres días, en los que serán más habituales determinados efectos secundarios, fáciles de tratar, como la acidez, la diarrea o el estreñimiento. Al volver a casa el paciente podrá reanudar progresivamente su dieta normal, aunque su alimentación se basará fundamentalmente por líquidos durante las próximas dos semanas. Esto es así en la mayoría de las técnicas, que se realizan por vía laparoscópica, mientras que en el caso específico de la reducción de estómago (POSE), de tipo ambulatorio, ni siquiera será necesario ser ingresado. Con este procedimiento, casi la totalidad de los pacientes, salvo complicaciones o riesgos, podrán regresar a su casa el mismo día de la cirugía, pare recuperar su vida cotidiana pasados unos días.

Cambios nutricionales y de hábitos de vida

Sea cual sea la técnica elegida, después de la operación el paciente comenzará un programa de rehabilitación física y nutricional. De esta manera, para alcanzar un resultado óptimo, el endocrino y el nutricionista llevarán a cabo un control de las pautas alimenticias y especificarán algunos tratamientos adicionales. De ser necesarios, estos estarán basados en complejos vitamínicos, calcio o hierro, con el objetivo de reducir los efectos secundarios, de ayudar a la incorporación a la rutina y de suplir las posibles dificultades que, a raíz de la intervención, pueda tener el organismo para absorber los nutrientes de los alimentos.

Resultados de la cirugía de la obesidad en Barcelona

Efectividad de la intervención

Se puede decir que la cirugía de la obesidad contribuye a alcanzar el principal objetivo del paciente, es decir, deshacerse de los kilos de más para poder recuperar su bienestar y calidad de vida. Esto es así teniendo en cuenta que los efectos más apreciables tras este tipo de intervenciones son aquellos directamente relacionados con la pérdida de peso. Es más, según la estadística, casi el 80% de los pacientes consigue bajar, de media, entre el 50 y el 90% de su exceso de peso. Además, los resultados son óptimos cuando las pérdidas de sobrepeso se mantienen más allá de los cinco años, frente a los escasos resultados de los tratamientos basados únicamente en dieta y ejercicio, con los que prácticamente el 90% de las personas tarda un año en ganar lo perdido.

Pérdida de peso

Por lo general, la bajada en el peso será relativamente rápida durante los seis primeros meses que, después, aminorará y, normalmente, pasados los dos años se produce una estabilización. En cualquier caso, es importante subrayar que, al tratarse de una cirugía funcional, la misma operación puede no tener idénticos resultados en pacientes diferentes. Por eso, los efectos se suelen medir con respecto al sobrepeso de cada individuo, es decir, la diferencia entre el peso real y el ideal, de manera que, por norma general, se considera que una operación con resultados ideales sería aquella en la que el peso perdido es al menos del 60% del sobrepeso. Llevado a la práctica, si antes de la operación se tenían 130 kilos y el peso ideal son unos 50 kilos, lo aceptable sería quedarse en los 95 kg después de la intervención.

Mejora en la salud física y psicológica y en las relaciones sociales

Después de la cirugía de la obesidad en Barcelona se podrán comprobar, además, una mejoría en las enfermedades vinculadas con la obesidad mórbida. Así, los problemas cardíacos, la diabetes, el colesterol, la tensión alta o los problemas articulares irán desapareciendo paralelamente a la disminución de peso. Sin olvidar los aspectos psicológicos y sociales, ya que conforme el paciente vaya apreciando los cambios en su estado físico y de salud, mejorará su estado anímico y comenzará a sentirse más abierto y proclive a profundizar en sus relaciones interpersonales.

Cambio en los hábitos de vida

Por último, siempre se insiste en que para contribuir a conseguir unos buenos resultados, es indispensable la colaboración del paciente, quien debe comprometerse a seguir un estilo de vida saludable que facilite la pérdida de sobrepeso y el posterior mantenimiento de un peso ideal. Como se decía al inicio del presente artículo, la obesidad no es una patología que se cure, ni siquiera con una cirugía, precisamente por esto es necesario tener muy claro que para alcanzar la meta marcada, habrá que modificar aquellos hábitos de alimentación saludables y una vida alejada del sedentarismo.

Riesgos de la cirugía bariátrica

Hay estudios que comparan el riesgo de mortalidad por una cirugía con respecto al de mortalidad por la obesidad mórbida, concluyendo que son más los pacientes que mueren con esta patología y las enfermedades asociadas, que durante la intervención quirúrgica o a raíz de esta. Aun así, si bien es cierto que en los últimos tiempos la ciencia ha avanzado bastante en este ámbito, y que cada vez se emplean técnicas menos invasivas, como la laparoscopia (con la que solo se hacen cuatro o cinco incisiones pequeñas), el paciente tiene que saber que una cirugía para adelgazar no está exenta de peligros, los cuales deberá conocer y asumir. En cualquier caso, con el seguimiento apropiado se puede garantizar que no se produzca ningún tipo de complicación a largo plazo. De hecho, el porcentaje de pacientes que pasado el año tiene que volver a pasar por el quirófano para perder peso no llega al 2%.

Antes de la operación, el médico podrá relatar uno por uno todos los posibles riesgos y resolver cualquier miedo o duda. Entre los inconvenientes más destacados están los vinculados con la filtración, al sangrado o a la pérdida de material de líquido intestinal o gástrico, consecuencia de un escape de este contenido por la línea de sutura. Asimismo, se dan una serie de efectos secundarios según el tipo de técnica: las más restrictivas reducen más la cantidad de comida, aunque también moderan la sensación de apetito; mientras que con las malabsortivas pueden surgir trastornos digestivos o aparecer un déficit de nutrientes como las proteínas, el hierro, el calcio o algunas vitaminas.

Tratamientos quirúrgicos de la obesidad

Cabe señalar que existen dos tipos diferentes de procedimientos posibles dentro de las técnicas quirúrgicas para tratar los casos severos de obesidad: los restrictivos y los malabsortivos. Los primeros son aquellos que reducen la capacidad del estómago y que, como consecuencia de esto, restringen la cantidad de los alimentos que pueden entrar; por su parte, los malabsortivos son los que limitan la absorción intestinal de los nutrientes ingeridos.

Los procedimientos restrictivos

De los procedimientos restrictivos dentro de la cirugía de la obesidad en Barcelona, destacan las siguientes técnicas:

  • Balón intragástrico

Los candidatos son personas con sobrepeso y obesidad leve, o también puede usarse como una primera fase de cirugía bariátrica. El paciente no tiene que permanecer en el hospital más de 48 horas una vez operado, aunque los primeros días del postoperatorio la tolerancia suele ser mala, dando lugar a náuseas con vómitos que irán cediendo a lo largo de los días. Antes de llevar a cabo esta técnica, que consiste en la colocar dentro del estómago un balón lleno con 500 ml de solución fisiológica, más una cantidad de entre 2 y los 4 ml de metileno (que se utiliza para detectar precozmente una eventual rotura), se realiza una endoscopia digestiva alta con el objetivo de evaluar si hay algún tipo de contraindicación. Como resultado, pasados unos seis meses, el paciente logra una pérdida de peso de entre 10 y 15 kilos con el balón intragástrico.

  • Banda gástrica ajustable

El objetivo de la banda gástrica es limitar o dificultar el paso de los alimentos para comenzar la digestión, al tiempo que permite minimizar de forma controlada la cantidad de comida que se va a tomar. Se realiza poniendo un anillo, habitualmente de silicona, alrededor de la parte superior del órgano estomacal. Esta va conectada a un pequeño dispositivo que se coloca debajo de la piel y que sirve para ajustar la banda alrededor del estómago mediante la introducción de suero en su interior.

  • Gastrotectomía vertical, manga gástrica o tubo gástrico

Esta técnica se puede describir de una manera visual señalando que, como resultado de la misma, el estómago se transforma y pasa de ser tener estructura y función de bolsa, a ser una especie de tubo estrecho. Así, se consigue reducir su tamaño de manera parcial, con la extirpación de alrededor del 80% del estómago, quedando el otro 20%, que es suficiente para realizar las funciones normales de digestión y almacenamiento de alimentos. Los resultados de esta operación son automáticos, porque un estómago más pequeño permite comer cantidades mucho menores. Pero además, la parte del estómago que se quita incluye la zona en la que se genera la sustancia que produce el apetito, razón por la que después de someterse a esta intervención la persona va a experimentar una sensación de saciedad mayor y va a ingerir menor cantidad de alimento. Todo esto conducirá, con el tiempo, a modificar los hábitos del paciente sin necesidad de seguir una dieta estricta.

Los procedimientos malabsortivos

En cuanto a los procedimientos malabsortivos tenemos:

  • Bypass gástrico

El más habitual de estos procedimientos es el bypass gástrico. Se trata de uno de los tratamientos quirúrgicos de la obesidad más frecuentes, que se practica normalmente mediante laparoscopia. Este procedimiento implica, por un lado, la división del estómago con grapas para crear una pequeña bolsa que dé cabida a menos cantidad de alimento, y por otra, darle forma de “Y” a una parte del intestino delgado. Posteriormente, esta “Y” se conectará a la bolsa del estómago para que durante la digestión, el alimento vaya directamente a esa parte del intestino delgado sin pasar antes por el duodeno ni el yeyuno (primer y segundo tramo del intestino delgado). De este modo se consigue restringir la cantidad de calorías y de nutrientes que absorbe el organismo.

  • Reducción de estómago (POSE)

Además de las antes mencionadas, merece la pena considerar la reducción de estómago (POSE) por vía endoscópica como una de las técnicas más avanzadas en la actualidad para tratar quirúrgicamente la obesidad. Este procedimiento, conocido como POSE por sus siglas en inglés (Cirugía Primaria Endoluminal de la Obesidad), ofrece más ventajas como una mayor seguridad y supone menos molestias para la persona, quien tendrá una recuperación más rápida. En concreto, consiste en modificar tanto el tamaño como la distensión del estómago, mediante un endoscopio que se introduce a través de la cavidad bucal para realizar pliegues en este órgano y suturarlo. Al tratarse de una intervención ambulatoria, no será necesario el ingreso hospitalario, de modo que en la mayoría de los casos el paciente podrá volver a su casa a las pocas horas de la cirugía. Además, hay menos probabilidad de que haya riesgos de morbilidad, derivados de determinadas complicaciones, y las molestias y dolores propios del postoperatorio también serán menores. Por lo general, los pacientes que son sometidos a este tipo de cirugía de la obesidad en Barcelona vuelven a tener una vida normal en una media de dos días.

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