Expertos en atención a mayores

El valor de los mejores cuidados en buena compañía

contacta con nosotros
Las mejores residencias de ancianos en Badajoz

Explícanos qué necesitas,
te ayudamos a elegir tu residencia.

Te ayudamos a elegir el centro

Estudiamos tus necesidades y te recomendaremos el centro que mejor se adapte a ti. Nuestro asesoramiento es gratuito.

Reservamos tu cita en la residencia

Podrás visitarla el día y hora que quieras.
Sin compromiso

Llámanos o envía un whatsapp

Rellena este cuestionario y te llamaremos con la mejor opción para ti o tu familiar.

Residencias de ancianos en Badajoz

En general, las residencias de ancianos en Badajoz pueden clasificarse según el grado de dependencia de los residentes. Las residencias para válidos son aquellas que se encuentran equipadas sólo para acoger a personas capacitadas, física y mentalmente, las cuales hacen sus tareas cotidianas por sí mismas, sin el apoyo de terceros y que, por tanto, tienen una total autonomía. Sin embargo, las residencias para asistidos son aquellas que están equipadas para acoger a personas incapacitadas que necesitan el cuidado, la ayuda y la vigilancia de terceros para realizar sus actividades cotidianas, incluyendo las más básicas, prevención de salidas, etc. Y en cuanto a las residencias mixtas, son aquellas que acogen a los dos grupos.

Esta división es fundamental, tanto para los futuros residentes a la hora de solicitar su ingreso en un centro como para los empresarios y gestores de residencias –ya sean públicas o privadas-, puesto que presentan grandes diferencias a la hora de analizar los posibles costes. En este sentido, mientras que los válidos sólo necesitan una vigilancia moderada que puede atenderse con un trabajador por cada cuatro o cinco personas usuarias, los asistidos necesitan casi el doble de personal para atenderlos.

Además, mientras que la superficie mínima requerida para válidos suele ser de unos cinco metros cuadrados por persona en las zonas de uso individual, la superficie que necesitan los asistidos es de 7,5 metros cuadrados. Estas superficies mínimas están reguladas en la normativa emitida por cada comunidad autónoma. 

Desde el sector hace tiempo que se exige la necesidad de emitir una nueva catalogación que contemple hasta diez categorías distintas que incluyan desde los ancianos plenamente capaces a los absolutamente discapacitados. Actualmente, la normativa determina que sólo las personas mayores con enfermedades crónicas o infecto-contagiosas que necesitan hospitalización no pueden ingresar ni permanecer en una residencia de ancianos.

Por tanto, la primera decisión que debe tomar el futuro residente o sus familiares a la hora de elegir la residencia más adecuada, es el ingreso en un tipo de residencia o en otro, en función de sus necesidades. Una vez elegido el tipo de residencia, deben comprobarse, entre otros aspectos, su legalidad, su situación, el estado de las instalaciones y su adaptación y su precio. Antes de elegir una residencia conviene informarse sobre los medios humanos y técnicos con que cuenta la residencia y además de los datos oficiales que puedan obtenerse tampoco está demás hablar con los familiares que tienen alojados a residentes en las residencias. Pero no debe hablarse sólo con uno, es mejor preguntar a varios, ya que en las residencias es frecuente la soledad, la falta de adaptación al nuevo entorno y los problemas que vienen con el envejecimiento, que puede provocar que algunos residentes emitan todo tipo de quejas ajenas al funcionamiento del centro.

El precio en las residencias es muy variado y dependerá mucho de su ubicación y del tamaño de las instalaciones. Las situadas en el casco urbano suelen ser más caras que las situadas en el extrarradio.

El contenido del contrato de ingreso es un requisito imprescindible para identificar la legalidad de una residencia. El nuevo residente o su familia deberán exigir a la residencia un contrato donde se informe de todos los derechos y obligaciones, del reglamento de funcionamiento interno y las condiciones de pago, entre otras cuestiones. Todas ellas claramente detalladas. Las residencias de ancianos nunca deben aceptar el ingreso de residentes en contra de su voluntad, impulsados por la decisión de sus familiares. 

Dentro de las normas de funcionamiento de las residencias de ancianos en Badajoz se suele advertir que en los casos de falta de pago o de conductas que afecten gravemente a la buena convivencia con los otros residentes o la normal actividad del establecimiento, la residencia podrá resolver el contrato previa comunicación a la familia del residente y, en algunos casos, a las autoridades de la comunidad autónoma correspondiente. El que la residencia ofrezca a los futuros residentes un documento con el reglamento de régimen interno acredita la seriedad y legalidad del centro.

Según la normativa vigente todas las residencias de ancianos necesitan tener, autorizada y actualizada, una lista de precios disponible para cualquier persona interesada. Los precios por persona dependerán mucho si la habitación es compartida o es para uso individual, de la ubicación, las instalaciones y las condiciones del centro, así como de los servicios que en él se ofrezcan. Cuantos más extras se ofrezcan (gimnasio, hidromasaje, acceso a nuevas tecnologías, piscina, fisioterapia, peluquería, biblioteca, cocina propia,  etc.), mayor será el precio a pagar.

Hasta no hace mucho tiempo, estas residencias normalmente tenían una ocupación del casi el cien por cien, pero la crisis económica, por desgracia, ha provocado que en muchos hogares haya una persona desempleada que en esa situación puede atender a su familiar que antes estaba en una residencia, así como en otros hogares se necesitan las pensiones de los mayores para llegar a fin de mes. En bastantes residencias, la fisioterapia o rehabilitación –prestaciones obvias tratándose de la tercera edad- se consideran un extra aunque en otras sólo se abonan los servicios estrictamente complementarios, como la odontología y la peluquería.

En las residencias de gestión privada existe una importante flexibilidad tanto en los servicios que se ofertan como en los precios. Los geriátricos ofrecen alternativas el alojamiento sólo de día o residencia de día donde los ancianos se alojan por la mañana y vuelven a su casa por la noche, de forma que no se desvinculan de su familia o también residencias temporales donde una persona mayor puede alojarse un mes, dos o el tiempo que el usuario decida y ver si se adapta al lugar o si prefiere volver a casa o buscar otra residencia donde se sienta más cómodo.

Criterios y estándares en los cuidados de residencia de ancianos privada

Antes de centrarnos en hablar de las residencias de ancianos privadas, vamos a explicar a groso modo, a qué se le conoce como residencia de ancianos.

Una residencia de personas mayores es un centro gerontológico en el que viven temporal o permanentemente personas de la tercera edad, por encima de los 65 años en la mayoría de los casos, con determinado grado de dependencia; grado de dependencia que es muy variable y que presenta tantos supuestos como residentes, ya que cada caso tiene sus características y necesidades particulares. Así, por ejemplo, un problema auditivo o una artritis se puede presentar en distintas fases de la patología, y cada una de ellas tiene su diferente grado de dependencia (o la artrosis, de cadera, de columna, etc.), que puede ir desde leve hasta necesitar ayuda para las tareas cotidianas. Y lo mismo se puede decir de las discapacidades psíquicas (tras sufrir un ictus, padecer alzhéimerdemencia senil -que puede encontrarse en diferentes grados y clases-, etc.), con distintos niveles de dependencia. La valoración geriátrica integral es la encargada de determinar las circunstancias especiíficas de cada mayor.

Al contrario que los centros de día, tienen implantados diversos protocolos de funcionamiento que rigen la vida de la residencia como son la valoración del uso de sujeciones físicas, de hospitalización, de casos de defunción, etc.

En las residencias se ofrecen servicios de desarrollo personal  (en algunas pocas hasta Terapia Ocupacional (T.O.)) y atención socio sanitaria o actividades de voluntariado. Debido a eso, las residencias de mayores disponen de un equipo de profesionales adecuados y especializados en distintas disciplinas con formación gerontológica específica.

En una residencia de personas mayores el personal profesional habitual incluye:

Director (gerente), administrativos, médico especializado en geriatría, psicólogo con conocimiento de gerontología, gerocultor, enfermero con conocimiento en geriatría, técnico sociosanitario, auxiliar de enfermería, profesional con diplomado en fisioterapia, profesional con diplomado en trabajo social, terapeuta ocupacional o diplomado en terapia ocupacional, profesional con diplomado en logopedia, animador sociocultural, cocinero, asistente de cocina, personal de limpieza, personal de lavandería, personal de mantenimiento, conductor, jardinero y portero o recepcionista.

Cada miembro del equipo profesional debe tener un perfil adecuado a la función que tiene asignada, así como un plan de formación continua para garantizar la realización de sus funciones a lo largo de su vida laboral, la necesidad de este plan de formación continua se menciona en la ley de dependencia.

De igual forma, el tamaño de la plantilla de profesionales (número de profesionales) de la residencia tiene que ser adecuado para el número de plazas que oferta la residencia.

Servicios ofrecidos:

La oferta en la prestación de servicios puede ser muy variada. Normalmente existen unos servicios mínimos regulados por ley que suelen incluir la manutención, dinamización sociocultural, estimulación de capacidades funcionales, de la comunicación, ayuda a la integración social, terapia ocupacional y atención sanitaria. A parte de lo anterior, se suelen ofrecer también un servicio médico, enfermería, atención psicológica, acogida y convivencia, lavandería, transporte, administración de fármacos, soporte familiar y llamadas telefónicas a los familiares.

Es muy importante que los familiares o el mismo futuro residente cuando decida elegir un centro de mayores, se asegure que el personal profesional está cualificado, preparado para tratar y cuidar a residentes con cualquier tipo de demencia. Para tener una digna estancia en las residencias, es primordial que sean centros acreditados como “Centros libres de sujeciones”,  y que se compruebe la legalidad para evitar que el usuario con deterioro cognitivo puede ser sujetado para contenerle y tranquilizarle; en esa misma línea, evitar el uso de fármacos que buscan este resultado también es algo a tener en cuenta a la hora de elegir una residencia de este tipo.

Todas las residencias de ancianos tienen perfectamente delimitadas sus líneas de actuación ante cualquier circunstancia que pudiese surgir a lo largo de la estancia, y es por ello que establecen una serie de protocolos de ingreso, de adaptación, de estimulación en planta, de psicogeriatría, de casos de conductas agresivas, etc.

Residencias privadas: ventajas

Las residencias de carácter privado presentan multitud de ventajas, beneficios y opciones que poder escoger, algunos a destacar son:

Existen residencias privadas de día, que son las que reciben a los ancianos por la mañana y por la tarde ellos regresan a su hogar a dormir de esa forma no se desvinculan del todo del calor familiar. También existen las residencias privadas temporales, donde las personas mayores pasan un mes, dos o el tiempo que decidan alojados.

La flexibilidad en la residencias privadas es muy amplia, pues nadie madruga, si no quiere, no hay que comer o cenar a unas horas determinadas, no hay horarios de visita (los familiares de los residentes y visitantes pueden permanecer en la residencia el tiempo que deseen, e incluso comer o cenar junto a los residentes o tener actividades con los nietos) y todo el mundo se mueve con una mayor libertad. Asimismo, los horarios son amplios, es decir, un familiar puede llegar a visitar al residente al mediodía (sin cerrar al mediodía) o en horas nocturnas.

Ambiente

No sólo el lujo o la calidad de los servicios diferencian a una residencia de otra. Cada una tiene, además, su personalidad, su espacio, clima y ambiente. Si desea que el futuro residente se sienta cómodo de verdad, búsquele un lugar donde él se siente feliz de permanecer allí, es decir, un ambiente familiar y entrañable, si se trata de una persona sencilla y comunicativa; un entorno formal, si el interesado ama y respeta las formalidades. Por ejemplo, hay residencias en las que se llama a las personas residentes de “usted”, mientras que en la mayoría prevalece el “tuteo”; o residencias que permiten animales de compañía, o puede buscarle una residencia con un buen equipo deportivo, si es de las personas mayores que no saben vivir sin el deporte; o que prepare viajes o estancias en balnearios si ése es su deseo. En conclusión, búsquele un hábitat apropiado. Su satisfacción y confort dependerá mucho de ello.

Competencias del área de enfermería en las residencias de ancianos:

Los familiares del residente pueden estar tranquilos respecto a la cualificación de los profesionales del centro ante el tratamiento de posibles complicaciones de salud que puedan aparecer, pues cuentan con una serie de protocolos para ello: de alteraciones de nutrición, de actuación ante úlceras por presión -y también de prevención de las mismas-, de rehabilitación-fisioterapia, etc.

La Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica como entidad profesional de Enfermería de ámbito nacional asume que, dado que hoy en día la enfermería gerontogeriátrica se encuentra en un espacio de relevancia demográfica y sociosanitaria en España, las enfermeros que trabajan en residencias de ancianos, sin importar su tipología, son responsables de la realización de su rol profesional desde las perspectivas asistencial, docente, investigadora y gestora de sus funciones en los siguientes términos:

Función asistencial:

Desde esta perspectiva, el desempeño de su perfil profesional se extiende a la administración de cuidados, con las cuales debe cumplir las siguientes características:

  • Diferencia de los cuidados no profesionales.
  • Cuidados basados en principios éticos, humanísticos y científicos.
  • Asumiendo responsabilidades.
  • Cuidados mediante intervenciones de enfermería fundamentadas en evidencia científica.

La administración de éste tipo de cuidados implica que:

  • Interpreta con instrumentos y estándares enfermeros, en función de las respuestas identificadas por parte de los usuarios.
  • Detecta situaciones de riesgo y las previene.
  • Interviene sobre los patrones de comportamiento inapropiados en situaciones de salud y enfermedad para su solución.

Lo que permite:

  • Dispensar cuidados individualizados.
  • Fomentar el autocuidado.
  • Retrasar la dependencia potenciando las capacidades residuales.
  • Mejora la calidad de vida del residente.
  • Minimizar costos personales e institucionales.
  • Atender y acompañar al anciano y a sus familiares en el proceso de muerte.

Función asistencial: parte de la colaboración profesional del enfermero

Partiendo de esto, el desempeño de su rol profesional se extiende a la:

  • Canalización, ejecución y evaluación de intervenciones de los enfermeros derivadas de las actuaciones de otros profesionales del equipo multidisciplinario de profesionales.
  • Coordinación con otros profesionales y participación en el proceso terapéutico interdisciplinar.

Función Gestora

En el desempeño de sus funciones el enfermero cumple con:

Gestión de cuidados:

  • Coordinación del equipo de enfermería (enfermeros, auxiliares de enfermería, auxiliares de geriatría, gerocultores, etc.) en la planificación y ejecución de cuidados.
  • Redacción de informes para comunicar los problemas identificados así como sus consecuencias según el plan de actuación de enfermería.
  • Gestión de recursos materiales y personales, control de ropa, de utillaje, de material fungible.
  • Gestión del campo administrativo asistencial: tramitación de documentos, informes, etc.

Función docente

El rol profesional del enfermero:

  • Participa en la formación del equipo de enfermería.
  • Desarrolla actividades de educación para la salud de los ancianos y sus familias.
  • Identifica necesidades de formación del equipo de enfermería y canaliza éstas al enfermero especialista para que brinde capacitación.
  • Se mantiene actualizada a través de actividades de formación continuada en todas aquellas especialidades que desarrolla dentro de este ámbito asistencial.

Función investigadora

En este punto, el enfermero es responsable de:

  • La participación en proyectos de investigación propios del campo disciplinar enfermero y de otras disciplinas, haciendo que los resultados obtenidos reviertan en la mejora de los cuidados de las personas mayores.

Problemas

Uno de los problemas actuales más destacados en las residencias de ancianos es el hecho de que se dedican casi exclusivamente al cuidado físico, y dejan de lado los cuidados psicológicos de las personas mayores.

Por otra parte, solucionan las necesidades físicas de forma generalizada sin tomar en cuenta antes que muchas personas pueden resolverlas por sí mismos; lo que provoca la dependencia, que les lleva a realizar menos actividades, empeora la salud de la persona por sentirse dependiente, baja más el autoestima y se puede llevar al anciano a un fallecimiento anticipado.

Las residencias adecuadas han de fomentar esta independencia, el autodesarrollo y autocuidado (valerse por sí mismo hasta donde se pueda), respetar la intimidad de sus residentes -y el respeto en sus decisiones de rehacer su vida o establecer una pareja- y tratar no sólo las necesidades físicas, sino también las psicológicas. Todas estas características van a determinar que la última etapa de la vida de una persona sea digna o desolada, que tenga más o menos probabilidades de vivir más o menos años.

Conclusión

Los enfermeros actuales de España tienen capacidad y autonomía para, mediante intervenciones en educación y promoción de la salud, prevención de la enfermedad y recuperación de la función perdida, reducir y retrasar la dependencia de los ancianos, así como fomentar su autonomía y mejorar o mantener su calidad de vida. 

Residencias de ancianos en Badajoz: noticias relacionadas

Nutrición para personas con demencia senil

Algunas personas que tienen demencia senil pueden negar los alimentos o no ingerir las cantidades suficientes para permanecer saludables, por eso se les debe ayudar a que haga suficiente ejercicio para estimular el apetito, pueden salir a dar un paseo,  no se les debe dar alimentos muy fríos o calientes, es necesario probar con diferentes alimentos, puesto que es bastante frecuente que las personas que padecen demencia senil tengan una disminución en los sentidos del gusto y del olfato, eso influye negativamente en el disfrute de los alimentos. También se puede probar darle alimentos que se coman con la mano porque se facilita su ingesta y no hay problema de usar cubiertos. 

Otro consejo es reducir las distracciones alrededor del área de comida, como apagar la radio o el tele, también debe haber una persona encargada de preparar los alimentos a la hora, porque así no olvida tomarlos.

También a la hora de hablarle es preciso establecer contacto visual con ella antes de hablarle o tocarla así no se sorprenderá, se debe hablar en un tono adecuado, no muy bajo pero tampoco gritarle y usar palabras y frases simples y repetir si se necesita.

El ejercicio físico en los adultos mayores

Para hacer ejercicio en la tercera edad se puede optar por hacerlo al aire libre o en un especio cerrado, este se considera mejor porque se puede tener un control de la temperatura que debe ser aproximadamente de 20°C, también debe haber buena iluminación y ventilación, que no hayan obstáculos, de preferencia que tenga piso antiderrapante y que se tengan espejos para que las personas de la tercera edad puedan ver su postura y los movimientos que realizan así se retroalimentan visualmente.

Las personas de la tercera edad deben usar ropa cómoda que sea de algodón de preferencia para que puedan transpirar adecuadamente, no debe tener ligaduras y debe permitir que realice los movimientos de manera natural, también se necesita que cuente con una toma de agua cerca, porque la hidratación es muy importante.

El ejercicio se tiene que hacer en tres fases:

  • En la primera se hace el calentamiento: que debe ser de 10min, se trabajan los grupos musculares en flexibilidad y después un poco de velocidad.
  • Fase de fortalecimiento: debe ser de 15 minutos y se incrementa según la condición física.
  • Fase de relajación: 5min ejercicios de flexibilidad.

La independencia es un derecho de las personas de la tercera edad

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó los Principios de las Naciones Unidas en Favor de las Personas de Edad el 16 de diciembre de 1991. Por medio la resolución 46/91 se hizo un llamado a los gobiernos a introducir en los programas nacionales principios que fueran a favor de las personas de la tercera edad, entre esos estaba el principio de independencia.

La independencia, se refiere a que las personas de la tercera edad deben tener acceso a vivienda, alimentación, agua, atención de salud adecuados y vestuario, poder participar en la determinación de cuándo y en qué medida dejarán de desempeñar actividades laborales, tener la posibilidad de vivir en entornos seguros, tener la oportunidad de trabajar o de tener acceso a otras oportunidades de generar ingresos, así como a programas educativos y de formación adecuados, y que puedan residir en su propio domicilio por tanto tiempo como sea posible.

También las personas de la tercera edad tienen derecho a permanecer integradas en la sociedad, para que puedan participar de manera activa en la formulación y la aplicación de las políticas que afecten directamente a su bienestar.

La espiritualidad brinda esperanza

La falta de esperanza es vivir con una carencia del sentido de la vida, por lo tanto se ve afectada la capacidad de orientación para la vida y la muerte. Sin espiritualidad se ve dificultada la capacidad para vivir de cara al futuro y se nota una incompatibilidad entre todos los factores que se relacionan con el buen vivir, por lo tanto la calidad de vida también se ve afectada. Vivir bien, conlleva tener esperanzas, e ilusiones. La esperanza y la espiritualidad gratifican, y dan sentido a la vida y a la muerte. La esperanza permite que las personas de la tercera edad brinden mensajes positivos. El adulto mayor sabe que se acerca ya su fin, pero que aún le quedan muchas cosas por hacer y decir. Es ahí donde radica la importancia de la espiritualidad, porque hay que solventar cuentas pendientes, decir a los seres queridos el amor que por ellos tiene, y debe pedirles perdón por no haberlo dicho antes. Una actitud así, permite que se considere a la muerte con una esperanza de vida trascendente; para afrontar la muerte de familiares y amigos. Es una esperanza que permite la revisión de la vida.

Los beneficios más destacables de té verde

  1. También el beber diariamente té verde, de acuerdo a varios estudios científicos, beneficia a quienes tienen mayores probabilidades de padecer mal de Parkinson o a quienes ya lo sufren. Si bien el tratamiento principal es el que establece el médico, pero el consumo de ciertos alimentos y bebidas a base de plantas pueden ayudar al tratamiento integral de la enfermedad.

  2. El consumo continuo de té verde tiene la función de aumentar la densidad ósea tanto en mujeres como en hombres, por lo que retarda que los adultos mayores padezcan de osteoporosis, una enfermedad muy común en el envejecimiento.

  3. Contribuye a disminuir el estrés, ya que el té verde contiene un aminoácido llamado L-teanina cuyo efecto principal es la relajación, sin provocar somnolencia.

  4. El té verde como funciona como un diurético y quema la grasa ayuda a aquellas personas que padecen de diabetes tipo I, y sobre todo, tipo II a controlar mejor los niveles.

  5. En los adultos mayores el problema de los dientes es más común, pero el té verde es una de las bebidas que ayudan a prevenir las caries, esto es por las inmensas propiedades de las catequinas del té verde, que matan las bacterias cariogénicas.

Problemas en la tercera edad por tener de una mala respiración

Noticia número 5

Sin darse cuenta, las personas muchas veces adquieren malos hábitos cuando respiran y después se percatan de que padecen muchos efectos negativos en la calidad de vida. Aprender a identificar esos problemas es el primer paso. Los síntomas más frecuentes de una mala respiración son los siguientes:

  • Presentación de un envejecimiento prematuro, por la reducción de la regeneración de células.
  • Disminuye la capacidad del tórax y pulmones, se reduce la circulación sanguínea, se pierde calor corporal y el corazón trabaja extra para enviar oxígeno.
  • El cerebro es un órgano que consume mucho oxígeno, por eso una mala respiración puede generar somnolencia, pensamientos negativos o depresión, se presenta una sensación de cansancio, ansiedad, fatiga y malestar.
  • Existe digestión pesada e irregular por tener problemas con el metabolismo
  • La falta de oxigenación y la acumulación de toxinas reseca la boca.
  • Deterioro del sistema nervioso e inmunológico.

Una correcta rutina de ejercicios de respiración involucra respirar de manera placentera, profunda, suave con ritmo y fluidez; no debe forzarse. Si se convierten esos ejercicios en una forma natural de hacerlo, se obtienen muchos beneficios para la salud.

Las ventajas del ciclismo en la tercera edad

Todas las personas se hacen viejas, y hasta el momento no se ha descubierto el elixir de la eterna juventud, por lo tanto tarde o temprano empieza el descenso en la capacidad física. Está comprobado que quienes han sido atletas por lo largo de su vida empiezan un rendimiento decreciente después de los 35 años, pero esto no quiere decir que es igual para las demás personas, más bien es lo contrario porque se puede aumentar el rendimiento ya entrados en la madurez. Algunos parámetros fisiológicos que comienzan a disminuir efectivamente a medida se envejece  es la capacidad aeróbica; que es la habilidad para transportar y utilizar el oxígeno durante el ejercicio, al mismo tiempo se encuentran algunas características como enzimas oxidantes y la densidad capilar que se convierten en sustitutos de lo que se pierde. Esto hace posible que se contrarreste la disminución en un grado mayor si es que no se convierte en alguien sedentario. Mientras más entrenamiento se acumula durante la vida, mayor probabilidad de mantener el VO2 max, dependiendo de la persona y del deporte que practica en la actualidad y el deporte que practicó en el pasado.

Correr en la tercera edad tiene beneficios

Correr o hacer cualquier actividad física conlleva muchos beneficios en el ser humano.Cuando se llega a la vejez, no se debe confundir el cansancio del peso de los años con los síntomas de alguna enfermedad. Tampoco se debe creer que correr prolonga la edad de vida, o  que si corre mantendrá la juventud, es más, siempre se debe aceptar que el envejecer es una etapa inevitable de la vida, en la que si se hace algún tipo de ejercicio físico se mejorará considerablemente la calidad de vida, y eso se nota en la salud principalmente.

Existen muchas investigaciones científicas donde se corroboran o descartan todos los mitos odudas sobre la práctica de correr, todos esos estudios ayudan a las personas en su conjunto a ver más claras las cosas que acontecen en la vida diaria, incluso en la práctica deportiva, también, se ha estudiado la euforia y endorfinas en laspersonas de la tercera edad que corren, y que representan un gran bienestar completo para todo su organismo, puesto que no solamente se reduce el peso y se mantienen equilibrados los niveles de grasa y colesterol; correr, también mejora el ánimo.

Uso de cookies
Esta página web utiliza cookies propias con fines técnicos, analíticos y publicitarios así como cookies de terceros con fines técnicos, analíticos y de publicidad comportamental. Para obtener más información sobre el uso de cada una de las cookies, consulta nuestra Política de Uso de Cookies. La navegación por el Portal supone la aceptación de nuestra política de cookies.